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lunes, 28 de enero de 2013

Abogado de víctimas de Colonia Dignidad: Chile y Alemania están en deuda

Publicado: Lunes 28 de enero de 2013 | Autor: Cooperativa.cl


Hernán Fernández, abogado de las víctimas de Colonia Dignidad, expresó en El Diario de Cooperativa la satisfacción de sus representados por la resolución de la Corte Supema contra los jerarcas del enclave alemán, aunque cuestionó roles de de los estados chileno y alemán.
Este lunes la Corte Suprema dio a conocer lacondena contra seis líderes de la ex Colonia Dignidad a penas efectivas de cárcel debido a su complicidad con los casos de abuso a menores de edad cometidos por su fundador, Paul Schäfer, mientras otros 10 imputados fueron condenados a la pena de libertad vigilada.
"Después de 14 años se ha condenado a estas personas por esta cantidad incalculable de delitos de los crímenes más graves que se pueden cometer en el país", sostuvo.
"La Corte Suprema determinó que se había cometido el delito de sustracción de una de las víctimas, que estuvo desaparecida por más de dos años. Los responsables de ese secuestro fueron condenados. Todos cumplirán penas en la cárcel", agregó.
Sin embargo, lamentó el poco apoyo de los estados de Chile y Alemania para apoyar a las víctimas de estos delitos. "Sin duda", afirmó, habría sido conveniente que el Presidente Piñera aprovechara la Cumbre Celac-UE para pedirle colaboración a Angela Merkel en el intento de extraditar a Hartmut Hopp, quien se encuentra en Alemania.
"Creemos que el Estado chileno está en deuda con las víctimas de Colonia Dignidad. El Estado ha dado nada o muy poco. Y el estado alemán lo mismo. Hopp es uno de los principales responsables que estudió medicina y tras su delantal blanco cometía los peores crímenes. Alemania negó la extradición de Hopp, el estado alemán está en deuda", sentenció.
Abogado de Sename valoró fallo
Tanto el Consejo de Defensa del Estado (CDE), como el Sename, eran querellantes en la causa y el abogado de este último organismo, Mauricio Mejías, valoró los cambios que hizo la Corte Suprema en los delitos para emitir el fallo.
"Estuvo Spiniak, Paidos, y ahora se cierra esto que era el otro proceso grande abierto, y por supuesto que da un sello la Corte Suprema sobre este punto, como se debe considerar la valoración de la prueba, como se debe dar la debida aplicación de la norma y también el resguardo a los menores", dijo Mejías.
"Desde hace un tiempo la Corte Suprema ya ha venido dando señales fuertes y potentes en fallos en relación a situación de menores de edad y ahora queda bien plasmado en esta sentencia última", añadió el abogado del Sename.


http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/judicial/villa-baviera/abogado-de-victimas-de-colonia-dignidad-chile-y-alemania-estan-en-deuda/2013-01-28/145552.html

Seis ex jerarcas de Colonia Dignidad fueron condenados a prisión por la Corte Suprema

Publicado: Lunes 28 de enero de 2013 | Autor: Cooperativa.cl

 Archivo: Revisa el fallo de la Segunda Sala de la Corte Suprema http://www.cooperativa.cl/noticias/site/artic/20130128/asocfile/20130128100305/colonia_dignidad_abusos_suprema.pdf







Seis líderes de la ex Colonia Dignidad fueron condenados a penas efectivas de cárcel por la Segunda Sala de la Corte Suprema debido a su complicidad con los casos de abuso a menores de edad cometidos por su fundador, Paul Schäfer, mientras otros 10 imputados fueron condenados a la pena de libertad vigilada.
El fallo considera que actuaron como cómplices en cuatro delitos de violación el chileno Dennys Alvear y los alemanes Gerd Seewald, Gerard Mücke, Gunter Schaffrick, Kurt Herbert Schnellenkamp Nelaimisckies y Harmut Hopp. Este último se encuentra prófugo en Alemania desde mayo de 2011, cuando escapó de Chile. Schaffrick, Mücke y Seewald fueron condenados a 11 años de prisión.
Dennys Alvear Henríquez recibió una condena de ocho años y 180 días de cárcel (cinco años y un día de prisión efectiva como cómplice de violación de 4 menores, más tres penas de 61 días de presidio, por la negativa de entrega de tres menores.
Hartmut Wilhelm Hopp Miottel fue condenado cinco años y un día de prisión efectiva, como cómplice de violación de cuatro menores.
Kurt Schnellenkamp recibió cinco años y un día de prisión efectiva, como cómplice de violación de cuatro menores.
En tanto, Uwe Cöllen fue considerado cómplice de un delito de violación por el que fue condenado a tres años y un día de prisión, y tres delitos de abuso sexual, por los que recibió tres condenas de 61 días. A éste se le concedió el beneficio de la libertad vigilada.
Por su parte, Friedhelm Zeitner, Mathias Gerlach, Renate Freitag y Peter Schmidt Spinti fueron condenados como encubridores de los crímenes de Schäfer al facilitar el ocultamiento del ex líder de Colonia Dignidad y su fuga del país. También recibieron el beneficio de libertad vigilada.
La misma pena recibieron Pedro Juan Salvo Bahamondez y Wolfgang Müller Altevogt (condenados a tres años y un día por sustracción de menor), así como Rudolf Hans Cöllen Franzkowky, Olalia del Carmen Vera Gutiérrez y Hugo Ernesto Hidalgo Díaz, quienes fueron condenados a 541 días de presidio por negativa de entrega de menor.
El fallo, promulgado este viernes y difundido durante la pasada jornada por El Dínamo, fue dictado de manera unánime por los ministros Milton Juica, Hugo Dolmestch, Carlos Künsemüller, Haroldo Brito y el abogado integrante Jorge Lagos.
La sentencia se produjo tras 19 meses de estudio de las causas judiciales por los abusos dentro de la comunidad germana, ubicada en la comuna de Linares, en la Región del Maule, entre los años 1993 y 1997.  Los 16 imputados vieron atenuadas sus condenas debido a su "irreprochable conducta anterior".
Roberto Viel, vocero de la Corte de Apelaciones de Talca, explicó los pasos a seguir: "El cúmplase significa dar las órdenes de ingreso (a la cárcel) si es que corresponde y lo que determinó el fallo en su parte resolutiva. Si es que hay alguno a quien se le ha aplicado una pena superior a los 5 años y no tiene beneficios debe entrar a cumplir".
Mientras, el ministro de la Corte Suprema Haroldo Brito, redactor del fallo, detalló que "se valoran nuevamente los antecedentes y se hace la recalificación (de abusos deshonestos a violación de menores). Creo que es la culminación de una investigación larga en hechos particularmente graves. Es un aspecto importante de la sentencia final".





http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/judicial/villa-baviera/seis-ex-jerarcas-de-colonia-dignidad-fueron-condenados-a-prision-por-la-corte-suprema/2013-01-28/100305.html

Entrevista a Carlos Basso, el autor chileno de “América nazi"

Colonia Dignidad fue en sus inicios una secta conformada con el fin de satisfacer las desviaciones pederastas de Schäfer, pero al poco andar se convirtió en una suerte de campo de concentración al estilo nazi, que incursionó, entre otros, en un rubro que los nazis conocían muy bien, como fue el tráfico de armas, de lo cual existen múltiples testimonios

Posteado a las 29 de Diciembre de 2011 - 14:01


Joseph Mengele, el más famoso y siniestro de los médicos nazis, que esterilizó, torturó y asesinó a cientos de miles de judíos y otros humanos a su juicio “desechables”, habría estado en la Colonia Dignidad en 1984.
Obviamente, el hecho es imposible: Mengele murió en 1979 refugiado en Brasil, donde vivió y se paseó como Pedro por su casa post caída de Adolfo Hitler, yendo y viniendo entre los países del cono sur americano. Una de las historias más impresionantes de esa larga etapa de impunidad incluye su paso por un pueblo de 8 mil habitantes en Rio Grande do Sul: Candido Godoi, donde el porcentaje de gemelos, supera por lejos los índices normales. Y esa abundancia de hermanos iguales se caracteriza por ser altos, rubios y de ojos azules, todos integrantes de una nutrida colonia alemana que se radicó en esa zona de Brasil. Muchos investigadores atribuyen esa “curiosidad” a los experimentos de Menguele, quien durante varias temporadas anduvo por ahí, haciendo de ginecólogo y de veterinario, siempre en pos de su ideal de multiplicar los guerreros arios para conseguir el ideal nazi de supremacía racial.
El argentino Jorge Camarasa, uno de los periodistas más calificados en el tema de los nazis en América, y su colega chileno Carlos Basso, narran detalles de esta oscura presencia criminal en “América Nazi: el último refugio de los hombres de Hitler”. Y, tal como cuenta Basso, fue su libro “El último secreto de Colonia Dignidad”, publicado en 2002, lo que los unió en este trabajo conjunto, de Grupo Editorial Norma, que acaba de aparecer.
Desde Concepción, donde vive y trabaja, Carlos Basso, responde nuestras preguntas. Sobre su asociación con Camarasa, cuenta:
–En “El último secreto de Colonia Dignidad” se trataban extensamente los dichos de un sujeto que vinculaba a la desaparición del matemático norteamericano Boris Weisfeiler (cerca de la Colonia) con un supuesto arribo del nazi Joseph Mengele a ese lugar, algo que si bien por las fechas no tenía, no podía dejar de investigarse. Entonces Jorge estaba ya trabajando en su libro sobre Mengele, y él me contactó y estuvimos intercambiando información. Luego surgió la idea de escribir juntos un libro sobre los U-Boats que llegaron a América Latina, pero finalmente yo no pude participar por problemas de trabajo, y Jorge publicó uno relativo a los desembarcos en Argentina. Finalmente, el año pasado, nos pusimos de acuerdo en que había que escribir una suerte de historia general acerca de lo que fue el nazismo en América Latina, y así fue como le dimos cuerpo a la idea de “América Nazi”.
Carlos Basso pondera a Jorge Camarasa, autor de “Odessa al sur” y “Los nazis en Argentina”: “Es un tipo que sabe mucho del tema, uno de esos sabuesos investigadores a la antigua, que tienen las fuentes más increíbles y que han andado metidos en los casos más extraños, así es que, además de la convergencia de conocimientos sobre el tema, yo quedé bajo el alero de un periodista de excepción, por lo que trabajar con él fue muy fácil y gratificante. Gracias a internet, nos coordinábamos casi a diario y sobre la base de una pauta que realizamos al principio fuimos escribiendo y después editando, que fue lo más complejo, por cierto”.
–Eres del sur, ¿cuál es la huella más nítida de la presencia de nazis en esa zona, en qué se percibe? ¿Es Nueva Braunau, en Llanquihue, un tributo a Hitler?
–La verdad es que en el sur colonizado por los alemanes; es decir, Valdivia, Osorno y Puerto Montt, no hay mucho que deje ver la huella de los nazis. Lo que puedes ver es simplemente el bello patrimonio arquitectónico de los colonos del siglo 19, donde aún permanece en pie, pues huelga decir que, por ejemplo, una serie de conventillos alemanes que había en calle Mackenna, en Osorno, y que entiendo databan de finales del siglo 19, fueron derribados para construir un Jumbo y un mall. Volviendo a la pregunta, cuando yo era un adolescente, en los años 80 en Osorno, existía una suerte de veneración en los círculos acomodados por las historias de nazis, y mucha gente que yo conocía en ese tiempo, descendientes de alemanes, se jactaban de haber tenido un tío, un abuelo, un antepasado nazi, que había estado en la guerra o que había pertenecido a las SS. En más de alguna oportunidad vi en alguna casa un uniforme o medallas nazis, guardadas como un trofeo. Sin embargo, la huella de los nazis en esa zona es algo intangible y que sólo sale en conversaciones muy reservadas, que no se pueden apreciar públicamente… y presumo que después de lo que he publicado, ya nadie querrá contármelas de nuevo.
–¿Y lo del pueblo Nueva Braunau, cerca de Puerto Varas, alude al pueblo natal de Hitler?
–Lo de Braunau es una coincidencia muy curiosa con el nombre de la aldea austriaca donde nació Hitler, pero más allá de eso no creo que pueda atribuirse a ese lugar una huella nazi muy nítida. En general, además, ha pasado mucho tiempo y dudo que queden muchos vestigios. En la Segunda Guerra sí había mucha presencia nazi en el país, muy abierta. Mi padre, por ejemplo, estudió en el Colegio Alemán de Concepción en esa fecha y todo era abiertamente pro nazi, si incluso los hacían trabajar construyendo partes de las alas de planeadores que armaban en Alemania. Y eso pasaba en todo el país. Hace poco un buen amigo me envió una foto que encontró en Antofagasta, tomada en 1944, donde se ve el edificio del Banco Trans-alemán, con la bandera nazi flameando en el techo.
–Me impresionó mucho lo narran sobre el pueblo Candido Godoi en Rio Grande do Sul, en Brasil. ¿Cómo es hoy la situación allí? ¿No te ha tentado la idea de viajar a la zona y ver las consecuencias in situ del paso de Joseph Mengele?
–Todo lo que se ha investigado respecto de Candido Godoi lo ha hecho Jorge, desde hace mucho tiempo, por lo que él es la voz autorizada al respecto sobre lo que sucedió y lo que sucede hoy allí. Ciertamente, me gustaría mucho conocerlo, pero no he tenido la ocasión. A este respecto es importante mencionar que en términos de trabajo, yo me aboqué a todo lo relativo a los nazis en la zona occidental de América Latina, especialmente Chile, Perú y Bolivia, mientras que Jorge trabajó sobre el lado oriental, principalmente Argentina, Paraguay y Brasil.
–¿Qué queda de lo que los colaboradores de Hitler sembraron en América?
–Lo que queda es una idea muy curiosa y absurda: que mucha gente de derecha cree que el nazismo fue algo positivo y que tiene que ver con el libre mercado. Y esa es una falacia típicamente latinoamericana. Conozco mucha gente de derecha norteamericana o europea que no acepta ni por asomo que se hable de los nazis en su presencia, y no tiene que ver con asuntos raciales o religiosos, sino con el hecho irredargüible de que el nazismo fue una de las doctrinas más perversas que ha existido sobre la tierra y que su supuesta superioridad económica no fue tal, sino el producto de un súper estado que centralizó todo (ya lo hubieran querido los comunistas) y que manejaba la economía a su amaño, concediendo empréstitos inmensos a empresas afines y liquidando las que no eran de su ideología. Me da risa la gente que cree que si uno escribe en contra del nazismo es “de izquierda”.
–¿Cuál es el propósito del libro? ¿Registrar hechos pasados o aún hay algo de esa influencia en nuestros países?
–Contar una buena historia y sistematizar en ella (pues no se había hecho) lo que fue el nazismo en nuestro continente, y mostrar cómo esta ideología comenzó a penetrar por estos lares casi a la par que en Alemania, y cómo posteriormente distintos regímenes ampararon a criminales y los usaron en función de sus intereses. La memoria es feble, y nos parecía importante que aquellos que la conocieran, supieran quién fue, por ejemplo, Klaus Barbie, qué hizo Walther Rauff, que supieran que el mayor contrabandista de los nazis (Friedrich Schwend) se refugió en Lima, que el Mossad asesinó en Uruguay a un nazi letón (Herbert Cukurs)… Además, Jorge y yo estábamos conscientes de que en los últimos años ha surgido mucha información nueva relativa a los nazis, básicamente gracias a las leyes de desclasificación de Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña, y nadie había trabajado esos datos. Así pudimos constatar, gracias a la desclasificación del BND, que Klaus Barbie efectivamente fue agente de ese organismo en los años 70 y que su reclutamiento se produjo en Santiago. Después de publicado el libro se produjo, hace semanas no más, una nueva desclasificación del BND, que prueba que Rauff también fue agente de ellos en Chile, y no dudo que van a seguir saliendo más antecedentes con el paso del tiempo.
–¿Es la Colonia Dignidad la representación más tangible de la presencia nazi en América o se trata de una “derivada” del tema, dado que Paul Schäfer era apenas un cabo y más bien lo suyo era la pedofilia?
–He tenido varias discusiones a este respecto con dos colegas que saben mucho del tema y yo no cedo a este respecto. A mi juicio, Colonia Dignidad fue un asentamiento nazi (ni siquiera neonazi) que reprodujo “a la chilena”, si se quiere, una serie de elementos doctrinarios del nazismo, mezclándolos con un mesianismo desatado, propio de cualquier secta; es decir, potenciando al máximo un sistema ya perverso. Y como en cualquier secta, el líder siempre es un abusador sexual o un depredador económico, y Schäfer era ambos, un líder mesiánico de manual, que usaba el temor religioso para doblegar a sus víctimas y que recurría a la tortura, las drogas, los electroshocks e incluso el secuestro o el homicidio para dominarlas cuando su retórica maniquea ya no era suficiente. No hay duda, hoy, de que la Colonia Dignidad fue en sus inicios una secta conformada con el fin de satisfacer las desviaciones pederastas de Schäfer, pero al poco andar se convirtió en una suerte de campo de concentración al estilo nazi, que incursionó, entre otros, en un rubro que los nazis conocían muy bien, como fue el tráfico de armas, de lo cual existen múltiples testimonios.
Carlos Basso hace hincapié en el rol de Schäfer en la guerra. Dice: “Cuando el conflicto terminó era un muchacho de 22 o 23 años. Muy joven, para nuestros estándares, como para haber estado inmiscuido en algo de gravedad, pero no hay que olvidar que los comandantes de los U-Boat que llegaron a Argentina en 1945 tenían 24 años y ya habían vivido lo indecible. La verdad es que Schäfer dijo algunas veces que fue cabo, otras que fue capitán, otras que había estado en el Ejército combatiendo en el frente oriental… Hasta donde yo entiendo, no existe ninguna claridad ni registro alguno de qué fue lo que hizo Schäfer en la guerra. Y si en efecto fue un cabo, no lo miremos en menos: Hitler llegó a cabo en el ejército del Reich y ya sabemos en lo que terminó después. En ese sentido, es llamativo que en algunos fallos judiciales recientes se admita que al interior de la colonia lo llamaban ‘Führer’”.
–¿Nunca te has interesado en seguirle la pista a Hopp, el médico que logró huir a Alemania?
–En este momento hay un gran revuelo en Alemania por el refugio de Hopp allá y es muy entendible, especialmente ahora que se anunció la presentación de una demanda contra los estados chileno y alemán por parte de las víctimas germanas de la colonia, lo que ha forzado, una vez más, al pueblo alemán a mirar su ombligo y escandalizarse de lo que se hizo al amparo de sus estructuras gubernamentales. Lo que aconteció en la colonia fue producto de la connivencia histórica que por muchos años tuvo con ella el embajador alemán en Chile Erich Strattling y también personajes como el ex nazi Franz Joseph Strauss, un personaje de mucho peso político en Alemania, que fue primer ministro de Baviera y presidente de un partido importante, la Unión Social Cristiana (CSU), que durante años ejerció como portavoz oficioso de la colonia en todo el mundo. En ese sentido, el escándalo que hoy existe en Alemania deviene del hecho de que esta historia que parece sacada de una novela de Stephen King y que parecía haberse acallado con la muerte de Schäfer, hoy les estalló en la cara nuevamente. Conozco a muchos alemanes que sienten una legítima vergüenza de que autoridades de su país hayan permitido que ocurriera todo esto.
“En cuanto a Hopp, ciertamente es un personaje muy interesante, que sabe mucho más de lo que poco que dice y que tiene que responder, ojalá, ante los tribunales chilenos, pero creo que hay personajes mucho más interesantes que él y respecto de los cuales no se ha armado tanto barullo, como el jerarca Albert Schreiber, en contra de quien existe una orden de detención vigente y nunca ha sido habido, aunque algunas versiones señalan que también estaría (vivo o muerto, nadie lo sabe) en Alemania.
–¿Cómo evalúas las actitudes de Allende y de Pinochet frente a los pedidos de extradición de Rauff?
–Creo no equivocarme si digo que de todos los nazis que llegaron al continente Rauff fue el más importante, no sólo por su papel en la eliminación de personas en masa, sino porque (junto a Barbie) era un consumado espía, que prestó sus servicios a cuanta agencia de inteligencia existe, algunas tan disímiles como el BND alemán y el Mossad israelí. Además, era un sujeto habituado a moverse en las altas esferas y un político avezado. Fue él, junto al general Karl Wolff, el primer nazi en darse cuenta de que la derrota en la guerra era inminente y por ello inició los contactos con la OSS norteamericana en Berna y con varios cardenales del Vaticano para rendirse y entregar a los aliados el ejército nazi que ocupaba el norte de Italia. En la post guerra, y ya instalado en Chile, existen antecedentes de que junto a otros, como Barbie, Friedrich Schwend y Otto Skorzeny, asumió una de las representaciones de la compañía de armamentos Merex, fundada por el ex mayor de las SS Gerhard Mertins, nada menos que el fundador (en1978) del “Círculo de amigos de Colonia Dignidad” en Alemania y un hombre que operaba desde los años 60 en los circuitos de inteligencia y armamentísticos chilenos y de otros países (amén de amigo de Strattling). Desde esa perspectiva, con la enmienda Kennedy encima y con un proveedor de las características de Mertins, Rauff (más allá de las denuncias que existen respecto de su participación en la DINA) era un personaje clave para Pinochet, un hombre importante no porque haya sido nazi, sino porque era muy amigo de Friedrich Schwend, el hombre que manejaba desde Lima los negocios de Merex en América Latina. Así, la actitud de protección de Pinochet hacia Rauff era obvia, al punto que incluso lo llevó a enemistarse con la única aliada de importancia que tenía, Margareth Tatcher.
–¿Y el porqué de la actitud de Allende?
–Más extraña aún. Si bien la respuesta que él le dio a Simon Wiesenthal para no extraditar a Rauff porque existía un fallo de la Corte Suprema que determinaba que los delitos por los cuales estaba acusado en Alemania habían prescrito (lo que es efectivo, desde el punto de vista del Código Penal chileno), no se entiende por qué no recurrió a la figura que usó Bolivia posteriormente para expulsar a Barbie (una infracción a las leyes de extranjería) o a algún otro subterfugio. Más aún, de acuerdo a antecedentes que recogió años atrás ya María Soledad de la Cerda en su excelente libro sobre el nazismo en Chile, Allende habría ordenado protección de Carabineros para Rauff. Sinceramente no tengo una explicación para ello, pero para el bronce queda el hecho de que en 1972 la cazanazis Beate Klarsfeld, junto a otros personajes como el entonces asesor de Allende, Regis Debray, planearon secuestrar a Klaus Barbie en Bolivia, con la idea de traerlo a Chile, confiados en que Allende lo extraditaría a Francia, donde era requerido por numerosos crímenes, entre ellos el homicidio del líder de la resistencia Jean Moulin. Si el secuestro se hubiera concretado, probablemente Allende no habría tenido la reacción que ellos esperaban.
–Podrías explicar para los que no conocen al personaje quién fue Canaris, y por qué su figura es el punto de partida de su investigación.
–En 1915, Wilhelm Canaris era subteniente del buque “Dresden”, de la Armada Alemana, donde era el oficial de informaciones; es decir, el agente de inteligencia a bordo. En 1914, el Dresden participó en la primera batalla naval de la Primera Guerra Mundial, frente a la ciudad chilena de Coronel, y al año siguiente fue hundido (por orden de su capitán) al ser sitiado por los británicos en la isla Juan Fernández. Como Chile era neutral, sus marinos fueron recluidos en la Isla Quiriquina, frente a Talcahuano, por varios meses, y desde allí, ayudado por alemanes residentes en Concepción y Talcahuano, Canaris huyó en un bote a remos. Tras llegar a Concepción viajó a Osorno, donde lo escondieron en una mansión y luego en un fundo, ambos propiedad de descendientes de alemanes, estos, coordinados con el consulado germano, lo ayudaron a atravesar a Bariloche, donde se escondió varios meses, también en residencias de alemanes. Logró llegar a Buenos Aires y allí, ayudado por la familia Niebuhr, embarcó a Europa usando un pasaporte chileno a nombre de “Reed Rosas”, fachada que pudo representar gracias a su impecable manejo del español y sus rasgos latinos. Cuando regresó a Alemania fue recibido como un héroe y fue enviado a trabajar como espía a España, donde entre otras cosas reclutó a la célebre Mata Hari. Con el tiempo, fue designado jefe máximo del Abwehr, la agencia de inteligencia exterior de la Alemania nazi y apenas se sentó en la oficina del director comenzó a armar una red de espionaje y sabotaje que tenía como ejes principales Chile y Argentina. Acá había dejado múltiples contactos, que siguió cultivando en los años 20 y 30, y tenía mucho interés en la zona por su importancia estratégica, dado que como el canal de Panamá era de dominio norteamericano, el único cruce que los navíos alemanes poseían hacia el Pacífico era Magallanes. Así las cosas, montó una inmensa red de espías en toda América Latina y ello fue acompañado de abundante propaganda pro nazi y mucho dinero. Es por ello que comenzamos el libro narrando la fuga de Canaris desde la Quiriquina a Talcahuano, porque en ese acto se estaba esculpiendo la primera piedra de lo que sería posteriormente la maquinaria nazi que se asentó durante la guerra y que después de ella acogió con los brazos abiertos a numerosos criminales en nuestros países.
“Lo curioso es que Canaris era un sujeto que ya en 1938 se había convencido de que Hitler era un demente y fue el primero que trató de pactar una rendición, hacia 1942, con los americanos, quienes no le hicieron caso. En 1944 fue arrestado, acusado de ser uno de los cerebros de la famosa “operación Valkyria”, y finalmente fue ejecutado en febrero de 1944, por alta traición, menos de dos meses antes de la caída de Hitler. Era un personaje extremadamente interesante, que incluso en 1939 le dijo al entonces agregado naval chileno en Alemania, Alfredo Hoffmann, que ‘nunca olvidaré con qué generosidad los chilenos me prestaron su auxilio’”.
Quienes estén interesados en el tema, pueden dejar su comentario en este posy y estarán participando del sorteo de “América Nazi: el último refugio de los hombres de Hitler” del argentino Jorge Camaraso y el chileno Carlos Basso. También puden participar a través de la cuenta de Twitter @xitorrescautivo.


http://ximenatorrescautivo.blog.terra.cl/2011/12/29/entrevista-a-carlos-basso-el-autor-chileno-de-america-nazi/


Columnistas salen al paso de Ascanio Cavallo y su tesis de los “papanatas” en tema mapuche


8 DE ENERO DE 2013
Análisis del agudo periodista despierta ola de críticas en blogs y redes sociales
"Retrató la Araucanía poco menos que como un nido de terroristas y otras alimañas que ameritan una acción decidida por parte de las autoridades (...) esa desmesura en la reacción que reduce el problema de la violencia en La Araucanía a un mero asunto policial, es quizás el peor camino que se pueda tomar. Es de hecho, un camino papanatas", sostuvo Leonardo Sanhueza a través de una columna de opinión en LUN.



El panqueque Ascanio Cavallo
 (se dio vuelta la chaqueta).
 Fue uno de los autores de
La Historia Oculta del Regimen Militar

El poeta y columnista de Las Últimas Noticias, Leonardo Sanhueza, salió al paso a la tesis planteada por el analista político Ascanio Cavallo, quien se refirió al conflicto mapuche en La Tercera.
“Hace un par de días Ascanio Cavallo acuñó la expresión ‘pensamiento papanatas’ para describir cierta manera de interpretar el crimen de Vilcún ‘que antepone el contexto y la historia al hecho criminal’ y que lo justifica con esos datos, que por sí mismos son dudosos”. En efecto, en particular porque provienen del mundo llamado progresista e incluso de sectores ideológicamente libertarios, que ahora no han tenido problema en banalizar una muerte espantosa apelando a no sé qué noción de justicia”, declara Sanhueza en su columna en LUN.
Haciendo hincapié en que es “una triste paradoja”, ya que “aunque se pavonean de ser ‘de izquierda’ y de estar al lado de los oprimidos, a la menor oportunidad se han tirado de piquero en un lenguaje que se parece vivamente a la socorrería siniestra del pinochetismo y su refranero lleno de ‘no eran blancas palomas’, ‘algo habrán hecho’ y otras perlas por el estilo”.
Por otro lado, agrega, “están los que han visto en los hechos de Vilcún una oportunidad para entrar al polvorín con lanzallamas. El propio Ascanio Cavallo retrató La Araucanía poco menos que como un nido de terroristas y otras alimañas que ameritan una acción decidida por parte de las autoridades. Tampoco ha faltado el que ha propuesto decretar estado de sitio, enviar tropas especializadas, organizar una oficina especial de inteligencia, etcétera: cualquiera diría que en la frontera se encuentra la cúpula de Al-Qaeda”.
“Esa desmesura en la reacción que reduce el problema de la violencia en La Araucanía a un mero asunto policial, es quizás el peor camino que se pueda tomar. Es de hecho, un camino papanatas: tropezar de nuevo con la misma piedra, pero más fuerte, para reventarla. Durante más de 130 años los mapuches han recibido un mensaje claro de parte del Estado: nos importan un bledo, arréglense cómo puedan, ya tienen bastante con estar vivos. ‘Las soluciones’ siempre han ido por el lado del chorreo territorial, sin atender a la profundidad histórica del daño infligido metódicamente desde la ocupación militar de la Araucanía hasta el día de hoy”, concluye.
Por su parte, Marco Antonio Coloma escribió en su blog “Material Ligero” lo siguiente:
“Le escribe un «papanatas», Ascanio, o sea, uno que no piensa como usted. Vaya mote al que nos condenó, ¿no le parece?”
“Quiero decirle de entrada que no he visto a ningún «papanatas» justificando el crimen de Vilcún. Usted en su columna parece sugerir que abundan. He leído, sin embargo, a varios colocando el asunto en perspectiva, algo que a usted le parece imperdonable. Lo que son las cosas: usted que dirige una escuela de periodismo descalifica el empeño por interpretar, por mirar más allá de los hechos conocidos, y acusa de candidez a quienes buscan hilvanar un relato más amplio. «Estamos frente a un enemigo poderoso», ha dicho y repetido Andrés Chadwick para justificar la aplicación de la Ley Antiterrorista. Dígame usted, Ascanio, ¿no es ésa una interpretación? Pero claro, entiendo, no es lo mismo el poder de la interpretación que… ya sabe”.
“De cualquier modo, no me parece justo ese juego retórico de poner en los mismos párrafos los hechos de Vilcún, el terrorismo de Estado de Pinochet y el Holocausto. Exagera usted con los parentescos. El crimen de la familia Luchsinger, absolutamente repudiable, no es el primero en el contexto de este conflicto (todos esperamos que sea el último) y, aunque puedo equivocarme, nunca antes lo vi invocando tales comparaciones. Porque fíjese que si se trata de comparar episodios, a mí me parece que cuando un efectivo policial mata a un ciudadano por la espalda y luego sigue en servicio activo la cosa tiene como un aire ochentero, ¿no cree usted?”.
“Y aunque usted descalifique la opinión que sostiene que el tema es complejo, yo le voy a dar la mía: sí, el tema es complejo (se lo advertí, le escribe un «papanatas»). Y va mucho más allá de la recuperación de tierras y de la radicalización de un grupo de comunidades. Ni aplicando leyes de excepción ni encerrando a la mitad de los comuneros ni dándoles 180 años de prisión a cada uno el asunto se soluciona, Ascanio. Esto no lo sostengo yo, lo dicen los especialistas —académicos, abogados, historiadores— a quienes usted lamentablemente trata también de «papanatas» (¡vaya gusto que se ha dado!). Déjeme decirle que su soberbia, Ascanio, es equivalente a la soberbia de un modelo de explotación y desarrollo que pavimentó don Cornelio Saavedra a punta de exterminio: esa triste forma que tuvo el progreso de allanarse el camino en la región. Porque la historia es larga, Ascanio, no nos hagamos los lesos. Ni siquiera se acota a esa parte que usted llama «historia moderna» —como si quisiera abreviar un poco la barbarie—  y que inauguraría Emilio Antilef, esa «mascota indígena del pinochetismo», en sus palabras. Hay que ir más atrás. Pero lo importante es el resultado del empeño inaugurado por don Cornelio: un pueblo reducido, oprimido y pobre, viviendo en los rincones de su propia tierra, una tierra explotada hasta la saciedad por las empresas forestales. Fíjese que las comunas más pobres del país están en esta región y todas tienen algo en común: poseen más del 50% de su territorio plantado por pinos y eucaliptus. Esos mismos pinos y eucaliptus, crecidos, talados y procesados en tierra mapuche son ahora el papel donde se imprimen sus columnas, Ascanio. Se cierra un círculo ahí”.
“Un fantasma recorre la prensa por estos días: el racismo. ¿Leyó el editorial de El Mercurio este sábado? El problema de los mapuches, escriben allí, es que son dueños de una «tecnología de bajísima producción» y que eso les produce «frustración». En otras palabras, son flojos, tontos y resentidos: nunca van encarnar el espíritu de progreso y el emprendimiento individual que tan bien suele editorializar el diario de Agustín. De verdad le recomiendo la lectura de ese texto: es una pieza única para enseñarle a los niños cómo funciona la ideología del desarrollo, ésa que castiga la diferencia, la torpeza, el ocio, que considera a la naturaleza un recurso más y que tanto condiciona lo que somos y el modo en que vivimos y pensamos. ¿No le parece un gesto de soberbia imponer a la fuerza ese paradigma a una comunidad que nunca pensó en términos de eficiencia y productividad y que considera a la tierra como parte de su propia identidad y no como un recurso a explotar? ¿No le parece que lejos de la soberbia es hora de pedir perdón? Se lo digo en serio, Ascanio. Fíjese que el Estado, a través de los ojos llorosos de un ex presidente, fue capaz de pedirle perdón a los chilenos por los horrores cometidos durante la dictadura; y, hace unos días, también fue capaz de pedirle perdón a la jueza Karen Atala por el trato discriminatorio en el juicio de tuición de sus hijas. ¿No cree usted que llegó el momento de dar ese primer paso: que el país le pida perdón al pueblo mapuche por siglo y medio de despojo?”.
“Se ve que sus consejos, por ahora, apuntan en otro sentido y que sabe muy bien discernir un gesto inteligente (me sorprende la cantidad de veces que en su columna usa esa palabra, «inteligencia»). Fue inteligente, dice usted, el gobierno de Aylwin cuando se espabiló y salió a la caza de los asesinos de Jaime Guzmán. Y lo será el de Piñera —no tiene más opciones, dice usted— si sale también de caza en La Araucanía. Una caza efectiva, eso sí. Ojalá directo al «eje del mal» (porque «la inteligencia es muchas veces ciega ante el mal», escribe usted, cómo no; aunque concédame que a veces también se hace la tonta). Quién lo hubiese pensando, Ascanio, usted llamando a la militarización, a usar la violencia para terminar con la violencia, pidiendo un contexto legal que permita al Estado aplicar una dureza excepcional y ejemplar. Usted mejor que nadie conoce el horror que puede ampararse y esconderse bajo la capa siniestra de un estado de excepción”.
“Quién lo hubiese imaginado, Ascanio, a usted con el trigo en la mano”, concluye.


http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2013/01/08/columnistas-salen-al-paso-de-ascanio-cavallo-y-su-tesis-de-los-papanatas-en-tema-mapuche/

[Exclusivo] Corte Suprema condena a ex jerarcas de Colonia Dignidad por violación y secuestro de niños

28 de enero de 2013 - 12:39 | Por:  

La sentencia final establece que 6 de los 16 condenados, deben ir a prisión en las próximas horas. Por la avanzada edad, algunos podrían morir tras las rejas. Al resto se les concedió beneficios de libertad vigilada y remisión condicional.



http://www.dagbladet.noCámaras y micrófonos de algunos medios nacionales apuntaron obsesivamente, este fin de semana, al presidente en ejercicio de Cuba, Raúl Castro , quien asistía a la cumbre Celac-UE, en Santiago. El Gobierno, presionado por la UDI, hacía gestiones para solicitar cooperación por el crimen de Jaime Guzmán.
Sin embargo, víctimas de crímenes de mayor connotación -porque fueron cometidos contra niños- quedaron sin la posibilidad de exigir a la canciller alemana Angela Merkel, la entrega de Harmuth Hopp, quien se fugó en mayo de 2011.
Una jugada aterciopelada de la Corte Suprema impidió que se conociera este viernes, horas antes del inicio de la cumbre de países, la sentencia definitiva que manda a la cárcel a media docena de ex jerarcas y testaferros de Paul Schafer por delitos tan graves como abusos sexuales, secuestro y violación de menores.
En Alemania son varias las organizaciones que durante más de 30 años han exigido a su Estado que entregue información y colabore para esclarecer los crímenes cometidos. Investigaciones recientes confirman que Alemania supo de estos  crímenes y exigen saber por qué no se hizo nada al respecto.
El Dínamo tuvo acceso exclusivo  a dicha condena, dictada en forma unánime por la Sala Penal del máximo tribunal. Y es que se trata de la acción más importante que la justicia ha dado durante los largos años de impunidad desde que se conocen las denuncias sobre violaciones a los derechos humanos y delitos cometidos contra niños chilenos y alemanes.
Tras las condenas de primera y segunda instancia, la Corte Suprema se tardó casi un año y medio en tomar esta decisión, la cual fue rubricada por los ministros Milton Juica, Hugo Dolmestch, Carlos Künsemüller, Haroldo Brito y el abogado integrante Jorge Lagos.

Una de las conclusiones más relevantes de este fallo, es que se determinó que Paul Schafer cometió violaciones y abusos sexuales reiterados. Anteriormente, dichos hechos habían sido calificados sólo como abusos deshonestos, lo que implicó la determinación de penas bajas.
De esta forma, entonces, los principales condenados tendrán que ir a la cárcel por 11 años. Ellos son Gerhard Wolfgang Mücke Koschitzke, Gunter Schaffrik Bruckmann y Gerd Seewald Lefevre, condenados como cómplices de la violación de cuatro niños y secuestro.
Asimismo el fugado doctor Hartmut Hopp Miottel (prófugo en Alemania), Kurt Herbert Schnellenkamp Nelaimisckies y el chileno Dennys Ricardo Ramón Alvear Henríquez, fueron condenados como cómplices de la violación de los menores. Los dos últimos, deberán cumplir prisión efectiva.
Dentro de los casos que se podrían considerar como emblemáticos, pero que son poco conocidos por la opinión pública actual, está el del menor Rodrigo Salvo, por quién se determinó que estuvo secuestrado y  fue  violado por Paul Schafer.
Respecto de este menor, se determinó que los alemanes lo secuestraron y lo mantuvieron cautivo contra su voluntad y la de su madre entre 1997 y 1999 , con el fin de que durante la investigación que se hacía en ese entonces, no fuera posible dar con su paradero.
El fallo sostiene que “se llevó a cabo con el objeto de alejarlo y esconderlo de la policía que lo buscaba por orden del tribunal, habiéndose demostrado, además, que fue llevado a diferentes ciudades del país por un grupo integrado por varias personas -dirigidas por un miembro de la ex Colonia Dignidad- que dispusieron de su vida por un tiempo aproximado de dos años”.
Su propio padre, que estaba separado en ese entonces de la madre del menor, sostiene que “fue reclutado por miembros de Villa Baviera, para lo cual lo fueron a buscar a Santiago donde residía, ofreciéndole un pago mensual de $200.000, para lo que simularon un contrato laboral”. Pedro Salvo Bahamóndez, también fue condenado pero se le concedió beneficio de libertad vigilada por 4 años.
La sentencia que acaba de emitir la Corte Suprema, también confirma que la sociedad comercial que hoy es la continuadora de las empresas de la Colonia Dignidad, deberá pagar indemnizaciones a las familias de los niños, hoy adultos, que fueron víctimas.
Según esto, se deberá cancelar a cada víctima más de 50 millones de pesos, incrementados con los reajustes e intereses del tiempo transcurrido.
El abogado de 11 de las 16 víctimas, Hernán Fernández, se manifestó conforme con la decisión y aseguró que “esta es la acción más relevante en los 50 años de historia de crímenes cometidos al interior de la Colonia Dignidad”.
Ante el silencio tanto del Estado chileno como el alemán, el profesional destacó que “no fue la poderosa Alemania ni las autoriades de nuestro país quienes ejercieron una acción constante y decidida para evitar la impunidad. Fueron familias humildes, campesinos, de nuestro país, los que permitieron que se hiciera justicia e hicieron lo que los Estados debieron haber hecho.”
Asimismo, adelantó que van a ejercer acciones para que se cumplan normativas alemanas que permiten que sus ciudadanos condenados en otros países, cumplan las condenas en suelo germano.
Según los datos obtenidos en la sentencia, condenados son los siguientes:
Pena efectiva de cárcel:
1. Gerhard Wolfgang Mücke Koschitzke, 11 años de cárcel (5 años y un día de prisión efectiva, cómo cómplice de violación de menor; más 3 años y un día por negativa a la entrega de 4 menores. Y 3 años y un día por el secuestro de Rodrigo Salvo)
2. Gunter Schaffrik Bruckmann (encargado de organizar a los jóvenes en la Colonia Dignidad), 11 años de cárcel (5 años y un día de prisión efectiva, cómo cómplice de violación de menor; más 3 años y un día por negativa a la entrega de 4 menores. Y 3 años y un día por el secuestro de Rodrigo Salvo).
3. Gerd Seewald Lefevre (director internado intensivo), 8 años y 180 días de cárcel (5 años y un día de prisión efectiva, como cómplice de violación de menor; más tres penas de 61 días de presidio, por la negativa de entrega de 3 menores).
4. Dennys Ricardo Ramón Alvear Henríquez, 8 años y 180 días de cárcel (5 años y un día de prisión efectiva, como cómplice de violación de 4 menores; más 3 penas de 61 días de presidio, por la negativa de entrega de 3 menores).
5. Hartmut Wilhelm Hopp Miottel (prófugo), 5 años  y un día de prisión efectiva, como cómplice de violación de 4 menores.
6. Kurt Herbert Schnellenkamp Nelaimisckies (ex jerarca, enlace con la comunidad), 5 años y un día de prisión efectiva, como cómplice de violación de 4 menores.
7. Uwe Cöllen Gert, 3 años y un día; más tres penas de 61 días, como cómplice violación y cómplice de tres delitos de abuso sexual.
8. Peter Schmidt Spinti (guardaespaldas de Paul Schafer), 3 años y un día como encubridor de cuatro delitos de violación de menor y de abusos sexuales contra 16 menores.
9. Friedhelm Zeitner Bohnau, 3 años y un día como encubridor de cuatro delitos de violación de menor y de abusos sexuales contra 16 menores; más tres años y un día por el secuestro del menor Rodrigo Salvo Fuentes, cometido entre los años 1997 a 1999.
10. Matthias Gerlach Maschke, 3 años y un día como encubridores de cuatro delitos de violación de menor y de abusos sexuales contra 16 menores.
11. Renate Freitag Hartmann (enfermera personal de Schafer), 3 años y un día como encubridor de cuatro delitos de violación de menor y de abusos sexuales contra 16 menores.
12. Pedro Juan Salvo Bahamondez, 3 años y un día por el secuestro del menor Rodrigo Salvo Fuentes, cometido entre los años 1997 a 1999.
13. Wolfgang Müller Altevogt, 3 años y un día por el secuestro del menor Rodrigo Salvo Fuentes, cometido entre los años 1997 a 1999.
14. Rudolf Hans Cöllen Franzkowky, condenado a 541 días, como autor del delito de negativa de entrega de un menor.
15. Olalia del Carmen Vera Gutiérrez, 541 días por la negativa de entrega de 3 menores.
16. Hugo Ernesto Hidalgo Díaz, 541 días, por la negativa de entrega de un menor.

http://www.eldinamo.cl/2013/01/28/corte-suprema-condena-a-ex-jerarcas-de-colonia-dingidad-por-violacion-y-secuestro-de-ninos/


La Historia Oculta del Régimen Militar

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