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martes, 26 de abril de 2016

Aylwin, Lagos, Insulza y Piñera, principales encubridores de los crímenes de la dictadura


Al fin, en este país de hipócritas – y a veces cínicos – alguien se atreve a decir la verdad: la madre de Rodrigo Rojas Denegri, Verónica, expresó, sin pelos en la lengua, aquello que la casta política y los “lameculos” de los periodistas no se han atrevido a decir. Bien porque los canales de radio y televisión pertenecen a los que otrora fueron partidarios del golpe militar, o a los ambiciosos y corruptos, marionetas de los empresarios de la Concertación. Esta prensa, de tanto esconder la verdad, se acostumbró a creer que los ex Presidentes de la Concertación eran personas honorables y que merecían todo su respeto. No querían dar a conocer la violación flagrante a los derechos humanos, bien por intereses personales o por miedo a perder su puesto de trabajo, porque todavía en Chile hay despistados que confunden libertad de empresa periodística con libertad de prensa, como también hay tontos que votarían de nuevo por los traidores de la Concertación o por el frívolo y ricachón, Sebastián Piñera .


La señora Verónica Denegri zarandeó, a su gusto, al periodista entrevistador de CNN Chile, y lo trató de ignorante y desinformado al afirmar que ella se había entrevistado con Enrique Correa - en ese entonces Secretario General de Gobierno – diálogo que dio pie a una seguidilla de verdades. Por ejemplo, que “Patricio Aylwin había sido un golpista”; que “Eduardo Frei Ruiz-Tagle había sido muy cobarde, a diferencia de su hermana Carmen, en defensa de su padre,contra sus asesinos” en la clínica Santa María; a José Miguel Insulza, lo acusa de “haber traído al dictador de vuelta” cuando estaba preso en Londres. “Algunos de ellos son candidatos a la presidencia, no voten por ellos”. También para la Presidenta Bachelet hubo un mensaje: que “cerrara, de una vez por todas, Punta Peuco” y que además, “quitara a los condenados por crímenes de lesa humanidad los privilegios de que aún gozan”.

La madre de Rodrigo Rojas Denegri no usa el lenguaje hipócrita de muchos chilenos, sino que va directo al objeto: sostiene que no perdona, que al ejército chileno hay que cambiarlo radicalmente y que hemos avanzado muy poco en el respeto a los derechos humanos; también reconoce la valentía del juez Mario Carroza, quien está a cargo de la investigación del caso “quemados”.


Los famosos “pactos de silencio”, que no tiene ninguna característica de voluntaria, sino una coacción del mando jerárquico del ejército, se han mantenido desde el comienzo de la transición democracia hasta hoy, y muchos del número de víctimas han sido de soldados conscriptos que, en los años de la represión, tenían menos de 20 años. Con la declaración de uno de ellos, Fernando Guzmán, se ha destapado una faceta de la forma en que la División del ejército desarrollaba la estrategia de coacción para evitar ser enjuiciados por crímenes de lesa humanidad – les obligaban a aprender de memoria las declaraciones ante el fiscal o el juez, así como se les aseguraba algunos beneficios, como salud, ascenso y mejores sueldos y, a su vez, se les amenazaba de muerte no sólo a ellos, sino también a sus familias -.

El arrepentimiento y denuncia pública del conscripto Fernando Guzmán está permitiendo conocer a fondo quiénes eran los oficiales culpables del hecho brutal de quemar vivos a los jóvenes Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas Denegri, el de julio de 1986, durante una de las protestas contra la dictadura fascista de Augusto Pinochet.

El oficial de inteligencia del ejército, Julio Castañer, en ese entonces teniente, fue el autor del inicio del incendio que quemó vivos a los jóvenes, luego abandonados a su suerte en una zanja de Quilicura, quien en vez de ser juzgado y condenado como correspondía, ascendió en el ejército, incluso fue becado por la institución para cursar estudios de ciencia política, convirtiéndose luego en profesor de la Universidad de Magallanes.

Por suerte aún en Chile restan personas que denuncian las traiciones de los personajillos de la Concertación respecto de los derechos humanos. Desde hace tiempo, Chile está podrido moralmente y de no mediar una refundación republicana, vamos derecho al marasmo.

Rafael Luis Gumucio Rivas (El Viejo)
25/07/2015


http://www.elclarin.cl/web/opinion/cronicas-de-un-pais-anormal/16372-aylwin-lagos-insulza-y-pinera-principales-encubridores-de-los-crimenes-de-la-dictadura.html

martes, 19 de abril de 2016

33 militantes de izquierda asesinados por agentes del Estado (particularmente de la OFICINA) durante el gobierno de Patricio Aylwin (1990 - 1994).

Recordamos hoy a los 33 militantes de izquierda asesinados por agentes del Estado (particularmente de la OFICINA) durante el gobierno de Patricio Aylwin (1990 - 1994).

Luego del triunfo del “NO” y la vuelta a la “democracia” en Chile, un nuevo gobierno era electo, resultado: El DC Patricio Aylwin Azocar se convertía en el primer presidente luego del fin de la Dictadura. Sin embargo, durante su gobierno se siguió persiguiendo, encarcelando, torturando y ejecutando a militantes de izquierda. Aniquilar a la oposición fue la consigna del gobierno DC de Aylwin. Mientras tanto, los militares no eran juzgados y los civiles cómplices de la Dictadura se consolidaban en el poder, legitimando de paso, la Constitución elaborado en plena Dictadura, la cual rige hasta hoy. Durante los primeros años de “democracia” se cuentan a lo menos 33 personas asesinadas por organismos del Estado, coordinados -particularmente- por la OFICINA, ejecuciones de las que se tiene registro. De estas, 28 eran militantes de organizaciones políticas de izquierda: 13 eran del Movimiento Juvenil Lautaro, 11 del Frente Patriótico Manuel Rodríguez – Autónomo, 2 de las Juventudes Comunistas, 1 del Movimiento de Izquierda Revolucionaria y 1 del Partido Comunista. Esto, sin contar las decenas de encarcelados durante la época y de las sistemática práctica de la tortura por parte de organismos del Estado.

Ver infografía realizada por Revista MALA y RVF.


Asesinados por la Democracia durante el gobierno de Patricio Aylwin

Aldo Norambuena Soto09-ago-90MJLCarabineros
Julio Eyzaguirre Reyes21-ago-90MJLRecuperacion EGAS, policía de civil
Carlos Salamanca Flores14-nov-90No se conoceLa Pincoya
Osman Yeomans Osorio15-nov-90JJCCLo Espejo, carabineros
Marco Ariel Antonioletti15-nov-90MJLInvestigaciones
Emilio gonzalez gonzalezdic-90FPMRFranklin, carabineros
Luis Antonio Gonzalez Rivera13-dic-90FPMRGOPE en Molina, VII region
Odin Fernando Muena Adasmemar-91FPMRColtauco, Carabineros
Tiburcio Rafael Cid Álvarezmar-91FPMRColtauco, Carabineros
Juan Francisco Fuentes Rojas14-dic-91FPMRCerro Navia, carabineros
Mauricio Alfonso Cancino Garín14-dic-91FPMRCerro Navia, carabineros
Enrique Torres Saravia18-dic-91MJLCoquimbo, carabineros
Ignacio Escobar Díaz18-dic-91MJLCoquimbo, carabineros
Sergio Valdés Valdés18-dic-91MJLCoquimbo, carabineros
Alexis Muños Hofman22-ene-92FPMRÑuñoa, carabineros
Fabián López Luque22-ene-92FPMRÑuñoa, carabineros
José Luis Oyarzún Pino30-ene-92MJLLo Prado, Investigaciones,
Pablo Muñoz Moya16-jul-92MJLVicuña Mackenna, Carabineros
Andrés Soto Pantoja10-sep-92MJLEscolta Intendente Stgo. Pareto
José Miguel Martínez Alvarado10-oct-92FPMRPenitenciaría Beaucheff, Investigaciones – Gendarmería
Mauricio Aníbal Gómez Lira10-oct-92FPMRPenitenciaría Beaucheff, Investigaciones – Gendarmería
Pedro Ortiz Montenegro10-oct-92FPMRPenitenciaría Beaucheff, Investigaciones – Gendarmería
René Largo Farías15-oct-92PCFolclorista, se presume carabineros
Norma Vergara Cáceres26-mar-93MJLDIPOLCAR
José Octavio Araya Ortiz11-sep-93JJCCCementerio General, Carabineros
Sergio Leopoldo Calderón Beltrami11-sep-93Sin militanciaCementerio General, Carabineros
Yuri Uribe Toro21-oct-93MJLApoquindo, Carabineros
Raul Humberto Gonzalez Órdenes21-oct-93MJLApoquindo, Carabineros
Alejandro Sosa Durán21-oct-93MJLApoquindo, Carabineros
Marcos Villegas21-oct-93Sin militanciaApoquindo, Carabineros
Tatiana Inés Navarro Valdés21-oct-93Sin militanciaApoquindo, Carabineros
Gabriela Castillo Díaz21-oct-93Sin militanciaApoquindo, Carabineros
José Héctor Aguilera Suazo29-nov-93MIRCarabineros, emboscada


http://www.radiovillafrancia.cl/el-listado-de-militantes-de-izquierda-asesinados-durante-el-gobierno-de-patricio-aylwin

viernes, 10 de abril de 2015

Caso Guzmán: PDI en retiro dice que no lo dejaron investigar cuentas millonarias asociadas a ex frentistas


Se trataría de una información que la misma Unión Demócrata Independiente (UDI) decide ignorar, ya que fue traspasada al ministro del Interior de la época, Andrés Chadwick, y no hubo avances. El denunciante fue expulsado de la policía en un proceso lleno de irregularidades, que le significó una condena al Estado por vulneración de garantías constitucionales en materia laboral.
MATÍAS ROJAS· HOY 13:04
POLICIALPORTADA
gilberto opazo
El subprefecto en retiro Gilberto Opazo, quien fuera jefe de la Brigada de Homicidios de la PDI de Santiago hasta 2010, relató supuestas trabas a la investigación por el homicidio del senador de la UDI Jaime Guzmán producidas en el gobierno de Sebastián Piñera.
Las revelaciones las hizo ayer en el programa “Mentiras Verdaderas” de La Red en el marco de un reporte preparado por el periodista Marcelo Araya (ex de Informe Especial) a 24 años del crimen del otrora colaborador de la dictadura pinochetista.
Gilberto Opazo, quien recientemente ganó un juicio de tutela laboral que tuvo en la mira a su ex superior, el prefecto (r) Luis Sandoval Monteiro, por vulnerar su derecho a la libertad de opinión tras denunciar irregularidades dentro de la policía, aportó nuevos antecedentes que, declaró, nunca fueron investigados como se requiere.
Opazo señaló que en el cumplimiento de una orden de investigar emitida en 2010 por el ministro Lamberto Cisternas, en la causa de la fuga de los frentistas desde la CAS, un equipo de la PDI detectó “la existencia de un par de cuentas corrientes de personas que habían recibido depósitos en efectivo de grandes sumas de dinero”, cercanas a los 2.600 millones de pesos.
“Esa información fue entregada a las autoridades institucionales y eso nunca se ha investigado como se debe, nunca se supo el destino de esos dineros y de dónde provenían esos dineros”, indicó el oficial en retiro.
El ex jefe de la BH enfatizó que “si uno hace un análisis en el tiempo, se dará cuenta que todos los funcionarios que participamos en la investigación de este crimen (de Guzmán)… se encuentran afuera”.
Recordemos que el caso del senador gremialista fue reabierto a comienzos del gobierno de Piñera luego de las declaraciones emitidas en Brasil por el ex frentista Mauricio Hernández Norambuena, quien señaló a su antiguo compañero del FMPR Enrique Villanueva Molina como supuesto informante de la Dirección de Seguridad Pública (“La Oficina”), organismo de inteligencia creado por Patricio Aylwin que infiltró a organizaciones de izquierda en democracia.
Aunque esta versión es refrendada por el ex empleado de “La Oficina” condenado en el caso de las cartas-bomba a la embajada de EEUU, Humberto López Candia, y presuntamente por la ciudadana francesa Marie Emmanuelle Verhoeven (Comandante Ana) – cuya extradición fue solicitada con urgencia por el ministro Mario Carroza – el abogado de Villanueva, Roberto Celedón, niega este antecedente y lo califica como un “invento” de los funcionarios de la PDI que llevaron el caso Guzmán.
Matías RojasEl Ciudadano

viernes, 31 de octubre de 2014

El pacto secreto entre la Concertación y Pinochet… o la reforma que impide la Asamblea Constituyente

La Concertación nos dijo a todos que con ese referéndum se iniciaba la transición hacia la democracia plena, que los cambios permitirían otros cambios mayores. Entonces, ¿por qué aceptaron aumentar los quórum a 4/7 y hasta 2/3 para cualquier cambio constitucional? ¿Por qué constitucionalizaron el sistema binominal? ¿Por qué eliminaron el derecho a plebiscito que sí estaba antes del 89?

por Matías Sagredo // 20 de junio de 2014

El Plebiscito del 30 de julio de 1989 significó el fraude más grande realizado al pueblo chileno, pacto responsable de todos los impedimentos que durante los próximos 24 años han truncado cualquier proyecto de cambio profundo, incluyendo la convocatoria a una Asamblea Constituyente.
Tanto el Gobierno Militar como la Concertación de Partidos por la Democracia llamaron a votar SÍ en el referéndum del 30 de julio de 1989, logrando un 91% de aprobación. Cincuenta y cuatro reformas que hicieron más rígido el sistema e incambiable durante ya 24 años y quizá varios más. Viera-Gallo, Aylwin y la cúpula de la Concertación lo sabían, pero no informaron a la ciudadanía ni a sus bases militantes de este retroceso histórico que significó el haberse puesto de acuerdo a espaldas de los ciudadanos, en un verdadero pacto secreto que nos amarraría por siempre a un sistema económico injusto y monopolizante.
La Dictadura bajo presión de Estados Unidos –y los mismos poderes fácticos que respaldaron el Golpe– aceptaba dejar de gobernar, mientras que a su vez la Concertación aceptaba gobernar sin el poder de cambiar nada y con la obligación de subordinarse por dos décadas a la Constitución de 1980, a los dictados de EE.UU. y de los organismos financieros internacionales –FMI, Banco Mundial y otros– que se dedican a presionar a los Estados para que faciliten el camino institucional a las operaciones financieras de las empresas transnacionales.
Edgardo Boeninger, principal ideólogo de la Concertación, terminó por aclarar sin espacio a dudas, al reconocer que el objetivo de las negociaciones con el gobierno de Pinochet era “reconocer la legitimidad de la Constitución”, puesto que, de no ser así, “el gobierno de Aylwin enfrentaba la oscura perspectiva de desangrarse en una difícil lucha por una Asamblea Constituyente”.
¿Valía la pena sacar de La Moneda a un general con uniforme para que otros cumplieran las directrices dejadas por él? ¿Existió realmente la Transición?
Claro que no. Nunca ha habido transición alguna, todo lo contrario, desde 1990 en adelante ha sido, como dijo el mismo Pinochet en octubre de 1988, un avance progresivo en la “aplicación del ideario e itinerario constitucional trazado” por la Dictadura. Las reformas de 1989 sólo aseguraron que esto se cumpliera a cabalidad.
¿Por qué no existen actas de las reuniones de preparación de las reformas entre Aylwin y el gabinete de Pinochet? ¿Por qué no se tomaron actas de las reuniones entre la comitiva de la Concertación, entre los cuales estaba Viera-Gallo, y las comitivas de RN y el gobierno militar, donde discutieron y pactaron las 54 reformas?
Si no tienen nada que esconder, entonces que hablen sobre ello, que no evadan este tema como lo han hecho durante 24 años cada vez que se les pregunta.
La Concertación nos dijo a todos que con ese referéndum se iniciaba la transición hacia la democracia plena, que los cambios permitirían otros cambios mayores. Entonces, ¿por qué aceptaron aumentar los quórum a 4/7 y hasta 2/3 para cualquier cambio constitucional? ¿Por qué constitucionalizaron el sistema binominal? ¿Por qué eliminaron el derecho a plebiscito que sí estaba antes del 89?
Gran parte de los senadores y diputados concertacionistas, con los que Bachelet pretende avanzar hacia una Nueva Constitución, participaron de este engaño y hoy buscan impedir la convocatoria a una Asamblea Constituyente (nuevamente).
Bajo este sistema a lo máximo que se puede aspirar es a “proyectos” de reformas que nazcan de la ciudadanía luego de presión masiva, como ocurrió el 2006 con las propuestas de los estudiantes que nos tomamos nuestros colegios y universidades para derogar la LOCE. “Proyectos”, porque jamás llegarán a convertirse en ley ni mucho menos en institucionalidad, puesto que, al igual que lo que ocurrió con la LGE, terminan siendo filtrados por la actual Constitución y las negociaciones que exige el sistema binominal con los grupos conservadores de la Alianza y la Concertación.
Debemos organizarnos para construir un proceso constituyente y un movimiento con una nueva fuerza superior a las cúpulas partidistas, superior a las formas hasta ahora inútiles. Un movimiento que propague y explique de la A a la Z qué significa una Asamblea Constituyente, en cada rincón del país. Llegó la hora de tomar el destino en nuestras propias manos, ya no podemos seguir esperando la venida de un salvador.
Al revisar los videos de campaña publicitaria a favor del Plebiscito de 1989, uno ve claramente que tanto el gobierno de Pinochet como la oposición de la naciente Concertación llamaron a votar SI, pero con argumentos diferentes. El gobierno militar llamó a aprobar las 54 reformas para lograr “perfeccionar el modelo instalado por nosotros”. La Concertación también llamó a aprobar las 54 reformas, pero según ellos para “iniciar la transición”. ¿Cómo se explica esto, qué sentido tiene? ¿Transición es sinónimo de cambio de administración?
Pinochet aclaró en cadena nacional que las elecciones presidenciales posteriores a su mandato eran “tan sólo la elección de la persona que debería conducir al país hacia la aplicación plena de la Carta Fundamental”, pues “no está en juego el ideario ni el itinerario constitucional trazado”.
Jaime Guzmán también lo señaló previamente al decir que “esta Constitución está hecha para que, no importa quien gobierne, se vea constreñido a tomar una acción no tan distinta de lo que nosotros haríamos”. Será que Patricio Aylwin lo sabía bien al decir su famosa frase “en la medida de lo posible”.
Edgardo Boeninger, principal ideólogo de la Concertación, terminó por aclarar sin espacio a dudas, al reconocer que el objetivo de las negociaciones con el gobierno de Pinochet era “reconocer la legitimidad de la Constitución”, puesto que, de no ser así, “el gobierno de Aylwin enfrentaba la oscura perspectiva de desangrarse en una difícil lucha por una Asamblea Constituyente”.
Quienes creen que Bachelet puede cambiar las cosas sin Asamblea Constituyente, están perdiendo el tiempo y quienes participan de su gobierno bajo conocimiento de esta situación están siendo parte, aunque no lo reconozcan, de un nuevo engaño de proporciones históricas.
No tenemos otra alternativa, sólo la Asamblea Constituyente puede devolverle al país la democracia –aún secuestrada–, la soberanía y la cordura, pues la Dictadura sigue intacta y quienes gobiernen sin impulsar el proceso constituyente estarán trabajando para la dictadura de los poderes que gobiernan tras la cortina, esos de los que hablaba Allende ante las Naciones Unidas. La transición recién comienza con la Asamblea Constituyente.
Basta de Pactos Secretos: ¡abolición al Pacto del 89 y la Constitución de 1980! Queremos ser soberanos. Queremos un Proceso Constituyente nacional, democrático y con protagonismo ciudadano. Queremos que los pueblos indígenas, los compatriotas en las regiones extranjeras, las minorías sociales y todos quienes habitamos este hermoso país, decidamos por nuestra propia voluntad el destino nacional.


martes, 17 de septiembre de 2013

Red de protección a Colonia Dignidad: Los contactos de Schäfer

Martes 19 De Febrero 2013

Paul Schäfer logró, a través de cuatro décadas, que se desestimaran los graves cargos de pedofilia y de violaciones a los derechos humanos en su contra. De esta forma se convirtió en uno de los criminales más protegidos de la historia del delito en Chile. Hoy, cuando se conoce por sentencia judicial que cuando más se abusó de niños fue entre 1993-1997, se percibe con mayor fuerza la responsabilidad de aquellos que protegieron a la Colonia durante la democracia. Aquí nombres y acciones.

“Que de los hechos establecidos que configuran los ilícitos de abuso sexual y violación se puede advertir que si bien se identifica sólo a un sujeto como autor de los mismos, el que actualmente está muerto, claramente resulta la participación de otros sujetos que por actos anteriores o simultáneos cooperaron con él en la ejecución de los hechos; y la de otros que con conocimiento de la perpetración de los crímenes o simple delitos o de los actos ejecutados para llevarlos a cabo, sin haber tenido participación en él como autores ni como cómplices, intervinieron con posterioridad a su ejecución ocultando o proporcionando la fuga al culpable, o acogiendo, receptando o protegiendo habitualmente a los malhechores, sabiendo que lo son, aún sin conocimiento de los crímenes o simples delitos determinados que hayan cometido, o suministrándoles auxilios o noticias para que se guarden, precavan o salven”, afirma el fallo.“De la prueba reseñada en los motivos precedentes puede concluirse —fundamentalmente porque todas apuntan en la misma dirección, proporcionando informaciones precisas y, por lo mismo, convincentes, acordes con otras (por ejemplo, las pericias médico legales) que verificaron los abusos sexuales— que Hopp, Seewald, Kurt Schnellenkamp, Dennys Alvear y Mücke eran los directivos de Villa Baviera y que, como tales, constituyeron en ese lugar una especie de instituto que Paul Schäfer nominó “internado intensivo”, al cual asistían niños de localidades vecinas que eran reclutados por Mücke y Alvear, haciendo firmar a los padres de los menores un compromiso donde se establecía que los niños estarían a cargo de algunos personeros de la agrupación, lo que no ocurrió, privándolos de un sistema educacional reglamentario. Además debe concluirse que tal organismo permitió a Paul Schäfer violar a algunos de ellos y a otros abusarlos sexualmente, en un modus operandi que generalmente comenzaba con tocaciones en los genitales de los menores cuando este sujeto los bañaba en el servicio aledaño a la habitación que ocupaba en la casa de huéspedes de la Villa, y que continuaba -con algunos de ellos- en el dormitorio de ese individuo donde hacían pernoctar a los ofendidos. Los menores del internado eran dirigidos por Gunter Schaffrick, quien trasladaba a los menores hasta la residencia de Schäfer, lo que también hizo en algunas oportunidades el acusado Uwe Cöllen. Dicho internado intensivo funcionó durante los años 1995 a 1997, y durante su vigencia se produjeron la mayoría de los ataques sexuales a las víctimas, sin perjuicio de que con anterioridad a ésa época, durante los encuentros de fines de semana que se desarrollaban en la Villa, también se reportaron ataques de esa índole”. Sentencia de enero de 2013

En junio del 2000 se incautaron en Villa Baviera una serie de escritos sobre la contingencia nacional. Los documentos, calificados de muy importantes, fueron entregados al juez de Parral. En cuanto a quiénes realizaron dichos análisis, los investigadores afirmaron que poseían nombres, los que serían puestos en conocimiento del magistrado. Pero las identidades de quienes efectuaron dichos informes fueron acalladas.
Una telaraña socio-política y judicial quedó en evidencia. Se trata de una red de protección construida a partir de comienzos de los ’60 y que se amarró durante la dictadura con las visitas de los uniformados, como el propio Pinochet y familiares, del mandamás de la DINA y su hijo.
No sólo los militares visitaron el enclave germano. Un grupo de líderes del naciente movimiento gremialista, surgido en el alma mater de la Pontificia Universidad Católica, encabezado por Jaime Guzmán, fueron asiduos visitantes del fundo “El Lavadero”, donde realizaban sus seminarios políticos e ideológicos.
Guzmán y el gremialismo, antecedente político de la UDI, apoyaron la persecución de sus oponentes políticos. Las estrategias para alcanzar dicho objetivo fueron en sucesivas reuniones de análisis realizadas a partir de la década del `70 en Colonia Dignidad. En ellas participaron un grupo de jóvenes estudiantes y titulados de la Universidad Católica, que con el tiempo se convertirían en destacados políticos, académicos y empresarios.
Entre éstos, el actual senador Hernán Larraín; el analista del CEP, Arturo Fontaine Talavera; el arquitecto y docente de la Universidad Mayor, Alberto Hardessen; el abogado y socio de la firma Vial y Palma Abogados, Manuel José Vial; el empresario y Director de Terranova S.A., Juan Carlos Méndez.
El colono José Efraín Vedder, quien desde niño fue abusado por el pedófilo Paul Schäfer, afirmó en La Nación Domingo que “Hernán Larraín llegó a la Colonia cuando era un estudiante, de la mano de Jaime Guzmán. Larraín ayudó al doctor Hopp a formar la comunidad Perquilauquén. También visitaron la Villa los periodistas Claudio Sánchez y Esteban Montero. Por supuesto que todos los gobernadores, intendentes y carabineros de la zona fueron amigos de la Colonia”.
Vedder sostuvo que el senador de la UDI formó parte de la red “Corporación de Amigos de Colonia Dignidad”, cuya misión era impedir cualquier investigación en el enclave germano. Recordó que cuando miembros de la Colonia realizaron una huelga de hambre para protestar por los allanamientos en busca del pederasta Schäfer, los senadores Hernán Larraín y Bruno Siebert se hicieron presentes para pedir a los colonos que desistieran de su protesta.
Consultado sobre la identidad de los políticos que visitaban el fundo “El Lavadero”, el (ahora ex) senador Jaime Naranjo indicó que “los parlamentarios de la VII Región estaban ahí muy presentes, el diputado Sergio Correa, el senador Hernán Larraín, sólo por citar ejemplos”. Añadió que el ex ministro de Relaciones Exteriores de Pinochet, Jaime del Valle, en una entrevista publicada en La Segunda en la década del `90, admitió que los miembros del movimiento gremial iban a la Colonia Dignidad.
La (entonces) precandidata presidencial de la Concertación, Soledad Alvear, afirmó que en su calidad de ministra del gobierno del Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle recibió presiones de la derecha en favor de Colonia Dignidad. Alvear recordó que “me tocó como ministra de Justicia recibir a varios parlamentarios, hoy de oposición, que iban a defender a Colonia Dignidad”.

LAS QUEMANTES FIRMAS

En 1991, cuando el Presidente Aylwin presentó la cancelación de la personalidad jurídica de Colonia Dignidad, hubo 17 parlamentarios de la UDI y RN -casi todos, excepto Sebastián Piñera- que recurrieron ante el Tribunal Constitucional para alegar la inconstitucionalidad del decreto del ministerio de Justicia que declaraba disuelta la persona jurídica Sociedad “Benefactora y Educacional Dignidad”.
Entre las firmas figuran el actual presidente del Senado, Sergio Romero, y los senadores Sergio Fernández, Mario Ríos, Sergio Diez, Olga Feliú, Bruno Siebert, William Thayer y Santiago Sinclair. También fue suscrito por Jaime Guzmán y Sergio Onofre Jarpa. El requerimiento fue rechazado, pero dejó de manifiesto cuán poderosa era la red de apoyo de Schäfer, que permitió la impunidad en Villa Baviera.
En 1994, otros personeros de la oposición formaron “un grupo de amigos” a favor del hospital y la escuela de Villa Baviera. Entre ellos se encontraban el entonces recientemente elegido senador por la zona, Hernán Larraín; los diputados Carlos Bombal, Evelyn Matthei, Andrés Chadwick, Jaime Orpis y Juan Antonio Coloma, entre otros.
Existe una declaración de 1996 en que 15 parlamentarios de derecha -entre ellos, Hernán Larraín, Mario Ríos y Sergio Fernández- reclaman por un operativo de Investigaciones que pretendía detener a “un anciano de cerca de 80 años, que además sufre la pérdida parcial de la visión”. En 1998, los mismos parlamentarios votaron en contra de una comisión investigadora para esclarecer las violaciones a los derechos humanos cometidas en ese recinto durante el régimen militar.

LOS CIVILES ULTRA

Los vínculos de Schäfer con Patria y Libertad, el grupo civil armado de ultra derecha que surgió en Chile en la década de los `60, fueron fáciles. La Colonia ofrecía a los conspiradores de ese grupo facilidades y secreto. Allí podían reunirse a planificar sus actos de sabotaje y sus acciones nacionalistas. Roberto Thieme reconoció frente a las cámaras que los miembros de Patria y Libertad recibieron sistemáticamente entrenamiento militar en Colonia Dignidad durante el período 1970-73. Incluso el abogado Pablo Rodríguez, uno de los líderes más activos de este movimiento que llamaba a derrocar por las armas al Gobierno de Salvador Allende, se entrenaba allí.
Los líderes de Colonia Dignidad continuaron apoyando a los de Patria y Libertad después del derrocamiento de la Unidad Popular y brindaron al régimen militar apoyo financiero, logístico, económico y político. Thieme terminó la entrevista calificando de una vergüenza que los mismos que usufructuaron de esta gente, ahora se laven las manos, no enfrenten la verdad, se alegren de la caída del pedófilo y persistan en la mentira de “no saber nada” de los horrores ocurridos durante 17 años y del activo involucramiento de Schäfer y sus adláteres en ellos.

LOS PODERES DE ESTADO

El conflicto no resuelto entre el Estado de Chile y la facción germana refugiada en Villa Baviera se refleja en 18 informes de distintas instituciones públicas que, desde 1968, fueron emitidos con resoluciones concretas para abordar integralmente el statu quo. Sin excepción, uno a uno han quedado sumidos en el fracaso.
Entre ellos, los emitidos por cinco comisiones investigadoras de la Cámara de Diputados entre 1968 y 1997; aquellos de dos ministros de Corte en visita de 1989 y 1996; dos del Consejo de Defensa del Estado de 1969 y 1991; y uno surgido de una sesión especial del Parlamento alemán en 1988, al que hay que agregar el acuerdo del Bundestag de mayo de 2002, que propuso a Chile una serie de medidas específicas para abordar conjuntamente el problema, ninguna de las cuales se implementó. A esto hay que añadir un informe del Registro Civil y otro del Servicio de Impuestos Internos, en los que se abordan los ilícitos cometidos por la dirigencia alemana en estos dos ámbitos.
Por años siguen abiertos y sin resolverse unos 60 procesos civiles y criminales por 20 delitos diferentes en contra de unos 30 altos dirigentes de Colonia Dignidad. Todos estos expedientes están abiertos, pero sin resoluciones definitivas, trabados por razones burocráticas, tráfico de influencia, pérdida de expedientes, cambio de jueces, o vistas de causas no puestas en tabla por meses y años en las cortes, entre los motivos más conocidos.
Este tipo de organizaciones cuenta con un gran aparato jurídico que, utilizando al máximo las características propias del sistema procesal penal antiguo, ha logrado entrabar los procesos. Sólo en contra de la policía, hay más de 86 recursos presentados por los abogados de la Colonia por sus intervenciones al interior de Dignidad.
El ministro en visita de la Corte de Apelaciones de Talca, Hernán González, dictó el 14 de diciembre de 2000 una sentencia absolutoria en favor del segundo hombre del enclave alemán, el Dr. Harmut Hopp, argumentando que no hubo ilegalidades en la adopción de un menor. Tras esa resolución, el Consejo de Defensa del Estado, el Servicio Nacional de Menores y otros querellantes apelaron, acción que fue rechazada por el tribunal de alzada maulino, instancia que el 9 de septiembre de 2002 mantuvo la absolución a Hopp.
Dicho fallo llevó al abogado querellante, Hernán Fernández, a interponer un recurso de casación en el fondo para que la Corte Suprema emitiera su opinión. La Segunda Sala del Máximo Tribunal, integrada por los ministros Enrique Cury, Milton Juica, Jaime Rodríguez y los abogados integrantes Fernando Castro y Emilio Pfeffer, consideraron que no existiría delito, puesto que a la época en que debieron ocurrir los hechos considerados como delictuales no existía ley que los sancionara, por lo que debía rechazarse el recurso.
El 22 de septiembre de 2004, la Corte Suprema absolvió definitivamente al jerarca de la ex Colonia Dignidad del delito de adopción ilegal por el que había sido encausado en el 2000.
En el pasado, hubo reportajes de Canal 13 que fueron verdaderas operaciones comunicacionales. José Miguel Villouta criticó duramente el eufemismo usado en el programa “Contacto” para referirse al apoyo de la derecha a Colonia Dignidad, cuando la conductora, Mercedes Ducci, hablaba de “autoridades de la época” o “cierta prensa”. El iconoclasta conductor de TV escribe en su página que “Villa Baviera contaba con el apoyo a brazo partido de Jovino Novoa, Hernán Larraín, Jaime Guzmán, Pinochet y El Mercurio”.
El prefecto (R) Luis Henríquez, ex subdirector y ex jefe de inteligencia de la Policía de Investigaciones, quien por más tiempo dirigió las pesquisas relacionadas al enclave germano, afirma que “la red de protección -que incluía a fiscalizadores, parlamentarios, jueces, industriales, personajes públicos y sacerdotes- todavía funciona, aunque hoy más debilitada”.
Por otro lado, un juicio iniciado por Colonia Dignidad contra del decreto Nº 143 del ex Presidente Patricio Aylwin, mediante el cual se caducó la personalidad jurídica a la “Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad” el 31 de enero de 1991, todavía está pendiente en las cortes.

Reportaje publicado en 2005

http://elperiodistaonline.cl/de_archivo/2013/02/red-de-proteccion-a-colonia-dignidad-los-contactos-de-schafer/

martes, 3 de septiembre de 2013

El Golpe de Estado de Pinochet

5 de marzo de 2007

PinochetNació en Valparaíso (Chile) el 25 de noviembre de 1915, siendo bautizado con el nombre de Augusto José Ramón Pinochet Ugarte. Inició sus estudios militares a lo 17 años. En 1970 fue designado General de División.
Fue mano derecha del General Carlos Prats, Comandante en Jefe del Ejército, partidario del gobierno constitucional de Allende, que representaba al partido Unidad Popular y representante de las fuerzas armadas ante Fidel Castro, el Presidente comunista cubano, durante su visita a Chile.
Allende era un gobernante de ideas de izquierda que había puesto en manos del estado muchas empresas, sobre todo mineras, y había establecido una política de redistribución de la riqueza, lo que afectaba a los intereses de la derecha y de Estados Unidos, que impuso una especie de bloqueo, al congelar la exportación de cobre. Durante su gobierno se expropiaron tierras para hacer efectiva la reforma agraria, se nacionalizaron los Bancos privados, hubo control de precios y una política de acercamiento hacia otros gobiernos socialistas, restableciéndose las relaciones con Cuba, lo que motivó la visita de su Presidente, antes mencionada.


Aunque Allende no se opuso directamente a los militares, que ocuparon cargos durante su gestión de gobierno, el 29 de junio de 1973 se produjo una sublevación del ejército comandada por el coronel Roberto Souper, conocida como el “tanquetazo”, que fue reprimida por Prats y sus hombres, entre los que se hallaba Pinochet.
El cargo de Comandante en Jefe del Ejército pronto sería desempeñado por Pinochet, tras la renuncia de Prats, que no contaba con el apoyo de las Fuerzas Armadas, que se manifestaron en su contra. Fue el propio Prats quien recomendó a Pinochet para el desempeño de esa función, cuya designación se hizo efectiva el día 23 de agosto de 1973, en el Palacio de la Moneda.
La situación política era de tensión. Por el acuerdo de la Cámara de Diputados del día 22 de agosto de 1973, se reconocía que el orden constitucional de la república se hallaba roto, y comenzaba a gestarse un golpe de estado, respaldado por la CIA y el gobierno estadounidense, a cargo del comandante de la Fuerza Aérea, Gustavo Leigh, y del vicealmirante José Toribio Merino. La incorporación de Pinochet al golpe de estado se realizó en forma tardía, y luego de una reunión mantenida con Allende quien le había informado su decisión de recurrir a un plebiscito.
El coordinador del golpe fue Patricio Carvajal, estando comunicados todos los golpistas mediante redes organizadas desde el Comando de Telecomunicaciones del Ejército, lugar donde se instaló Pinochet, aunque la dirección general de la ofensiva contó con el apoyo de Estados Unidos, a través de Richard M. Nixon y deHenry Kissinger.
Las luchas fraticidas, durante ese fatídico 11 de septiembre, se extendieron durante varias horas, en las que fueron frecuentes las detonaciones de bombas. Cuando finalmente se produjo la toma de la casa de la Moneda, Allende se suicidó, luego de haber pronunciado un sentido discurso a su pueblo a través de Radio Magallanes y de rechazar el ofrecimiento de abordar un avión que lo llevaría hacia el exilio.
En la tarde de ese mismo día comenzó la dictadura militar en Chile, jurando los protagonistas en la Escuela Militar, pasando a desempeñar el Poder Ejecutivo, la Junta Militar, integrada por el General Pinochet, Comandante en Jefe del Ejército, el Almirante José Toribio Merino, Comandante en Jefe de la Armada, el General Gustavo Leigh, Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea y César Mendoza, Director General de Carabineros.
Durante su gobierno el Congreso fue disuelto y los más sagrados derechos humanos fueron aniquilados. Los partidos políticos debieron actuar desde la clandestinidad y los dirigentes del partido Unidad Popular fueron detenidos.
Las violaciones a los derechos humanos recién estaban comenzando, pues tras ser designado Presidente de la República por la Junta Militar, el 17 de diciembre de 1974, Pinochet, admirador del represor español Francisco Franco, creó la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), instrumento que usaría para destruir toda manifestación contraria a su despótico gobierno. Este brazo armado del gobierno se encargó de sembrar el terror desde el seno mismo del estado persiguiendo a sus opositores políticos mediante secuestros, torturas y asesinatos. Esta institución perduró hasta 1977, en que fue reemplazada por un organismo un poco menos cruel, aunque no alejado de la represión y la tortura: la Central Nacional de Informaciones (CNI).
Un lugar destacado en el gobierno del dictador lo ocupó su esposa, Lucía Hiriart Rodríguez de Pinochet, que creó la agrupación Damas de Color, destinada a realizar obras de caridad.
A partir de las 21 horas, la vida social y pública de Chile estuvo fuera de las calles, al establecerse el toque de queda.
En el aspecto económico aplicó políticas de corte neoliberal reduciendo el gasto público con el despido de un 30 % de empleados estatales, aumentó el valor del impuesto al valor agregado (IVA), privatizó las empresas del estado, retiró los subsidios sociales, devaluó la moneda reemplazándose el escudo por el peso, y se produjo una generalizada baja de salarios.
La tasa de desempleo creció a cifras alarmantes y debieron crearse planes de empleos para contener a la masa desocupada.
Proliferaron los robos a camiones de supermercados para palear el hambre, y se organizaron clandestinamente apagones y cacerolazos en señal de protesta.
Como saldo positivo, a partir de 1977 se eliminó la hiperinflación, al establecerse una tasa de cambio fija de treinta y nueve pesos por dólar.
Este período de mejora subsistió hasta el año 1982, en que se produjo la caída del sistema financiero. El estado intervino en la economía devaluando el peso.
En 1985, se logró sanear la economía chilena, por la intervención del ministro de Hacienda, Hernán Büchi, quien tomó medidas drásticas.
Fijó un dólar alto para favorecer las exportaciones, redujo las jubilaciones, y los planes sociales y privatizó los Bancos y las empresas que aún continuaban en la órbita estatal.
La reacción ocurrió el 11 de mayo de 1983, cuando los trabajadores nucleados en la CTC (Confederación de Trabajadores del Cobre) iniciaron una movilización de protesta. Ese mismo año, el 22 de agosto, se creó a Alianza Democrática donde se produjo la unión de la mayoría de los partidos políticos para formar un bloque opositor contra el gobierno de facto, llegando en 1985 a un Acuerdo Nacional para la Transición de la Plena Democracia.
Paralelamente en este período la economía mejoró y las clases bajas y medias obtuvieron mejoras en sus ingresos.
En septiembre de 1980, se realizó un cuestionado plebiscito, tras el cuál se sancionó un mes más tarde una Constitución que estableció entre otras disposiciones un mandato presidencial de ocho años para Pinochet a partir del 11 de marzo de 1981.
En 1986, se produjo un atentado frustrado contra la vida del dictador por parte del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, donde murieron cinco guardaespaldas. Hubo represión de parte del gobierno contra este movimiento poco tiempo después, donde se asesinaron 12 de sus miembros, que dudosamente estuvieron implicados en el atentado.
Al realizarse el nuevo plebiscito que llevaría a Pinochet a consolidarse en el poder por un nuevo período de ocho años (1989-1997), la oposición en los pocos minutos permitidos en la franja horaria de publicidad, realizó una campaña de desprestigio hacia el gobierno que se proclamaba, con publicidad masiva, como garantía de estabilidad y orden contra el marxismo subversivo, para levantar la bandera de la democracia y el respeto de los valores y de la dignidad humana. La apuesta fue fuerte, no sólo desde la campaña electoral sino también en el control para evitar el fraude electoral. Las desventajas eran muchas para la oposición, que debía luchar contra el autoritarismo de un aparato estatal represor, que no otorgaba ventajas, sino, por el contrario, utilizaba los medios más engañosos y coactivos para sostenerse en el poder.
La derrota fue elocuente. El 52 % del electorado se pronunció en contra de la continuidad del dictador en el mando de Chile.
El 14 de diciembre de 1989, Chile celebraba la vuelta a la democracia, con el triunfo de la alianza opositora Concertación de Partidos por la Democracia, que llevó a Patricio Aylwin del partido Demócrata Cristiano al ejercicio de la presidencia, que comenzó a ejercer el 11 de marzo de 1990. Pinochet, aún no estaba acabado, la Constitución de 1980, en sus disposiciones transitorias le daban una nueva posibilidad. Continuaba como Comandante en Jefe del Ejército por ocho años más.
El 25 de abril de 1990, el presidente de Chile, Patricio Aylwin Azócar ( 1990-1994) creó la Comisión Rettig, por ser el nombre de quien la presidía, cuya denominación formal era Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, para investigar lo sucedido en el período de la dictadura de Pinochet, documentándose miles de muertos y de detenidos desaparecidos, denominación que se les otorgaba a aquellos que habían sido privados de su libertad y cuyo paradero nunca se supo, ya que los cadáveres eran arrojados al mar y nunca aparecieron.
Este informe fue una prueba contundente para llevar al banquillo de los acusados a aquellos que otrora se sintieran impunes. Los miembros de la DINA, fueron acusados y sometidos a juicio, impidiéndose a la Corte conceder amnistía por la índole de los delitos cometidos.
El retiro de Pinochet de su cargo en el Ejército se produjo el 10 de marzo de 1998, pasando a desempeñarse como Senador Vitalicio, según lo establecían las normas constitucionales, ante una oposición que se manifestó en su contra, al considerar que se estaba dando un premio al jefe supremo del terrorismo de estado.
Cuando en el mes de septiembre Pinochet viajó a Londres, por razones de salud, debió enfrentarse a una orden de detención cursada por el juez español Baltasar Garzón, con los cargos de asesinato a ciudadanos españoles residentes en Chile durante la dictadura. Inglaterra hizo lugar al pedido. La defensa de Pinochet argumentó la inmunidad diplomática para apelar el arresto, lo que fue aceptado en una primera instancia. Luego de que varios comités se pronunciaran en contra o a favor de la inmunidad diplomática, la decisión definitiva se tomó el 24 de marzo de 1999, juzgándoselo por los hechos cometidos a partir del 8 de diciembre de 1988, permaneciendo por razones de edad y de salud bajo arresto domiciliario.
Luego de exámenes médicos que determinaron la gravedad de su estado de salud, por razones humanitarias, fue liberado y regresó a Chile, donde varias causas se habían abierto para juzgarlo sobre su actuación en el ejercicio del poder. Habiendo sido desaforado en Chile por la Corte Suprema de Justicia, fue sobreseído al “comprobarse” que no comprendía por razones psiquiátricas, los cargos en su contra, en julio de 2002.
Luego de renunciar a su cargo como Senador, se confinó en su domicilio particular, hasta que dos años más tarde la Corte Suprema confirmó la revocación del sobreseimiento por demencia, reabriéndose la causa, que fue dejada sin efecto el 7 de junio de 2005.
En noviembre de ese año nuevas causas enfrentarían a Pinochet con la justicia, esta vez por enriquecimiento ilícito y falsificación de documentos.
El cuarto desafuero se realizó el 20 de enero de 2006 por la Corte de Apelaciones de Santiago, acusado de torturador.
El 10 de diciembre de 2006 falleció, una semana después de sufrir un infarto de miocardio, eludiendo así la justicia de los hombres. En este mundo sólo lo condenará la historia y la memoria colectiva. En su funeral, el Jefe del Ejército y un nieto de Pinochet, el Capitán del Ejército Augusto Pinochet Molina, reivindicaron el golpe de Estado, mientras la Ministra de defensa era abucheada por los partidarios del represor fallecido.
El 24 de diciembre de 2006 se dio a conocer una carta póstuma de Pinochet, titulada “Mensaje a mis compatriotas” donde declara que volvería a hacer lo mismo “aunque con mayor sabiduría”, justificando el golpe para impedir una guerra civil que se avizoraba en el gobierno de Salvador Allende, remarcando su profundo amor a la Patria y a los chilenos.


Lee todo en: El Golpe de Estado de Pinochet | La guía de Historia http://www.laguia2000.com/chile/el-golpe-de-estado-de-pinochet#ixzz2dq5lb7kZ


viernes, 30 de agosto de 2013

PATRICIO AYLWIN APOYO EL GOLPE MILITAR DE CHILE



Los dichos históricos de Patricio Aylwin sobre Allende y Pinochet desde 1973

29/05/2012

Patricio Aylwin y Salvador Allende (1973)
La entrevista que concedió el ex Presidente Patricio Aylwin (93 años) disparó las críticas y debates en las redes sociales y en el ámbito político, en donde parlamentarios de todos los sectores comentaron las declaraciones, sobre la situación política de Chile tras el golpe militar, y su evaluación del rol de Salvador Allende y Augusto Pinochet.

No obstante, este no es el primer episodio en el cual los dichos del ex Mandatario causan polémica. Al reciente artículo del medio español se suma un largo historial de entrevistas y conferencias dadas durante los últimos 38 años por Aylwin, a contar de 1973, cuando el ex Presidente emitió sus primeras opiniones sobre el gobierno de la Unidad Popular y la intervención de los militares.

Agosto-Septiembre 1973. La evaluación del gobierno de Allende previa y post al golpe.

Días antes de producirse el golpe de Estado de 1973, el entonces presidente de la DC, Patricio Aylwin, dijo en una entrevista a The Washington Post el 26 de agosto de 1973 que, si le dieran a elegir entre "una dictadura marxista y una dictadura de nuestros militares, yo elegiría la segunda".

Luego de producirse el bombardeo a La Moneda, el 17 de septiembre de 1973 el timonel de la Falange aseveró, mediante una declaración pública a la prensa extranjera, que "el gobierno de Allende había agotado, en el mayor fracaso, la ‘vía chilena hacia el socialismo’, y se aprestaba a consumar un autogolpe para instaurar por la fuerza la dictadura comunista".

"Las informaciones que nos transmite el cable revelan que lo sucedido en Chile se está enjuiciando en el exterior con mucho desconocimiento de la realidad", acotó. 

En ese sentido, agregó que "la mayor prueba es la enorme dotación de armas que tenían las ilegales milicias marxistas que formaban un verdadero ejército paralelo, con un poder de fuego equivalente a 12 regimientos regulares y con la presencia activa de más de diez mil extremistas extranjeros".

Aylwin concluyó su declaración explicando que, "hasta la última quincena conversamos con el Presidente Allende y su gobierno, en busca de las rectificaciones indispensables para salvar a Chile del quiebre institucional y del desastre económico. Nuestros esfuerzos no encontraron acogida seria y su fracaso condujo a la intervención militar, que las Fuerzas Armadas y Carabineros no buscaban y que contradecía todas sus tradiciones".

27 Abril 1994. Balance sobre gobierno militar: "La mayor tragedia fueron las violaciones a los Derechos Humanos".

Una nueva polémica provocaron las palabras de Aylwin en la Universidad de la Sorbonne, en París, donde fue nombrado "Doctor Honoris Causa".

Durante su discurso, Aylwin afirmó que "nuestra democracia es imperfecta, porque aún subsisten algunas de las limitaciones que dejó establecidas el autoritarismo".

Sin embargo, lo que generó mayor revuelo, fue el balance que hizo el ex mandatario del gobierno militar, donde "el mundo supo con horror de las gravísimas y masivas violaciones a los Derechos Humanos que se cometieron. Más de 3 mil personas fueron asesinadas o desaparecieron. Decenas de miles salieron al exilio, sufrieron prisión o fueron víctimas de arbitrariedades. Miles perdieron su trabajo entre ellos muchísimos profesores universitarios. Fue la peor tragedia de la historia de Chile".

El 12 de mayo del mismo año, a su regreso a Chile, Aylwin precisó esas aseveraciones, descartando haber planteado que la peor tragedia fue la existencia del régimen militar como tal.

"Lo que dije es que la mayor tragedia de Chile fueron las violaciones a los Derechos Humanos cometidos durante el gobierno militar, y eso lo mantengo", dijo a los medios de comunicación que lo esperaban a su llegada al aeropuerto de Santiago.

5 Mayo 1994. Entrevista Diario El País.

En medio de su gira por Europa, Aylwin también concedió una entrevista al medio español. Tras la polémica levantada por sus dichos en La Sorbonne, el entonces ex jefe de Estado chileno conversó con El País sobre el régimen militar y detalló que, tras salir del gobierno, consideró que "tal vez la permanencia de Pinochet ha ayudado a la estabilidad del proceso" de transición democrática. 

"Yo lo que he dicho y sigo creyendo es que Pinochet no intentó cogobernar desde que yo asumí la Presidencia. Me dijo: ‘Yo como militar sé mandar y obedecer. Ahora usted es el Presidente y yo le obedezco a usted. Tuvimos desacuerdos, naturalmente, pero en definitiva, nunca pretendió intervenir en la orientación de la política de mi gobierno, nunca desobedeció. La imagen del general Pinochet con la que salí de la Presidencia, de su conducta durante mi gobierno, no es la que pude temer cuando asumí el cargo", argumentó. 

Consultado por las críticas a su postura de respaldo a la instauración del régimen militar, Aylwin sentencia que "si nos hubiéramos negado a ese camino, no habríamos tenido fuerzas para derribar a la dictadura"

16 Marzo 1995. Reconocimiento a la labor de Pinochet.

En medio del discurso dado a la fundación Gulbelkian en Lisboa, Aylwin dijo que "la dictadura chilena no fue la de un caudillo carismático, como tantos en el Tercer Mundo, sino el gobierno institucional de las Fuerzas Armadas"

Asimismo, destacó que durante el régimen militar "no todo fue negro", y destacó obras como "las reformas económicas de saneamiento, liberalización y apertura de la economía chilena"

Ese mismo año, el 30 de octubre, si bien evitó referirse a la figura del ex gobernante en el marco de una visita de tres días a Punta Arenas, Aylwin dijo que Pinochet "es una personalidad bastante más compleja de lo que la gente cree y no es una figura que se pueda definir, simplemente, como en blanco y negro; tiene sus haberes y sus deberes"

30 Marzo 1997. "Pinochet no podría evitar que su responsabilidad sea dilucidada no sólo ante los tribunales, sino necesariamente ante la Historia".

Una de las entrevistas que más reacciones detonó, en el ámbito político, militar y de grupos defensores de los derechos humanos, fue la concedida en 1997 al diario mexicano "Excelsior", donde dijo que "todos tuvimos la culpa, todos tenemos responsabilidades a partir de lo ocurrido en 1973. ¡Es que tuvimos una visión errónea de lo que eran los militares chilenos!"

En el artículo, el ex Mandatario DC se refirió a su rol tras el golpe, aseverando que "en esa época yo actué honradamente y de acuerdo a mi conciencia, pero reconozco que me equivoqué medio a medio. Siento mía la tragedia ocurrida en Chile, pero combatí con fiereza la dictadura y, así como me equivoqué yo, nos equivocamos muchos"

En la entrevista, además, se le preguntó qué castigo le daría al general Augusto Pinochet, si retornara a la época de los tribunales de Nüremberg, que juzgaron a los nazis de la Segunda Guerra Mundial, el ex jefe de gobierno respondió que "quien dirige un gobierno con poderes omnímodos, en el que se cometen crímenes, hasta los más despreciables, como ocurrió con Pinochet, no podría evitar que su responsabilidad sea dilucidada no sólo ante los tribunales, sino necesariamente ante la historia".

Tras esta publicación, las Fuerzas Armadas y la Fach, expresaron su solidaridad con el general Pinochet, ante lo que calificaron una "agresión, que se también contra el Ejército y las Fuerzas Armadas", detalló el general de la Fach, Fernando Rojas. 

Desde la UDI y RN, parlamentarios como el senador Bruno Siebert (RN) también concordaron con este juicio. 

Por su parte, el viernes 4 de abril, el Presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle, aseguró que las relaciones entre el gobierno y las Fuerzas Armadas eran de absoluta normalidad. 

No obstante, ese mismo día se publicó la respuesta del general Augusto Pinochet, quien dijo a La Terceraque "considero un desprestigio para Chile que un ex Presidente haga críticas y descalificaciones injuriosas a través de un medio de comunicación, en contra de otro ex mandatario"

En tanto que la hija del ex comandante en jefe, Lucía Pinochet Hiriart, calificó como "una actitud poco varonil" lo aseverado por Aylwin. 

Desde la Concertación respaldaron al ex timonel de la DC, siendo visitado en su casa por los dirigentes de la Falange de la época. A estas muestras de apoyo se plegaron, en la oportunidad, el partido Humanista, el Partido Radical y dirigentes sindicales, entre ellos, Arturo Martínez. 

22 Mayo 1997. Conferencia en la Fundación Ortega y Gasset.

En el marco de una visita a Madrid, Aylwin dijo en una conferencia en la Fundación española Ortega y Gasset, que en el ’73, "fuimos víctimas de una excesiva ideologización, donde cada uno quiso imponer su proyecto histórico y eso condujo a la ingobernabilidad del país"

En ese sentido, también apuntó a que, durante su gobierno, "en lo que indudablemente tuve no sólo molestias, sino que también algunas presiones, fue en el tema concreto de los derechos humanos", por parte de Augusto Pinochet. 

Esto, según represento el ex Presidente, se vio plasmado en sucesos como "el ejercicio de enlace" y el "boinazo". 

12 Noviembre 1997. El País de Uruguay.

Según consigna la prensa chilena de la época, en una entrevista dada al diario "El País" de Uruguay, Aylwin reafirmó su concepción en torno al rol que tuvo el ex general durante su gobierno. 

En alusión a la posibilidades de una nuevo ruptura de la democracia durante su gobierno, Aylwin destacó que "más allá de mis diferencias políticas con el general Pinochet, en cuanto gobernante creo que su presencia contribuyó a que no tuviéramos ningún episodio de esa naturaleza en la transición chilena", y que"nunca vi ningún peligro de una posible ruptura de las instituciones durante mi mandato"

"Por eso creo que el general Pinochet cumplió bien con su función", agregó. 

6 Octubre 1998. Polémica por cita del libro "El reencuentro de los demócratas".

Una cita del libro de memorias de Patricio Aylwin, titulado “El reencuentro de los demócratas”, generó una fuerte controversia, justo en medio de la conmemoración de los diez años del triunfo del “NO”.

"Nosotros admitíamos que, lamentablemente, cierto periodo de la dictadura era necesario, pero pensábamos que debía ser lo más breve posible; dos, tres o cinco años", es la cita textual que fue rechazada por el presidente del PPD Sergio Bitar, y desestimada por el entonces candidato PS-PPD, Ricardo Lagos.

Bitar dijo que fue un gran error pensar en esa época que "aquí venía una especie de gobierno militar de vacaciones por 15 días, para devolverle la mano a otro y siguiera una especie de gobierno democrático".

En tanto que Ricardo Lagos evitó referirse al libro en sí, pero dijo que "yo creo que nada justifica la dictadura y creo que el mayor error estuvo en el fracaso de la clase política de llegar a un entendimiento mayor".

Posteriormente, Aylwin aclaró que la frase aparece como la versión de una conversación que sostuvo con el general Oscar Bonilla, quien se desempeñaba como ministro del Interior en 1974, donde "nosotros le pedimos que se den una serie de garantías, y yo le planteo que lamentablemente comprendemos que puede haber casos en que una dictadura sea necesaria, pero debe ser por un corto tiempo".

Para el ex Mandatario, más que justificar la dictadura, sus declaraciones apuntaban a "admitir el hecho de que (los militares) ahí estaban y que era explicable que eso hubiera ocurrido, pero nada más. Si se empieza a escudriñar palabra por palabra todos los párrafos del libro, pueden ocurrir muchas cosas (…) puede que haya que entrar a dar muchas explicaciones, pero creo que el libro hay que juzgarlo en su contexto".

Fuente. La Tercera (Chile)

http://historiabarriga.blogspot.com.ar/2012/05/los-dichos-historicos-de-patricio.html

La Historia Oculta del Régimen Militar

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