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martes, 25 de octubre de 2011

Koen Wessing, el fotógrafo de Chile 1973


Las imágenes captadas por el destacado fotoperiodista holandés Koen Wessing (1942-2011), nunca vistas en Chile, se exponen en GAM del 9 de marzo al 30 ade abril. La muestra, llamada Imágenes indelebles, es uno de los hitos de la programación 2011.
La muestra ha despertado gran interés: a tres días de su inauguración ya la habían visitado más de 1.700 personas.
Treinta y nueve fotografías nunca vistas en Chile que muestran los días posteriores al golpe de Estado de 1973 son la parte central de esta muestra multimedia, con montaje de alta calidad. Su autor, Koen Wessing, vino a Santiago en 1973 apenas se enteró del golpe militar, y logró fotografiar la situación en Santiago, incluido el Estadio Nacional como campo de prisioneros. Al regresar a Holanda publicó inmediatamente el libro Chili, September 1973, con 25 imágenes y un armado casi artesanal, que se convirtió en un ensayo visual clásico de la fotografía contemporánea y en uno de los mejores testimonios de la represión en Chile.
A estas fotos se suman otras tomas recuperadas de los negativos originales, además de un documental en el que Wessing conversa con el cineasta holandés Kees Hin sobre su vida como fotógrafo, que lo hizo recorrer el mundo con un espíritu aventurero y con fe en que mostrar la opresión y el abuso de poder es una vía para el cambio social. También se incluyen sus célebres fotos captadas en Nicaragua en 1978, en plena revolución sandinista, y en El Salvador en 1980, tras el asesinato de monseñor Romero. La honestidad y despojo de sus fotos, que expresan al mismo tiempo horror y dignidad, ofrecen un impacto de verdad “en pleno rostro”, como escribió a propósito de su trabajo el crítico francés Roland Barthes en el libro canónico La cámara lúcida.
La curatoría de la muestra está a cargo de Jeroen de Vries, amigo personal del fotógrafo, quien realizó en 2000 una gran exhibición retrospectiva de su obra en el Amsterdam Historical Museum. La producción es de Frank Ortmanns (Paradox) y GAM.
A los 69 años, y tras una larga enfermedad, falleció el 2 de febrero pasado en su casa de Amsterdam el célebre fotógrafo holandés Koen Wessing, quien se volvió uno de los grandes fotoperiodistas de sucesos políticos y sociales tras documentar los días posteriores al golpe de Estado en Chile.
Desde hace meses Wessing supervisaba el proceso de recuperación y ampliación de 39 imágenes captadas en Chile para esta muestra, junto al curador Jeroen de Vries y la productora Paradox, quienes montarán la exhibición en GAM. Dado su mal estado de salud, Wessing había descartado viajar a Santiago, pero tenía gran interés en la exhibición de su trabajo en Chile.
Fuente: gam.cl

CÓMO SE FRAGUÓ LA DETENCIÓN DEL FRENTISTA MÁS BUSCADO DEL PAÍS


El Mercurio (Santiago de Chile)
Domingo, 5 de diciembre de 2004CÓMO SE FRAGUÓ LA DETENCIÓN DEL FRENTISTA MÁS BUSCADO DEL PAÍS
Cazador cazado

En el informe de Investigaciones Apablaza es sindicado como el "responsable de todas las órdenes, instrucciones y decisiones en la organización, planificación y ejecución de acciones militares llevadas a cabo desde 1986, en su calidad de líder máximo de la dirección nacional del FPMR".
 
El líder del FPMR había comenzado a aflojar las férreas medidas de seguridad que caracterizaron sus largos años de clandestinidad. Estaba cansado y quería reinsertarse. Pero ese descuido le costaría caro y sería aprovechado por las policías argentina y chilena para investigarlo durante meses. Esta semana cobraron su recompensa.
Sergio Espinosa (Santiago) Claudia Guzmán (Buenos Aires)
Fue una ironía del destino. Eran pasadas las 20 horas del lunes 29 de noviembre, cuando Héctor Daniel Mondaca sacaba su Nissan Pathfinder verde del estacionamiento de la espaciosa casa que habitaba en la localidad de Moreno, distante unos 40 kilómetros de Buenos Aires. La luz se retiraba con rapidez del cielo argentino cuando súbitamente varios vehículos policiales lo interceptaron, obligándolo a detenerse. Pensó que lo iban a secuestrar. Nada raro, considerando el lugar donde vivía.
Pero no se entregaría sin dar la pelea. Frenó, echó marcha atrás y chocó a un Fiat Palio gris, tratando de huir. Mientras se bajaba con rapidez para salir corriendo, escuchó unos gritos:
"¡Apablaza, Apablaza!".
"Sí, soy yo el que buscan", contestó mientras se detenía con resignación y era tumbado en el suelo por varias decenas de policías.
Mientras le cubrían la cara con su propia polera, dos certezas se instalaron en su mente: ya no podría ir a buscar a su mujer, Paula Chaín, como era su intención. Y que a partir de ese minuto Héctor Mondaca había muerto. Ahora volvía a responder a su verdadero nombre: Galvarino Sergio Apablaza Guerra.
El comandante "Salvador". El máximo líder del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Y, como tal, el principal responsable del asesinato del senador UDI Jaime Guzmán y del secuestro del ejecutivo de "El Mercurio" Cristián Edwards.

Feliz coincidencia

No pasó mucho rato antes de que La Moneda se diera por notificada del hecho. Alertado por este diario, el ministro José Miguel Insulza se comunicó con su par trasandino, Aníbal Fernández, para interiorizarse de los detalles de la captura, cuyos preparativos y desarrollo el gobierno ignoraba por completo.
Curiosamente, más que satisfacción, el sentimiento imperante en el gobierno era de preocupación. No habían transcurrido 24 horas desde que el Presidente Ricardo Lagos había dado a conocer al país el informe sobre tortura y la detención de Apablaza amenazaba con tomarse la agenda, destinando el trabajo de la comisión Valech y sus repercusiones a un discreto segundo plano.
Peor aún, salvaba providencialmente a la derecha de la incomodidad en que había quedado frente al impacto de los testimonios y los llamados a que asumiera su propio "mea culpa" por su actuación durante el régimen militar. El oficialismo se quedaba, así, sin la posibilidad de aprovechar políticamente una oportunidad única para arrinconar a la oposición.
Esta infeliz coincidencia, sumado al hecho de verse enfrentados a la detención del máximo cabecilla del FPMR sin haber recibido ninguna señal previa, comenzaría a teñir de sospechas algunas cabezas ministeriales. Todo, mientras la UDI iniciaba una fuerte ofensiva para lograr una pronta expulsión de "Salvador" a Chile.
Por lo mismo, Insulza se afanó en enviar a la Casa Rosada todos los antecedentes sobre el líder frentista para respaldar la tesis de que debía ser expulsado de ese país para poder juzgarlo en Chile.

Sacando la máscara

Si La Moneda no sabía que la detención de Apablaza se venía cocinando hacía tiempo, Investigaciones veía en la "Operación Cordillera" la culminación de un trabajo de varios meses.
Las primeras investigaciones sobre Apablaza y sus relaciones con el FPMR realizadas por la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) de Argentina, se remontaban a octubre de 1998. Cuando este año aparecieron los primeros indicios de que se encontraba radicado en el vecino país, la Brigada de Inteligencia Policial Metropolitana comenzó a intercambiar información con su similar argentina para verificar si Mondaca y Apablaza eran la misma persona.
La Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal argentina comenzó reuniendo todos los antecedentes del "alter ego" de Galvarino Apablaza. Héctor Diego Mondaca había nacido en Posada Misiones, Argentina, el 21 de mayo de 1954. Tenía su correspondiente cédula de identidad y pasaporte, y la Jefatura Nacional de Extranjería contaba en sus registros con dos salidas suyas desde el país, ambas en dirección a Chile: el 23 de diciembre de 1998, por el paso Puesco, y el 31 de enero de 1999, por el control fronterizo de Icalma, ambos en la IX Región.
El 19 de octubre pasado, la sección Huellas del Laboratorio de Criminalística Central realizó comparaciones dactiloscópicas del dígito pulgar derecho que había impreso en el pasaporte de Mondaca con una huella digital del mismo dedo de Apablaza obtenida sin que éste se percatara. El 26 de ese mes, el informe de Huellografía y Dactilografía n° 44 concluyó que ambas impresiones eran idénticas y correspondían al terrorista chileno.
Para eliminar cualquier margen de error, el 22 de octubre se ofició a la sección Dibujo y Planimetría Forense del Laboratorio de Criminalística Central efectuar un procedimiento similar con la fotografía del pasaporte, cédula y certificados del ciudadano argentino, las que fueron contrastadas con una imagen del líder del FPMR.
El 5 de noviembre se informó que no se podía establecer fehacientemente que los sujetos correspondieran a la misma persona, "pero se reconoce un particular parecido en variados detalles, con lo que se puede concluir que ambas imágenes podrían corresponder al mismo sujeto".
Un dato relevante dice relación con el interés de la policía brasileña de constatar la posible participación de Apablaza en el secuestro del publicista de ese país Washington Olivetto, ocurrido en 2001, y en virtud de lo cual podrían solicitar su extradición a Brasil, afectando los intereses de la justicia chilena de trasladarlo a Santiago. En esos mismos peritajes, se compararon las fotografías con un retrato descriptivo elaborado por la policía paulista. "Se informa que no se puede establecer fehacientemente que corresponden a la misma persona, pero por sus particulares semejanzas puede corresponder a la misma", concluyó el informe.
En la investigación, la policía se topó con un dato curioso: los tres hijos de la pareja formada por Apablaza con la periodista chilena Paula Chaín -dos mellizos de 10 años y una niña de 2- figuran como descendientes del también chileno Héctor Mondaca Fernández, nacido en Iquique el 28 de marzo de 1949 y domiciliado en Maipú, donde vive con su esposa, Inés Cecilia Guzmán, y cuatro hijos.
Con todo, para la policía los estudios indicaban que Mondaca -el falso- dejaba formalmente de existir.

Vecinos incrédulos

"¿Y era terrorista? ¿Un asesino? Mirá, vos...". Para Eduardo, un taxista que más de una vez trabajó para la familia de "Salvador", la sorpresa fue grande. "Dejáme sentar... No lo puedo creer, che" suspira Estela, la modista que ocasionalmente recibía encargos del matrimonio que conoció como Mondaca-Chahín.
Enfrentados a la foto con la que la policía buscaba a Mondaca, a los residentes del barrio les cuesta creer que un hombre tan temido haya sido tan torpe como para no tratar de cambiar, más allá de su identidad, su apariencia.
Porque Apablaza estaba igual que la última vez que se lo fichó. Aunque su mujer dice que pasó por diversos "look" -pelado, sin bigotes, etc- el lunes de su detención lucía corpulento, melenudo y con un grueso mostacho. El entrenado guerrillero descuidó inexplicablemente su clandestinidad. Un error que lo convirtió en presa fácil para la policía.
También lo perjudicó su rutina, conocida por todos los lugareños. Los viajes para dejar y recoger a sus hijos en el colegio Da Vinci, en el centro de Moreno, eran diarios. Lo mismo que el cuidado de la otra propiedad que, al igual que aquella donde residía, alcanza tasaciones de 200 mil pesos argentinos (US$70 mil).
Los Mondaca-Chaín eran periodistas, o al menos eso le decían a quien quisiera saber. Y agregaban que trabajaban "free-lance". Por eso en el barrio no extrañaba que en la casa quinta -bautizada San José y custodiada por cuatro perros policiales- hubiera una pieza de computación donde Apablaza Guerra pasaba gran parte del día, trabajando o ayudando a los niños con las tareas, mientras su mujer viajaba a "laburar" a la capital.

Contactos epistolares

No eran los únicos aspectos que descuidó. Apenas un metro fuera de su casa, en medio de la basura, varios antecedentes evidencian el pasado de un hombre que claramente no nació en Misiones.
Botellas vacías de gaseosa, aguardiente del campus Antumapu de la U y ron Havanna Vieja hablan del hibridaje de un hombre de familia, chileno y con formación paramilitar en las cubanas FAR. Condición que confirman los papeles que hay ahí: dibujos de sus hijos se mezclan con la reveladora carta de un hermano de "Salvador".
El documento, manuscrito y sin fecha, parte por relatar el quehacer de su hermano Pepe "en este país de mierda en que vivimos" (Chile). Le cuenta de la salud de su familia y agrega "ahora que he juntado algunas cosas para mandarte, hemos reflexionado de tantas cosas que vivimos juntos y de cuánto te echamos de menos; tal vez la sensibilidad se hace más patente cuando el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos".
A continuación, y a raíz de un problema de salud de su hijo, le pregunta: "¿Como se maneja tu relación con la isla?"(Cuba), añadiendo que "si puedes consultar esto sin que te cause problemas, por supuesto, o no te vayas a sentir presionado, si las cosas se pueden, se pueden no más". La carta finaliza con un "tal vez esta es la petición más grande que te han hecho" y se despide con "un gran abrazo de tu hermano que te quiere y extraña, cuídense y ya nos veremos más temprano que tarde. Pepe".
El mentado Pepe -José Apablaza Guerra- fue precisamente el hermano que "Salvador" contactó para tratar de hacer llegar sus antecedentes, de prisión política y tortura tras el 11 de septiembre de 1973, a la Comisión Valech, así como para averiguar su situación legal en Chile a través del abogado Jorge Silhi.
Paralelamente, tramitaba su petición de asilo político en Argentina con la Liga de Derechos Humanos local, la cual estaba enterada hace años de su clandestinidad.

Borrando el pasado

Las averiguaciones legales y el descuido de su seguridad podrían indicar que Apablaza quería dejar la clandestinidad. También lo sugiere su situación económica, que no se lograba afirmar debido a que no tenía papeles que le permitieran ejercer algún oficio.
En el municipio de Moreno, Mondaca no registra actividad comercial. El colegio de sus hijos, si bien es privado, tiene una mensualidad que bordea los $100 argentinos. La cifra es menor que el Colegio Bilingüe Jefferson, donde los tuvo antes, y casi un tercio de lo que cuesta el Bartolomé Mitre Day School, ubicado en la esquina de su casa y donde inscribió a los mellizos apenas llegó a la ciudad.
La 4x4 en que fue detenido no era de última generación. Hace tiempo presentaba problemas de arranque, obligándolos a veces a solicitar un servicio de taxis y comentarles a sus cercanos que la querían cambiar, pero que aún no tenían con qué.
Hasta que decidió averiguar de su situación en Chile y declarar ante la Comisión Valech, a fines de 2003, Apablaza Guerra vivió desconectado de su familia. Estuvo clandestino en 1984, cuando murió su padre y no pudo asistir al funeral. Según su mujer, desde entonces no ve a su madre y sus hijos tampoco conocen el tronco paternal.
A quienes sí visitó más de una vez con su falsa identidad fue a la parentela de su esposa, los Chaín Ananía, quienes viven en Temuco y que retribuyeron las visitas con sendos viajes a la Argentina. De hecho, al momento de la detención, los padres de Paula estaban en Moreno. Habían venido a celebrar el cumpleaños de los mellizos el sábado 20 de noviembre y de la nieta menor, el 27.
Para Galvarino Apablaza Guerra eran días de fiesta. En su computador diseñó unos mapas con la ubicación de su casa, y los que no terminaron en las bolsas de basura, los repartió entre los niños que fueron a la celebración.
Hoy la que celebra mayormente es la UDI. Pese a que Apablaza niega su participación en los delitos que se le imputan -contradiciendo sus propias afirmaciones en el pasado-, el senador Andrés Chadwick afirma que "está comprobado en el proceso que el asesinato de Jaime Guzmán lo cometió el FPMR-Autónomo, cuya jefatura en ese momento la ejercía Galvarino Apablaza. Por lo tanto, su detención ayudará a aclarar las autorías intelectuales, ya que las materiales están archicomprobadas, aun cuando las penas no se estén cumpliendo". Porque a 15 años del crimen del fundador del gremialismo, todavía ningún responsable está en la cárcel.

CARGOS

En una decisión que ha sido rechazada por la defensa del frentista, el martes 30 el ministro en visita del Caso Guzmán, Hugo Dolmetsch, dictó el acta de procesamiento en contra de Apablaza (aquí en diferentes épocas de su vida guerrillera). Ello, bajo el argumento de que -a pesar de no haber declarado nunca judicial ni extrajudicialmente- "el artículo 635 del Código de Procedimiento Penal permite procesar sin ser oído".

MORENO
La capital del secuestro

Moreno ya no resiste. El partido (unidad provincial) ubicado a 40 kilómetros de Buenos Aires y con una población de 450 mil personas, se ha ganado en el último año la triste fama de ser la capital oficial de los secuestros en este país. La cúspide de su "celebridad" se vivió el 23 de octubre pasado cuando apareció ahí, tras un cautiverio de 25 días y un sangriento rescate, la empresaria Patricia Nine.
Con una moderna autopista que lo conecta en 35 minutos con la capital federal y una superficie equivalente a esa gran ciudad, los 65 policías de la comisaría de la comuna no dan abasto con la cantidad de personas que han permanecido secuestradas en las grandes casas-quinta del lugar.
No hay vigilancia. Y parece que tampoco hay voluntad. Porque cuando se le pregunta al subcomisario Artaza por el lugar dónde se realizó el operativo en que cayó el Comandante "Salvador", se encoge de hombros y contrapregunta: "¿Cuál fue?".
La duda es razonable. El lunes 29 Moreno fue sacudida por dos grandes operativos policiales. A las 10 de la mañana se interceptó a los secuestradores de un empresario de la vecina comuna de Aedo y a las 19:50 cayó "Salvador". Todo sucedió a menos de 15 cuadras. Pero la policía de Moreno ni se enteró. En el primero participaron uniformados de la comuna de Aedo y en el segundo la Unidad de Investigación Antiterrorista.

PAULA CHAÍN, SU MUJER:
"Queremos seguir viviendo aquí"

La periodista de la Universidad Católica, con estudios en The Grange School, Paula Chaín Ananía (40), lidera la formación de una red de apoyo para la causa de asilo político que el padre de sus hijos pidió al gobierno argentino. Se declara kirchnerista y confiada en que su petición será escuchada. En sus gestiones la acompañan el abogado chileno Carlos Margotta y el argentino Rodolfo Yanzón, quienes junto a los ex frentistas Vasily Carrillo y Claudio Molina integran la red política y jurídica más cercana a Chaín, la mujer que el lunes por la noche debió explicarles a sus hijos quién era su papá.
-Usted lo llama Salvador.
-Siempre lo he conocido así.
-¿Cuándo y cómo lo conoció?
-Fue para hacerle una entrevista hace como 13 años. Nos hicimos amigos. Luego, en 1994 presenté los papeles para radicarme en este país.
-¿Sale por él?
-Sí.
-¿Hace cuánto viven en Moreno?
-Casi siete años.
-¿De qué viven?
-Yo trabajo y él hace algunos trabajos en computación, pero no con muchas perspectivas laborales, porque no tiene papeles muy sólidos.
-¿Qué tipo de trabajos?
-Hace unas páginas web espectaculares. Sabe mucho de eso.
-¿Me puede dar el nombre de algún sitio que haya hecho él?
-No me recuerdo.
-¿Y el dinero de las casas?
-De la casa. Rectifica eso. Hay una casa que es mía, que debe costar entre los 60 y 70 mil dólares. No quiero que suene soberbio, pero mi familia es de plata. Tenemos campo en el sur, animales. Y hoy nos ha estado apuntalando mucho mi familia.
-¿Y la otra casa?
-Es cosa de mirar la escritura. Está a nombre de mi hermana y de mi cuñado. Han dicho cada cosa... Si me lo preguntaban a mí yo no tenía ningún problema en decirlo. Las especulaciones vienen de los medios. Se dice que Fidel Castro tiene cuentas en el extranjero, se humilló al Presidente Allende diciendo que en su casa de Tomás Moro estaba lleno de bienes, de botellas. Eso no es nada al lado de los antecedentes que hay de otros ex gobernantes chilenos, como Pinochet.
-¿Dónde esta el dinero de las acciones del FPMR?
-Eso se lo tienes que preguntar a ellos. Yo no soy del Frente.
-Pero su marido era el líder.
-No tengo idea de qué se hizo con el dinero del secuestro de Cristián Edwards, pero te aseguro que no duró tantos años.
-¿Cómo es la situación de ustedes hoy?
-Es la situación de una familia de clase media normal. Donde la base del sueldo remunerado la tengo yo.
-Aparecen ingresando a Chile en 1998 y 1999. ¿A qué iban?
-No sé qué fechas tiene el gobierno, pero fíjate si coinciden los meses. Además Salvador ha estado viviendo en Chile.
-¿Cuándo?
-...No sé. Sólo puedo decir que lo he echado mucho de menos.
-¿No fue a tratar de reorganizarlo?
-No. Él ha dicho que el Frente fue para una etapa, tenía un contexto determinado, en una época determinada. Y esta época no es para el Frente. Y no se pueden plantear acciones políticas como las que se hacían en esa época.
-¿Fue a tratar de reinsertarse?
-Lo intentó.
-¿Y quiere volver sin pagar por crímenes como el de Jaime Guzmán?
-Él no tiene responsabilidad penal en esos crímenes.
-No probada, pero está procesado.
-Pero está procesado sin haber declarado. Por eso te digo que Salvador ya está juzgado en Chile. Hay una jauría esperándolo. Y en eso ha sido cómplice la prensa.
-¿Hace cuánto sabía que lo tenían identificado?
-Creemos que hace tiempo, porque vive con una persona que es pública, que trabaja, que tributa en la DGI, que tiene leyes sociales...
-¿Cuáles son los pasos que siguen a la petición de asilo?
-Una campaña de solidaridad para parar este intento del gobierno chileno de llevarse a Salvador como presa de guerra. Estamos haciendo gestiones con gente de gobierno y parlamentarios.
-¿De acá o de Chile?
-De acá. Esto se define acá. Y nosotros queremos seguir viviendo acá. Salvador tiene sus ideales, derechos y ganas de participar en política también.
-Con un pasado terrorista innegable.
-Yo no estoy de acuerdo que eso sea terrorismo. Para mí el único terrorismo es el de Estado que ejerció Pinochet.
-¿La acción armada no es terrorismo?
-No, la resistencia contra la opresión está reivindicada en la carta de Naciones Unidas y por Santo Tomás.
-¿En democracia y contra civiles?
-Yo creo que Salvador no tiene participación en eso.
-Hay antecedentes, como el libro de Palma Salamanca.
-No es de mis autores favoritos.

CRONOLOGÍA

Los hitos de "Salvador"
Junio de 1987:
Los líderes del Partido Comunista deciden abandonar el acento en la lucha armada -política que dio origen al FPMR a fines de 1983- e inician una fuerte presión para que los cuadros de la organización reduzcan la intensidad y el campo de sus acciones.
El quiebre al interior del FPMR genera una facción que sigue los postulados del PC y otra rebelde, autodenominada FPMR-Autónomo, que inicia una ofensiva para tomar el control del armamento y la infraestructura en disputa. El comandante "Salvador"
adscribe a esta última.
1 de septiembre de 1987:
El FPMR-Autónomo secuestra al coronel de Ejército y Subdirector de FAMAE, Carlos Carreño.
21 de octubre de 1988:
En Los Queñes, VII Región, luego del ataque efectuado por miembros del Frente Autónomo al retén de Carabineros del sector, es abatido el líder de éste, Raúl Pellegrin Friedman, alias "José Miguel". Apablaza asume el liderazgo del FPMR-Autónomo.
1 de abril de 1991:
El FPMR-Autónomo asesina al senador de la UDI Jaime Guzmán.
9 de septiembre de 1991:
El FPMR-Autónomo secuestra durante 145 días a Cristián Edwards.
Diciembre de 1992:
Con motivo del 9º aniversario del Frente, Apablaza es entrevistado en "El Rodriguista" y reivindica el crimen de Guzmán en términos "totales y absolutos".
16 de noviembre de 1998:
Dos cuadros del FPMR arriban a Nicaragua, para celebrar junto con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) el 15° aniversario de la creación del grupo extremista chileno. Allí se consigna que "Salvador" se encontraría en Cuba junto a otros dirigentes del movimiento.
17 de octubre de 1997:
Apablaza registra un encargo de Interpol por el delito de homicidio en la persona de Guzmán.
28 de diciembre de 1997:
En una entrevista publicada en "La Tercera", "Salvador" anuncia la transformación definitiva del FPMR, sin descartar la lucha
armada.
16 de julio de 1998:
Según informaciones de la Oficina de Seguridad Pública, Apablaza aparece integrando la dirección del FPMR en un encuentro realizado entre el 27 y 29 de junio de ese año.
20 de octubre de 1998:
"Salvador" es relacionado en la investigación del FPMR realizada por el Side de Argentina. En la misma aparecen también Jetsabel Beltrami Severino, Claudio Molina Donoso y Jorge Bustos Bustos.
21 de diciembre de 1998:
Durante otro acto de conmemoración del 15° aniversario del FPMR, es leída una carta de Apablaza en la que hace algunos alcances con respecto al momento que vive el movimiento y temas de la contingencia nacional, durante un encuentro en el Teatro Cariola.
4 de julio de 1999:
Un correo electrónico fechado el 18 de diciembre de 1998 indica la existencia de un comando del FPMR denominado "Jesús Díaz Trujillo", el cual estaría liderado por Apablaza.
25 de noviembre de 2002:
En una entrevista concedida al diario electrónico "Primera Línea", Apablaza discrepa absolutamente del secuestro del publicista brasileño Washington Olivetto en Sao Paulo, operativo que encabezó el frentista Mauricio Hernández, donde indica que el asesinato de Guzmán "fue un error" y que el Frente "cumplió su ciclo".
14 de junio de 2004:
El ministro que investiga el Caso Guzmán, Hugo Dolmetsch, dicta una orden de captura internacional contra Apablaza.
29 de noviembre de 2004:
Apablaza es detenido en Moreno, Argentina, donde vivía desde hace años con su mujer y tres hijos.

http://www.latinamericanstudies.org/chile/apablaza.htm

lunes, 24 de octubre de 2011

Los Archivos del Cardenal


Carlos Peña
¿Es razonable transmitir una serie en la que -mediante la ficción- se recuerdan las violaciones a los derechos humanos cometidas en la dictadura? ¿Valdrá la pena poner en las pantallas la atmósfera asfixiante de la persecución por motivos políticos?
Carlos Larraín piensa -según declaró esta semana- que no. Él cree que algo así sólo reabre heridas y pone a la izquierda de víctima.
¿Tiene razón?
La serie, financiada por el Consejo Nacional de Televisión y transmitida por TVN, recuerda, entre otras cosas, los hornos de Lonquén -cadáveres de campesinos asesinados a los que se intentó desaparecer mediante la cal- y dibuja la escena política y social de hace treinta y cinco años y el papel que a los diversos sectores -la Iglesia, la izquierda, la derecha- les cupo en ella.
Se trata, por supuesto, de una obra de ficción: los personajes, los detalles de la trama, los incidentes, las vicisitudes, lo que ocurre y lo que no, es inventado y es un fruto de la imaginación y la creatividad de quienes escribieron el guión y de los que, echando mano a su propia memoria lo actuaron hasta darle vida. Pero justo por eso -porque no aspira a ser historia, sino que inventa una- es probable que la serie sea más apelativa y más terrible que el más fidedigno de los documentales.
Al verla, nadie podrá refutarla diciendo ¡es mentira! Sí, la historia es inventada; pero paradójicamente es real. La trampa, y la virtud de la ficción, es que propone una realidad que no es, pero que llega a ser gracias a que el espectador le presta su emoción y su subjetividad y así, mientras dura, la convierte en realidad. Sartre gustaba decir que el texto literario es un trompo extraño “que no existe sino en movimiento”. Quería decir con eso que es el lector quien, al leerlo, le da vida por el expediente de prestarle sus emociones y sus recuerdos.
De esa manera la obra de ficción -la novela, o la serie televisiva- hace que el espectador se encuentre con su propia memoria y se vea a sí mismo reaccionando frente a esa situación que, a pesar de ser un cuento, él sabe paradójicamente que es verdad.
Gracias a ese mecanismo que la ficción pone en movimiento -un embuste que nos ayuda a ver mejor la realidad- hay ficciones que llegan a ser verdad y ayudan a inteligir mejor lo que cada uno fue o dejó de ser.
Es lo que hará, sin duda, esta serie.

El diario de Agustin


¿Qué responsabilidad tuvo la prensa en las violaciones a los derechos humanos cometidas bajo la dictadura de Augusto Pinochet? Importantes sectores que apoyaron el régimen militar, incluidas las Fuerzas Armadas, aceptaron algún grado de responsabilidad en las violaciones a los derechos humanos cometidas en dictadura, con excepción de la prensa y especialmente, del diario El Mercurio.

Este diario, de propiedad de la familia Edwards por cinco generaciones, ha sido y es el más influyente y poderoso en toda la historia de Chile. 
En una investigación conducida por jóvenes periodistas, EL DIARIO DE AGUSTÍN revisa las páginas de El Mercurio y revela cómo desinformó, ocultó información y promovió las violaciones a los derechos humanos, en una especie de juicio pendiente al que comparecen agentes de la dictadura, directores y periodistas del diario, víctimas de la represión, sus familiares y abogados. 
Un relato de 80 minutos sobre el poder, que mira el pasado reciente desde los ojos de jóvenes periodistas de hoy y que ya fue presentado con éxito en festivales de Santiago y Buenos Aires.
El documental, dirigido por el destacado realizador Ignacio Agüero (Cien Niños Esperando un Tren, 1988; Aquí se Construye, 2000), recuerda la actuación de la empresa periodística de Agustín Edwards en episodios de represión como la Operación Colombo donde El Mercurio publicó el "autoexterminio" de 119 miristas.
También investiga las reuniones que habría sostenido Edwards con la CIA y Henry Kissinger, para impedir la asunción del ex presidente Salvador Allende.




Titulo: El Diario de Agustín
Duración: 80 minutos
Formato: digital / 35mm
Año de realización: 2008
Director: Ignacio Agüero
Guión: Ignacio Agüero / Fernando Villagrán
Producción ejecutiva: Fernando Villagrán / Ignacio Agüero



http://www.eldiariodeagustin.cl/


El documental El diario de Agustín, del director chileno Ignacio Agüero, tiene una génesis muy particular. Su hermano Felipe fue torturado en el Estadio Nacional de Santiago durante la dictadura de Augusto Pinochet. Años después, Felipe se doctoró en Ciencias Políticas. Su torturador, también. En un congreso sobre el tema, el hermano de Ignacio Agüero identificó a su represor y lo denunció. Este no se quedó atrás y, a su vez, acusó a Felipe por difamación. Finalmente, el juez no condenó a Felipe ya que se comprobó que efectivamente aquel hombre que había identificado había sido un torturador. A raíz de este motivo, se realizó una cena de desagravio por Felipe y, en ese marco, habló José Zalaquett, quien había sido presidente de Amnesty International. Este señor sostuvo que había mucha gente impune y que, entre los mayores impunes, estaba la prensa. Fue entonces que recordó la macabra Operación Colombo, implementada por la dictadura, a través de un titular de La Segunda, propiedad de la mayor empresa periodística de Chile: el diario El Mercurio. A Ignacio Agüero, este discurso le impactó mucho. Justo por aquella época le habían entregado al entonces presidente, Ricardo Lagos, el Informe sobre Prisión Política y Tortura en Chile, que reveló la responsabilidad de la prensa en las violaciones a los derechos humanos.
A raíz de estas dos situaciones, Agüero sintió que, como documentalista, no podía seguir adelante si no hacía una película sobre el tema. Así nació El diario de Agustín, cuyo proyecto fue premiado en su fase de desarrollo en el doc-BsAs/05 y que acaba de tener su estreno mundial apenas dos semanas atrás, a sala llena, en el marco del docBsAs/08. Escrito y producido por Agüero y Fernando Villagrán, y dirigido por el propio Agüero, el film –aún inédito en Chile– revela el rol y la complicidad de El Mercurio durante la dictadura pinochetista y se exhibirá hoy sábado a las 18 por Canal 7, en una emisión especial de Ficciones de lo Real, el ciclo conducido por Diego Brodersen, que contará con la presencia de Horacio Verbitsky.
Ignacio Aguero
Agüero señala a Página/12 que la influencia de El Mercurio “es determinante porque este diario fue, indudablemente, un factor para el golpe militar, tanto por la campaña que hizo para el derrocamiento de Allende como por nutrir al gobierno de cuadros en la línea política y en la economía. Pero ése ha sido un papel permanente de El Mercurio durante toda la historia. Es una institución que se instala como un orientador de la sociedad. Y eso es algo que sigue ocurriendo hoy en día. Digamos que en el tiempo del gobierno de Allende y del golpe militar fue extremadamente notorio y marcador, pero El Mercurio sigue siendo un poder activo”.
El film está estructurado en seis capítulos y un epílogo y, en algunas ocasiones, a través de un trabajo realizado por egresados de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, se exponen entrevistas a viejos directivos del diario –algunos se niegan a participar–, quienes están muy lejos de realizar una autocrítica. También se refieren a los hechos familiares de detenidos desaparecidos; John Dinges, que fue corresponsal del Washington Post entre 1972 y 1978, y Nelson Caucoto, abogado de la Vicaría de la Solidaridad, entre otros.
Uno de los pasajes más escalofriantes del documental es cuando se menciona que cuando ganó Salvador Allende, Agustín Edwards, propietario del diario, se reunió con Henry Kissinger y con el director de la CIA, Richard Helms, con el objetivo de imposibilitar el ascenso del líder socialista. ¿Cuál era el interés de El Mercurio para adentrarse en esta operación? Agüero lo explica así: “El interés tiene que haber sido la defensa de su propio diario porque ellos creían que el gobierno de Allende era totalitario, que iba a expropiar el diario. En el fondo, Agustín Edwards estaba defendiendo sus propios intereses económicos. Era un interés personal que tenía. Pero también porque para ellos como dirigentes de una clase, era inaceptable que se instalara un gobierno socialista. Entonces, para ellos era totalmente normal tomar las medidas necesarias y, en ese sentido, para Edwards lo más natural fue no solo reunirse con Kissinger y con Helms sino también con Nixon”. Durante el relato de esas reuniones, el film denuncia que el gobierno de Nixon aportó dinero al diario. “Lo que dice la propia gente de El Mercurio es que el diario dejó de recibir avisos publicitarios porque hubo un decaimiento de la economía”, dice Agüero acerca de la palabra oficial. Pero por otro lado, ese dinero “era para financiar la campaña anti-Allende en las páginas del diario. Hay evidencias de eso porque aparecieron numerosos avisos firmados por organizaciones inexistentes (que, por supuesto, era la CIA) de campañas antiAllende”, subraya Agüero.
Un capítulo refiere a la Operación Colombo, conocida también como “La lista de los 119”. Según señala Agüero, a través de esa lista la dictadura trató de lavar su imagen y dar la idea de que en Chile “no existían los detenidos desaparecidos porque, a poco tiempo del golpe militar, se formó una campaña internacional que preguntaba por la suerte de los detenidos que se encontraban desaparecidos, y muchos de ellos, muertos”. La dictadura hizo aparecer dos listas en dos medios extranjeros (Revista Lea, en Argentina, y Diario O Novo Día, en Brasil) que tuvieron solamente una edición; es decir que solo fueron creados para dar una información falsa: en ella se detallaba que las personas mencionadas en el periódico y la revista eran activistas chilenos en la clandestinidad que se mataron entre ellos en el exterior, más precisamente en Argentina y Brasil. En realidad, las personas de esa lista habían desaparecido en Chile y, para ocultarlas, se habían utilizado cadáveres argentinos no reconocibles que, en los papeles, se le adjuntaban cédulas de identidad de esos desaparecidos chilenos, de modo que pareciera que eran ciudadanos trasandinos que habían cruzado la frontera y se habían matado entre sí. Por esto, es que Agüero sostiene que “la Operación Colombo fue parte de la Operación Cóndor”. Por otro lado, el cineasta afirma que “no se puede comprender la Operación Colombo sin El Mercurio porque la información que este diario daba era lo que se pretendía que se creyera. Entonces, El Mercurio, inmediatamente publica como una noticia verdadera el hecho de la Operación Colombo”, sin corroborar la información, agrega el director.
El diario de Agustín también refiere el caso de un cuerpo que fue encontrado en la costa chilena, a la altura de La Playa de los Molles, y del cual El Mercurio informó que se trataba de una hermosa joven de 23 años que había sido asesinada producto de un crimen pasional. Pero la realidad indicaba que esta mujer, Marta Ugarte, 42 años, militante del Partido Comunista Chileno, había sido detenida el 9 de agosto de 1976 y estaba desaparecida. Fue su cadáver el que apareció flotando en la costa. “El caso de Marta Ugarte es sobre el único cuerpo que apareció de cientos que fueron lanzados al mar para borrar toda evidencia de los crímenes. Por lo tanto, que apareciera el cuerpo de esta militante lanzada al mar, podía delatar toda la operación de exterminio, en ese caso de los militantes comunistas”, sostiene Agüero en relación al motivo de la puesta en marcha de este operativo de información falseada.
Otra de las operaciones se sitúa en 1987 cuando el papa Juan Pablo II pisó Chile y se produjeron incidentes en el Parque O’Higgins, desde donde hablaba a una multitud. “Lo que ocurrió fue que El Mercurio, aliado con la CNI (que era la policía secreta que reemplazó a la DINA), publicó simplemente la información que daba la CNI, sin corroborarla”, sostiene Agüero. El Mercurio publicó fotografías de dos estudiantes, acusándolos de ser miembros del Partido Comunista que habían intervenido en los incidentes, cuando, en realidad, estos dos jóvenes no habían estado en ese lugar. “Lo que hizo la CNI fue entregar fotos de estos estudiantes que eran de la Universidad Técnica”, comenta Agüero, quien agrega que, “en operaciones de inteligencia, la CNI inmediatamente sacaba las fotos que tenía a mano de su actividad de inteligencia en la universidad. Entonces, les tocó a ellos pero les podría haber tocado a otros. Ellos no eran militantes del PC. Uno participaba de movimientos cristianos de la Iglesia Católica y el otro era un estudiante que participaba por supuesto en actividades de la resistencia pero como independiente. Se publicaron fotos de ellos dos, acusándolos, y se relacionaron las fotos de ellos con fotos de personas que aparecen en el Parque O’Higgins, con un cierto parecido”.
Agüero concluye que “todo esto que estamos reseñando muestra el anticomunismo criminal de El Mercurio. O sea, El Mercurio tiene derecho a ser contrario al Partido Comunista pero lo que este diario ha hecho durante su historia de estos últimos cuarenta años es una acción directa de represión con resultados de muerte sobre los opositores a la dictadura”. Quizá como reflexión valga la pena mencionar una información brindada en el Noticiero Chileno de 1974 cuando El Mercurio lanzó su edición 50 mil. Con un estilo muy similar al histórico Sucesos Argentinos, el locutor anunciaba: “Autoridades entre las que se cuentan los integrantes de la Junta de Gobierno, y personeros de la empresa, se dan cita en un almuerzo de camaradería y reconocimiento a lo que El Mercurio representa para el periodismo tanto nacional como extranjero. Hicieron uso de la palabra, el director de El Mercurio de Valparaíso, Alex Varela, y el presidente de la Honorable Junta Militar de Gobierno, Augusto Pinochet, quien destacó el rol que El Mercurio siempre ha jugado por defender los principios cívicos y democráticos de nuestro país”. La historia no indica lo mismo.


La Historia Oculta del Régimen Militar

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