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sábado, 28 de septiembre de 2013

Daniel Adolfo Miranda Monardes

Teniente coronel (r) de Ejercito – DINA

Este criminal participa en las torturas y asesinatos llevados a cabo en el campo de concentración “Tejas Verdes”. Este centro represivo estaba ubicado en la Provincia de San Antonio, y era parte de la infraestructura de represión del Ejército y fue uno de los más paradigmáticos centros de tortura, relacionado directamente con la formación y centro de operaciones de la DINA desde 1973. En este recinto de tortura también se entrenaba a agentes de los diferentes servicios de inteligencia en métodos de tortura y represión. Entre los “profesores” se encontraba el hoy Alcalde de Providencia (Santiago) Cristian Labbe Labbe.
De acuerdo al Informe Rettigg “Tejas Verdes” correspondía al: Campamento Nº 2 de Prisioneros de la Escuela de Ingenieros Militares "Tejas Verdes": Dicho recinto de detención, que llegó a tener más de 100 prisioneros en ciertas épocas, funcionó como tal desde el mismo 11 de septiembre de 1973, existiendo testimonios de su uso sistemático para tales efectos hasta mediados del año 1974.
Los presos políticos que estuvieron detenidos en Tejas Verdes señalan que, inmediatamente después del golpe de Estado, eran trasladados desde San Antonio y Melipilla a Tejas Verde, donde eran cruelmente torturados y posteriormente asesinados en el mismo lugar o en otros lugares de la región.
Entre los torturadores asesinos de dicho campo de tortura están: General (r) Manuel Contreras Sepúlveda, General (r) Eugenio Armando Videla Valdebenito, Coronel (r) de Salud Vittorio Orvieto Teplinzki, Coronel (r) Jorge Núñez Magallanes, Coronel (r) Klaudio Erich Kossiel Horning, Teniente coronel (r) Raúl Pablo Quintana Salazar,
Teniente coronel (r) Daniel Adolfo Miranda Monarde, Mayor (r) Mario Alejandro Jara Seguel, Suboficial mayor (r) Patricio Laureano Carranca Saavedra, Prefecto (R) de Investigaciones Nelson Patricio Valdés Cornejo, Agente DINA Civil Carlos Araya Silva


Victimas ejecutadas o desaparecidas por los criminales de Tejas Verdes:

Ejecutados

Armando Jiménez Machuca
Samuel Núñez González
Guillermo Álvarez Cañas
Héctor Rojo Alfaro
Raúl Enrique Bacciarini Zorrilla
Fidel Alfonso Bravo Álvarez

Jorge Antonio Cornejo Carvajal
Patricio del Carmen Rojas González

Desaparecidos:

Rebeca Espinoza Sepúlveda
José Pérez Hermosilla
José Orellana Meza

14 de Enero 2007 La Nación
El coronel tiene quien le acuse
Encausado por el desaparecimiento de tres uruguayos y un obrero chileno, ambos en 1973, el ex comandante del Regimiento de Ingenieros de Montaña Mateo Durruty Blanco culpa a sus subalternos de “tropa de desleales”. El “Mamo” le dice “traidor”.
El “Mamo” levantó la voz y lanzó la acusación. “El coronel Mateo Durruty está mintiendo y eludiendo su responsabilidad militar tratando de endosarla a la DINA, y eso se llama traición militar”.
El ex comandante del Regimiento de Ingenieros de Montaña de Puente Alto se defendió: “Todo esto fue un invento de la DINA, nunca firmé nada ni nadie me dio cuenta de las personas detenidas (…) Yo no tengo nada que ver, nadie me dijo nada, fue una tropa de desleales”.
El enfrentamiento entre el ex jefe operativo de la DINA, general (R) Manuel Contreras, y el coronel (R) Mateo Durruty, ardía en el despacho de la jueza Colomba Guerrero. El coronel no aceptaba la acusación de Contreras, que le imputaba ser él quien, con un documento firmado, envió a dos detenidos desde el regimiento a Villa Grimaldi en septiembre de 1973. Contreras rechazaba que la DINA sacó a los detenidos del cuartel. Los dos prisioneros sobrevivieron. Pero lo que importaba era que el coronel negaba insistentemente que el regimiento que mandaba sirvió a partir del golpe militar como centro de detención y tortura, hecho hasta ahora no divulgado públicamente. Un puñado de los que fueron sus subalternos, pero principalmente los conscriptos que a esa fecha hacían su servicio militar en ese cuartel, decían en el proceso lo contrario y admitían la existencia de detenidos.
Al margen de su altercado con el “Mamo”, la situación del coronel Durruty estaba en todo caso ya complicada, pues a pesar de alegar inocencia y desconocimiento de todo lo que aconteció en el regimiento bajo su mando, el año 2006 ya estaba procesado como autor del secuestro y desaparición del obrero Juan Llanca Rodas, hecho ocurrido el 17 de septiembre de 1973, y como autor del secuestro y desaparición a fines de ese mismo mes y año de los
ciudadanos uruguayos Ariel Arcos Latorre, Juan Povaschuk Galeazzo y Enrique Pargadoy Saquieres. O sea, en ese regimiento y bajo su mando habían ocurrido no sólo torturas, sino también desaparecimiento de personas.
Al río
Antes de que a Juan Llanca lo mataran y después tiraran su cuerpo al río Maipo para hacerlo desaparecer, sus verdugos en el Ingenieros de Montaña de Puente Alto le dieron a comer vidrio molido para causarle graves lesiones internas.
Testigo de este tormento fue su compañero de cautiverio Alfonso Brizuela Durán, como relató en la investigación judicial no sólo frente a la jueza, sino también de cara al mismo Mateo Durruty, quien por supuesto refutó el hecho y volvió a negar todo de todo: “Yo nunca supe nada, en mi regimiento nunca hubo detenidos”, insistió.
Fue Manuel Contreras quien confesó a la jueza Guerrero el 22 de septiembre de 2005, que de acuerdo a la información reunida entre oficiales y suboficiales del Ingenieros de Montaña “actores directos del hecho”, a Juan Llanca lo torturaron en ese cuartel, lo mataron y después lanzaron su cuerpo al río Maipo. Todo porque la víctima, junto a las otras dos personas que el coronel Durruty envió a Villa Grimaldi, había tenido el 16 de septiembre de 1973 una riña en un bar con el suboficial de este regimiento Temístocles Navarrete Becerra, por lo que en ese cuartel se tomaron venganza.
En el caso de los uruguayos la historia fue distinta. Seis de estos ciudadanos fueron detenidos a fines de 1973 por funcionarios de la subcomisaría de San José de Maipú al interior de una mina abandonada en el sector cordillerano de la comuna de Puente Alto, cuando trataban de pasar clandestinamente a Argentina huyendo del golpe militar. Habían llegado a Chile huyendo a su vez del golpe de Estado en Uruguay.
Fueron trasladados por los policías al Ingenieros de Montaña de Puente Alto, donde se les torturó. A fines de septiembre de 1973 fueron sacados del cuartel, según se les dijo, para llevarlos al Estadio Nacional, pero en el trayecto, Arcos, Povaschuk y Pargadoy fueron separados del resto, desapareciendo hasta ahora.
El peso de la prueba
Pero bastante entrada la democracia y hasta la época en que el general (R) Juan Emilio Cheyre era comandante en jefe, desde el Ejército se seguía entregado información parcial a los tribunales, confirmándose lo que abogados querellantes continuaban denunciando en las distintas causas por delitos de lesa humanidad.
Toda la situación represiva en el Ingenieros de Puente Alto era conducida por su comandante Mateo Durruty, a través de su equipo de hombres de la inteligencia militar del regimiento, entre los que estaban los “intelectuales” que hacían el trabajo de análisis, y quienes se manchaban las manos con sangre, como en toda comunidad de inteligencia.
Sin embargo, el Ejército, a través de su jefe de estado mayor, general Javier Urbina, informaba el 10 de agosto de 2004 a la jueza Colomba Guerrero mediante oficio 1595/1178, en respuesta a su interrogante directa, que en el Regimiento de Ingenieros de Montaña de Puente Alto, “revisados los antecedentes institucionales, se pudo establecer que éste no consideraba un Departamento o Sección II de Inteligencia”.
Curiosamente, la jueza Guerrero y luego la ministra Marta Hantke, a cargo de la investigación por Llanca Rodas, como el ministro Joaquín Billard, que instruye la causa por los tres uruguayos, tenían ya a esa fecha decenas de testimonios de oficiales y suboficiales e incluso el de los generales (R) Fernando Martínez Benavides y Manuel Contreras, quienes afirmaban sin ninguna
duda de que en el Ingenieros de Montaña de Puente Alto existía efectivamente una Sección II de Inteligencia.
En vagones de tren
Por el regimiento que el coronel Durruty comandó hasta diciembre de 1975 pasaron, de acuerdo a las investigaciones de los procesos por estas cuatro víctimas, centenares de detenidos que sufrieron tormentos similares a los aplicados en los cuarteles clandestinos de la DINA.
Los prisioneros eran mantenidos en condiciones infrahumanas encerrados en vagones de trenes dispuestos como celdas colectivas. Desde allí eran sacados a distintas horas del día y de la noche para enfrentar los tormentos que les aplicaban oficiales y suboficiales de la Sección II de Inteligencia del regimiento. Sección inexistente, según el Ejército informó a la jueza Guerrero, pero que la investigación pudo identificar a cada uno de sus integrantes.
En ese período de alta represión, el coronel Mateo Durruty tenía como segundo comandante del regimiento al teniente coronel Rolf Wenderoth Pozo, que después pasó a integrar la plana mayor de la DINA junto a las “estrellas” Marcelo Morén Brito, Miguel Krassnoff y Pedro Espinoza, entre otros.
A pesar de que, aduciendo que “son secretas”, inicialmente el Ejército negó a los magistrados a cargo de estas indagatorias las listas con los conscriptos que habían cumplido su servicio militar en este regimiento en los primeros meses después del golpe de Estado, posteriormente la institución las entregó.
Los jueces las requerían para comenzar a interrogarlos, porque de esa forma, como ha ocurrido en otros procesos, podrían ir quebrantando el silencio de oficiales y suboficiales, concertados para negar o distorsionar la información que se les requería. La estrategia volvió a dar buenos resultados en estas causas, puesto que la mayoría de los ex conscriptos interrogados aportaron datos relevantes y confirmaron lo que en el Regimiento de Ingenieros de Montaña sucedió en los primeros meses después de la asonada militar de 1973.
Junto a Durruty Blanco están procesados por estos crímenes los oficiales (R) David Miranda Monardes y Pedro Teyssedre Cartagena, ambos ex jefes de la Sección II de Inteligencia del regimiento, y los suboficiales (R) que integraron la misma sección Luis Canales Pino y René Cruces Tapia.

13 de junio de 2008  La Nación
Dictan nueva condena contra “Mamo” Contreras
El ministro de fuero de la Corte de Apelaciones de Santiago Joaquín Billard Acuña dictó sentencia en la causa conocida como "Armando Jiménez" y condenó a quince años de presidio al ex jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional, (DINA) general (R) Manuel Contreras, y a doce años al ex fiscal militar de San Antonio David Miranda Monardes.
Tras su investigación Billard resolvió que ambos eran coautores del delito de homicidio calificado de seis dirigentes sindicales portuarios de San Antonio, ocurrido el 21 de septiembre de 1973 en ese puerto.
Ese día efectivos militares de la Escuela de Ingenieros de Tejas Verdes detuvieron en el sindicato de estibadores de San Antonio y en algunos domicilios de la ciudad, a los dirigentes portuarios Armando Jiménez Machuca, Samuel Núñez González, Guillermo Alvarez Cañas, Héctor Rojo Alfaro, Raúl Bacciarini y Fidel Bravo Alvarez.
Sin embargo, más tarde todo el pueblo se conmovió al enterarse que los seis sindicalistas habían sido ejecutados.
Según un bando militar emitido poco después que la muerte de los dirigentes se produjo porque al ser trasladados en un camión militar desde el regimiento de Tejas Verdes a otro lugar cerca de Bucalemu, intentaron escaparse por lo que se les aplicó la ley de fuga.
No obstante, la investigación determinó que los dirigentes fueron obligados a bajar del camión y los acribillaron.
A la fecha Contreras tenía el grado de teniente coronel y era el jefe de la zona militar de San Antonio, mientras que Miranda había sido designado fiscal militar.
Contreras se encuentra recluido en el Penal Cordillera en Peñalolén cumpliendo condena por el crimen del sastre Miguel Ángel San Martín, y varias otras sentencias que se han dictado en su contra.
El ministro Billard no aplicó ni la amnistía ni la prescripción por el paso del tiempo, considerando que se trata de delitos de lesa humanidad.
Miércoles 16 de julio de 2008      La Nación
Seis oficiales (R) condenados por víctima de Tejas Verdes
Entre ellos figuran oficiales de Ejército que no habían sido sentenciados antes en otra causa por delitos de lesa humanidad.
Seis oficiales en retiro fueron condenados por el juez Alejandro Solís a penas de presidio, entre ellos nuevamente el ex jefe de la DINA, Manuel Contreras, como coautores del secuestro calificado de Rebeca Espinoza Sepúlveda, desaparecida desde el 3 de enero de 1974 desde el campo de concentración de Tejas Verdes, en la ciudad de San Antonio en la Quinta Región.
Entre los condenados figuran oficiales de Ejército que no habían sido sentenciados antes en otra causa por delitos de lesa humanidad.
Los autores afectados con penas de presidio son Contreras, 15 años y un día; el prefecto de la Policía de Investigaciones Nelson Valdés Cornejo, 5 años y un día; el teniente coronel Raúl Quintana Salazar, 5 años y un día; teniente coronel David Miranda Monardes, 5 años y un día; coronel Claudio Kossiel Hornig, 5 años y un día; y el médico con grado de coronel Vittorio Orvietto Teplitzki, 5 años y un día.
A todos, salvo Contreras que ya cumple prisión por otras causas, se les hará efectiva la pena de presidio una vez que la sentencia quede a firme después de que sea revisada por la Corte de Apelaciones de Santiago y la Sala Penal de la Corte Suprema, siempre que las cortes mantengan las penas aplicadas y no las rebajen, otorgándose beneficios a los condenados que les permitan cumplir las sentencias en libertad.
Rebeca Espinoza tenía 40 años, cinco hijos, no tenía militancia conocida y era secretaria en el Instituto de Desarrollo Agropecuario cuando fue detenida en los alrededores de la Plaza de la Constitución junto a José Miguel Rivas Rachitoff y José Leonardo Pérez Hermosilla, militantes socialistas, quienes tuvieron un itinerario similar al de Espinoza y actualmente también se encuentran desaparecidos.
Entre los oficiales de Ejército que operaron en Tejas Verdes está el actual alcalde de Providencia, coronel (R) Cristián Labbé, quien ha sido interrogado en las causas por los desaparecidos desde este campo de concentración. Hay varios ex prisioneros que mencionan la presencia de Labbé en ese lugar, incluso lo acusan de presenciar torturas, pero hasta ahora ninguno le imputa cometer personalmente los tormentos. En el caso del médico militar Vittorio Orvietto, tras ser procesado por el juez Solís regresó, en abril de 2005, desde Estados Unidos, para entregarse. Luego de examinarlos, Orvietto era quien daba el visto bueno para que los prisioneros continuaran siendo torturados.
El 11 de septiembre de 1973, cuando a pocos días después empezó a armar la DINA, Manuel Contreras tenía el grado de teniente coronel y era el jefe de zona en estado de sitio de la provincia de San Antonio. Con él trabajó estrechamente el periodista Carlos Roberto Araya Silva, convertido en agente DINA, que después ingresó a Televisión Nacional y en 1975 fue parte, junto a los periodistas Julio López Blanco y Claudio Sánchez, del montaje de Rinconada de Maipú. Por ello fueron sancionados por el Colegio de Periodistas y luego querellados por su complicidad en el operativo de la DINA.

Martes 5 de agosto de 2008    La Nación
Como coautores del secuestro y desaparición del militante comunista Miguel Heredia
Juez Solís condena a seis oficiales (R) por Tejas Verdes
En la resolución de primera instancia figuran militares (R) poco conocidos en la represión, aparte del “repetido” ex jefe de la DINA, Manuel Contreras. En la sentencia aparece mencionado como “espectador” de torturas el periodista Roberto Araya.
Uno de los episodios de la represión menos conocido públicamente, aquel del campo de concentración de Tejas Verdes en la Quinta Región, en el cual continúan apareciendo militares que hacen su "estreno en sociedad", comienza a ingresar en su última etapa a cargo del juez Alejandro Solís.
Ayer el magistrado dictó una nueva condena en contra de seis oficiales (R) de Ejército y Policía de Investigaciones, por el secuestro y desaparición en diciembre de 1973 desde ese lugar del militante comunista Miguel Heredia Vásquez.
Los 15 años de presidio para el ex jefe de la DINA Manuel Contreras en calidad de autor del secuestro y desaparición de Heredia, aparecen sin embargo irrelevantes para alguien como Contreras que ya suma dos condenas perpetuas por el doble crimen del general Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert, más otra cantidad de años por otras sentencias que sobrepasan los 100 años y que sin duda indica que el "Mamo" no volvería a conocer la libertad y morirá en prisión.
Los otros sentenciados son los tenientes coroneles (R) David Miranda Monardes, ex fiscal militar en Tejas Verdes, Raúl Quintana Salazar, y los coroneles Claudio Kossiel Hornig, más conocido entre sus pares por "el alemán al que se le pegan las erre", y Vittorio Orvieto Tiplitzky, quien era el médico militar de ese campo y a quien correspondía verificar el estado de salud de los prisioneros para dar el visto bueno si se les podía o no seguir aplicando la tortura.
Todos ellos fueron condenados a cinco años y un día de presidio, también en calidad de coautores del secuestro y desaparición de Heredia.
La novedad de esta resolución es que en ella el ex conscripto y ex prisionero Arturo Farías Vargas denuncia que las torturas que le aplicaron en Tejas Verdes fueron en presencia de Contreras, Kossiel y otros, también reconoció como "espectador" al periodista y ex agente de la DINA Roberto Araya, que hace poco fue expulsado del Colegio de Periodistas por su participación junto a sus colegas Claudio Sánchez, Julio López Blanco y otros, en el montaje del caso llamado Rinconada de Maipú, por el cual el abogado Hugo Gutiérrez pidió el procesamiento de todos estos profesionales de la prensa.
Araya fue el brazo derecho de Contreras en San Antonio cuando el "Mamo", todavía con el grado de teniente coronel, asumió la comandancia en jefe de la zona de estado de emergencia en la provincia de San Antonio, apenas producido el golpe militar. Desde el campo de prisioneros de Tejas Verdes desaparecieron también ciudadanos extranjeros, entre ellos dos uruguayos.
Allí se aplicó además la conocida "ley de fuga", por el cual se justificó el asesinato de prisioneros, por ejemplo, el de un grupo de dirigentes sindicales portuarios.
En la sentencia el ministro Solís establece pormenorizadamente la trayectoria de los ex prisioneros al interior del campo, así como los lugares en los cuales se les torturaba.
El coronel (R) Claudio Kossiel emerge a partir de los sucesos de Tejas Verdes como un "ilustre desconocido", pero que es reconocido por ex detenidos como uno de los oficiales más crueles en ese recinto.
Condena Civil
En su dictamen el ministro Alejandro Solís condenó además a los sentenciados a pagar la suma de 50 millones de pesos a los familiares de Miguel Heredia por concepto de daño moral y sicológico.
De esta manera el juez Solís acogió la demanda civil interpuesta por los parientes de Heredia en el marco de la investigación criminal.
El monto de dinero estipulado por el magistrado deberá ser pagado por los condenados “en forma solidaria”, vale decir, la cantidad debe ser enterada entre todos los sentenciados.
Miércoles 4 de marzo de 2009    La Nación
Manuel Contreras suma nueva condena de 15 años
El ministro en visita Alejandro Solís Muñoz a cargo del proceso conocido como Tejas Verdes dictó sendas condenas contra la cúpula de la DINA entre ellos el jefe del desaparecido organismo Manuel Contreras.
El magistrado indaga el secuestro calificado de Félix Marmaduke Vargas Fernández, ocurrido a partir de enero de 1974 en el recinto militar de San Antonio,
Por el crimen fijo una pena de quince años en contra de Contreras Sepúlveda,  y de cinco años y un día de presidio  para Nelson Valdés Cornejo, Raúl Quintana Salazar, David Miranda Monardes, Kluadio Kosiel Horning y el médico Vittorio Orvietto Tiplitzky.
Todos los reos, con excepción de Orvietto, deberán pagar una indemnización de cincuenta millones de pesos cada uno a Bernardo Vargas Fernández, como indemnización de perjuicios.
En la serie de delitos que se indagan respecto del cuaderno investigativo denominado “Tejas Verdes” esta es la cuarta condena del ministro Solís en contra del mismo grupo de personas, correspondiendo las anteriores a las víctimas Rebeca Espinoza Sepúlveda, Miguel Heredia Velásquez y José Orellana Meza, y José Pérez Hermosilla, respectivamente

9 de Agosto 2010
Cooperativa
Manuel Contreras fue condenado a un "pago solidario" a víctimas de torturas
El ministro en visita Alejandro Solís dictó sentencia de primera instancia en contra del ex general Manuel Contreras -de cinco años y un día de cárcel, sin beneficios-, además del "pago solidario" de indemnizaciones a 20 víctimas del delito de torturas.
Los afectados sufrieron apremios ilegítimos en el centro de detención de Tejas Verdes, de la comuna de San Antonio, luego del golpe militar de 1973.
En tanto, en el aspecto civil se determinó que los condenados Manuel Contreras, Vittorio Orvieto, Raúl Quintana, Nelson Valdés y Klaudio Kosiel, deberán pagar en forma solidaria la suma de 10 millones de pesos a cada una de las 20 víctimas.
Mientras que los condenados David Miranda y Jorge Núñez deberán pagar, en forma solidaria, la suma de 10 millones de pesos a las seis víctimas por las que fueron condenados.
Los sentenciados y sus condenas son:
Manuel Contreras Sepúlveda, cinco años y un día. Sin beneficios por torturas a 20 víctimas.
Nelson Valdés Cornejo, cinco años de presidio, con beneficio de libertad vigilada, por torturas a 20 víctimas.
Raúl Quintana Salazar, cinco años de presidio, con beneficio de libertad vigilada, por torturas a 20 víctimas.
Klaudio Kosiel Horning, cinco años de presidio, con beneficio de libertad vigilada, por torturas a 20 víctimas.
Vittorio Orvietto Tiplitzky, cinco años de presidio, con beneficio de libertad vigilada, por torturas a 20 víctimas.
David Miranda Monardes, tres años de presidio, con beneficio de la libertada vigilada, por torturas a seis víctimas.
Jorge Núñez Magallanes, tres años de presidio, con beneficio de libertada vigilada, por torturas a seis víctimas.
Las víctimas de apremios en Tejas Verdes fueron: Nelly Andrade Alcaíno, Segundo Cerda Troncoso, Iván Contreras Puente, Juan Chacón González, Margarita Durán Fajardo, Arturo Farúas Vargas, Patricio Mac-Lean Labbe, María Nuñez Malhue, Mario Orellana Silva, Guillermo Ormazábal Silva, Luis Ovando Donoso, Luis Quilodrán Alcayata, Ramón Quilodrán Alcayata, Juan Ramón Ramírez Cortez, Juan Pablo Rodríguez Rodríguez, María Rojas Silva, Ernesto Salamanca Sepúlveda, Luisa Stagno Valenzuela, Luis Valenzuela González y Anatolio Zárate Oyarzún.

http://www.memoriaviva.com/criminales/criminales_m/miranda_monarde_daniel_adolfo.htm

lunes, 23 de septiembre de 2013

El almuerzo que le preparan a Krassnoff sus compañeros de promoción

22 DE SEPTIEMBRE DE 2013

Vía mail, un grupo de ex compañeros de la generación del '67 del Ejército están organizando un almuerzo de camaradería para festejar al ex miembro de la Brigada Lautaro de la DINA en el Penal Cordillera.

Vía mail un grupo de ex compañeros de la generación del año 67 del Ejército, se está organizando para visitar el miércoles 25 de septiembre al Penal Cordillera al brigadier en retiro, Miguel Krassnoff Martchenko, quien cumple condena por más de 20 sentencias ya ratificadas por la Corte Suprema, que en total superan los 121 años de presidio por violaciones a los Derechos Humanos en dictadura.

La idea de los amigos de Krassnoff es visitarlo ese día, entre las 11:30 y las 16:30 horas y realizar un almuerzo de camaradería con el ex miembro de la Brigada Lautaro de la DINA, que entre otras causas tiene a su haber el exterminio de la cúpula del PC el año ´76, además de un sin número de detenciones, interrogatorios, tortura, ejecución y desaparecimiento de cuerpos de los detenidos desde el cuartel de Simón Bolivar y de Villa Grimaldi.

El mail que circula organizando el almuerzo precisa que quienes no han asistido antes al Penal Cordillera manden sus datos a Gendarmería, para quedar registrados en el“Listado de Visitas Frecuentes de Miguel”, como precisa uno de los correos.

Entre los mails de organización se precisa que la idea es que sea “en una visita parecida a la que hicimos el miércoles recién pasado a Christoph”. Aludiendo a Christoph Willefe Flöel, condenado a 15 años y un día por la muerte del general Carlos Prats en Buenos Aires en 1974 y que al igual que Krassnoff, tiene en su currículum haber pasado por la mítica “Escuela de las Américas” que instruyó a militares de toda la región, que eran parte de las dictaduras militares de que rigieron en la segunda mitad del siglo XX.

En uno de los mails se precisa que “la idea general de maniobra” para la visita a Krassnoff es que “para los que van por primera vez, sugiero que al identificarse en la Gdia. del CTE, digan que van a una reunión en el Regto de P.M., sin dar mayores detalles. Si el Cdte. de Guardia pregunta más, decirle que van a visitar a un camarada en Cordillera. No es necesario dar mayores detalles”.

En el Penal Cordillera, es el mismo donde cumple condena el ex jefe de la DINA, Manuel Contreras, quien en unas delirantes declaraciones en la víspera de la conmemoración de los 40 años del golpe militar, negó las torturas, los centros de detención y los detenidos desaparecidos en dictadura. Aún están latentes los coletazos de esa entrevista y las críticas públicas de los privilegios que gozan algunos ex militares condenados por violaciones a los DD.HH.

Krassnoff es el mismo a quien en noviembre del año 2011 el aún alcalde de Providencia, Cristián Labbé, le organizó un homenaje en el Club Providencia, que estuvo marcado por la “funa” masiva de organizaciones de Herechos Humanos.

viernes, 30 de agosto de 2013

Francisco Figueroa responde a Labbé Jr: “Ojalá su padre hubiera sido liberal cuando torturó en Tejas Verdes”

24 de agosto de 2013 - 12:53

El ex dirigente estudiantil que compite con Labbé por un cupo en el Congreso, asegura que las ideas que defiende la derecha son añejas y que solo vienen a resguardar sus propios bolsillos. Sus dardos apuntan también a la Nueva Mayoría, a la que acusa de estar dominada por los empleados de los grupos económicos.

En entrevista con El Dínamo, el hijo del ex alcalde de Providencia, José Labbé, aseguró que “no por haber estado en una marcha y ser joven vas a ser diputado”, haciendo referencia a la apuesta parlamentaria deFrancisco Figueroa, el ex vice presidente de la FECH, que en estas elecciones compite como independiente por un escaño en representación de Ñuñoa y Providencia.
Labbé, quien estará en la papeleta por el mismo distrito representando a la UDI, aseguró además que considera que su padre es un liberal y se mostró partidario de discutir la legalización de la marihuana.
Figueroa lo encara apuntando al pasado de su padre Cristian Labbé, quien fue acusado de haber sido agente de la DINA y haber entrenado a quienes después reproducirían el terror durante la dictadura. A pesar de eso, el ex dirigente estudiantil considera válido que el gremialista compita por un escaño, aunque advierte que lo importante son las ideas que se representan y, a su juicio,
la derecha solo busca defender el tipo de sociedad que se implantó en Chile utilizando el terror.
- José Labbé dice que no basta con ser joven e ir a las marchas para ser electo diputado… ¿cuánto importa ser un candidato joven en estas elecciones?
La renovación es muy necesaria en política, pero no tiene relación con una cuestión etaria, sino con las ideas que se defienden. Nosotros defendemos la renovación de las ideas, en el sentido de aquellas ideas que han sido excluidas de la política desde el golpe en adelante: los derechos universales, una democracia más participativa y la desmercantilización de la sociedad.
Harta gente ha cambiado de opinión del 2011 en adelante y es algo que nosotros defendemos. Se ha generado un consenso en torno a esas ideas… eso entendemos por renovación, porque está lleno de viejos chicos, hay muchos jóvenes que a sus veintitantos ven todo con pragmatismo y ven su incursión en la política desde el interés personal, lo que hace que si uno se los imagina a los 50, de terror.
- En el distrito donde compites hay muchos candidatos jóvenes… ¿a quiénes consideras viejos chicos?
En la entrevista que José Labbé dio en El Dínamo decía que el matrimonio era entre hombre y mujer y que no había discusión al respecto, decía que el binominal había beneficiado a Chile… claramente son ideas bastante añejas. La UDI en la elección pasada puso a Rodrigo Alvarez a competir, que Labbé hoy sea candidato es expresión que la UDI se rindió en el distrito, se rindió ante Sabat, porque tiene a un candidato que no es capaz políticamente.
- ¿Qué figura de la derecha es capaz según tu visión?
El proyecto de sociedad que ellos defienden ha demostrado ser tan pequeño, tan mezquino, tan relacionado con sus intereses personales y empresariales, que sus dirigentes han devenido en guardianes de riquezas…
- ¿Hay renovación de ideas en la derecha?
Yo no lo veo, decían que Laurence Golborne era un tipo que representaba la renovación en la derecha, y se trata de un tipo que sabe contar plata y metérsela al bolsillo. El país no se construye con ese tipo de personas.
- José Labbé dijo que considera a su padre como un liberal, ¿qué piensas de eso?
Ojalá que hubiera sido liberal en Tejas Verdes cuando torturó gente. Hay una deuda de la derecha que no la deja pasar a la modernidad. La derecha sigue en las cavernas. Hay temas fundamentales de dignidad humana y que no son de derecha ni de izquierda, y que ellos no son capaces de enfrentar.
Más allá de eso, lo que hizo su padre no es un motivo para invalidar su candidatura. El tema acá son las ideas, Labbé y el terrorismo de Estado en la dictadura fue un terror utilizado para lograr un tipo de sociedad. Y lo que hoy urge cambiar es la continuidad de ese tipo de sociedad: el Estado subsidiario, una democracia antipopular, un individualismo promovido… estos tipos mataron en función de eso.
- Un tema en el distrito de Ñuñoa y Providencia son las familias. Compites con una Sabat, un Labbé y una Allende… De tu familia no se sabe nada.
Se decía que yo era nieto de Carlos Figueroa, eso es mentira. Preferiría ser nieto de Elías Figueroa (risas), no, broma. Mi familia no está ligada a la política. Por el lado de mi padre son más conservadores y por el lado de mi madre son más pro Concertación, aunque ambos se fueron desencantando de esos sectores. Mi abuelo era dirigente filo DC en la papelera, pero la dictadura fue tan traumática que se alejó de eso.
- ¿Quién te financia la campaña y cuánto piensas gastar?
Se dice que una campaña pobre se arma con 90 millones de pesos, para nosotros eso es una locura. Creemos que se puede armar la campaña con unos 20 millones. No tengo claro cuando hemos gastado de eso, nunca he sido bueno para los cálculos de platas. Hasta ahora hemos juntado unos cinco millones. Los aportes los hemos recibido solo de personas, no han existido apoyos de empresas. En los próximos días tenemos contemplado publicar y transparentar el tema del gasto electoral.
- José Labbé dijo que no lo consideraba necesario…
Esta gente es increíble porque no tiene valores, pareciera ser que si las encuestas no los presionan no toman posturas frente a nada. Nosotros tenemos principios y apostamos por la transparencia.
- ¿Por qué el electorado de Ñuñoa y Providencia que quiere transformaciones debiera votar por ti y no por Maya Fernández?
Tenemos una buena opinión personal de Maya, pero esto se trata de opciones políticas y por eso más allá de las buenas intenciones que ella pueda tener, creemos que en la Concertación, o Nueva Mayoría, siguen mandando los empleados de las grandes empresas
. No se puede estar bien con dios y con el diablo, hay que tomas una postura. No se puede estar bien con Enrique Correa, que fue uno de sus voceros en la campaña municipal y que es lobbysta y asesor de las isapres, y con las ideas que defiende el movimiento social, hay que tomar una decisión.
- Camila Vallejo dijo que la Concertación estaba muerta y que la Nueva Mayoría era un espacio en disputa…
Lo respetamos, pero no lo compartimos. Nosotros estamos apoyando a la Camila, porque creemos que va a necesitar mucho apoyo para enfrentarse a los empleados de los grupos económicos. Pero pensamos que la gente de izquierda dentro de la Concertación ya perdió. Son testimoniales las candidaturas que quieren cambiar la Concertación desde dentro.
- ¿Qué te parece lo que está pasando con Giorgio Jackson?, es inédito que la Concertación se omita para apoyar a un independiente…
Nosotros lo estamos apoyando, creemos que va a ser un aporte y nos parece bien que vaya eludiendo obstáculos. Si eso lo acerca o no a la Concertación, es algo que tiene que responder Giorgio.


http://www.eldinamo.cl/2013/08/24/pancho-figueroa-responde-a-labbe-jr-ojala-su-padre-hubiera-sido-liberal-cuando-torturo-en-tejas-verdes/

Dramático Testimonio de Torturado por Labbé: “Escuchábamos los gritos de las mujeres pidiendo que no las violaran”


En el año 2006, el ex presidente de la pesquera Arauco Anatolio Zárate, presentó una declaración jurada donde asegura que fue torturado por el ex guardaespaldas de Pinochet, último ministro secretario general de la dictadura y actual alcalde de Providencia Cristián Labbé. El Diario La Nación acompañó a Zárate al Regimiento de Tejas Verdes, donde revivió el infierno y tuvo un dramático encuentro con otros ex detenidos.

 Para el 11 de septiembre de 1973, el oficial de la marina mercante Zárate se desempeñaba como presidente y jefe de flota de la estatizada pesquera Arauco en San Antonio. Como tal, representaba al Presidente Salvador Allende en el directorio de la empresa. Además, Zárate era militante del Partido Socialista, hijo de un connotado ginecólogo y amigo personal de Allende. Su hermano era ahijado del Presidente. Motivos suficientes para encabezar la lista de los más buscados en el puerto.

El día del golpe de Estado fue detenido en su casa de calle Luis Alberto Araya de San Antonio por un oficial de reserva del Ejército y un grupo de conscriptos. Los militares allanaron la residencia, lo interrogaron por casi dos horas y le comunicaron que estaba bajo arresto domiciliario. Nueve días después, el 20 de septiembre de 1973, fue enviado al Regimiento de Ingenieros Militares de Tejas Verdes, donde permaneció detenido hasta el 30 de octubre, acusado -al igual que muchos- de participar en el falso Plan Z.  En ese recinto comenzó su calvario. En diciembre de 2004, Zárate prestó declaración ante el juez Alejandro Solís en el marco de la investigación por la querella presentada por las víctimas de Tejas Verdes.

“Al llegar al regimiento me tuvieron con la frente apoyada en un muro, las manos atadas a la espalda y las piernas separadas desde las diez de la mañana hasta las siete y media de la tarde, aproximadamente. Después (…) me llevan al campamento de prisioneros, lugar donde permanezco 15 días a la intemperie, durmiendo al aire libre”.
Días después hicieron dormir a los prisioneros en mediaguas construidas por ellos mismos. En ese período, Zárate asegura haber visto al regidor y presidente de la CUT de San Antonio, Luis Norambuena, y Ceferino Santis, dirigente del PS de la ciudad, que actualmente figuran como detenidos desaparecidos. En la declaración de 2004 que dio Zárate, uno de los últimos en ser llamado a testificar ante Solís, relata los vejámenes que escuchó y los apremios a que fue sometido:

“Nos hacían esperar debajo de la sala de torturas, donde escuchábamos los gritos de los torturados, los gritos de las mujeres que pedían que no las violaran. En la sala de tortura me aplicaban electricidad, sufrí colgamientos, golpes de pies y manos y el submarino de excremento”.

“También nombró a otros ex detenidos de San Antonio, entre ellos Ana Becerra, Mariela Bacciarini y Luis Sepúlveda. Además, Zárate declaró ante Solís que en su último interrogatorio logró ver a “un teniente que era uno de los principales torturadores; era alto, macizo, rubio, pecoso, pelo liso, muy salvaje y sé que se llamaba teniente Labbé, no sé su nombre de pila”.

http://www.gamba.cl/dramatico-testimonio-de-torturado-por-labbe-escuchabamos-los-gritos-de-las-mujeres-pidiendo-que-no-las-violaran/

jueves, 29 de agosto de 2013

Javier Rebolledo define a Manuel Contreras y a la persona que reconoció a Cristian Labbé




Tejas Verdes

Tejas Verdes

V Región


Foto arriba:  Cortesia de Julio Oliva 

El campo de concentración “Tejas Verdes” estaba ubicado en la Avenida El Arrayán s/n, Población Tejas Verdes, en la Provincia de San Antonio, y era parte de la infraestructura de represión del Ejército y fue uno de los más paradigmáticos centros de tortura, relacionado directamente con la formación y centro de operaciones de la DINA desde 1973. En este recinto de tortura también se entrenaba a agentes de los diferentes servicios de inteligencia en métodos de tortura y represión. Entre los “profesores” se encontraba el hoy Alcalde de Providencia (Santiago) Cristian Labbe Labbe.
 De acuerdo al Informe Rettigg “Tejas Verdes” correspondía al: Campamento Nº 2 de Prisioneros de la Escuela de Ingenieros Militares "Tejas Verdes": Dicho recinto de detención, que llegó a tener más de 100 prisioneros en ciertas épocas, funcionó como tal desde el mismo 11 de septiembre de 1973, existiendo testimonios de su uso sistemático para tales efectos hasta mediados del año 1974.
             Los presos politicos que estuvieron detenidos en Tejas Verdes señalan que, inmediatamente después del golpe de Estado, eran trasladados desde San Antonio y Melipilla a Tejas Verdes. Se trataba de arrestos realizados por carabineros. Luego, desde principios de 1974 y hasta el año 1976, se concentraron aquí prisioneros venidos de otros puntos del país, especialmente de otros recintos de la DINA de Santiago. Testimonios entregados por ex presos políticos señalan que en este recinto de detención se utilizó shocks eléctricos, vejaciones y violaciones como practica diariamente en los interrogatorios. Estas declaraciones también señalan que en muchas ocasiones se utilizo médicos y enfermeras para cuidar a los presos que quedaban en mal estado físico después de los interrogatorios, los cuales, después de recuperarse, eran trasladados a nuevas sesiones de torturas. Los presos políticos permanecían en el Campamento N° 2y en la Cárcel Pública, en tanto los interrogatorios se realizaban en la escuela. Hay testimonios de que relatan que a éste lugar, desde la cárcel, eran trasladados en camiones frigoríficos pertenecientes a una empresa pesquera. Iban siempre amarrados, con los ojos vendada o encapuchados. Eran llevados a distintas dependencias de la escuela, entre las que se menciona el subterráneo del casino de oficiales y un segundo piso; en el intertanto eran mantenidos en una celda húmeda.
Numerosos testimonios entregados a la Comision Valech señalan que transcurridas algunas horas se los llevaba a una sala en la que permanecían desnudos, atados a una silla, o a un somier metálico, se les propinaban golpes, se les aplicaba electricidad, sufrían colgamientos, quemaduras, extracción de uñas, estiramiento del cuerpo con cuerdas, simulacros de fusilamiento, vejaciones y situaciones de violencia sexual. Como efecto inmediato sufrieron fracturas y pérdida de conciencia. Después del los interrogatorios eran devueltos al campamento o la cárcel. Consta en las denuncias que otra forma de humillación y castigo fue la reclusión en una pieza de madera de aproximadamente 5 ó 6 metros cuadrados de superficie, sin ventanas, con fisuras en sus paredes, muy helada, donde permanecían hacinados, con restricciones de alimentos, agua, abrigo, sueño y sin baños. Adicionalmente se torturaba a los detenidos arrojándolos en unos contenedores, donde permanecían días incomunicados; otros eran llevados a los nichos, un pequeño espacio que inmovilizaba a la persona, ubicados bajo las torres de vigilancia, como consta en las declaraciones hechas ante laComisión Valech. Finalmente, en muy malas condiciones, los presos políticos eran enviados a algún campo de prisioneros o a la Cárcel Pública de San Antonio.

 Testimonio de una ex -prisionera política del campo de concentración Tejas Verde
"...estuve detenida en el campo de prisioneros de Tejas Verdes, desde la primera semana de enero de 1974. Tres meses aproximadamente. Posteriormente me trasladaron a otros campos de concentración. Salí de Tres Álamos, luego de ocho o nueve meses. Nunca estuvo claro por qué me detuvieron. Trabajaba con mujeres, y estábamos convencidas del proceso de Salvador Allende y lo que significaba el gobierno de la Unidad Popular. Mi marido trabajaba en Madeco, y luego del golpe fue detenido.
Vivíamos en la Población Madeco. En enero de 1974, yo estaba tratando que a mi marido lo pudiera visitar su familia. Estaba incomunicado. Vecinos me avisaron que en mi casa había hombres de civil. En la casa estaban mis hijos y una cuñada. Cuando entré, permitieron salir a los niños. Tres civiles allanaron la casa y me llevaron en una camioneta sin patente. No tenía conciencia de lo que iba a vivir...
Me vendaron los ojos, trasladándome a Londres 38. Allí me golpearon... Después me trasladaron al Tacna, unas horas... luego a Tejas Verdes...
Llegamos de noche. Iba con otra persona, sentada en el suelo y amarrado con alambre. Yo estaba vendada. No sabíamos qué lugar era, pero sentí que estaba cerca del mar y de eucaliptos...  Me encerraron en una especie de mediagua, y al día siguiente comenzaron los interrogatorios... las primeras semanas fueron las más duras. Nos trasladaban en camiones hasta el lugar de tortura, el Casino de la Escuela de Suboficiales de Tejas Verdes. En ese momento no sabía donde estaba. Nos llevaban en camiones frigoríficos, amarrados, vendados, con capuchas. Nos hacían bajar escalones y, a mí me dejaron en una celda. Los interrogatorios empezaban muy temprano... me golpearon y aplicaron todas las formas de tormento: Golpes, corriente eléctrica, quemaduras con cera, cigarrillos; en un brazo aun tengo las marcas. Les dije que estaba embarazada, pero la verdad a ellos no les importó, al contrario. Me golpeaban con una fusta en el bajo vientre, para que perdiera mi guagua. Al tercer o cuarto día, comenzaron a violarme... varias veces me violaron y aplicaron corriente en la parrilla eléctrica...
 Me hacían estar parada toda la noche. Me tiraban agua. No podía dormir. No nos daban comida ni agua. Fueron meses espantosos, horribles... Cuando volví a la caseta, al día siguiente, llegó Rebeca Espinoza [hoy detenida-desparecida]. Yo estaba en tan malas condiciones que pusieron una enfermera -también prisionera-, y le permitían que me atendiera. Me venían convulsiones musculares, producto de las sesiones de tortura... A los veinte días de ser torturada diariamente -me sacaban al sol para que las heridas cicatrizaran-, Rebeca Espinoza desapareció... la llevaron a la tortura y no volvió nunca más. Sé que desapareció porque los torturadores burlándose, cuando me venían convulsiones, me pasaron su chaleco para que me tapara...
Nunca estuve con otras compañeras. Sabía que había más detenidas. A través de las rendijas se veían. Se escuchaban voces. Vi muchos hombres y trabajadores de Madeco. Estaban desde antes que yo llegara. Supongo que mi detención tuvo que ver con el amedrentamiento a esos compañeros, para que hablaran... Luego nos hicieron firmar un papel que decía que no teníamos daños ni quejas. Yo tenía más de cinco meses de embarazo. Estaba en muy malas condiciones, mi bebé también, producto de la tortura física y psicológica. Me trasladaron a la Correccional, donde estuve unos 20 días. Allí agentes de civil nos llevaron al Estadio Chile con un tremendo despliegue... Luego a Tres Álamos desde donde salí en libertad. Mi casa siguió siendo allanada por soldados de Ingeniería de Tejas Verdes, a muchos los ubicaba...
En Tejas Verdes escuché las torturas de otras personas, gritos de hombres... Quien comandaba el campo de prisioneros era el general Manuel Contreras... recuerdo algunas caras de los soldados y torturadores... Fueron tres meses terribles. Las torturas, las primeras semanas, eran prácticamente todos los días. Después se fue espaciando, pero no dejaron de ser... No hubo momento en que no me torturaran. En el casino había pequeñas celdas... allí dejaban a los prisioneros. De vuelta del campo de tortura, me llevaban una frazada. La tomaban cuatro militares por las puntas. Nos llevaban en calidad de ovillos, en el medio de las frazadas... uno no era capaz de caminar... Luego me dejaban en una celda de cemento...
Tengo la impresión que había unas 15 mujeres, pero por ahí pasaron muchas más... en el campo hubo unos 1.500 prisioneros. Recuerdo algunas caras y cómo estaban vestidos. Nos daban té en unas pailas y un pan. Cuando uno venía de la tortura no había comida ni agua... Los mismos milicos y torturadores nos decían que 'no tomáramos agua porque nos podía dar un paro cardíaco'... Recuerdo que se hablaba de que desde allí desaparecieron unos Tupamaros. Nos mantenían vendados con la capucha y, en el campo de tortura, nos amarraban... Normalmente nos interrogaban cuatro o cinco torturadores. Nos violaban, hacían simulacros de fusilamiento, aplicaban corriente. Después uno de ellos nos decía 'habla lo que te preguntan, no seai... yo te voy a ayudar'. Había una tortura física y otra psicológica. Yo no sé cuál es la que hace más daño. Pienso la peor es la tortura psicológica, porque todo lo físico se recupera. El daño psicológico es irreparable. Por eso nuestra sociedad está enferma y dañada...
Recuerdo que había también torturadores de civil. Uno de ellos me tomó y me puso en la parrilla. Tenía un acentoextranjero, uruguayo o brasileño, puede ser. Sé que había extranjeros ahí, que estaban 'formando' al resto de los torturadores, les explicaban cosas. A uno le parecía increíble. Aplicaban corriente y si te convulsionabas o te desmayabas, ellos decían: 'esto es lo que hay que hacer', eran 'instructores'... Eso lo vivieron todos los que pasaron por el campo de prisioneros... Finalmente perdí mi guagua en la Correccional... Cuando llegué a Tejas Verdes tenía dos meses de embarazo".
[Preso politico detenido en septiembre de 1973]: “...fui sometido durante mis primeras dos semanas en Tejas Verdes: choques eléctricos a las partes más sensibles del cuerpo estando yo amarrado en una silla de madera; golpes con "tontos de goma"; golpes con culatas de los fusiles; y golpes en los oídos con las dos manos al mismo tiempo [el telefono]...”
[Presa politica, menor de edad, detenida en septiembre de 1973]: “...Me condujeron a una sala, al entrar sentí mucho olor a sangre [...] escuchaba individuos que hablaban bajo, uno de ellos me desató las manos y me ordenó que me desnudara, les dije que por favor no lo hicieran, pero luego en forma violenta me desvistieron, dejándome sólo la capucha puesta, me pusieron en una especie de camilla amarrada de manos y pies con las piernas abiertas, sentí una luz muy potente que casi me quemaba la piel. Escuché que estos individuos se reían, luego un hombre comenzó a darme pequeños golpes con su pene sobre mi cuerpo, me preguntó de que porte me gustaba, otro hombre escribía cosas sobre mi cuerpo con un lápiz de pasta. Luego vino el interrogatorio [...] en seguida ordenó que me pusieran corriente en los senos, vagina y rodillas [...]. Luego de las descargas pararon un rato, mientras sentía que hablaban entre ellos. Nuevamente retomaron el interrogatorio, esta vez me dijeron que me habían conectado a la máquina de la verdad [...] por cada respuesta que daba sonaba un pito de esta máquina, por cuanto me decían que yo estaba mintiendo [...] el pito de ese aparato se transformó en un infierno [...] vinieron nuevamente los golpes y las descargas eléctricas, cuando casi estaba inconsciente me levantaron la capucha hasta la nariz, me pusieron un vaso en la boca haciéndome ingerir un líquido, no supe qué pasó conmigo hasta el día siguiente que me devolvieron al campo de prisioneros. En el campo fui recibida por el suboficial [...] el que al verme comentó que si se diera vuelta la tortilla no querría que esto le pasara a su hija, le pregunté qué me había pasado, pero enseguida llamó a las enfermeras militares [...] sentía dolor en la vagina y en todo mi cuerpo [...] estaba muy deteriorada sin poder defecar...”
[Presa politica, embarazada, detenida en 1974] “...Al momento de la detención me vendan los ojos [...] y fui trasladada a [un recinto de la DINA]. Uno de los hombres pidió trato especial para mí porque estaba destinada para otro lugar. Ese trato fue golpes en los oídos, y aplicación de electricidad. Me llevaron a Tejas Verdes: siempre encapuchada e incomunicada en una barraca [...] Para los interrogatorios éramos trasladados en un camión frigorífico, amarrados, encapuchados. Nos desnudaban y nos introducían en unas celdas a la espera. Las sesiones de tortura duraban alrededor de doce horas. Este procedimiento era a diario. Yo tenía tres meses de embarazo. Recibí golpes bajo el vientre, golpes con sacos mojados sobre las piernas, baldazos de agua estando amarrada a un poste, amarrada por horas con cuerdas que pasaban bajo mis piernas. Me hicieron simulacro de fusilamiento y violación. Me arrancaron las uñas de los dedos chicos de los pies y quemaduras en el cuerpo. Escuchaba torturas de otros presos y me hacían escuchar un casete con la grabación de quejidos de niños y me decían que eran mis hijos. Me hacían comer excrementos. En el [se omite] y producto de las torturas se me produjo un aborto espontáneo. Nunca recibí atención médica...”
Criminales y Colaboradores:
General Manuel Contreras Sepulveda (Ejército Director de la DINA); Mayor David Miranda Monardes (Ejercito; SubDirector y Fiscal Militar);  Coronel Cristian Labbe Labbe (Ejército DINA; actual Alcalde de Providencia, Santiago); Oficial Roberto Araya Silva (Oficial de Reserva, Corresponsal de guerra, Fach); Teniente Zarevich (Ejercito); Sub Oficial Carriel (Ejercito); Capitán Mario Jara Seguel (Ejercito); Sargento Parada (Ejercito); Capitán Kosin (Ejercito); Cabo Bahamondes (Ejercito); Sub Teniente de reserva Gutiérrez (Ejercito); Soldado Luis Berríos (Ejercito);  Nano Jorquera (DINA – Agente Rocas de Santo Domingo); "Joel"; "El Coronta";  Capitán Videla (Ejercito); Teniente Luis Vargas (Carabineros); Váldes (Prefecto de Policía de Investigaciones); Cevallos; Teniente Quintana (Ejercito); Jorge Villagran (DINA – Ejército); Arturo Romero (DINA); Sub Oficial Ramon Acuña (Ejercito); Vittorio Orvieto Teplizky (Medico); Capitan Germán Jorge Barriga Muñoz (Ejercito);  Teniente Jorge Marcelo Escobar Fuentes (Ejercito DINA); Conscripto Samuel Enrique Fuenzalida Devia alias “gato” (Ejercito DINA); Alejandro Rodríguez Fainette(Ejercito); Mayor Gerardo Urrich González  alias " Mano Negra " (Ejército DINA);  Capitán Eugenio Armando Videla Valdebenito (Ejército DINA);.
Fuentes de Información: Informe Rettig; Diario “El Siglo”; Libro: “Tejas Verdes: Mis primero tres minutos”; “Tejas Verdes: Diario de un Campo de Concentración en Chile”; CODEPU;Informe Valech; Archivos Memoriaviva



http://www.memoriaviva.com/Centros/05Region/tejas_verdes.htm



Espanto: Feliciano Cerda cuenta su experiencia en Tejas Verdes




Anatolio Zárate cuenta cómo fue torturado en Tejas Verdes




Investigación sobre Tejas Verdes señala participación en torturas de ex alcalde Cristián Labbé

Viernes 23 agosto 2013 | 9:23 · Actualizado: 9:25

El relato de las víctimas que pasaron y sobrevivieron el centro de tortura ‘Tejas Verdes’ conmovió para siempre a Javier Rebolledo, autor del libro ‘El despertar de los cuervos. Tejas Verdes, el origen del exterminio en Chile’.
En conversación con nuestro medio asociado CNN Chile, Javier Rebolledo reconoció que tras ocho años de reporteo sobre las violaciones de los Derechos Humanos en nuestro país, buscó descubrir cómo nació la Dirección Nacional de Inteligencia, DINA, en la localidad de Tejas Verdes, San Antonio.
Según el autor, en este recinto los funcionarios de la DINA aprendieron “el arte de la tortura” y pusieron en práctica gran parte de los conocimientos adquiridos en la Escuela de las Américas, entidad establecida en Panamá en 1946, y luego transladada a Fort Benning, Georgia, en 1984.
Javier Rebolledo describió parte de los vejámenes a los que eran sometidos los detenidos de Tejas Verdes.
En relación a este tema, Rebolledo aseguró que son más de veinte los ex integrantes de la DINA que confirmaron que el ex alcalde de Providencia, Cristián Labbé, los entrenó y participó de las torturas aplicadas a las víctimas en el recinto.
Sin embargo, el relato de un civil vinculado al ejército, Patricio Salvo, fue clave en la vinculación de Labbé con las torturas.
Según explicó el autor del libro, Salvo vio al teniente Labbé torturando a personas en el sótano del casino de oficiales.
Javier Rebolledo asegura que también estaría vinculado a la DINA el actual candidato a diputado de Renovación Nacional por el distrito de Los Ángeles, Rosauro Martínez, tal como lo indicaría un documento del Ejército.
Asimismo, el reconocido notario nacional, Hernán Blanche, se encargó de pagar los sueldos a los integrantes de la DINA con empresas clandestinas, entre otras asesorías legales.
Finalmente, Javier Rebolledo reconoció que aún no se sabe qué pasó con los hijos de nueve mujeres embarazadas que fueron detenidas en Villa Grimaldi.

http://www.biobiochile.cl/2013/08/23/investigacion-sobre-tejas-verdes-senala-participacion-en-torturas-de-ex-alcalde-cristian-labbe.shtml

La Historia Oculta del Régimen Militar

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