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lunes, 25 de febrero de 2013

Las Mentiras de Piñera en el Show de los Soldados Bolivianos Detenidos





En abril de 2008, un camión militar con más de 20 efectivos peruanos cruzó la frontera chileno-peruana en el sector de Quebrada de Gallinazos. Según las explicaciones que dieron las autoridades peruanas, debido a que estaban realizando ejercicios militares en la frontera se confundieron y no se dieron cuenta que estaban en territorio chileno. Obviamente andaban armados, como corresponde a una fuerza militar. Pese al revuelo que causó su presencia, el Gobierno chileno decidió expulsarlos y manifestar su molestia por la vía diplomática. Posteriormente, el gobierno peruano pidió disculpas y el incidente fue olvidado.

En ese entonces, un grupo de militares bolivianos, de características similares a los tres conscriptos que se han convertido en celebridades por estos días, cruzó la frontera haciendo pratullajes y fueron también detenidos. Tampoco este caso llegó a los tribunales y se optó por la expulsiónPero esto no sólo ocurría en esos tiempos “del gobierno anterior”, como solía decir la vocera Von Baer cuando un problema llegaba a La Moneda y quería evadir incómodas preguntas de la prensa. En los tiempos del gobierno actual ocurrieron situaciones similares.

En junio del 2011 un grupo de 14 militares, por cierto también armados, cruzó la frontera, siendo capturados. Pese al impacto de la noticia y a que estaban armados, como ellos mismos reconocieron, tras unos intercambios verbales, se solucionó el problema y fueron devueltos a Bolivia, sin pasar por la fiscalía.

Una de las explicaciones que ha dado el gobierno —en una filtración a El Mercurio— es que no se les pudo expulsar debido a que estaban armados, y por eso era obligación ponerlos a disposición del ministerio público, ya que “se está en presencia de un delito tipificado en la Ley de Control de Armas”. Más aún, el flamante vocero Mauricio Lob —ante la estampida de la antigua subsecretaria general de gobierno— acusó a los soldados bolivianos de no “colaborar con la defensa” y por tanto retrasar su salida, por la sencilla razón que no quieren un juicio abreviado y declarase culpables.

Las declaraciones del ministro (s) Lob fueron ratificadas por la cancillería y por el propio Presidente Piñera, que fiel a su tradición, no pudo contenerse y terminó echándole más bencina a la hoguera de un delicado problema diplomático. Si se hubiera aplicado el criterio histórico que Chile ha tenido sobre la materia, sería caso cerrado y puntoEl incidente de junio del 2011 prueba que el gobierno o falta a la verdad o siquiera tiene memoria de lo ocurrido en su propia gestión. O peor aún, que decidió cambiar de estrategia por otras razones.


¿Qué es lo que hace la diferencia?

 El primer hecho es que La Moneda leyó favorablemente la catilinaria que le lanzó el Presidente Piñera a Evo Morales en la cumbre de la Celac, que a lo Ricardo Lagos recordó tratados vigentes que Chile ha cumplido y acusó a Bolivia de agitar innecesariamente el tema marítimo. El impacto que tuvo en los medios y en las redes sociales, y por cierto, en las mediciones que hizo La Moneda, hizo que muchos allí vieran finalmente el momentum que los iba a lanzar al ansiado 40 % con que sueña Piñera terminar su gobierno y así poder hablar, cuando pasen todas estas tormentas, de una probable repostulación a la Presidencia. Fiel a su estilo, el fin de semana siguiente, desde el entorno del Presidente, se filtró con profusión el impacto positivo y aparecieron proyecciones que hablaban de cuentas alegres.

Por cierto, que en dos mediciones consecutivas el Presidente no hubiera bajado en la CEP ayudó también a esta percepción. Pensemos que como una favorable casualidad, el destacado encuestador Roberto Méndez anunció para marzo el reinició de su tradicional e influyente tracking mensual sobre la popularidad del gobierno y sus actores. Como se ha demostrado en innumerables ocasiones, todo lo que huela a alza en las encuestas excita de sobre manera al presidente y sus asesores; que muchas veces, en el frenesí, pierden el sentido común como ocurrió en este caso.

Lo que correspondía, al igual que en todos los casos anteriores, era expulsarlos después del ritual de intercambio de notas diplomáticas de protesta. Si bien algún diario insinuó que era la idea de Piñera, expulsarlos antes que pasaran a la Fiscalía, no resulta verosímil dada las palabras del canciller, del vocero (s) de Gobierno y del propio Presidente. El enfrentamiento con Bolivia y toda la alharaca que ha lanzado Evo Morales le conviene a Piñera. Y evidentemente a Morales le viene de anillo al dedo para solucionar profundos problemas internosrelacionados con las expectativas de crecimiento y conflictos gremiales que tanto le acosan en su frente interno, además de su no resuelto enfrentamiento con los gobernadores del Oriente.

Evo Morales ha convertido a los soldados prisioneros en Chile en héroes, al estilo de la película Wag the Dog. En ella, Woody Harrelson representaba al soldado “Old Shoe”, falso prisionero de guerra convertido en héroe por los estrategas comunicacionales de la Casa Blanca que buscaban ocultar un escándalo en las altas esferas. El presidente boliviano, casi tomando linealmente el guión de los estrategas representados por Robert de Niro y Dustin Hoffman, ya dijo que los iba a condecorar a su vuelta y en una carta que les envió comparó su encarcelamiento con el que sufre Bolivia por no tener acceso al mar. Los rostros de los 3 conscriptos se han convertido en un símbolo de la lucha por la devolución del mar y contra la arrogancia chilena. Y todo por perderse de noche en una frontera a más de 4.000 metros de altura en la que en muchos sectores, es muy difícil tener certeza sobre en qué país se encuentra.

Morales no es el primer presidente boliviano que ocupa el argumento de la salida al mar y los incidentes con Chile para unir fuerzas tras él y resolver problemas internos, pero Piñera es el primer Presidente chileno que cae en la trampaSu intervención en la Celac tiene un cierto aroma a su momento más alto en la aprobación ciudadana: los días posteriores al rescate de los 33 mineros atrapados en la región de Atacama. Y de la misma manera su reacción posterior con los soldados bolivianos suena similar a la que hizo en ese tiempo con el famosos papelito que exhibió como fetiche en varias capitales europeas: exagerada, bochornosa. Sin importarle los efectos que en el largo plazo tiene en los asuntos de Estado.


http://www.gamba.cl/?p=37169

Soldados bolivianos: víctimas de la adicción de La Moneda a las encuestas

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Gerente de Asuntos Públicos Imaginacción Consultores
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En abril de 2008, un camión militar con más de 20 efectivos peruanos cruzó la frontera chileno-peruana en el sector de Quebrada de Gallinazos. Según las explicaciones que dieron las autoridades peruanas, debido a que estaban realizando ejercicios militares en la frontera se confundieron y no se dieron cuenta que estaban en territorio chileno. Obviamente andaban armados, como corresponde a una fuerza militar.


Pese al revuelo que causó su presencia, el Gobierno chileno decidió expulsarlos y manifestar su molestia por la vía diplomática. Posteriormente, el gobierno peruano pidió disculpas y el incidente fue olvidado.
En ese entonces, un grupo de militares bolivianos, de características similares a los tres conscriptos que se han convertido en celebridades por estos días, cruzó la frontera haciendo pratullajes y fueron también detenidos. Tampoco este caso llegó a los tribunales y se optó por la expulsión.
Pero esto no sólo ocurría en esos tiempos “del gobierno anterior”, como solía decir la vocera Von Baer cuando un problema llegaba a La Moneda y quería evadir incómodas preguntas de la prensa. En los tiempos del gobierno actual ocurrieron situaciones similares.
En junio del 2011 un grupo de 14 militares, por cierto también armados, cruzó la frontera, siendo capturados. Pese al impacto de la noticia y a que estaban armados, como ellos mismos reconocieron, tras unos intercambios verbales, se solucionó el problema y fueron devueltos a Bolivia, sin pasar por la fiscalía.
Una de las explicaciones que ha dado el gobierno —en una filtración a El Mercurio— es que no se les pudo expulsar debido a que estaban armados, y por eso era obligación ponerlos a disposición del ministerio público, ya que “se está en presencia de un delito tipificado en la Ley de Control de Armas”.
Su intervención en la Celac tiene un cierto aroma a su momento más alto en la aprobación ciudadana: los días posteriores al rescate de los 33 mineros atrapados en la Región de Atacama. Y de la misma manera su reacción posterior con los soldados bolivianos suena similar a la que hizo en ese tiempo con el famosos papelito que exhibió como fetiche en varias capitales europeas: exagerada, bochornosa. Sin importarle los efectos que en el largo plazo tiene en los asuntos de Estado.
Más aún, el flamante vocero Mauricio Lob —ante la estampida de la antigua subsecretaria general de gobierno— acusó a los soldados bolivianos de no “colaborar con la defensa” y por tanto retrasar su salida, por la sencilla razón que no quieren un juicio abreviado y declarase culpables.
Las declaraciones del ministro (s) Lob fueron ratificadas por la cancillería y por el propio Presidente Piñera, que fiel a su tradición, no pudo contenerse y terminó echándole más bencina a la hoguera de un delicado problema diplomático. Si se hubiera aplicado el criterio histórico que Chile ha tenido sobre la materia, sería caso cerrado y punto.
El incidente de junio del 2011 prueba que el gobierno o falta a la verdad o siquiera tiene memoria de lo ocurrido en su propia gestión. O peor aún, que decidió cambiar de estrategia por otras razones.
¿Qué es lo que hace la diferencia?
El primer hecho es que La Moneda leyó favorablemente la catilinaria que le lanzó el Presidente Piñera a Evo Morales en la cumbre de la Celac, que a lo Ricardo Lagos recordó tratados vigentes que Chile ha cumplido y acusó a Bolivia de agitar innecesariamente el tema marítimo. El impacto que tuvo en los medios y en las redes sociales, y por cierto, en las mediciones que hizo La Moneda, hizo que muchos allí vieran finalmente elmomentum que los iba a lanzar al ansiado 40 % con que sueña Piñera terminar su gobierno y así poder hablar, cuando pasen todas estas tormentas, de una probable repostulación a la Presidencia. Fiel a su estilo, el fin de semana siguiente, desde el entorno del Presidente, se filtró con profusión el impacto positivo y aparecieron proyecciones que hablaban de cuentas alegres.
Por cierto, que en dos mediciones consecutivas el Presidente no hubiera bajado en la CEP ayudó también a esta percepción. Pensemos que como una favorable casualidad, el destacado encuestador Roberto Méndez anunció para marzo el reinició de su tradicional e influyentetracking mensual sobre la popularidad del gobierno y sus actores.
Como se ha demostrado en innumerables ocasiones, todo lo que huela a alza en las encuestas excita de sobre manera al presidente y sus asesores; que muchas veces, en el frenesí, pierden el sentido común como ocurrió en este caso.
Lo que correspondía, al igual que en todos los casos anteriores, era expulsarlos después del ritual de intercambio de notas diplomáticas de protesta. Si bien algún diario insinuó que era la idea de Piñera, expulsarlos antes que pasaran a la Fiscalía, no resulta verosímil dada las palabras del canciller, del vocero (s) de Gobierno y del propio Presidente.
El enfrentamiento con Bolivia y toda la alharaca que ha lanzado Evo Morales le conviene a Piñera. Y evidentemente a Morales le viene de anillo al dedo para solucionar profundos problemas internos relacionados con las expectativas de crecimiento y conflictos gremiales que tanto le acosan en su frente interno, además de su no resuelto enfrentamiento con los gobernadores del Oriente.
Evo Morales ha convertido a los soldados prisioneros en Chile en héroes, al estilo de la película Wag the Dog. En ella, Woody Harrelson representaba al soldado “Old Shoe”, falso prisionero de guerra convertido en héroe por los estrategas comunicacionales de la Casa Blanca que buscaban ocultar un escándalo en las altas esferas.
El presidente boliviano, casi tomando linealmente el guión de los estrategas representados por Robert de Niro y Dustin Hoffman, ya dijo que los iba a condecorar a su vuelta y en una carta que les envió comparó su encarcelamiento con el que sufre Bolivia por no tener acceso al mar. Los rostros de los 3 conscriptos se han convertido en un símbolo de la lucha por la devolución del mar y contra la arrogancia chilena. Y todo por perderse de noche en una frontera a más de 4.000 metros de altura en la que en muchos sectores, es muy difícil tener certeza sobre en qué país se encuentra.
Morales no es el primer presidente boliviano que ocupa el argumento de la salida al mar y los incidentes con Chile para unir fuerzas tras él y resolver problemas internos, pero Piñera es el primer Presidente chileno que cae en la trampa.
Su intervención en la Celac tiene un cierto aroma a su momento más alto en la aprobación ciudadana: los días posteriores al rescate de los 33 mineros atrapados en la región de Atacama. Y de la misma manera su reacción posterior con los soldados bolivianos suena similar a la que hizo en ese tiempo con el famosos papelito que exhibió como fetiche en varias capitales europeas: exagerada, bochornosa. Sin importarle los efectos que en el largo plazo tiene en los asuntos de Estado.


http://www.elmostrador.cl/opinion/2013/02/25/soldados-bolivianos-victimas-de-la-adiccion-de-la-moneda-a-las-encuestas/

POSTNATAL DE 6 MESES ES FALSO



Todos quienes conocíamos esta ley ya lo sabíamos, pero ahora es la Contraloría General de la República quien sentencia: POSTNATAL DE 6 MESES ES FALSO !!! Gobierno incurrió en publicidad engañosa.

Otra "letra chica" de Piñera: Contraloría prohibe al Sernam publicidad del "posnatal de 6 meses” debido a que el periodo en realidad sólo es de tres


Por María Elba Troncoso
El gobierno de la “letra chica”. Así lo catalogaron la diputada (PPD) Adriana Muñoz y la ex directora del Servicio Nacional de la Mujer, Laura Albornoz. La administración de Sebastián Piñera se comprometió a un periodo de descanso posterior al nacimiento de un hijo de 24 semanas. Sin embargo, la realidad establece un tramo de sólo 12 semanas. El órgano contralor ordenó la cancelación del mensaje y la publicidad de la gestión por faltar de especificidad.
Con bombos, platillos y como una de las "promesas" que cumplió la administración de Sebastián Piñera, fue la promulgación de la extensión a seis meses del posnatal.

Tanto el Mandatario como la ministra del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), Carolina Schmidt, expusieron ante la población y los medios de comunicación una norma que no fue tal. Así fue como lo dictaminó la Contraloría General de La República, quien resolvió que esa legislación "trata de dos derechos, uno el descanso posnatal y el otro el permiso posnatal parental, que no pueden considerarse como uno, producto de la simple sumatoria de ambos".

Esto debido a que en la "letra chica", como lo denominó la diputada PPD Adriana Muñoz, se detalla que la iniciativa se extiende desde el momento del parto hasta 12 semanas, y que se puede aumentar por medio de un permiso posnatal parental por otras 12 semanas, que puede ser tomado íntegramente por la madre o compartido con el padre.

Debido a esa argumentación, el gobierno debió retirar los mensajes, propagandas y avisos publicitarios con anuncios de un posnatal de 6 meses. Esta ley empezó en octubre de 2011, y a partir de ese mes, los departamentos estatales se encargaron de divulgar una norma que desde un inicio buscó un mayor apego entre madre e hijo, además de evitar el uso de licencias maternales fraudulentas.

Síndrome del cumplido

Con la resolución de la Contraloría sobre el posnatal, la congresista Adriana Muñoz dijo a Cambio21 que la gestión de Sebastián Piñera padece el "síndrome del cumplido".

"Esto mismo ocurrió con la entrega en las cifras de la pobreza o con la reducción al 7% de la cotización a los pensionados. Se quiere demostrar lo indemostrable", opinó.

Asimismo, la legisladora manifestó a este medio que "la difusión que utilizó este mandato se hizo a través de la letra chica. Y con el tiempo se fue desmantelando la realidad de la situación".

"Este hecho generó desinformación en las mujeres. Ya que en relación al texto, no se puede emplear esa titularidad cuando la realidad indica otra cosa", explicó Muñoz y prosiguió con que este dictamen "demuestra la ansiedad de exitismo del gobierno, que los llevó incluso a caer en la difusión engañosa".

Pésima oferta

Para la ex ministra del Sernam Laura Albornoz, este nuevo revés que vivió la administración Piñera es un llamado "a prestar atención a este tipo de pronunciamientos, para observar verdaderamente el contenido de los proyectos".

El principal cuestionamiento que realiza la abogada es hacia cuántos recursos se dieron a esta promoción. "¿Cuánto dinero se invirtió?", ese punto es clave para Albornoz, quien complementó que "cuando se hace propaganda de algo tan serio, y que realmente no se ofertó como tal, lo que corresponde es investigar".

La ex secretaria de Estado aclaró a Cambio21 que "la nueva forma de gobernar" se acostumbró a "vender proyectos como si fueran grandes reformas".


http://www.cambio21.cl/cambio21/site/artic/20130222/pags/20130222180010.html


Contraloría prohíbe al Sernam utilizar “postnatal de seis meses” como frase publicitaria

21 DE FEBRERO DE 2013

Todo empezó por una presentación del diputado Gabriel Silber (DC), donde requirió, entre otros puntos, que la entidad fiscalizadora emitiera un pronunciamiento sobre la legalidad de la campaña de difusión del permiso parental realizado por el Sernam “atendido que en la misma se alude a un postnatal de seis meses, en circunstancias que ese beneficio tendría una duración inferior, acompañando diversas publicaciones en tal sentido”.


El próximo 10 de marzo se cumplen dos años desde que el Presidente Sebastián Piñera firmara el proyecto de ley que extendió el permiso de postnatal parental, publicitado como “postnatal de seis meses” y que empezó a regir en octubre de 2011.
Pero a la hora de las celebraciones, el Servicio Nacional de la Mujer (Sernam) no podrá aludir a su proyecto estrella como se lo ha conocido hasta ahora, ya que un reciente fallo de la Contraloría General de la República le prohíbe volver a emplearlo.
Todo empezó por una  presentación del diputado Gabriel Silber (DC), donde requirió, entre otros puntos, que la entidad fiscalizadora emitiera un pronunciamiento sobre la legalidad de la campaña de difusión del permiso parental realizado por el Sernam “atendido que en la misma se alude a un postnatal de seis meses, en circunstancias que ese beneficio tendría una duración inferior, acompañando diversas publicaciones en tal sentido”.
Al respecto, Contraloría recuerda que “de acuerdo al inciso primero del artículo 195 del Código del Trabajo, reemplazado por la Ley N° 20.545, las trabajadoras tendrán derecho a un descanso de maternidad de seis semanas antes del parto y doce semanas después de él. Enseguida, el artículo 197 bis del mismo texto codificado —agregado por la citada Ley N° 20.545—, en su inciso primero, dispone que las trabajadoras tendrán derecho a un permiso postnatal parental de doce semanas a continuación del período postnatal, durante el cual recibirán un subsidio cuya base de cálculo será la misma del subsidio por descanso de maternidad a que se refiere el inciso primero del artículo 195″.
Y a continuación, detalla el informe, “el inciso segundo permite que las trabajadoras se reincorporen a sus labores una vez terminado el descanso postnatal, por la mitad de su jornada, en cuyo caso el permiso postnatal parental se extenderá a dieciocho semanas. En esta situación, percibirán el cincuenta por ciento del subsidio que les hubiere correspondido conforme al inciso primero de la norma en análisis y, a lo menos, el cincuenta por ciento de los estipendios fijos establecidos en el contrato de trabajo, sin perjuicio de las demás remuneraciones de carácter variable a que tengan derecho”.
En base a esto, dice la entidad fiscalizadora a cargo de Ramiro Mendoza, el Código del Trabajo “ha regulado en esta última disposición el permiso postnatal parental al que las trabajadoras tendrán derecho una vez finalizado el período postnatal, detallando las modalidades que puede asumir, así como el tiempo de su duración y las prerrogativas que confiere. Se trata pues de dos derechos, uno el descanso postnatal y el otro el permiso postnatal parental, que no pueden considerarse como uno, producto de la simple sumatoria de ambos”.
Precisando que, si bien la entidad liderada por Carolina Schmidt difundió la iniciativa utilizando como titular la referencia a un período postnatal de seis meses, ”las acciones comunicacionales llevadas a cabo con esa finalidad incluyeron una explicación pormenorizada de las diversas formas, términos y ventajas que comprende el permiso postnatal parental en estudio, con apego a los términos y regulación contenidos en dichos preceptos legales”.
Por ello, concluye el órgano contralor, “es dable manifestar que si bien la frase publicitaria ‘postnatal de seis meses’ que se utilizó en los titulares de las publicaciones de que se trata no es correcta en relación al texto y alcance jurídico de las normas respectivas, por lo que no debe emplearse, ello se aclara en el contenido y desarrollo de los mismos documentos, de modo que no se advierte que el Servicio Nacional de la Mujer haya infringido la legalidad durante la etapa de divulgación del permiso postnatal parental introducido en el Código del Trabajo por la Ley N° 20.545, toda vez que, simultáneamente, las potenciales beneficiarias de dicho permiso fueron informadas por esa repartición pública de las condiciones y circunstancias en que pueden acceder al mismo, con apego a los preceptos legales aplicables”.


http://www.elmostrador.cl/sin-editar/2013/02/21/contraloria-prohibe-al-sernam-utilizar-postnatal-de-seis-meses-como-frase-publicitaria/

Patricio Bañados: “En el plebiscito del 88 ganó el Sí”.

FEBRERO 20, 2012 AT 11:12 

Por X

Hace unos cinco años que no tengo tele. Como no tengo televisor, no veo televisión. A veces me da el síndrome de abstinencia y pienso que debe haber tanto que me estoy perdiendo. Cada vez que tengo este pensamiento, me instalo frente a un televisor y llego a la misma conclusión: no tengo nada que ver. No la necesito, poco me aporta y no me pierdo mucho.
Deambulando por internet, me topé con esta entrevista del Instituto de Comunicación e Imagen (ICEI) de la Universidad de Chile a Patricio Bañados. Es un poco antigua (2007) pero no deja de ser vigente. Al parecer, las cosas no han cambiado tanto en estos años. Al menos no para mejor. Todo lo deficiente de la TV chilena, sus responsables y propuestas para una verdadera televisión pública, según el ex director del área cultural de Televisión Nacional de Chile (TVN).
A continuación reproduzco la entrevista completa.

“En el plebiscito del 88 ganó el Sí”.

Santiago.- Patricio Bañados, conductor de la Franja del NO en el plebiscito del 88, increpa a la Concertación y llega decir, incluso, que “aunque parezca increíble, luego de la llegada al gobierno de la Concertación (y digo gobierno, porque al poder no llegó) sus dirigentes me empezaron a ver como una molestia porque yo era un desagradable recuerdo de que alguna vez los compadres con los que ahora salían abrazados en las páginas sociales de El Mercurio eran sus enemigos, se suponía. Ahora no; eran todos amigos. Pinochet, de dictador sangriento, había pasado a ser una especie de abuelito de Heidi, de viejito de Pascua. Un abuelo bondadoso que, en palabras del propio Aylwin, ayudó mucho a la democracia”.
- Muchos analistas sostienen que el triunfo del No en el plebiscito, si bien significó la derrota de Pinochet, no lo fue para su obra económica, social y cultural que se mantendría hasta el día de hoy. ¿No será ésa la explicación de lo que usted tantas veces ha señalado: que el haber sido el símbolo televisivo de tal campaña le produjo, paradójicamente, un grave daño en su posterior carrera profesional?
Me gustaría puntualizar que en el plebiscito del 88 ganó el Sí. Hubo más gente que votó que No, pero ganó el Sí. No sospechábamos que había un acuerdo, aparentemente previo, del cual no teníamos conocimiento y que ni siquiera podemos certificar ahora. Un acuerdo para que nada cambiara, o sea, el “gatopardo”: que las cosas cambien para que todo pueda seguir igual.
El hecho de haber sido la cara visible de la Franja del No me significó en el momento amenazas de muerte para mí y mis hijas de 14 y 16 años. “Sabemos la hora que sales del colegio”, eran el tipo de llamadas telefónicas que recibieron. Para qué decir las que recibí yo. Pero lo que puede parecer increíble es que, por lo menos, durante 10 años fui agredido innumerables veces; aunque siempre “a la chilena”, de manera cobarde. Agresiones solapadas a mí  o a mis propiedades.
(Para la Concertación) yo era una molestia. Se usó mi antecedente de haber intervenido en la franja del No, y posteriormente en la Franja de Aylwin, para tener el argumento de que yo estaba minusvalorado publicitariamente y, por lo tanto, podían pagarme mucho menos que al resto en Televisión Nacional. Así lo pensó Carcuro que me dijo: “Tú debes estar ganando cinco millones de pesos”. Yo le dije: “No alcanzo a llegar al millón y medio”. Literalmente, se le abrió la boca y me dijo “pero te están estafando”. O sea que la Concertación utilizó el hecho de que yo hubiera colaborado a que ella llegara donde llegó, como un elemento para pagarme menos y para mantenerme siempre en un discreto segundo plano en Televisión Nacional.
-Es sabido que en TVN, luego del ‘90, persiste una fuerte autocensura. ¿Cuáles fueron sus experiencias fundamentales en este ámbito?  
Llegué a Televisión Nacional en agosto de 1990, porque me llamó Eduardo Tironi, que había sido designado gerente de Programación y me dijo que me hiciera cargo del área cultural. Pero rápidamente me di cuenta de que me mandaban cachos, porque cualquier idea que yo proponía era rechazada. Propuse, por ejemplo, que se me entregara toda la tarde del sábado para hacer una serie de programas de contenido. Me dijeron que no.
Descubrí que no había ningún interés en el desarrollo de una televisión que le diera importancia a lo cultural. Además, al ver lo que estaba sucediendo en el país, percibí que no había el menor interés en cambiar la televisión en general. La idea era que la televisión siguiera siendo lo mismo, es decir, un elemento de distracción, más o menos frívolo, sin ninguna orientación.
A Pinochet no se lo tocaba; a los detenidos-desaparecidos tampoco. Eran temas tabú, no existían. Si a Pinochet no lo pescan los ingleses, yo creo que se muere con toda clase de honores en este país; y la tortura y las maldades no existen. Esa fue la parte mía. Yo no estaba en prensa, que es donde la cosa es más dura, porque ahí sí que tú llegas todos los días con la noticia y yo me imagino que les dirían que no, pero yo no me metía más en eso.
-¿Y los programas eran sometidos a una suerte de revisión previa, sistemáticamente? 
El Mirador, por ejemplo, representó un intento de revertir la situación de autocensura y, ciertamente, abrió algunos espacios. Me acuerdo que en el programa presentamos, por primera vez, una pareja de homosexuales en Canadá.  Así se mostraron varios temas. Pero sí eran sometidos a una revisión previa. Me acuerdo de un teólogo español que me dijo en una entrevista que en la Iglesia Católica, en primer lugar, el matrimonio no siempre fue un sacramento, que se convirtió en ello, para darle más categoría e institucionalidad; y que el aborto no siempre estuvo penado por la Iglesia Católica. Este tipo de cosas no iban.
-¿Cuál es la importancia que le asigna, en la construcción de sociedades democráticas, a los programas que agrupa bajo la etiqueta “cultural”? 
Empezaría por decir que aquí se ha metido bajo este concepto a los programas de contenido. Lo que interesa en la televisión es tener por lo menos una parte de su programación  con algún contenido significativo para la sociedad a la cual está transmitiendo, que no tiene que ser necesariamente cultural en el sentido que habitualmente se entiende, es decir, como arte o conocimiento de la historia.
Cuando yo llegué a Holanda, en 1963, en Chile ya había tres canales; en Holanda, uno. Este era ya uno de los países más ricos del mundo. Y transmitía, más o menos, desde las seis hasta las diez de la noche. Pues bien, allí en Holanda, a las 9 de la noche había clases de inglés por televisión, porque entendían que son un país pequeño, bastante aislado por un idioma hermético. Entonces, consideraban imprescindible que su población aprendiera inglés. Si tú dices eso aquí, te dicen “bueno, pero es que esos son los holandeses, los nórdicos”. O sea, me están diciendo que somos inferiores en inteligencia respecto de los europeos.  En definitiva, que nosotros somos una tropa de imbéciles. Ese es el desprecio que tienen nuestras clases dirigentes hacia el pueblo chileno.
Yo encuentro que el desperdicio que se ha hecho aquí de la televisión pública es de tal magnitud, ¡qué la única palabra que se me ocurre para calificarlo es de criminal! ¡Tener un Instrumento como ése y usarlo para lo que lo usamos, es criminal! Luego te salen con que en el cable hay programas buenos. Efectivamente, en el cable hay programas muy buenos, pero éste lo tiene sólo la gente que tiene dinero. Entonces, otra vez estamos agrandando la brecha. Y la muchachita allá de provincia, lo único que ve es que hay que estar zangoloteándose a las seis de la tarde.
-¿Esto podría explicar por qué el autofinanciamiento es la regla de oro de TVN? 
Claro, no deja de ser divertido que Televisión Nacional sea un ejemplo de televisión pública porque se autofinancia y para autofinanciarse no tenga nada de televisión pública. Es un chiste. Pero, además, es una mentira. Canal 13 acaba de hacer unos documentales sobre O’Higgins, Carrera y Rodríguez. El mismo Miradorllegó a tener 35 puntos. Entonces, hay mucho de mito en torno a esto. El programa de los hermanos Gedda, Al Sur del Mundo y La Tierra en que Vivimos han tenido también muy buena sintonía. Entonces, lo que pasa es que constantemente se está comparando un programa en el que se meten 200 millones de pesos, con uno en el que se gastan cinco. Así, por cierto, no hay comparación.
-¿Por qué cree usted que no se fomenta una televisión con visión de país? ¿Tal vez por una percepción diferente de lo que debería ser la televisión pública? 
Me parece que se debe a que hay una gran cantidad de gente, tal vez una generación formada o que venía de antes,  que no tiene conceptos éticos respecto del bien común. Desgraciadamente, hay mucha gente que está educada en otra cosa: en donde lo que hay que hacer es triunfar a toda costa, comerse al del lado, pisarlo. No tienen otro norte, no son patriotas en el verdadero sentido. Claro que si les preguntas por la bandera chilena van a decir que es la más bonita, que la canción nacional y todas esas tonterías, pero no tienen un sentido profundo de la patria como comunidad de destino.
El otro motivo es que hacer programas con contenido y bien pensados es mucho más difícil que realizar programas faranduleros. No porque se requiera más dinero sino porque necesitan mucha más inteligencia y creatividad. Porque insisto, no es televisión tener a un profesor de historia hablando una hora acerca de Diego Portales. Claro, es mucho más fácil llevar a un programa a un buen cómico, como Coco Legrand, que es fantástico, y a un par de mujeres estupendas y tener éxito. Mucho más difícil es lo otro. Entonces, se van por el camino fácil.
-Lo otro que llama la atención es la ausencia de debate sobre temas de interés público en televisión. Incluso hay programas que tuvieron éxito en su momento, como La manzana de la discordia, de Manuela Gumucio y que parece que asustaban porque eran “conflictivos”. También es impresionante que la generalidad de las teleseries son abstractas y atemporales, sin contexto histórico o político, sin conflictos sociales o institucionales.
 Está todo ahí en una burbuja. No existen los problemas contemporáneos. Tampoco existe debate ni sobre materias políticas, que sería perfectamente legítimo, ni sobre tantas otras cuestiones de la sociedad que merecen una discusión.
-Por ejemplo, sobre el Transantiago no ha habido ni un solo foro… 
Cuando se iban a cambiar las monedas nacionales por el euro en Europa, durante un año, hicieron un microprograma a las 9 de la noche explicándole a la gente el cambio que venía. Y fíjense que era nada más que el cambio del florín al euro. Aquí, antes del Transantiago, no se hizo un programa que dijera: “Momento, a partir de tal fecha…”.
-¿Qué le parece que una de las justificaciones para que TVN se autodenomine canal público es que cuotee su directorio y le dé la misma cantidad de tiempo en los noticiarios y en las campañas a la Concertación y la Alianza? 
Esas son tonterías. La constitución del Consejo Directivo de Televisión Nacional es un disparate. Tres de un lado, tres del otro. ¿Dónde están los representantes del ámbito intelectual del país; de los científicos; del mismo sector empresarial; del sector laboral, que no lo quieren representar en ninguna parte; y de los mismos trabajadores de la televisión? Y cuando hubo gente que se interesó, como Faride Zerán y Nissim Sharim, surgieron grandes reclamos y los echaron antes de tiempo, porque estaban cumpliendo con su tarea. Y luego se preocupan de cuántos minutos le dan a un candidato y cuántos al otro. Si eso no importa nada.
-Además de lo que ha señalado, respecto de las inmensas posibilidades de capacitación que puede brindar una televisión pública, ¿qué otros temas ausentes promovería? 
Por ejemplo, cuando estuve en TVN presenté una vez un proyecto de un programa para mayores de cincuenta años. Desde luego, me contestaron que agradecían mucho mi interés, pero que me fuera a la cresta, en otras palabras. Resulta que en Estados Unidos están creando un canal para mayores de cincuenta años, que son un grupo etario que crece cada vez más en proporción a la población, en todo el mundo. En relación con programas artísticos, recuerdo uno que hacía Nemesio Antúnez: Ojo con el Arte.* En él se recibían dibujos de los niños de todo el país y Antúnez, que además de inteligente era muy simpático, los presentaba en forma  atractiva. Imagínense al chicoco botado en Paillaco a quien, de repente, le muestran su dibujo en colores y que además le dicen: “está muy bien, usted ocupó muy bien el espacio, el color…”. Ese muchacho se va a interesar en pintar.
Por último, ustedes saben que en la educación a lo que uno puede aspirar es a tocar una mente de vez en cuando. De este modo, se podrían hacer concursos sobre música, literatura, personajes históricos y sobre tantos otros temas relevantes, que  proporcionarían distracción, educación y cultura a la vez. Pero para esto hay que ser creativo, cualidad generalmente desterrada en la televisión chilena actual.
-¿Le parece que tal vez uno de los pecados de aquéllos interesados en una televisión de contenido ha sido no saber integrarse a un esquema de televisión masivo y no apelar a cuestiones que le puedan resultar entretenidas a la gente? 
La verdad es que el espacio que se les ha concedido es tan mínimo, por no decir inexistente, que no se les podría hacer ese cargo; porque jamás han tenido una acogida verdadera. Nunca se ha invitado a la Academia Chilena de la Lengua o a cualquier otro organismo para preguntarle qué es lo que le parecería… Jamás. No los toman en cuenta, los ignoran.
Lo que sí es cierto es que cuando tú haces un programa más serio, de más contenido, supongamos la vida de 0’Higgins, el intelectual que te “pilla” en algún errorcito se siente muy contento de poder destacarse criticando ese programa. He tenido muchas veces esa experiencia al hacer programas culturales, recibiendo un “castigo” en lugar de un aporte positivo destinado a mejorarlo.
-¿Qué otro elemento considera esencial en una televisión pública? 
Yo veo como fundamental una conexión constante, de ida y vuelta, de la televisión pública con muchos estamentos de la sociedad. Que se sintieran acogidos por la televisión, que supieran que ésa es su televisión.
También la televisión pública debería ser una formadora de profesionales: traer de todos los extremos del país muchachos que estén estudiando Periodismo o Realización para que hagan un perfeccionamiento. Eso, en presupuestos de la televisión, no es nada: que estén un mes en Santiago, que estén en contacto con la gente, que conozcan a las grandes figuras de la televisión, a los directores, que vean cómo se trabaja.
Los partidos políticos. ¿Por qué los partidos políticos no pueden tener, por orden, unos diez minutos una vez a la semana, para explicar su postura?
-¿Cree que una televisión pública se complementaría mucho mejor con otros emisores; organizaciones o actores sociales, más que con grandes grupos económicos?  
Justamente. Una televisión pública debería recoger exactamente eso, porque los grupos económicos están representados, de partida, en la propiedad de los medios y luego, a través del auspicio, decidiendo lo que se da y lo que no se da. En cambio, ¿qué expresión tiene en la televisión el movimiento obrero chileno? O los pobladores, como les llaman ahora. Qué medio de expresión tienen, fuera de que les ponen de repente el micrófono y ahí de se hacen oír un poco. No existen para la televisión chilena los dirigentes sociales, sindicales e indígenas. Tampoco se representa a la gente de provincia: ¿qué es ser del norte? ¿cuáles son sus problemas específicos?; ¿cuál es la realidad actual de los campesinos o de los mineros chilenos?; ¿cómo viven nuestros compatriotas del extremo sur?, etc.
-¿Alguna otra reflexión…? 
Lamento que mi experiencia, así como la de muchos otros, no sea considerada para nada en la televisión pública actual.  Aylwin dijo, a los dos años, “la transición ha terminado”. ¡Ha terminado! Con los asesinos caminando por la calle, mientras los periodistas que habíamos luchado teníamos que escondernos; con Pinochet como comandante en jefe del Ejército; con la misma Constitución; con tribunales militares juzgando a civiles. Es que en realidad lo único que ellos querían era estar “ahí”, cosa que a mí personalmente me importaba un pito. Yo he trabajado en muy buenos puestos en el extranjero, lo que me ha dejado un buen pasar. Así que no hablo desde la herida. Lo único que quería era que cambiara este modelo económico, que lo proclaman como un éxito. ¿Cómo puede proclamarse como exitoso un modelo que crea una de las diferencias más grandes en el mundo entre los que tienen y los que no tienen?
Entrevista: Felipe Portales y Jennifer Abate
Fecha de publicación: Viernes 5 de octubre, 2007
Extraído de:  http://www.icei.uchile.cl/noticias/documentos/patriciobanados.pdf


http://www.lapala.cl/2012/patricio-banados-en-el-plebiscito-del-88-gano-el-si

Sismología elimina 11 estaciones de monitoreo a tres años del 27F


Lunes 25 febrero 2013 | 7:49 · Actualizado: 7:51
Publicado por Erasmo Tauran | La Información es de Emilia Aguilar 



Imagen:Archivo | www.gob.clLa red sismológica de la Universidad de Chile, una de los principales fuentes de información que recibe la Onemi, redujo en 11 sus estaciones de medición, totalizando 63 a lo largo del país.
Las razones que explican esta disminución, son el robo de sus piezas en algunos puntos de monitoreo, y por otra parte, la antigüedad de algunos de los artefactos.
Esta situación preocupa al Servicio Sismológico de la Universidad de Chile, ya que según consignó su director, Mario Pardo, al diario La Tercera, esta cantidad no es suficiente para la cobertura en todo el país.
Pardo agregó que se firmó un convenio con la Onemi que contempla un traspaso de fondos de 3 mil 800 millones de pesos para mejorar y modernizar los equipos, pero que se generó un retraso en la puesta en marcha del proyecto.
Ante esto, el director de la Onemi, Ricardo Toro, aclaró que el convenio está dentro de los plazos y durante esta semana deberían terminar los trámites en la Contraloría.
Ricardo Toro agregó que estos fondos están destinados para que el Servicio Sismológico conforme un centro con mayor personal, que funcione las 24 horas y pueda reforzar el actual sistema de monitoreo de temblores.



http://www.biobiochile.cl/2013/02/25/sismologia-elimino-11-estaciones-de-monitoreo-a-tres-anos-del-terremoto-del-27f.shtml

OSCARS: DECLASSIFIED DOCUMENTS TELL HISTORY BEHIND BEST FOREIGN FILM NOMINATION, "NO"


OSCARS: DECLASSIFIED DOCUMENTS TELL HISTORY BEHIND BEST FOREIGN FILM NOMINATION, "NO"

ONCE SECRET CIA, DEFENSE AND STATE DEPARTMENT RECORDS FILL IN GAPS IN CHILEAN FILM DEPICTING MEDIA CAMPAIGN TO OUST GENERAL AUGUSTO PINOCHET

PINOCHET TOLD HIS ADVISORS: "I'M NOT LEAVING, NO MATTER WHAT," INTELLIGENCE DOCUMENTS REVEAL

National Security Archive Electronic Briefing Book No. 413Posted - February 22, 2013
Edited by Peter Kornbluh
For more information contact:
202/374-7281 or peter.kornbluh@gmail.com



Washington, D.C., February 22, 2013 – Chilean ruler General Augusto Pinochet intended to use violence to annul the October 1988 plebiscite that ended his lengthy military dictatorship, according to declassified documents posted today by the National Security Archive in order to fill in the historical gaps of the Oscar-nominated film, "NO."
With the Oscars approaching on February 24, the Archive posting includes formerly top secret records that provide new details about the history of the "Campaign of the NO" in Chile–the dynamic political movement that eventually led to Pinochet's loss of the presidency. The documents include highly classified warnings from the U.S. military attaché that Pinochet intended to use violence to sustain himself in power if the NO won the October 5, 1988, plebiscite; a CIA report on Pinochet's "apoplectic" reaction to the vote; as well as private records relating to the voter registration drive that was critical to the electoral victory to remove Chile's 15-year old military regime.
Nominated for best foreign film, "NO" has received widespread acclaim from movie reviewers. Writing in the New Yorker, critic Anthony Lane noted that "the title is a downer but the movie lifts you up;" he called "NO" "the best film ever made about Chilean plebiscites."
The film examines Chile's 1988 referendum on the Pinochet regime–a "SI" or "NO" vote called by Pinochet to legitimize his military rule for another eight years. The regime allowed the Campaign of the NO only 15 minutes of television airtime a day (at ll:00 at night) to present its case for a NO vote that would end military rule and restore democracy to Chile. Directed by Pablo Larrain and starring Mexican actor Gael García Bernal, the movie focuses on the media campaign created by García's character, René Saavedra, an apolitical ad man, who approaches the political marketing of the NO as he would advertising for a new type of soda pop. Larrain has received much acclaim for seamlessly integrating the actual ads that aired at the time into the film.
But like "Zero Dark Thirty," "Argo" and "Lincoln," which also examine historical events, "NO" also has been criticized for misrepresenting, and omitting, key elements of the history it depicts. Genaro Arriagada, who directed the actual Campaign of the NO in Chile, called the movie a "caricature" of what happened. "NO," he told The New York Times, is a "gross oversimplification that has nothing to do with [the] reality" of the extensive organizing work–voter registration drives, voter surveys, election day poll monitoring, etc.–of a coalition of opposition political parties that, against all odds, used the ballot box to bring down one of Latin America's most infamous and entrenched military dictatorships.

Voter Registration

In a series of opening statements on the screen, for example, the film states that Pinochet called the plebiscite "under international pressure" in July 1988 and gave the opposition only 27 days to campaign for the NO vote. In fact, the 1988 plebiscite was mandated by the military regime's own constitution, which Pinochet drafted and pushed through in 1980, making him President for eight years and then calling for a "si" or "no" plebiscite in 1988 on the continuation of his rule for another eight years. Opponents of the regime began organizing for a voter registration drive several years before the actual plebiscite. A major grassroots effort, targeting likely pro-democracy voters, and overcoming fear of repression and skepticism about fraud, successfully registered over 7.5 million Chileans–a key historical element that the film fails to mention. "Registration lines have doubled," reported the U.S. Embassy in a "pre-sit rep" (pre situation report) dated in August 1988. "Many Chileans appear to be looking forward to their first chance in 18 years to have a say in who will be the next president."
The campaign officially began on February 2, 1988, when fourteen of Chile's political parties announced the creation of a unified coalition-the Concertacion de Partidos Para el NO. In early August, General Pinochet did yield to internal and external pressure to modify his monopoly on the media through a new voter law that gave both the NO and the SI 15 minutes of free television time each night to present their ads.

A U.S. Role

In an early scene in the movie, one of René Saavedra's rightwing media colleagues who is advising the SI campaign and supporting Pinochet asks whether the "Americans" are supporting the NO, and then answers the question himself: "The Americans are supporting us [Pinochet]. They supported the coup and they have always supported us."
To be sure, the United States did support the September 11, 1973, coup; but fifteen years later, the historical record is also clear that the United States-the government, and civic groups-actively supported the NO campaign. The National Democratic Institute (NDI) provided some $1.6 million for the registration drive, voter education, opinion polling, media consultants, and organizing of a rapid response parallel vote count on the day of the election. U.S. Ambassador Harry Barnes vigorously and openly supported the Chilean organizations that carried on much of the work to garner electoral support for the NO, so much so that the pro-Pinochet press began referring to him as "Dirty Harry." Campaigning to extend his dictatorship through 1997, General Pinochet (who had been helped to power by the CIA) issued repeated denunciations of "Yanqui imperialism" in Chile.
At the request of Genaro Arriagada, U.S. media consultants also participated directly in the NO effort, providing strategic planning, training, materials, and creative strategy for the registration drive and the TV advertisements. Frank Greer of the legendary Washington D.C. political communications firm, GMMB, (then known as Greer, Margolis, Mitchell & Associates) traveled to Chile at least six times in 1987 and 1988. "The most important thing we did was design a field plan, down to the precinct level," Greer recalled, "that they implemented to register voters." The 194-page "Electoral Registration Campaign" manual was put together by a 24 year-old associate (and now partner), Annie Burns. Burns traveled to Santiago three times to conduct training sessions for strategists and registration volunteers. Greer also joined the creative team of Chilean media specialists who designed the actual ads that are the central focus of the movie. The challenge, he noted, was "how to get people to vote 'no' in a positive way." The TV commercials needed to provide something "new and fresh," to "create buzz, and a movement that people could join and feel safe about." And they did.
Their strategy proved so successful, Greer recalled, that the 15-minute slots for the NO campaign became the most watched show on Chilean television. Greer remembers being told by a Pinochet media adviser that as soon as he saw the NO commercials, he "knew we had lost."

Blocking Pinochet's Autocoup

A number of Pinochet's top military officers also came to understand that the regime would lose the plebiscite, and began planning for that contingency. The movie does not delve into the dark history of Pinochet's plot to foster violence, annul the election, and reassert bald dictatorial powers if he lost, or the U.S. efforts to expose and thwart that plan. Declassified CIA, State Department and Defense Intelligence Agency records tell this story.
As early as May 1988, elements of the Chilean army had concluded that the NO could not be allowed to win. Their chief concern, the CIA Station reported in a heavily censored cable titled "The Increasing Resolve within the Military to Avoid a Civilian Government in Chile," was the regime's record of terrorism and human rights violations. There was a "great fear that a civilian government would cooperate with the United States Government in pursuing the case of the assassination of former foreign minister Orlando Letelier," the CIA noted, "as well as other abuses by the military, to the extreme detriment of the Chilean Army."
By late September polls indicated that the NO campaign had surged ahead as the TV commercials gained a popular following and Chileans became confident that safeguards, including hundreds of international election observers, would insure a non-fraudulent election. "Public perception of the `NO' is increasingly that of a winner," the embassy reported on September 29.
The next day, however, Ambassador Barnes sent the first "alerting" cable to Washington on information he had received regarding an "imminent possibility of government staged coup" if the vote went against Pinochet. Both CIA and DIA intelligence provided what Ambassador Barnes characterized as "a clear sense of Pinochet's determination to use violence on whatever scale is necessary to retain power." In a secret report for Assistant Secretary Elliott Abrams, Barnes summarized Pinochet's scheme: "Pinochet's plan is simple: A) if the "Yes" is winning, fine: B) if the race is very close rely on fraud and coersion: C) If the "NO" is likely to win clear then use violence and terror to stop the process. To help prepare the atmosphere the CNI will have the job of providing adequate violence before and on 5 October. Since we know that Pinochet's closest advisors now realize he is likely to lose, we believe the third option is the one most likely to be put into effect with probable substantial loss of life."
Highly placed U.S. intelligence sources within the Chilean army command provided additional details. A Defense Intelligence Agency summary, classified TOP SECRET ZARF UMBRA, reported that "Close supporters of President Pinochet are said to have contingency plans to derail the plebiscite by encouraging and staging acts of violence. They hope that such violence will elicit further reprisals by the radical opposition and begin a cycle of rioting and disorder. The plans call for government security forces to intervene forcefully and, citing damage to the electoral process and balloting facilities, to declare a state of emergency. At that point, the elections would be suspended, declared invalid, and postponed indefinitely."
The declassified record shows that Reagan administration officials, who had come to view Pinochet as an undesirable dictator because his intransigence was radicalizing the militant left and marginalizing the political center in Chile, acted quickly on this intelligence. President Ronald Reagan was briefed on the situation. U.S. officials sent unequivocal demarches to a broad range of regime officials-in the foreign and interior ministries, the army, the Junta, and to Pinochet himself. They warned authorities "not to take or permit steps meant to provide pretext for canceling, suspending or otherwise nullifying the plebiscite." In their meetings with the Chileans, U.S. officials were authorized to use tough language: "I want to warn you that implementation of such a plan would seriously damage relations with the United States and utterly destroy Chile's reputation in the world," talking points read. "President Pinochet should also be informed that nothing could so permanently destroy his reputation in Chile and the world than for him to authorize or permit extreme violent and illicit steps which make a mockery of his solemn promise to conduct a free and fair plebiscite."
Behind the scenes, the CIA Station Chief received instructions to strongly advise Chilean secret police officials against such action; U.S. military officers at SOUTHCOM issued similar warnings to their contacts inside the Chilean military. Washington also asked the Thatcher government, a close friend of Pinochet's, to privately pressure his regime. On October 3, the State Department raised that pressure at the noon press briefing by publicly expressing its concern that "the Chilean government has plans to cancel Wednesday's presidential plebiscite or to nullify the results."
Against this backdrop of potential violence, October 5 marked a historic day for Chileans. The Command for the NO organized a massive turnout. Some 98 percent of eligible Chileans cast their votes. Early evening returns, according to NO campaign manager Arriagada, showed the opposition ahead by 62 to 37 percent-a stunning lead. Final results had the NO winning by more than 800,000 votes, with a 54.7 percent to 43 percent victory over the vote to continue the Pinochet dictatorship.
The Pinochet regime did try and implement its contingency plan to abort the plebiscite, announcing that evening that the Yes votes were ahead and then halting hourly reports on the vote tally. "The GOC is obviously sitting on voting results," the embassy cabled in "Sitrep Four." This was part of a Machiavellian plan worked out by Pinochet and his highest aides, a high-level military informant would tell a CIA agent, which called for the Interior Ministry to delay the announcement of voting results to agitate the opposition, announce preliminary results favorable to the YES vote, and then call the YES voters to the streets to celebrate the alleged YES victory. This would then result in a strong opposition reaction, street clashes and the need to call in the Army to restore order, thereby providing a handy excuse to suspend the plebiscite. Pinochet's attempt to orchestrate chaos and violence in the streets failed, however, when the Carabinero police refused an order to lift the cordon against street demonstrations in the capital, according to the CIA informant.
In a dramatic last gasp to hold onto power, Pinochet called the members of the military Junta to his office at the Moneda palace at 1:00 AM. He was "nearly apoplectic" about the turn of events, one participant of the meeting noted. "The Chilean President and CINC of the Army Gen. Augusto Pinochet was prepared on the night of 5 Oct to overthrow the results of the plebiscite," an informant reported. Pinochet was insistent that the Junta give him extraordinary powers to meet the crisis of the electoral defeat. "He had a document prepared for their signatures authorizing this .... Pinochet spoke of using the extraordinary powers to have the armed forces seize the capital. At this point Air Force commander Fernando Matthei stood up to be counted. Matthei 'told Pinochet he would under no circumstances agree to such a thing ... he had had his chance as the official candidate and lost.' Pinochet then turned to the others and made the same request and was turned down ...."
Without the Junta's support to overthrow the NO, Pinochet was left with no alternative but to accept defeat at the hands of Chile's democratic forces.
As the movie indicates, Pinochet's ouster at the polls was an inspirational event, a rare victory of good over evil, brought about by Chileans for Chileans. As a historic event, it demands to be understood. The complexity of the story is not depicted on screen. But the fact that the movie is being recognized at the Oscars, and now being seen around the world, cannot help but draw attention to the fuller story of the Campaign of the NO, which is included in this documentation.


THE DOCUMENTS

Document 1: State Department, "Preparations Accelerating for Plebiscite" August 3, 1988
Document 2: State Department, Confidential, "The Chilean Plebiscite: Sitrep 2," August 12, 1988 (original missing p. 5)
Document 3: Greer, Margolis, Mitchell & Associates, "Campana para la Inscripcion en Los Registros Electorales" (Campaign for Electoral Registration) ca 1987
Document 4: Defense Intelligence Agency, Top Secret Zarf Umbra, Chile: Contingency Plans," October 4, 1988
Document 5: State Department, "The Chilean Plebiscite, Sitrep 4," October 6, 1988
Document 6: CIA, [Informant Report on Pinochet's auto coup plan for the plebiscite] November 18, 1988
Document 7: Defense Intelligence Agency, Secret ExDis, "Chile: Plebiscite Goes Forward as Pinochet Apparently Loses," October 6, 1988
Document 8: Defense Intelligence Agency: Secret, "Chilean Junta Meeting, the Night of the Plebiscite," January 1, 1989
Document 9: State Department, Confidential, "The Chilean Plebiscite, Sitrep Eight," October 7, 1988




The Pinochet File: A Declassified Dossier on Atrocity and Accountability
By Peter Kornbluh, New Press (September 11, 2003)


http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB413/

La Historia Oculta del Régimen Militar

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