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sábado, 5 de enero de 2013

Mario Waissbluth profundiza en el sistema de admisión a la educación superior


Publicado el 05/01/2013

Puntajes nacionales de la PSU cayeron en un 30 por ciento en comparación al año pasado.


No se llamaban Luchsinger


Entrevista a Marcela Said, co-directora de "El Mocito"

por Antonella Estevez / 11 de agosto de 2012
Hablamos con la realizadora de este destacado documental dentro del Ciclo de Cine Chileno que organiza la UDD.

El documental El Mocito, continúa dando que hablar mientras su protagonista Jorgelino Vergara se transforma en un testigo clave en numerosos casos de derechos humanos. En el contexto del Ciclo de Cine de la Escuela de Cine UDD, la editora de CineChile.cl, Antonella Estévez, conversó con la realizadora Marcela Said sobre su más reciente trabajo El Mocito.
La directora de los documentales I love Pinochet y Opus Dei, esta vez co dirige junto a su marido, el también realizador Jean De Certeau para adentrarse en un retrato psicológico de un hombre complejo, fracturado por ejercer, en la adolescencia, como ayudante de los agentes de la DINA en uno de los más crueles centros de exterminio de los aparatos de represión de la dictadura.
A: ¿De dónde nace hacer este documental?
M: La idea motriz fue encontrar agentes de la DINA para mostrar su punto de vista sobre los hechos,  porque ya existe mucho relato de las víctimas de la dictadura. Me propuse el desafío de encontrar a un torturador, alguien que contara esa verdad desde el otro lado. Para eso contacté a Javier Rebolledo (periodista y posteriormente autor del libro "La danza de los cuervos") y encontramos a muchos ex agentes. Pero ninguno sirvió porque son bien cobardes, se esconden todavía. Jorgelino en cambio era diferente, un tipo raro, vestía tenida militar con camuflaje y nos pido el carnet cuando lo conocimos. Y a mí me encantó la idea de que fuera un mocito, un tipo que no es agente, sino algo mucho más complejo: un muchacho del campo, sin educación básica, que circunstancialmente conoce a Contreras y al que después de muchos años lo encuentra la justicia.
A: ¿Cómo lo convencieron de participar en el proyecto?
M: Le dijimos que estaría más protegido con nosotros con cámaras a su alrededor que escondido por ahí, porque nos contó que después de dar su testimonio al juez Montiglio lo seguía el DINE. Por otro lado se había convertido en un hombre alcohólico y lo había dejado la señora. Estaba solo y empezamos a generar vínculos.
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A: La idea del vínculos con una persona así suena complejo. Hablamos de un personaje dañado, no es ni bueno no malo. Pero ustedes eligen situaciones para dar cuenta de esa complejidad, los encuentros con su ex jefe y luego con familiares de un detenido desaparecido…
M: Fuimos definiendo qué tipo de película queríamos. Lo más interesante era lo que nos pasaba con él: a veces le creíamos, otras no, lo odiábamos, nos daba miedo. Entonces decidimos hacer un retrato psicológico para que el espectador se confrontara a lo mismo que nosotros y tomara sus propias decisiones. He conversado con mucha gente, hay desde quienes quieren matarlo hasta quienes lo quieren mandar al psiquiatra.
A: Hay diferencias con tus anteriores trabajos, en El Mocito hay más espacio para ese desarrollo de este personaje tan complejo, de este otro de moralidad tan distinta ¿Hay un intento de acercarse desde una mirada un poco más neutra?
M: Uno siempre emite juicios, no es tan inocente. Yo tengo la pura cara de inocente. Lo que yo hago, en Francia se llama filmar al enemigo, al otro. En I Love Pinochet sentía que estaba filmando al pinochetismo políticamente incorrecto. En el año 2000 había mucho más espacio para eso. Hoy no. En Europa no puedes defender al nazismo o defender a Hitler y Chile se está acercando un poco a eso. Por eso ya no vale la pena discutir con Hermógenes Pérez de Arce. Yo sabía que íbamos a llegar a esto, entonces quise que quedara un registro del pinochetismo. Nació porque me costaba explicarle a mis amigos franceses que mucha gente estaba con Pinochet, necesitaba mostrar las personas detrás para que pudieran entenderlo. Opus Dei es bastante más opinante desde el autor. Pero El mocito parece menos opinante, pero le estamos dando más poder al espectador para que se enfrente solo a este personaje.
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A: La relación de esta película con la historia de Chile reciente es muy fuerte y hubo reacciones a la película, luego con el libro de Rebolledo y va a quedar para la historia el retrato de un hijo de la dictadura…
M: Hay muchos mocitos dando vuelta por ahí. Uno trabaja en la inmediatez, no sé como será visto en 30 años. Sé que es importante que quede el documento. Creo que ayudará a tener jóvenes más reflexivos.
A: Te ha tocado presentar El Mocito ha sido exhibida en Chile y el extranjero muchas veces. En esas nuevas miradas que le das, ¿qué cosas has encontrado?
M: Me ha gustado mucho la recepción, es la  que queríamos. Quedamos contentos con la película, hicimos lo mejor que pudimos. La he visto varias veces y me pasa siempre que la última escena me produce mucha tensión, la escena de Jorgelino con los Palma (hijos de Daniel Palma, cruelmente asesinado según Jorgelino).
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A: Esa escena final, de los Palma es muy intensa, pareciera que no hubiesen cámaras. ¿Cómo se hace para ellos se olviden un poco de que hay un equipo de varias personas filmando ahí?
M: Esa escena la preparamos al principio. Jorge Palma me llama porque sabía que estábamos con Jorgelino y quería contactarse con él. Entonces le dije que le conseguía una reunión pero que me tenía que dejar filmarla. Él me dice que los hermanos también quieren estar pero no quería que fuese en su casa. Nos pusimos de acuerdo en el lugar y llegaron ellos primero. Eran 5 hermanos pero una no pudo ser parte, se quedó llorando detrás de los muros. Jorgelino llega con el director de foto y el sonidista. Y adentro aprieto rec nomás. Éramos 4 del equipo con Jean(De Certeau, co-director). Todo iba bien, nadie veía la cámara, era algo muy especial, muy fuerte, la cámara se hace más invisible en la escena, no estaban preocupados. Pero cuando Jorgelino saca el bolso y el papel y se pone a escribir en silencio, me di vuelta, no pude mirar. Pasa el papel, se termina la toma. Los Palma tienen una dignidad increíble. Jorge es psicoanalista, un hombre muy preparado. Es una escena histórica, porque es muy violento lo que pasa ahí. Pero la película no buscaba resultados ni cosas preparadas. Antes hay escenas como la de la pistola plástica, que parece maqueteada. O su ropa, parecía que hubiera director de arte. Pero todo es así y en eso tiene que ver la ingenuidad y locura de Jorgelino de mostrarse como es en su cotidianeidad





http://www.cinechile.cl/entrevista-108

La trampa narcisista

El Mocito

El mocito

Por Jorge Morales
"Yo soy el tipo más honesto que pisa la Tierra aunque tú no lo creas. Aunque fui participe involuntariamente de secuestros y asesinatos y de todo el atao… Yo los vi, pero nada más. No podrías tú acusarme a mí de asesino… ¿sí o no?".
Con esas palabras de Jorgelino Vergara que abren El mocito, Marcela Said y Jean de Certeau establecen el marco conceptual y ético de lo que presenciaremos a continuación. Más parece una arenga autoafirmativa que una pregunta, pero los realizadores al montarla en el inicio del documental la redirigen hacia los espectadores para que en el transcurso de la película vayan tomando una posición y encuentren una respuesta. ¿Se puede presenciar desapariciones, homicidios y torturas y no asumir ninguna responsabilidad sobre esos hechos? Si bien hay algunas consideraciones políticas y personales –vivíamos en dictadura y Vergara tenía sólo 16 años-, ¿son realmente atenuantes suficientes para desligarlo de su complicidad en los crímenes?
Jorgelino Vergara tras ser asistente personal de Manuel Contreras, jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) en el comienzo de la dictadura de Pinochet, fue trasladado a un cuartel de este departamento para trabajar como juniory luego deambuló por los centros de tortura de la CNI cumpliendo labores similares. Según su propio testimonio, su tarea era básicamente dar comida a los prisioneros, servir café a los torturadores o eventualmente cooperar trasladando algún cadáver desde su celda al maletero de un automóvil como fue el caso del detenido desaparecido Víctor Díaz López, subsecretario general del Partido Comunista y dirigente de la CUT. Si bien es cierto que su actividad no tenía relación directa y material con esos delitos, su presencia excedía con mucho lo que podríamos considerar la participación de un simple testigo. Vergara era un colaborador menor, un funcionario civil de baja graduación que seguramente recibía un sueldo por su trabajo, pero no estaba completamente desligado de lo que allí sucedía. Que sus acciones posteriores –entregando información clave que permitió identificar a 74 agentes de la DINA- de alguna manera enmienden su actuación, no lo exculpa ni lo redime totalmente.
Por eso resulta tan impresionante cuando Vergara se reúne con Nelson Caucoto, un emblemático abogado de derechos humanos, para conseguir una indemnización estatal como víctima de la dictadura. El largo plano fijo de la entrevista con Caucoto, en una oficina donde hay una ruma de expedientes a su espalda (presumiblemente de casos de atropellos a los derechos humanos), atendiendo desde su escritorio a Vergara, es tan feroz e insólito, que pone alerta sobre la verdadera naturaleza del personaje. No se trata de un tipo que esté arrepentido de los hechos violentos que le tocó participar de manera "involuntaria", sino que incluso quiere sacar provecho de esa supuesta inocencia. Aunque patológicamente él pueda considerarse a sí mismo de verdad una víctima, lo que la escena expone es la curva moral de un oportunista.
Con gran experticia, Said y de Certeau van mostrando a Vergara en sus distintas actitudes y facetas, pero sin que ninguna sea una condena o una exoneración explícita: servil con un antiguo jefe torturador, solícito con la familia de un detenido desaparecido, temerario cuando solicita la compensación económica del Estado, impasible matando un conejo de un golpe seco en la cabeza, etc. En todos los casos, Vergara actúa con frialdad, distancia y autocontrol que sólo parece romperse en el contacto con su hija (que, sin embargo, los documentalistas optan por invisibilizar) o cuando baja la guardia en las muy cuestionables escenas en que se le ve ebrio y asoma todo su ego e hipocresía. "Soy un tipo astuto, sé manejarme en todo orden de cosas, sé sobrevivir" dice con soberbia casi revelando sin querer que cada momento que hemos apreciado en la cinta es una actuación con un propósito que puede ser tan frívolo como ser estrella de la película. De hecho resulta curioso que en su visita a uno de sus antiguos jefes militares (un torturador en espera de su condena) le agradezca por haberle "reconocido" como un colaborador de la DINA en tribunales, más que por permitirle refrendar sus testimonios judiciales, porque de alguna manera valida su identidad como persona. Del mismo modo que cuando revela a los parientes de un detenido desaparecido datos claves sobre la tortura y muerte de su familiar, no empatiza tanto con su dolor sino que ve la oportunidad de sacarse un peso de encima ("yo vivo colaborando por los derechos humanos porque necesito desahogarme, necesito descansar psicológica e intelectualmente" dice).
De un modo relativamente imperceptible, Vergara va modificando su aspecto: con bigote, sin bigote, con lentes, sin lentes, con boina, con sombrero alón, etc. Pero justamente, esa conducta camaleónica (que no busca ni la aprobación ni conmiseración del resto sino simplemente evadirse), es su marca de identidad. Vergara tiene como único propósito su propio beneficio. Puede ser un paria, pero al mismo tiempo su falta de arrepentimiento lo convierte en un tipo arrogante y egocéntrico. En ese sentido, el nombre del documental alude a un sujeto permanentemente menospreciado, pero que ahora con falsa humildad busca su protagonismo.
A diferencia de sus trabajos previos –I love Pinochet y Opus dei- que podían ser muy incisivos y ácidos, carecían de la profunda dimensión ética y política de este trabajo, pero resultaban menos equívocos en sus conclusiones generales porque sus personajes eran más honestos y menos escurridizos. La escena final –de Jorgelino Vergara ofreciendo su testimonio a los familiares de un detenido desaparecido- puede parecer un gesto de reparación, pero también el acto magnánimo de un narcisista. En ese sentido, hay una ambigüedad que pone a los realizadores en una zona perturbadora: ser los facilitadores de la compasión de un monstruo.

Libro "La danza de los cuervos" reabre dilema sobre la inocencia de "El ...

TRAILER EL MOCITO chile




 Durante años Jorgelino trabajó como agente en los aparatos de represión del gobierno militar. Jorgelino era “el mocito”, aquel que servía los cafecitos en plena sesión de tortura, aquel que empaquetaba los cuerpos ya inertes y los cargaba a los cofres de los autos. Hace poco Jorgelino fue acusado de la muerte de Víctor Díaz, Secretario General del Partido Comunista en 1976. Este hecho le da a Jorgelino la oportunidad de reflexionar en torno a su historia. El Mocitoes el retrato psicológico de un hombre destruido por su pasado. Un hombre que participó en el horror y los crímenes de la dictadura militar y que hoy, al tomar conciencia de todo eso busca desesperadamente perdón y redención.



Comunicado Público Familia Catrileo Quezada


AL CUMPLIRSE 5 AÑOS DEL ASESINATO DE MATIAS CATRILEO QUEZADA EXPRESAMOS LO SIGUIENTE:
Tenemos un profundo sentimiento de dolor y rabia por el asesinato de nuestro hijo y hermano.
Nuestra indignación aumenta al conocer de cerca el actuar inescrupuloso de la injusticia chilena, que deja en completa impunidad al asesino de Matías, quien además ha incumplido parte de la mísera condena, puesto que nunca ha abandonado las filas de carabineros.
Para nosotros es importante enfatizar el legado de lucha consecuente que nos dejó Matías, en que plantea la recuperación de tierras con autonomía, sin transar ni negociar con el Estado. El mismo decía: “La recuperación sin autonomía no vale de nada, porque se sigue ligado al Estado chileno”.
Nosotros como sociedad, como pueblo mapuche, somos capaces de satisfacer nuestras propias necesidades, sin depender del Estado chileno, de sus políticas paternalistas, ni de su carencia de valores. Seamos capaces de amar, de ser más solidarios, más comunitarios y más libres.
Es posible que en un futuro no muy lejano la comisión interamericana de derechos humanos condene al estado chileno por estos y otros casos que ocurren a diario en el Wallmapu, entonces veremos a connotados dirigentes de turno rasgar vestiduras por los hechos ocurridos. Claro está que no es necesario esperar que la justicia nos venga desde afuera para detener los abusos de poder que están pasando hoy aquí.
Visualizamos al estado chileno como máximo responsable de las violaciones de DDHH, ya que todos los Poderes están coludidos al servicio del capital. El poder ejecutivo criminaliza la lucha social, para justificar la represión en el Wallmapu, el legislativo por su parte genera leyes que protegen el actuar de las fuerzas represoras y el judicial interpreta las leyes a conveniencia de los poderes fácticos.
Para finalizar manifestamos nuestro absoluto repudio a latifundistas, quienes cobarde y groseramente han amenazado a los peñi y sus familias de las comunidades en resistencia. Latifundistas que se creen dueños de muestras vidas, amenazando abiertamente que tomaran la justicia por sus propias manos. Así como lo hizo Jorge Luchsinger quien dijo “si hay que sacarlos a balazos, se los saca nomas” (Luchsinger, 2005) y el 2008 muere asesinado Matías en uno de sus fundos.
Hemos comprobado que la justicia chilena no existe para el weichafe asesinado. Pero también hemos comprobado que las balas no matan los ideales y nuestro pueblo mapuche sigue más vivo que nunca.
Familia Catrileo Quezada
3 de enero de 2013



http://revoluciontrespuntocero.com/chile/?p=647

La Historia de los Autoatentados Incendiarios de Forestal Mininco en 1999




Por: Hanzinho.

En general somos un país con pésima memoria, media responsabilidad de nosotros, media responsabilidad de la prensa oficialista y su entrega de información completamente manipulada. Ahora con tantos incendios en el sur donde está involucrada la Forestal Minenco, empresa propiedad de la familia Matte, basta con mirar hacia el año 1999 para ver que esta empresa estuvo implicada en sendos autoatentados incendiarios, donde se culpó de todo a los Mapuche y el gobierno de esos años aplicó la Ley Anti-Terrorista. ¿Les suena conocida la historia?

Durante los años 1999 al 2001 debido a una escalada de incendios en el sur de Chile, el Gobierno “socialista” del Ricardo Lagos apoyando a los empresarios madereros, inició un operativo de inteligencia para reprimir, neutralizar, controlar y perseguir a los Mapuche. A continuación algunos casos señalados:

El senador Alejandro Navarro al interponer una denuncia ante el tribunal militar por la muerte de una anciano Mapuche a manos de carabineros en la comuna de Nueva Imperial. Ahí expresó ante algunos medios de comunicación que poseía antecedentes de que hay empresas forestales que en el marco del conflicto mapuche se provocaban auto-atentados:

“Voy a entregar los informes elaborados por la Sección Forestal y Ecológica de Concepción, donde queda establecido tanto por peritajes de la Sección Forestal Ecológica de Carabineros, como por peritajes realizados por privados, de que los incendios son autoatentados, hechos por los guardias forestales”

Si bien causó algo de revuelo la información, esta nunca fue dada a conocer en detalle, sin embargo por información recabada por otras fuentes, esta denuncia habría apuntado a piezas de la causa rol 38.774-L del Juzgado de Yumbel, por los delitos de incendio forestal del Año 2001, donde incluiría un Informe pericial (67-2001) de fecha 19 de marzo de 2001.

Dicho informe acreditaría que 4 personas pertenecientes a la Empresa Forestal Santa Ana Ltda. Dedicada al rubro de la vigilancia privada de predios forestales, obligaron y amenazaron a un tercero para provocar diversos incendios forestales, presumiblemente con el objeto de justificar los contratos entre las forestales y la misma empresa de vigilancia. Un relato textual de este informe suscrito por Roberto Muñoz Sandoval, Sargento 2º, César Muñoz Astudillo, Cabo 2º, de la sección Forestal y Ecológica de Concepción señaló:

“Se determinó que la Empresa Forestal Santa Ana Ltda. Que cumple funciones de vigilancia predial, en los diferentes predios de las empresas forestales, tales como MININCO, CELCO, BOSQUES ARAUCO Y BIO BIO, no se encontraría autorizada para ejercer labores de vigilancia, infringiendo con ello el art. 5 bis del D.L. 3607. Ley de Vigilantes Privados, demostrando con esto por parte de la mencionada empresa la que es representada por José Roberto Escanden Pérez, una absoluta irresponsabilidad en su actuar, realizando su trabajo en forma fraudulenta, lucrándose económicamente de manera indiscriminada y maliciosamente de las empresas forestales, causando enormes daños económicos irreparables y a su vez una grave destrucción al medio ambiente, provocando confusión y alarma dentro de las empresas forestales.”

“Por lo que además se determinó que la empresa Forestal Santa Ana Ltda. cumple funciones de vigilancia privada en forma ilegal, actuando algunos de ellos en contravención a la Ley Nº 17.798, sobre Control de Armas y explosivos, por el porte ilegal de arma de fuego que es utilizado por algunos de ellos, presumiéndose además que dicha empresa es la única responsable de la totalidad de los siniestros forestales en calidad de autor, infringiendo con ello los artículo 476 inciso 3 y 482 del Código Penal (delito de incendio)”

A similares conclusiones habría llegado el perito judicial Aldo Gherardelli Maurer, en el “Peritaje de Incendios Forestales antiguos y ya extintos”, a requerimiento del Juzgado de Letras de Yumbel, en la misma causa (rol 38.774-L). Con estos antecedentes, según fuentes extra oficiales, algunos parlamentarios habrían estado dispuesto a solicitar un Ministro en visita para que se investigara estos antecedentes, entre ellos Navarro, sin embargo algo pasó que detuvo toda gestión al respecto.


EL DESMANTELAMIENTO DE LOS ENTES REGULADORES

Más allá del cierre de la Sección Forestal y Ecológica de Concepción la cual dejó de existir en octubre de 2001, a nivel País existían 12 secciones forestales (La Serena a Coihayque). Pero el Alto Mando suprimió todas. Coincidentemente con esto, la Corporación de la madera (CORMA) cambió de presidente, saliendo José Ignacio Letamendi e ingresando elempresario latifundista con predios en conflicto con comunidades y ex Ministro de la dictadura de Pinochet Fernando Leniz. Por cierto, como dato anecdótico y para que vean la clase de gente de la que hablamos, el año 2006, su hijo Francisco Leniz estafó al banco Security vendiendo un bosque talado por 400 millones de pesos(!)


EL CASO DE LEONARDO ESPINOZA Y EL INCENDIO DE RUCAÑANCO.
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Tras el suicido en la ciudad de Santiago de un ex brigadista forestal Leonardo Espinoza, joven que tenía 20 años, aparecieron reveladores antecedentes que desenmascararon el rol de las brigadas de seguridad de empresas forestales ante los conflictos Mapuches.

El joven, antes de quitarse la vida, dejó unas cartas en las que narra graves episodios que le tocó vivir como brigadista forestal. Ante esto, su madre Leticia Fonseca entregó estos antecedentes a la justicia, en los que se revelaba que los propios brigadistas forestales incendiaron la casa patronal del Fundo Rucañanco de la Empresa Mininco para inculpar a los Mapuches, entre otros actos vandálicos. Jerson Espinoza, hermano del joven suicida, quien también se desempeñó como brigadista forestal, relató a la prensa lo siguiente (Diario Austral de Temuco, 06 de enero del 2000)

“Después que provocamos a los Mapuches, para nosotros la situación era incontrolable porque los habíamos hostigado demasiado. Teníamos que hostigar a las Comunidades para que se produjeran enfrentamientos y la opinión pública se enterara de las -atrocidades que cometían los Mapuches”

“Los guardias de la empresa de seguridad que trabajaban como brigadistas para las empresas forestales, provocaban la mayoría de los conflictos. En algunas oportunidades provocamos incendios forestales, bloqueábamos los caminos; llenábamos sacos con arena para luego lanzarlos a los canales cercanos a las comunidades para que el agua desbordara e inundara sus siembras”

“En las noches, cuando las comunidades Mapuches realizaban sus Ngüillatunes (Ceremonias religiosas), brigadistas cortaban los Rehues (símbolo religioso), hecho que desataba la ira y colocaba la situación más tensa”

Estos actos según se afirmó, eran comportamientos para mantener y justificar sus puestos de trabajo de seguridad. Es importante recordar, que ante la quema de la casa patronal del Fundo Rucañanco de Forestal Mininco ocurrida el 01 de agosto de 1999, el Gerente de Relaciones Públicas de la propia empresa Rodrigo Hermosilla, acusó directamente a personas mapuches, responsabilizando incluso al dirigente y ex vocero de la Coordinadora de Comunidades en conflicto Arauco-Malleco, Víctor Ancalaf. Dicho “atentado”, fue uno de los principales motivos para que el Gobierno Regional aplicara la Ley de Seguridad del Estado en agosto de dicho año.

Todas estas diligencias acarrearon como consecuencia la militarización policial en el territorio mapuche; la constante persecución y las injustas detenciones de diversos dirigentes y comuneros Mapuches. Las denuncias por autoatentados nunca fueron investigadas, por el contrario, siempre se acallaron. El diputado PPD Eugenio Tuma fue uno de los que promovió estas denuncias, pero siempre teniendo el cuidado de no involucrar a las empresas sino a sus “grupos de seguridad”, señalando al mismo medio el 6 de enero del 2000:

“No me cabe duda que las empresas de seguridad, por el hecho de estar vinculadas a ex agentes de seguridad, han sido cómplices de los actos vandálicos ocurridos en la zona con el fin de culpar a comunidades mapuches. Además las empresas de seguridad no cumplen con la ley laboral”


EL CASO DE PEDRO CIFUENTES Y FORESTAL MININCO

En las denuncias realizadas por el obrero Pedro Cifuente, el 26 de agosto de 1999 a la prensa y el recurso judicial que se presentó para su protección ante el temor de represalias en su contra. Cifuentes involucró de manera directa a funcionarios de la empresa Forestal Mininco en los atentados.
“La forestal me presionó, me dio dinero para culpar a los hermanos Ancalaf de las quemas y destrozos en la empresa. Me amenazaron con que me iban a encarcelar y las pruebas que tenían era un montaje de fotos. Es decir, me inculparían. Me entregaron la suma de 500 mil pesos y más 10 mil pesos semanales”

“Me amenazó que tenía que trabajar para ellos y meterme dentro de las comunidades, darle información de todo lo que pasaba dentro de la comunidad. Ellos, en muchas otras partes, han pagado a gente para que se infiltre en las comunidades mapuches”.

Cifuentes no pudo sostener las mentiras en medio de un careo con los propios Ancalaf ante el Ministro en visita Julio César Grandón, señalando al mismo medio.

“Fue tanta la presión que tuve por mucho tiempo, cada paso que daba o donde iba me vigilaban. Declaré delante de ministro y fue ahí cuando me di cuenta que lo que estaba cometiendo era un error bastante grave, que estaba perjudicando a personas inocentes y me estaba perjudicando. Yo recibí el dinero que me ofrecieron.”

Pedro Cifuentes habría sido contactado para este plan por un tal Alex de Ruiz, sindicado en aquel tiempo como funcionario de la empresa forestal Mininco. De Ruíz habría convencido a Cifuentes para que acusara a los hermanos Ancalaf en los hechos de violencia, entre ellos, apedreamiento de vehículos, quema de casas, plantaciones, puentes, entre otros.


OTROS CASOS

También hubo relatos en anonimato de guardias forestales reconociendo la existencia de autoatentados a la prensa radial de Temuco, la cual investigó y recopiló antecedentes durante el año 2000 y que fuese replicado como denuncia por algunos parlamentarios, entre ellos Guido Girardi (hoy senador) y el diputado por la novena región (distrito 51) Eugenio Tuma, son otros hechos que quedaron sin investigar.



IMPUTACIONES A MAPUCHE Y APLICACIÓN DE LEYES REPRESIVAS

Es necesario tener en cuenta que por declaraciones del Ex Subsecretario del Interior, Jorge Correa Sutil para el gobierno de Ricardo Lagos, el año 2004 sería el año de culminación de la larga operación denominada “Paciencia”, iniciada el 2001 para contener al movimiento Mapuche. (El Mercurio, 22/08/2004).

Al respecto, como se ha venido denunciando, existen Mapuches condenados incluso a más de 10 años de cárcel por delitos menores con penas absolutamente desproporcionadas, y con denuncias locales e internacionales de vicios procesales por los atentados incendiarios a los que se les ha dado la categoría de “terrorismo”, en tiempos donde a la vez, las mismas empresas han sido acusadas por autoatentados.


UNA VEZ MÁS: ¿NO LES PARECE CONOCIDA LA HISTORIA?

A continuación un recopilado de los diarios de la epoca, cualquier parecido con lo de ahora es solo “coincidencia”…
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http://www.gamba.cl/?p=15807

Los planes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para asesinar al presidente ecuatoriano Rafael Correa con el Apoyo de Chile

Fecha de publicación. : enero 05, 2013


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 El periodista chileno Patricio Mery alerta de planes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para asesinar al presidente ecuatoriano Rafael Correa, como resultado de haber cerrado una Base Militar estadounidense que existía hasta el 2009 en Manta; y por haber otorgado asilo al comunicador australiano Julian Assange.
El periodista llegó a Quito para presentar su investigación ante el canciller Ricardo Patiño y la prensa local. Otorgó una entrevista a la Agencia Andes en la que retrata detalles de su trabajo que demoró cinco años.
Su investigación abre varias aristas para continuarla desde el oficio periodístico, indaga en las relaciones de altos funcionarios chilenos con la CIA y pone en escena que el guión se repite en varios países de la región. Agencia Andes reproduce íntegramente la entrevista con el periodista, pero pone, post edición, intertítulos para ubicar mejor sus diferentes temáticas.
- ¿Qué sabe y cómo lo supo?
- Aquí hay un plan de la CIA en concordancia con algunas autoridades del gobierno chileno, en donde se está ingresando droga por el paso Colina, casi 200 kilos de cocaína al mes, con el fin de generar dinero negro: llega a Chile, se va a Europa a Estados Unidos se genera este dinero, una parte se queda en Chile y según me han dicho fuentes ese dinero tiene la finalidad de desestabilizar al gobierno del presidente Correa.
Esto tiene varios hechos que comprueban esta acción: uno es que se realizó la denuncia respectiva en mi país, a través del inspector Fernando Ulloa, que se reúne con el ministro del Interior de esa época, Rodrigo Hinzpeter, le pasa una carpeta con todos los antecedentes donde estaban involucrados altos jefes de la PDI (Policía de investigaciones) en el narcotráfico, entre ellos Luis Carreño, a quien sindicamos como un agente de la CIA y que actualmente es el   prefecto inspector de la zona de Arica, es parte del alto mando de la PDI. La única medida que se genera es que fue separado de la institución Fernando Ulloa, quien hace la denuncia.
 El inicio de la investigación
- Ahí comenzamos a sospechar y un agente de la ANI (Agencia Nacional de inteligencia) nos confirma que ese narcotráfico lo que buscaba era generar un plan de desestabilización del presidente Correa por dos motivos, porque había cerrado la Base de Manta y porque había otorgado asilo a Julian Assange, desde esa perspectiva se transforma en un objetivo de la CIA, entendamos que la CIA es un gobierno paralelo al norteamericano, ellos tienen sus propias reglas.
- ¿Cómo lo supo?
- Una parte de las fuentes  me permitieron revelar sus nombres. Mis fuentes son: Héctor Guzmán, Fernando Ulloa, hay un tercer miembro de la Policía de Investigaciones que todavía no voy a decir su nombre porque corre peligro su vida en Chile y hay una cuarta fuente que es el agente de la ANI; a ello se agregan antecedentes históricos, documentos, hechos comprobables como la reunión que se sostuvo con el ministro Rodrigo Hinzpeter, que es el ministro de Defensa actualmente en mi país.
El ministro Hinzpeter estuvo involucrado en cuatro “montajes” en Chile: Un caso que lo vincula directamente con la CIA, que es donde un ciudadano paquistaní llamado Saif Khan, a quien lo llaman a la embajada norteamericana y le dicen que le van a dar trabajo. Lo dejan encerrado en una pieza y entra el GOPE (Grupo de Operaciones Policiales Especiales)  y lo toma detenido. El tipo no entiende nada, es paquistaní y con suerte habla inglés. Lo acusan de tener trazas de TNT (explosivos) o sea como que había entrado una bomba a la embajada.
Esa operación fue coordinada por un agente de la CIA llamado Stanley Stoy, que ordena a la Policía de Investigaciones hacer un allanamiento a la casa de Saif Khan, lo que es paradójico porque una Policía Nacional no puede recibir órdenes de una policía extranjera. Luego se descubrió que el joven Saif Khan no tenía nada que ver con lo que se le estaba acusando, pero era una operación para justificar la lucha contra el terrorismo en el mundo tenemos un cuadro en Chile donde podemos ver que las altas autoridades están vinculadas a la CIA y a la ultraderecha norteamericana.
 Otros montajes
- Rubén Ballesteros es el presidente de la Corte Suprema, que era el juez que participó en los Consejos de Guerra de la dictadura de Augusto Pinochet, y mandó a fusilar personas; él está acusado de violación a Derechos Humanos y tiene nexos directos con la ultraderecha de Estados Unidos.
Sabás Chaguán es el Fiscal Nacional, es el jefe del Ministerio Público y es quien debe investigar los delitos. Tiene una estrecha relación con el FBI a través de un convenio después de lo de Saif Khan donde crean un programa llamado LEO, que permite a los norteamericanos obtener cualquier información de los ciudadanos chilenos. Si lo sabe el FBI lo sabe la CIA.
Recibió órdenes de la embajada norteamericana para crear estos “montajes”. Con todo lo que he dicho, más las fuentes y documentos y hechos concretos, hay un marco que nos permite decir que la CIA está coordinando acciones políticas desde Chile hacia el extranjero.
 La droga financia la campaña de desestabilización
- Nuestras fuentes precisan que el tráfico de drogas tenía como finalidad desestabilizar al gobierno del presidente Correa, incluso asesinarlo, ¿por qué? Porque cuando un presidente pasa en un mes del 60 por ciento de favorabilidad pública al 80%, según las encuestas que salieron ayer;  y que al parecer gana las elecciones caminando, la única manera de sacarlo del camino es generando un magnicidio.
Yo no acuso al gobierno norteamericano, pero sí me parece sospechosa la actitud de la CIA  y tenemos las pruebas para definir los vínculos de la CIA con el gobierno de mi país. El presidente Sebastián Piñera es hijo de José Piñera, que fue embajador en Estados Unidos. También es hermano de José Piñera, que fue ministro de Pinochet.
 El poder chileno y la CIA
- En 1980, el presidente Piñera quiebra al banco de Talca cuando era gerente, hace un desfalco y debía de estar preso. No se ha investigado la participación de la CIA en este proceso, pero la información que manejamos es que al presidente Piñera lo sacaron del país por casi un año para que no tuviera que responder ante la justicia. El padre del presidente tuvo siempre vínculos con Estados Unidos y con la CIA.
Ahora tenemos todos los elementos, por lo menos hasta un 90% de seguridad de que existe un proceso de desestabilización permanente en contra del presidente Correa, porque cierra la base de Manta y por dar asilo a Julian Assange, pero no es por un tema político sino comercial, porque la CIA trafica droga, y lo hace mediante la PDI chilena, y ya di un nombre, Luis Carreño y cuando uno se mete en el bolsillo de un empresario, aunque sea un empresario ilegal, se molesta y busca represalias.
 El modelo se repite
- Hay un esquema que la CIA hace para desestabilizar a los gobiernos: una semana antes de que asuma el mandato el presidente Salvador Allende asesinan al comandante en jefe del Ejército, René Schneider; este crimen fue perpetrado por la CIA, lo dicen los cables desclasificados, donde aparece una conversación entre Richard Nixon y Henry Kissinger, donde asumen toda la responsabilidad de la muerte de Schneider.
Después entregan tres millones de dólares al diario El Mercurio, de Agustín Edwards Eastman, que se ha prestado para todos los montajes. Durante la dictadura decían que no había detenidos desaparecidos, negaban que se violen derechos humanos. Ahora, todos los días, hay una nota en contra del presidente Correa o el presidente Hugo Chávez.
El exdirector de la PDI, Arturo Herrera fue vinculado con un caso de pedofilia, como cliente de una red de explotación sexual infantil. Después de ello le nombran subdirector de Interpol, ¿cómo una persona acusada de pedofilia termina siendo subdirector de Interpol?
A él le encargaron desestabilizar el gobierno de Hugo Chávez, ¿cómo lo hizo? Armando una serie de montajes que vinculaban a Chávez con las FARC; luego vinculan a Correa con las FARC, para terminar vinculando al partido comunista de Chile, en particular a Guillermo Teillier y Lautaro Carmona, diputados de Chile, vinculados como miembros de las FARC. Es decir que usaron el mismo argumento en Venezuela, Ecuador y Chile.
 La base norteamericana en Chile forma soldados en tortura y guerra interna
- Nuestra impresión es que con el cierre de la Base Militar en Manta cambian su ubicación geopolítica de Ecuador a Chile, donde tenemos una base norteamericana, en Concón, el Frente Aguayo, en la quinta región. Ahí nuestros soldados reciben instrucción de los marines de Estados Unidos, en guerra interna, en torturas, lo mismo que se hacia en la Escuela de Las Américas hoy se hace en Chile.
Creo que he dado suficientes antecedentes para comprobar los nexos entre la CIA y las instituciones de Chile.
-Se suponía que la Base de Manta era para combatir el narcotráfico de los norteamericanos…
- Es importante que investiguen cuánto subió o aumentó la droga requisada desde que salió la base. No significa que haya aumentado el narcotráfico, sino que antes estaba encubierto por los norteamericanos.
Yo no digo que el Fuerte Aguayo tenga como opción limpiar el narcotráfico, eso lo hace la PDI. Lo que hace el Fuerte Aguayo es preparar a nuestros soldados para una guerra interna, que es perseguir a los opositores a modelos neoliberales, activistas, periodistas, a oficiales que hacen denuncias de narcotráfico.
Otros antecedentes históricos del mundo: Irán-Contras, en Nicaragua y sus 14 invasiones que tuvo ese país; Chile en el Golpe a Allende; Afganistan, donde se prohibió la producción de opio y heroína, cuando entran los norteamericanos se aumenta esa producción en 60% de la producción mundial de heroína. Hay una relación entre la presencia militar estadounidense y el aumento del narcotráfico.
- ¿Por qué entregar esta información al Canciller Ricardo Patiño?
- Yo no soy quién para calificar qué funcionario es más competente para manejar esta información. Fui invitado por el canciller Ricardo Patiño, en una visita oficial. Lo que él haga con esta información es pan del Gobierno ecuatoriano. Yo confío en el criterio del canciller. Después de que nos reunimos él lanzó un Twitter dando mayor validez a lo que le había mencionado, por lo tanto entiendo que para él es un tema delicado y lo toman con veracidad.
- ¿Qué tiene que ver la oposición política en ciertos hechos como la narcovalija?
- No conozco el plan de la prensa opositora al respecto. Sí conozco un dato interesante: Esa valija que salió tenía un sello chileno, un sello oficial. Los chilenos somos muy burocráticos, robarse un sello formal es más complicado que robarse una minería, por lo tanto alguien del Gobierno chileno pasó ese sello y se prestó para esa operación, porque de esa forma blanquiaban que saliera con un sello chileno y que llegara mágicamente, era como marcar esa valija. Yo tengo la impresión de que esto fue un montaje de la CIA y ahí está involucrado el gobierno chileno.
Esa prensa debería entrevistarme, yo les voy a preguntar por qué no publican o investigan eso de la valija. Esto pudiera ser una acción más en el proceso de desestabilización del presidente Correa.
- ¿Qué preguntas quedaron sueltas de la investigación?
- Con lo que nos propusimos estamos satisfechos. La pregunta del millón de dólares es saber cómo, cuándo y dónde la CIA va a atentar contra el presidente Correa.
Yo creo que los periodistas independientes tenemos que estar muy alerta, que tengamos la capacidad para observar y detectar cualquier cosa sospechosa de una campaña de montaje. Esas campañas siempre vienen con noticias falsas, se involucra una familia, un tema de pedofilia, de lio de faldas, es cosa de ver el guión, se repite, al mismo Julian Assange lo tienen investigando por una “violación con permiso”.
 Agencia de Noticias Andes y ECTV


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La Historia Oculta del Régimen Militar

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