Secciones

Buscamos Editores - Participa - Colabora

Mostrando entradas con la etiqueta Responsables del golpe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Responsables del golpe. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de enero de 2020

Así la CIA derrocó a Salvador Allende – Documentos secretos

El golpe de estado en Chile del 11 de septiembre de 1973 en que es derrocado el presidente democráticamente electo Salvador Allende nos brinda una cantidad de información para conocer cómo la CIA se encarga de destruir a aquellos gobiernos que no se alinean con las políticas norteamericanas.

Básicamente los pasos que se instrumentaron para derrocar a Allende fueron estos:

  1. Desgaste del gobierno desde los medios masivos de comunicación (diarios El Mercurio, La Segunda, La Tercera de la Hora, Las Últimas Noticias, La Prensa, La Tarde y Tribuna).
  2. Desestabilización de la economía: desabastecimiento de productos esenciales (frente a los aumentos de salario que da el gobierno, el sector empresario sube los precios para evitar que disminuya su ganancia lo que genera inflación, el gobierno aplica un control a los precios y la respuesta de las corporaciones empresarias es quitar los productos de las góndolas).
  3. Cacerolazos por parte de la clase media y alta de Santiago, fogoneados por los medios ante el desabastecimiento de productos.
  4. Huelga de camioneros que paraliza el transporte.
  5. Frente a la conflictiva situación, grupos de ultraizquierda califican al gobierno de «reformista» y «capitalista» por no avanzar con medidas más radicales. Se realiza un paro de 70 días en el sector minero, disminuyendo el principal ingreso del país que es la exportación de cobre.
  6. La oposición en el congreso declara al gobierno «ilegítimo» por «apartarse de lo que marca la constitución».
  7. Alzamiento militar y derrocamiento del gobierno.


Documentos desclasificados muestran que la CIA gastó $3 millones de dólares en propaganda anti allendista para asustar a los electores en contra de la coalición de Allende previo a las elecciones.

«Además de financiar a los partidos políticos [opositores a Allende], el Comité 40 [organismo de los servicios secretos estadounidenses] aprobó grandes sumas para sostener a los medios de oposición y para mantener así una campaña oposicionista implacable. La CIA gastó un millón y medio de dólares para apoyar a El Mercurio, el principal periódico del país y el canal más importante de propaganda contra Allende. Según documentos de la CIA, estas gestiones significaron un papel significativo en la preparación del escenario para el golpe del 11 de septiembre de 1973″.
-Comité Church y Pike del Senado de Estados Unidos

*25 de marzo de 1970: El Comité de los 40 aprueba entregar 125. 000 dólares para «operación de descrédito de la Unidad Popular» (el partido de Allende).
*27 de junio de 1970: se aprueba entregar 300.000 dólares adicionales.
*9 de septiembre de 1970: se aprueba la entrega de 700.000 dólares para el diario El Mercurio.
*11 de abril de 1972: se envían otros 965.000 dólares para el diario El Mercurio.
*15 de mayo de 1972: la empresa estadounidense ITT deposita 100. 000 dólares en Suiza.
*11 de abril de 1973: se envían 300.000 dólares adicionales para El Mercurio.

Philip Agee, un espía desertor de la CIA publicó un libro sobre la agencia de inteligencia con el título «Inside the Company», describiendo su manera de actuar, comprando a todos los actores posibles del sistema político chileno. Así muchos “dirigentes comunistas” estaban pagados por la CIA. Muchos crímenes realizados con el fin de desestabilizar el país fueron atentados de bandera falsa, operados por la CIA con el fin de culpar a otros sectores políticos.

Así como la CIA utilizó los medios masivos de comunicación de Chile y controló a distintos agentes políticos de ultraderecha y ultraizquierda para crear el clima favorable a un golpe de estado, la inteligencia naval norteamericana bajo la Operación UNITAS organizó a la Armada de Chile para dar el golpe de estado al que Pinochet y el Ejército se sumaron a último momento.

-El presidente norteamericano Nixon ordena derrocar a Allende a través del proyecto secreto de la CIA hoy conocido como FUBELT a través de documentos desclasificados y publicados por el National Security Archive el 11 de septiembre de 1998.

Estos memorandos de la CIA y los informes sobre el Proyecto FUBELT incluyen reuniones entre el secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger y funcionarios de la CIA, los cables de la CIA a su estación de Santiago, y resúmenes de las medidas secretas que detallan decisiones y acciones destinadas a socavar la elección de Salvador Allende en septiembre de 1970, promover el golpe de Estado militar que llevó a Augusto Pinochet al poder, y el posterior apoyo a la junta militar en los primeros años de su gobierno.



La élite chilena en contacto con la élite del poder financiero global fueron los titiriteros detrás del campo de operaciones.

El mismo David Rockefeller patriarca de la dinastía de banqueros dueños del JP Morgan Chase Mannhattan Bank, Exxon Mobil y dueño de una parte importante de las minas de cobre chilenas reconoce esta trama.

David Rockefeller

Sus minas de cobre fueron nacionalizadas en 1971 por Salvador Allende. Dos años después, la Junta Militar de Gobierno pagó una indemnización de US$250.000.000 a la empresa Anaconda Copper Mining Company, propiedad de las familias Rockefeller y Rothschild. Así relata Rockefeller en sus Memorias el gobierno de Allende:

«Lo más emblemático de esos años sombríos en América Latina fue Chile durante la presidencia de Salvador Allende a comienzos de los ‘70. La historia se ha vuelto bien conocida y bastante controvertida. Allende, un marxista confeso y líder del Partido Socialista de Chile, hizo campaña en 1970 sobre la plataforma de una reforma agraria radical, la expropiación de todas las corporaciones extranjeras, la nacionalización de la banca, y otras medidas que hubiesen puesto a su país directamente en la senda del socialismo. En marzo de 1970, mucho antes de la elección, mi amigo Agustín (Doonie) Edwards, propietario de El Mercurio, el principal diario de Chile, me dijo que Allende era un embaucador soviético que destruiría la frágil economía chilena y extendería la influencia comunista a la región. Si Allende ganaba, advertía Doonie, Chile se convertiría en otra Cuba, un satélite de la Unión Soviética. Insistió en que los Estados Unidos debían impedir la elección de Allende. Las preocupaciones de Doonie eran tan intensas que lo puse en contacto con Henry Kissinger. Más tarde me enteré que los informes de Doonie confirmaron la [información de] inteligencia ya recibida de fuentes de inteligencia oficiales, lo que llevó a que el gobierno de Nixon aumentara sus subsidios financieros clandestinos a grupos opositores a Allende. Pese a esta intervención, Allende ganó la elección por un estrecho margen… Una vez en el cargo, el nuevo Presidente, fiel a sus promesas electorales, expropió las propiedades norteamericanas y apuró el paso en la confiscación de tierras de la élite y su redistribución al campesinado. La mayor parte de las propiedades de Doonie Edwards fueron tomadas, y él y su familia huyeron a EEUU, donde Donald Kendall, alto ejecutivo de Pepsico, contrató a Doonie como vicepresidente, y Peggy [esposa de Rockefeller] y yo los ayudamos a instalarse».

Con Pinochet como instrumentador del gobierno posterior al golpe se inauguraría la etapa más oscura de la historia chilena y latinoamericana con miles de muertos, secuestrados y torturados.

Así trabaja la CIA en América Latina. En el pasado la desestabilización de los gobiernos populares culminaba en un golpe militar, en el presente en un «golpe blando». Los objetivos son los mismos: devolver el poder político a las grandes corporaciones para aplicar sus proyectos de economía neoliberal. Aprendamos de la historia.

Anexo: Documentos secretos desclasificados:



Henry Kissinger, Thomas Karamessines y Alexander Haig (asistente militar de Henry Kissinger y de la Operación 40), en una reunión del 15 de octubre de 1970, hablaron de la promoción de operaciones encubiertas para un golpe de Estado en Chile, conocido como «Track II». Las órdenes de Kissinger a la CIA fueron «continuar manteniendo la presión sobre cada punto débil de Allende a la vista»
(«continue keeping the pressure on every Allende weak spot in sight»)


La nota manuscrita tomada por el director de la CIA Richard Helms, que registran las órdenes del presidente norteamericano Richard Nixon, para fomentar un golpe de estado en Chile.

«15 de Septiembre de 1970: Chances de 1 a 10 quizá, pero salven a Chile!;  vale la pena el gasto, no preocuparse; sin involucrar a la embajada; $10.000.00 disponibles, más si es necesario; trabajo a tiempo completo con los mejores hombres que tengamos; plan de operaciones;
hagan que grite la economía; 48hs para un plan de acción».

(1 in 10 chance perhaps, but save Chile!; worth spending; not concerned; no involvement of embassy; $10,000,00 available, more if necessary; full-time job–best men we have; game plan; make the economy scream; 48 hours for plan of action.)

https://nsarchive2.gwu.edu//news/20040925/index.htm
https://kontrainfo.com/asi-la-cia-derroco-a-salvador-allende-documentos-secretos/

miércoles, 2 de octubre de 2013

MILITARES ESPIARON A LA IZQUIERDA DESDE ANTES DEL GOLPE DEL *73





Por: LA NACION-EFE Lunes 3 septiembre 2012


Los militares espiaron a los partidos y grupos de izquierda desde antes del golpe que Augusto Pinochet encabezó en 1973 para derrocar al gobierno de Salvador Allende, según consta en documentos confidenciales a los que Efe tuvo acceso.

Se trata de unos 1.500 escritos que la DINA y otros organismos represivos entregaron en 1974 a la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), según los cuales los partidos de izquierda fueron infiltrados por los militares durante el gobierno de Salvador Allende.

Así lo confirma unos 1.500 escritos que la DINA y otros organismos represivos entregaron en 1974 a la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE) que fueron revelados. Estos documentos afirman que los partidos de izquierda fueron infiltrados durante el gobierno de Allende


Los militares espiaron a los partidos y grupos de izquierda desde antes del golpe que Augusto Pinochet encabezó en 1973 para derrocar al gobierno de Salvador Allende, según consta en documentos confidenciales a los que Efe tuvo acceso.

Se trata de unos 1.500 escritos que la DINA y otros organismos represivos entregaron en 1974 a la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), según los cuales los partidos de izquierda fueron infiltrados por los militares durante el gobierno de Salvador Allende.

También los documentos dan cuenta de acciones represivas posteriores al golpe y revelan que los militares se infiltraron en la labor de las iglesias cristianas en favor de las víctimas de la dictadura.

PC, PS, MAPU Y MIR INFILTRADOS

Varios legajos se refieren a "informes de informantes" que, antes del golpe, entregaban a los militares información sobre la estructura de los partidos de izquierda, listas de militantes y dirigentes, fotos y actas de materias tratadas en reuniones.

Los escritos, que fueron aportados por fuentes militares que pidieron absoluta reserva de identidad, y no provienen de archivos o instituciones de acceso público, revelan que a comienzos de 1974 la DINA tenía en su poder la estructura clandestina completa de los partidos Comunista, Socialista y Mapu y del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).

La información abarcaba los nombres reales y encubiertos de sus dirigentes, así como las claves que utilizaban para contactarse.

ÚLTIMA REUNIÓN DEL PS ANTES DEL GOLPE

El material al que accedió Efe consta de 2 listas de documentos, escritas a máquina, con un total de 18 páginas, fechadas en 1974 y que consignan un número de serie a cada archivo, la materia de qué trata, y su destino (la DINE).

Los documento, a varios de los cuales Efe también accedió, en originales o copias, están clasificados como "Secreto" o "Reservado" y su origen es el Estado Mayor de la Defensa Nacional, la DINA o los servicios de inteligencia de la Armada y la Fuerza Aérea.

Un documento da cuenta de lo tratado en la última reunión de la comisión política del PS antes del golpe, efectuada el 28 de agosto de 1973, y menciona qué dirigentes favorecían un enfrentamiento armado para consolidar la formación de un Estado socialista.

Pero la mayoría, según el texto, estuvo por apoyar la tesis de Allende y del PC, de llegar a acuerdos con la Democracia Cristiana para evitar un golpe, cediendo incluso parte del programa del gobierno.

ESPÍAS EN EL COMITÉ PARA LA COOPERACIÓN DE LA PAZ

Asimismo, hay documentos encontrados en los allanamientos de las viviendas de militantes de izquierda, relacionados con materias políticas e instrucción militar, así como declaraciones de detenidos tras el golpe militar.

Dos documentos, marcados como "Informe DINA", de mayo de 1974, revelan cómo ese organismo infiltró el Comité para la Cooperación de la Paz, constituido en octubre de 1973 por las iglesias para ayudar a los perseguidos por el régimen.

Dicha infiltración se realizó mediante agentes que simularon ser perseguidos políticos y su acción alcanzó a tales niveles que el Comité hasta les dio dinero para que trasladaran personas clandestinamente hacia Argentina, de cuyo destino jamás se supo.


INFORMES SOBRE SCHNEIDER, PRATS Y BACHELET

Los archivos también contienen datos sobre los asesinatos del comandante en jefe del Ejército, René Schneider, ocurrido en octubre de 1970 poco antes de que Allende asumiera la presidencia, y del edecán naval del mandatario, Arturo Araya Peeters, en julio de 1973, ambos cometidos por grupos de ultraderecha.

Asimismo, hay un archivo marcado como "Antecedentes del general Bachelet" y otro como "Antecedentes sobre el general Carlos Prats".

Bachelet, padre de la ex Presidenta Michelle Bachelet, murió en marzo de 1974 en la cárcel, a causa de las torturas que sufrió en la Academia de Guerra Aérea, por oponerse al golpe de Estado junto a otros oficiales y suboficiales aéreos.

El general Prats, antecesor de Pinochet en la jefatura del Ejército, fue asesinado por la DINA junto a su esposa, Sofía Cuthbert, el 30 de septiembre de 1974 en Buenos Aires.

DOCUMENTOS DE LA "OPERACIÓN CÓNDOR"

Otro de los documentos entregados a la DINE está marcado como "Plan de Operación Cóndor", como se conocen las acciones coordinadas entre las dictaduras de Uruguay, Paraguay, Argentina, Bolivia, Brasil y Chile para eliminar opositores, creada en Santiago a fines de 1975.

Se describe además un "Paquete con cédulas de identidad según nómina adjunta", que sin embargo no se incluye y por ende no se sabe a qué personas correspondían ni porqué estaban en el organismo castrense.

En los juicios por violaciones de los derechos humanos, los militares invariablemente han asegurado a los jueces que nunca supieron de la existencia de este tipo de documentos.

=================

lunes, 23 de septiembre de 2013

Pinochet intentó derrocar a Allende en 1972


Mario Amorós
Cambio 16
Augusto Pinochet estuvo involucrado en la preparación de un golpe de estado para derrocar al presidente Salvador Allende en 1972, un año antes del bombardeo de La Moneda que puso fin a la experiencia revolucionaria chilena y que le situó al frente de la junta militar. Según revela uno de los más de 16.000 documentos desclasificados por distintos organismos de Estados Unidos el 13 de noviembre, Pinochet consideraba ya entonces que las "únicas alternativas" para Allende eran o su renuncia forzada a la jefatura del Estado o su "eliminación". Hasta ahora se creía que el ex dictador sólo se había unido a las filas de la conspiración a partir de la tarde del 9 de septiembre de 1973, dos días antes de la sublevación militar.
Este documento de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) está fechado el 27 de septiembre de 1972 y asegura que "Pinochet, antes un estricto constitucionalista, admitió renuentemente que ha variado su forma de pensar: que Allende debe ser forzado a abandonar el poder o ser eliminado ('únicas alternativas')".
A continuación señala que a principios de aquel mes Pinochet, entonces jefe del Estado Mayor General del Ejército, viajó a Panamá para negociar la compra de tanques a Estados Unidos. Allí se reunió con oficiales del ejército norteamericano que conocía, dice la CIA, "desde sus días en la Escuela de las Américas y se le dijo que Estados Unidos apoyaría un golpe en contra de Allende 'con todos los medios necesarios' cuando llegara la hora", según publica el periódico electrónico El Mostrador.
La posición de Washington no era nueva porque sólo once días después de la victoria del candidato de la Unidad Popular en las elecciones presidenciales del 4 de septiembre de 1970 el presidente Richard Nixon había autorizado a la CIA a involucrarse en un golpe de estado en Chile. Desde entonces el derrocamiento de Allende se convirtió en una auténtica obsesión para Nixon y para Henry Kissinger, asesor del Consejo de Seguridad Nacional y futuro secretario de Estado.
De aquel viaje a Panamá el propio Pinochet recuerda en su Camino recorrido que "en lo profesional, lo más interesante fueron mis conversaciones con el Comandante de la zona del Canal, General Underwood, de cuatro estrellas, que me recibió en su Cuartel General con honores de Jefe de Estado". Sus anfitriones no escatimaron medios para agasajarle pues "los oficiales norteamericanos y sus esposas del Comando nos ofrecieron una comida de gala, que fue muy placentera para mi esposa y para mí y nos permitió estrechar mayores lazos con estos oficiales y sus esposas".
Sin embargo, en sus memorias el ex dictador elude referirse a un episodio recogido por otro de los documentos de los servicios de inteligencia norteamericanos, que revela, sin que aparezcan más detalles en la versión desclasificada, que en 1972 Pinochet estuvo "involucrado en la preparación de un golpe del general Alfredo Canales". Canales era un militar conocido por "sus notorios contactos derechistas ( El Macho Canales es Padre del general Canales taricco ahora convertido en funcionario de ONU) ", según explicó en sus memorias el general constitucionalista Carlos Prats, comandante en jefe del ejército, quien le llamó a retiro el 21 de septiembre de aquel año. Desde entonces este compañero de armas de Pinochet utilizó los medios de comunicación de la oposición para exponer sus ideas fascistas. Después del golpe de estado la junta militar le nombró su embajador en Líbano, donde en un confuso incidente fue ametrallado en un ascensor quedando paralitico y con mayor odio que antes
Sin embargo, la cobardía mantuvo siempre al ex dictador chileno en una posición ambigua, incluso durante las primeras horas del 11 de septiembre de 1973, ya que, como asegura el entonces embajador norteamericano Nathaniel Davis en su libro Los dos últimos años de Salvador Allende, "parece que fue el último de los actores principales en ocupar su lugar". Davis también recuerda queel 22 de agosto de aquel año, un día antes de ser nombrado comandante en jefe del ejército por Allende tras la dimisión de Prats, Pinochet le había dicho: "Señor Presidente, sepa por favor que yo estoy dispuesto a dar mi vida en defensa del Gobierno constitucional que usted encarna".
La "cambiante actitud de Pinochet", en palabras de los agentes de la CIA, ya había asomado el 24 de marzo de 1972. "Recibo un llamado telefónico desde Santiago del general Augusto Pinochet..., quien me informa del descubrimiento de un complot, presuntamente dirigido por el ex-Mayor Arturo Marshall y en el que aparecerían implicados algunos oficiales del Batallón Blindado 2 y de la Escuela de Paracaidistas", recuerda Prats, asesinado junto a su esposa por la DINA en Buenos Aires el 30 de septiembre de 1974.
Más aún, el 5 de diciembre de 1971 el periódico comunistaPuro Chile tituló "En Chile no habrá golpe de estado, notificó el general Augusto Pinochet a los momiossediciosos de la derecha", según narra Pablo Azócar enPinochet. Epitafio para un tirano. Además, el "enano maldito", un personaje característico de aquel popular diario, proclamaba: "A su orden, mi general Pinochet. Usted lo dijo claramente: ¡En Chile no habrá golpe de estado!".
Aquellos días el General Pinochet se querelló contra eltabloide derechista Tribuna ( el preferido del general canales , y de su hijo "Fito" Canales , el que paseaba por los pasillode la escuela Militar con el bajo el brazo) y en declaraciones a los medios de comunicación afirmó: "He pedido en todos los tonos que los diarios no titulen incitando a la violencia. Les solicito nuevamente que asuman sus serias responsabilidades con un mayor nivel de conciencia pública frente a los problemas que estamos viviendo. ¿Qué quieren? ¿Una guerra civil? Porque golpes de estado no ocurren en Chile". (¡¡¡¡¡¡¡¡¡)
Hasta ahora se creía que Pinochet había mantenido una absoluta lealtad al Gobierno de Salvador Allende hasta la tarde del 9 de septiembre de 1973, cuando Gustavo Leigh, comandante en jefe de la Fuerza Aérea, le visitó en su domicilio y le hizo firmar un mensaje redactado por el vicealmirante José Toribio Merino que anunciaba que "el día H será el 11 y la hora H las 06.00". Antes de firmar Pinochet espetó a Leigh: "Pero, ¿te has dado cuenta que todo esto nos puede costar la vida?", según explica Ignacio González Camus en El día en que murió Allende.
Todavía en las primeras horas de aquel trágico 11 de septiembre de 1973 Allende confió en la lealtad que le había prometido Pinochet. La traición de los militares golpistas segó la vida del presidente de la República y de miles de personas y abocó a su país a una dramática noche de 17 años.
La CIA y el golpe de estado
Un cable de inteligencia enviado por los agentes de la CIA en Chile a Washigton el 8 de septiembre de 1973, desclasificado también el 13 de noviembre, deja en evidencia la posición mantenida por Estados Unidos durante 27 años sobre su supuesto desconocimiento de la conspiración militar contra Allende y su aparente neutralidad en el quiebre de la democracia chilena.
Este documento, recogido por el diario chileno La Tercera,detalló 72 horas antes todos los pasos que siguieron los sublevados el 11 de septiembre de 1973. "De acuerdo con [tachado], la Marina tiene como fecha de inicio del movimiento para derrocar al gobierno de Salvador Allende en Valparaíso a las 8:30 el 10 de septiembre. La Fuerza Aérea (Fach) apoyaría esta iniciativa después que la Armada inicie las acciones de tomar la provincia de Valparaíso, dirigir un ultimátum exigiendo la renuncia de Allende o amenazando con tomarse Santiago".(MilGroup Chile en Valparaiso Ray Davis , cuyo conocimiento le costo la vida a Charles Horman, y que muchos en este periodo acusaron conspiranoia esta relacion)
"Después que la Armada emprenda esta acción contra el Gobierno –prosigue el cable de la CIA- la Fach silenciaría las radios gubernamentales. Al mismo tiempo, planea establecer una cadena nacional usando las estaciones radiales existentes de la oposición tales como las emisoras Balmaceda, Minería y Agricultura". Este informe de la Agencia también confirma que, pese a ser un "opositor" al Gobierno de Allende, Pinochet sólo se sumó al golpe de estado en los días previos.
Era tal el conocimiento de los servicios de inteligencia norteamericanos sobre la conspiración que el 9 de septiembre sus agentes enviaron un nuevo mensaje donde anunciaban que "las acciones de la Armada del día 10 se han pospuesto probablemente para el 11 de septiembre"( En relacion a la llegada de los Barcos de Unitas ,con su barco de Comado USS Jesse L brown y en forma encubierta el Glomar explorer ). La CIA concluía que "Allende enfrenta la más seria amenaza para continuar en su cargo desde que fue electo hace tres años".
http://es.groups.yahoo.com/group/testimonios-chile/message/1281

jueves, 12 de septiembre de 2013

El derrocamiento de Allende, contado por Washington


Publicado el 9/09/13 


HERNANDO CALVO OSPINA – Desde 1961, apenas posesionado, el presidente John F. Kennedy nombró un comité encargado de las elecciones que se desarrollarían en Chile tres años después. Según la investigación de la Comisión Church del Senado estadounidense[1], estuvo compuesto de altos responsable del Departamento de Estado, la Casa Blanca y la CIA. Este Comité fue reproducido en la embajada estadounidense en Santiago, capital chilena. El objetivo era impedir que el candidato socialista, Salvador Allende, ganara los comicios [2].

Allende era un marxista convencido de que por la vía pacífica se podía llegar al gobierno, y, desde ahí, darle un vuelco a las estructuras del Estado en beneficio de las mayorías empobrecidas. Expresaba que para lograr tal objetivo se debía nacionalizar las grandes industrias, priorizando las que estaban en manos estadounidenses, al ser éstas las que explotaban los recursos estratégicos. Estos, y otros ideales sociales, lo convirtieron en un indeseable para Washington: podría servir de ejemplo para los pueblos de otras naciones latinoamericanas.

Para hacerle oposición, varios millones de dólares fueron distribuidos entre los partidos políticos de centro y de la derecha para que realizaran su propaganda. Al momento de elegir el candidato a la presidencia, Washington decidió apoyar a Eduardo Frei, del partido Demócrata Cristiano, un personaje que impuso a sus otros financiados.

En total, la operación costó unos veinte millones de dólares, una suma inmensa para la época, al punto de sólo poderse comparar con lo gastado en las elecciones presidenciales estadounidenses. Es que Washington no tanto invirtió en el candidato Frey, sino que realizó toda una campaña de propaganda anticomunista a largo plazo.

La Comisión del Senado dijo: “Se explotaron todos los medios posibles: prensa, radio, películas, volantes, folletos, correos, banderolas, pinturas murales.” La Comisión reconoció que la CIA realizó, por intermedio de sus partidos comprados y varias organizaciones sociales, una “campaña alarmista” donde el objetivo principal fueron las mujeres, a las cuales se les aseguraba que los soviéticos y los cubanos llegarían para arrebatarle a sus hijos si ganaba Allende. Afiches distribuidos masivamente mostraban a niños llevando en la frente un tatuaje con la hoz y el martillo. La tradición religiosa también fue manipulada al máximo para que se temiera al “comunismo ateo e impío.”

La operación psicológica funcionó por encima de las expectativas: Frei logró el 56% de votos, mientras que Allende el 39%. La CIA, según la Comisión del Senado, aseguró que “la campaña de inculcar miedo anticomunista había sido la más eficaz de todas las actividades adelantadas.”

Fue una operación psicológica, con carácter de guerra, cuya base eran los planes aplicados en Guatemala que terminaron derrocando al presidente Jacobo Arbenz, en junio de 1954 [3]. Una operación que en Chile no se desmanteló con el triunfo de Frei, porque, a pesar de todo, la cantidad de votos logrados por Allende fue alta. Y el vencido tenía todas las intenciones de presentarse a las futuras elecciones.

En sus Memorias William “Bill” Colby, jefe de la CIA entre 1973 y1976, cuenta que durante las elecciones presidenciales de 1970, “la CIA debió dirigir todos los esfuerzos contra el marxista Allende. Ella se encargó de organizar una vasta campaña de propaganda contra su candidatura.” [4] La operación se llamó “Segunda Vía”. Todo por orden directa del presidente Richard Nixon.

Henry Kissinger, el consejero para la Seguridad Nacional del presidente, expresaría durante una reunión del Consejo de Seguridad sobre Chile, el 27 de junio de 1970: “Yo no veo por qué debemos quedarnos indiferentes, mientras un país cae en el comunismo por culpa de la irresponsabilidad de su pueblo.” [5] O sea, la soberana decisión de los ciudadanos no podía ser válida si no estaba en concordancia con los intereses estadounidenses. Durante esta reunión se decidió sumar trescientos mil dólares a la operación de propaganda que ya se adelantaba.

Según la Comisión Church del senado, Richard Helms, jefe de la CIA desde 1966, envió a dos oficiales de la CIA, a los que conocía desde los primeros preparativos de invasión a Cuba, como responsables; ambos especialistas de la guerra psicológica y la desinformación; con importante participación en el golpe de Estado en Guatemala, y acababan de desembarcar de la guerra en Indochina: David Atlee Phillips y David Sánchez Morales. La Comisión del Senado dijo que una de las consignas que englobaba la campaña era: “La victoria de Allende significa la violencia y la represión estalinista.”

Pero el 4 de septiembre de 1970 Allende ganó las elecciones. Escribe Colby que “Nixon entró en cólera. Él estaba convencido de que la victoria de Allende haría pasar a Chile al campo de la revolución castrista y anti-americana, y que el resto de América Latina no tardaría en seguirle los pasos.” Prosigue el ex patrón de la CIA: Nixon convocó a Helms “y le impuso muy claramente la responsabilidad de evitar que Allende asumiera sus funciones.” En la misma reunión Nixon encargó a Kissinger darle un seguimiento estricto al complot.

Es que quedaba una posibilidad para evitar que Allende asumiera la presidencia: había triunfado pero con una mayoría relativa, debido a que las fuerzas de izquierda se habían dividido, carcomidas por la campaña mediática y/o el dinero que la CIA logró inyectar a ciertos grupos. Por tanto el Congreso chileno se debía reunir el 24 de octubre para decidir entre Allende y Jorge Alessandri, candidato del partido conservador y quien obtuviera la segunda votación. El plan de Washington era, entonces, comprar el voto de congresistas para que no confirmaran el triunfo del socialista. Helms envió a un “grupo de trabajo” que mantuvo una “actividad frenética” durante seis semanas”, según relata Colby. Esto tampoco funcionó y Allende sería declarado ganador de las elecciones.

Los operarios especiales de la CIA tomaron contacto con responsables políticos y militares para seleccionar aquellos que podrían estar listos para actuar contra Allende, “y determinar con ellos la ayuda financiera, las armas y el material que fuera necesario para barrerlo de la ruta hacia la presidencia”, según Colby.

La mayor esperanza se centró en las Fuerzas Armadas, pero todo dependía de su comandante, el general René Schneider. El problema que encontró la CIA es que este militar había expresado claramente que su institución respetaría la Constitución. Y Colby, en sus Memorias, reconoce con una naturalidad espeluznante: “Entonces era un hombre a matar. Se organiza contra él una tentativa de secuestro que termina mal: fue herido al oponer resistencia y muere poco después debido a las heridas.”

Según la Comisión Church el 22 de octubre, muy temprano en la mañana, la CIA entregó a conspiradores chilenos metralletas y municiones “esterilizadas”, denominadas así porque en caso de investigación no es posible determinar su origen. Horas después se produjo el atentado. Tres días después moriría Schneider, “el hombre a matar”. Inmediatamente el presidente Nixon envió un cínico mensaje a su homólogo chileno: “Yo quisiera hacerle parte de mi dolor ante este repugnante acto.” El sucesor de Schneider sería un tal general Pinochet.

El 3 de noviembre de 1970 Allende se posesionó como presidente: Nixon no le envió el regular mensaje de felicitación que exige el protocolo diplomático, ni el embajador estadounidense asistió a la investidura.

Ahora correspondía preparar la desestabilización del nuevo gobierno, lo cual se encargaría a la Dirección del Hemisferio Occidental de la Agencia. Una dependencia que desde 1972 tuvo como director a un oficial con gran experiencia en operaciones clandestinas: Ted Shackley. Y éste nombró a su hombre-sombra, Tom Clines, para que se concentrara en el “caso Allende”, teniendo bajo su responsabilidad a los viejos colegas Sánchez Morales y Atlee Phillips.

En marzo del siguiente año Bill Colby vuelve a ser el superior de Shackley y Clines como subdirector de Operaciones Especiales. Este trío regresaba de estar al frente de la guerra sucia en Indochina, muy particularmente en Vietnam.

Desde 1972 este equipo de la CIA, en Washington y Chile, fue desarrollando la operación más perfeccionada de desinformación y sabotaje económico que hasta ese momento se conociera en el mundo. Colby confesó que fue una “experiencia de laboratorio que demostró la eficacia de la inversión financiera para desacreditar y derrocar a un gobierno.” [6]

No fue todo. Según la Comisión del Senado estadounidense, la estación de la CIA en Santiago se dedicó a recoger toda la información necesaria para un eventual golpe de Estado. “Listas de personas a detener; infraestructuras y personal civil que debían ser protegidos con prioridad; instalaciones gubernamentales a ocupar; planes de urgencia previstos por el gobierno si se diera un levantamiento militar.” [7]

Según el ex funcionario del Departamento de Estado, William Blum, esta información sensible de Estado fue obtenida a partir de la “compra” de altos funcionarios y de dirigentes políticos de la coalición partidaria de Allende, La Unidad Popular [8] . Mientras que en Washington los empleados de la embajada chilena se quejaban de la desaparición de documentos, no sólo de la sede diplomática sino de sus propios domicilios. Sus comunicaciones fueron sometidas a escucha. Un trabajo realizado por el mismo equipo que muy poco después se involucraría en el Watergate. [9]

La acción contra Allende necesitó de una campaña internacional de difamación e intrigas. Buena parte de ella fue encargada a un inexperto en política exterior y casi desconocido político, aunque viejo conocido del presidente Nixon y de los hombres que adelantaban la operación: George H.W. Bush. Esa tarea la realizó como embajador en la ONU, función que ocupaba desde febrero de 1971. Cuando fue nombrado para el cargo nadie quiso recordar que pocos meses antes había logrado, como representante a la Cámara de Texas, que se restableciera en ese Estado la pena de muerte para los “homosexuales reincidentes”.

El 11 de septiembre de 1973 se da el sangriento golpe de Estado contra el gobierno de Allende, encabezado por el general Augusto Pinochet, y se desata una terrible represión. Aunque Shackley había dejado su cargo poco antes de aquel fatídico día, fue la figura clave en el operativo. Su biógrafo afirma: “Salvador Allende murió durante el golpe. Cuando el humo se disipó, el General Augusto Pinochet, dirigente de la Junta Militar, estaba en el poder dictatorial, debido en parte al arduo trabajo de Shackley [...]” [10]

Casi un mes después, el 16 de octubre, Henry Kissinger recibiría el Premio Nobel de la Paz… Al año siguiente del golpe, mientras la dictadura seguía ensangrentando a la nación, el presidente Gerald Ford declaraba que los estadounidenses habían actuado “por los mejores intereses de los chilenos y, obviamente, para los de Estados Unidos.” [11]

Mientras que en 1980 el ex presidente Nixon escribiría: “Los detractores se preocupan únicamente por la represión política en Chile, e ignoran las libertades fruto de una economía libre […] Más que reclamar la perfección inmediata en Chile, deberíamos apoyar los progresos realizados.” [12]

(* Con algunos pocos cambios, este es un capitulo tomado del libro “El Equipo de Choque de la CIA”. El Viejo Topo, Barcelona, 2010.)

Notas:

1- Comisión especial presidida por el senador Frank Church: “Alleged Assassination Plots Involving foreign Leaders.” November, 1975. U.S. Government printing office 61-985, Washington, 1975.

2- Cover Action in Chile, 1963-1973. The Select Committe to Study Governmental Operations with Respect to Intelligence Activities, US Senate. Washington, 18 décembre 1975.

3- El presidente estadounidense Dwight David Eisenhower autorizó a la CIA el derrocamiento de Arbenz, aplicando un plan integral, inédito hasta ese momento en el continente, que contenía acciones de guerra sicológica, mercenaria y paramilitar, cuyo nombre en clave fue PBSUCCESS. Ver: Cullather, Nick. “Secret History: the CIA Classified Accounts of its Operations in Guatemala, 1952-1954″. Stanford University. 1999.

4- Colby, William. “30 ans de C.I.A.” Presses de la Renaissance. París, 1978.

5- Newsweek. Washington, 23 septembre 1974.

6- New York Times. 8 septembre 1974.

7- Cover Action in Chile, 1963-1973. Ob. Cit.

8- Blum, William. “Les guerres scélérates”. Parangon, París 2004.

9- Watergate se llamaba el edificio donde ese encontraban las oficinas del Partido Demócrata. Ilegalmente, en 1972 el presidente Nixon ordenó que fueran puestas bajo escucha. Ante las pruebas y el escándalo el presidente debió renunciar en agosto de 1974. Ver: Marchetti, Victor y Marks, John. “La CIA et le culte du renseignement”. Ed. Robert Laffont. París, 1975.

10- Corn, David. Blond Ghost, “Ted Shackley and the CIA’s Crusades”. Simon & Schuster. New York, 1994.

11- New York Times. 17 septembre 1974.

12- Nixon, Richard. “La vraie guerre”. Albin Michel. París, 1980.


http://www.contrainjerencia.com/?p=74311

martes, 3 de septiembre de 2013

Chile: Cronología de la dictadura



Arnaldo Pérez Guerra 


11 de septiembre de 1973
Barcos de la Armada, que participarían en la Operación Unitas, regresan a Valparaíso. Efectivos navales ocupan Viña y Valparaíso. En el Ministerio de Defensa se encuentra reunido el Alto Mando golpista. Pinochet se instala en la Escuela de Telecomunicaciones de Peñalolén para dirigir las acciones. La Moneda es rodeada. Militares destruyen equipos de Radio Nacional. Las torres transmisoras de Radios Corporación y Portales son 
bombardeadas. Allende habla por última vez a través de Radio Magallanes. 
Tanques disparan contra La Moneda, aviones de la FACH la bombardean. Allende muere. Los golpistas transmiten los primeros bandos. Comienza el Toque de Queda en todo el país. Miles de personas son detenidas y trasladadas a campos de concentración. 


Septiembre-octubre-noviembre
La Corte Suprema manifiesta su complacencia con el golpe. El Bando Nº 29 clausura el Congreso Nacional. La Junta informa que en un allanamiento se encontró documentación sobre "un autogolpe", el Plan Z, "preparado por la UP, para asesinar a altos jefes de las FF.AA. y políticos". Se utiliza esa excusa para torturar y ejecutar a prisioneros. Se informa que se ha abierto un Fondo para contribuir a la Reconstrucción Nacional. Nunca se 
informó sobre el destino del dinero. 72 presos políticos son ejecutados -unos por "ley de fuga", otros asesinados a corvo- en lo que se conoce como "Caravana de la Muerte", a cargo de una delegación militar -al mando del general Arrellano, oficial delegado por Pinochet- que recorrió ciudades del sur y norte. A partir de octubre se suceden crímenes en todo el país: Cauquenes, Mulchén, Lonquén, Pisagua, Paine, etc. 


1974
Familiares de detenidos desaparecidos, con el apoyo del Comité de Cooperación para la Paz en Chile, presenta un recurso de amparo por 131 personas. No es acogido por los tribunales, a pesar de numerosas pruebas y 
testimonios. En junio, mediante la publicación del Decreto Ley 521 -con artículos secretos- se hace pública la creación de la DINA. La DINA subordina a todos los servicios de inteligencia a la DINA, sus agentes 
poseen ilimitados poderes y se le faculta obtener financiamiento por medios que no se especifican. El nombramiento del coronel Manuel Contreras Sepúlveda como su director tampoco se da a la publicidad. La DINA se encarga de detener y torturar, haciendo desaparecer a cientos de chilenos, para tal efecto instala centros de detención y tortura clandestinos, y miles de agentes pagados. Pinochet, en virtud del Decreto Ley 527, se nombra Jefe Supremo de la Nación. Víctimas de un atentado, ejecutado por la DINA, en Buenos Aires, Argentina, mueren el ex Comandante en Jefe del Ejército, y vicepresidente. 


1975
Llega a Chile el teórico del monetarismo y líder del ultraliberalismo económico, Milton Friedman, fundador de la escuela de Chicago, que cuenta como discípulos a los miembros del equipo económico de la Junta. Comienza 
el Programa de Empleo PEM, con un salario de 141 pesos. La prensa nacional, completamente complaciente a la dictadura, publica la lista de 119 chilenos desaparecidos, "muertos por sus propios compañeros en el 
extranjero". Se inicia la represión del Comando Conjunto formado por agentes de la FACH, Armada, Carabineros y ex militantes de Patria y Libertad. En Roma, Bernardo Leighton y su esposa, sufren un atentado. Policías y militantes del MIR se enfrentan en Malloco. Primeras acciones armadas de resistencia a la dictadura. 


1976
El cardenal Raúl Silva Henríquez crea la Vicaría de la Solidaridad. La desocupación llega en marzo a un 19.8% sin incluir al PEM. El senado de EE.UU. aprueba la enmienda Kennedy para suspender la venta de armas a 
Chile. Comienza la razzia contra el PC. Miembros de su dirección clandestina son detenidos en Calle Conferencia. Pinochet inaugura la VI Asamblea de la OEA, junto al Secretario de Estado de EE.UU. Henry 
Kissinger. La CIDH da a conocer un informe sobre las violaciones a los DD.HH. Asesinan al diplomático español Carmelo Soria. El ex canciller Orlando Letelier es privado de la nacionalidad, poco después es asesinado 
en un atentado dinamitero por la DINA, en Washington. Son detenidos y hechos desaparecer dirigentes de la segunda dirección clandestina del PC. El PEM posee 250.000 trabajadores. 


1977
Clausurados medios de comunicación. Manifestaciones contra la dictadura. Familiares de Detenidos Desaparecidos realizan una huelga de hambre en el edificio de CEPAL. Pinochet anuncia la institucionalización de la dictadura en Chacarillas. En agosto se disuelve la DINA y se crea la CNI, que mantiene atribuciones y agentes. Pinochet es recibido en Washington por el presidente de EE.UU. La ONU condena al gobierno, por cuarto año consecutivo. Pinochet convoca a una Consulta Nacional. 


1978
75% de votos "a favor de Pinochet" en Consulta. Se cambia Estado de Sitio por el de Emergencia. El gobierno da a conocer el Decreto Ley de Amnistía, que autoamnistía sus crímenes desde el 11 de septiembre de 1973 hasta el 10 de marzo de 1978. Incidentes en el 1º de mayo. Familiares de Detenidos Desaparecidos inician huelga de hambre en local de UNICEF e iglesias. La Junta destituye a uno de los suyos, el Comandante en Jefe de la FACH, Gustavo Leigh. Aparecen cuerpos de desaparecidos en los hornos de Lonquén y en Cuesta Barriga. 


1979
Violenta represión el 1º de mayo. Suspenden revistas. Se impone tipo de cambio fijo y el dólar en 39 pesos. Entra en vigencia el Plan Laboral. Son amnistiados carabineros responsables de Lonquén. La CNI ejecuta y tortura de decenas de personas. Represión a manifestaciones el 4 de septiembre. 
Corte Suprema niega extradiciones de responsable de asesinato de Letelier solicitadas por EE.UU. Encuentran restos de desaparecidos en Yumbel y se denuncia los entierros clandestinos en Patio 29. EE.UU anuncia medidas económicas contra Chile. 


1980

Huelgas de trabajadores. El dictador Marcos cancela visita de Pinochet a Filipinas. Acciones de resistencia armada del MIR. Nuevos incidentes el 1º de mayo. Productos de primera necesidad pasan a régimen de precio libre. 
La DINA implicada en fraude del IVA. Secuestro de opositores a manos de comando derechista COVEMA. Pinochet anuncia Plebiscito para aprobar nueva Carta Constitucional. Primer acto público de la oposición en el 
Caupolicán. El gobierno anuncia que triunfó el SI por un 67%. 


1981
La deuda externa chilena se convierte en la más alta del mundo. Condenan a dirigentes sindicales de CNS. Récord de quiebras de empresas. Entra en vigencia nuevo sistema previsional, AFP. Enfrentamientos en Neltume, Operación Retorno del MIR. Gobierno interviene Bancos. Entra en vigencia Ley Minera destinada a incentivar inversión extranjera. Acciones armadas contra la CNI y objetivos militares y económicos. 


1982
Asesinato de Tucapel Jiménez, dirigente de la ANEF. Fuerte devaluación del peso, aumenta el endeudamiento exterior y se inicia la fuga de capitales. Crisis económica y grave desempleo, superior al 28%. Temporal deja más de 20 mil damnificados, agravando crisis social. Primera Marcha del Hambre. 
Alza de tasas de interés y descenso del PIB baten récord mundial. Sindicalistas son desterrados y otros relegados. Violentos allanamientos en poblaciones. 


1983
El gobierno salva a los bancos de la quiebra, cartera vencida. Estafa de Fondos Mutuos. Multitudinarias Marchas del Hambre y Jornadas de Protesta Nacional. Gigantescos allanamientos a poblaciones de zona sur de Santiago. Centeneras de muertos en jornadas de protestas. Acciones armadas del FPMR, Mapu-Lautaro y MIR. Diálogo con la oposición, Alianza Democrática. Gigantesca concentración en Parque O'Higgins. 


1984
Privatización de empresas del Estado. Escándalos de Lo Curro, ISE y El Melocotón afectan a la familia Pinochet. Jornadas de Protesta Nacional y Por la Vida. Aumenta represión CNI. Ataques armados a objetivos militares. Pinochet decreta Estado de Sitio. 


1985
Secuestros y torturas de la CNI. Tres profesionales comunistas son degollados. Hermanos Vergara, militantes del MIR son asesinados. Renuncia miembro de la Junta, general de Carabineros, César Mendoza, por "Caso 
Degollados". Ataques contra objetivos militares e imperialistas. Jornadas de Protesta Nacional. 


1986
Volio entrega informe de la ONU sobre DD.HH. Acciones armadas del FPMR. Paro Nacional del 2 y 3 de julio. Allanamientos a poblaciones. Caso Quemados. Descubren arsenales del FPMR. Emboscada del FPMR a Pinochet, en El Melocotón. Este sale con vida. Estado de Sitio y represalias de la CNI, asesinatos, detenciones, torturas y prohibición de publicaciones opositoras. 


1987

Liquidan últimas empresas del Estado. Agente DINA, Fernández Larios- implicado entre otros en asesinato de Letelier- se entrega a EE.UU. Se abren registros electorales. Masivos despidos de profesores. El Papa llega 
a Chile recibido por Pinochet. Matanza de Corpus Christi, 12 militantes del FPMR son ejecutados por la CNI. Parte campaña por el SI. Secuestro del Coronel Carreño por el FPMR, la CNI secuestra y hace desaparecer a 5 militantes del FPMR, en represalia. Protestas contra rector Federici de Universidad de Chile. 


1988
Acciones armadas del MIR, FPMR y Mapu-Lautaro contra la dictadura. Se inscriben partidos políticos. Nace la Concertación y la UDI. El fiscal militar Fernando Torres salva ileso de una emboscada del FPMR, que anuncia 
la Guerra Patriótica Nacional (GPN). El PC llama a vota NO en el Plebiscito. Se cierran los registros electorales con un 92% de inscritos. Se anuncia el término del exilio. Triunfa el NO con el 54%. La Concertación negocia con la Junta la "transición" y "reformas constitucionales". Son detenidos, torturados y ejecutados los comandantes del FPMR, Raúl Pellegrin y Cecilia Magni, "Rodrigo" y "Tamara". 


1989-1990"Caso de las uvas envenenadas". Se aprueban en plebiscito 54 reformas constitucionales. Un sector del MIR depone lucha armada. Dirigente del MIR-Político, Jécar Neghme es asesinado por CNI. Patricio Aylwin (DC) es 
elegido presidente con un 54%. Fuga de presos políticos desde Cárcel Pública. PC decide legalizarse. Se "disuelve" la CNI. 

Tomado de La insignia

http://marting.stormpages.com/dicta.htm

Peter Kornbluh: "Pinochet tenía un plan para un segundo golpe"

El investigador comentó sobre los archivos desclasificados de la CIA sobre la dictadura en Chile.    

El año 2003 se publicó en Estados Unidos el libro "Pinochet: Los Archivos Secretos", una investigación que revela cómo la Casa Blanca actuó en el derrocamiento del gobierno de Salvador Allende, como también su colaboración con la instalación de la dictadura. Con motivo de la conmemoración de los 40 años del golpe el autor de este trabajo está en Chile , y participará en un seminario que pretende recordar y entregar detalles de los hechos que ocurrieron en septiembre de 1973. 
En entrevista con CNN Chile el analista e investigador del Departamento de Documentación sobre Chile del Centro Nacional de Seguridad, Peter  Kornbluh, se refirió a su libro, el cual está basado en los documentos entregados por la CIA donde "dejaron salir documentos desde el 69 al 90" dijo el autor, para que así se pudieran conocer los datos de Pinochet y el mandato de Allende.
Más de 20 mil documentos fueron revelados en los cuales "hablan de la motivación de Richard Nixon y Henry Kissinger de bloquear la consagración de Salvador Allende, y de poder gobernar aquí" ya que el temor se centró que "iba a nacionalizar las empresas norteamericanas" además agregó que "Nixon dice el problema es que Allende va a consolidar su modelo y va a tener éxito alrededor del mundo" modificando la economía mundial.
Otro de los hechos realizados por Estados Unidos contra el gobierno de Salvador Allende, según contó Peter Kornbluh fue "enviando dineros partidos políticos como a la Democracia Cristiana, a El Mercurio y Agustín Edwards" para realizar campañas en contra de Allende. Enfatizó también en casos de crímenes como la muerte del general René Schneider, ya que "después del asesinato de Schneider la CIA pagó los asesinos más de 35 mil dolares para callar el rol de EE.UU."
"Pinochet tenía un plan para un segundo golpe, pero los Estados Unidos llegó a conocer este plan" por lo que logró convencer a los otros miembros de la junta para "frenar" el golpe de Estado, hecho que se abría gestado en periodo del plebiscito del Sí o el No.

miércoles, 30 de enero de 2013

Los fondos encubiertos de la CIA para apoyar a Frei Montalva.

Informe Church: Utilizó Nixon todos los medios a su alcance para derrocar a Allende


"Haremos aullar de dolor a la economía chilena", dijo el mandatario estadunidense


Al mes de su asunción, "todos los esfuerzos de la Casa Blanca estaban orientados al golpe"

XIMENA ORTUZAR
Enviada, La Jornada, México D.F. Miércoles 10 de septiembre de 2003

Santiago, 9 de septiembre. "¡Ese hijo de puta, ese bastardo de Salvador Allende!", gritaba, fuera de sí, Richard Nixon, presidente de Estados Unidos, relató Richard Helms, director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), al dar cuenta de una reunión en la Casa Blanca, en octubre de 1970, a la que asistieron también Edward Korry, embajador estadunidense en Chile, y el asesor presidencial Henry Kissinger.

La furia de Nixon se debía al triunfo electoral del candidato de la Unidad Popular (UP, coalición de izquierda) en la elección presidencial del 4 de septiembre de 1970.

Nixon había ordenado impedir ese triunfo, a cualquier costo, o la asunción del socialista Allende a la presidencia. Un golpe militar era la vía para lograrlo.

"Entre el 5 y el 20 de octubre de 1970 la CIA mantuvo 21 contactos con oficiales clave de los militares y la policía militarizada (carabineros) de Chile. A los chilenos que se sentían inclinados a ejecutar un golpe de Estado se les aseguró que habría apoyo decidido al más alto nivel del gobierno de Estados Unidos, tanto con anterioridad como después de consumarlo", indica el informe de la Comisión Church, designada por el Congreso estadunidense para estudiar las operaciones gubernamentales y actividades de inteligencia realizadas en Chile entre 1963 y 1973.

Un mes después de la elección de Salvador Allende, "todos los esfuerzos de la Casa Blanca estaban orientados al golpe militar", agrega el informe.

Korry intentó convencer a Nixon de que un golpe militar no era viable en Chile en ese momento porque el comandante en jefe del ejército, general René Schneider, no era comprable ni cooptable para tal aventura. A grandes males... En la valija diplomática estadunidense llegaron a Chile, a mediados de octubre, tres subametralladoras y abundante munición que fueron entregadas al comando encargado de retirar ese "escollo" del camino.

Schneider fue secuestrado el 22 de octubre de 1970 y herido de muerte, utilizando esos aportes, indica el informe y lo ratifican documentos desclasificados de la CIA, que agregan que para tal fin se destinaron 250 mil dólares (una fortuna, en el mercado negro).

La vía democrática

"Ocho millones de dólares fueron gastados secretamente entre 1970 y el golpe militar de 1973", dice el informe Church, y agrega que en ese lapso "la CIA y militares estadunidenses establecieron contactos con militares chilenos con el fin de reunir materiales de inteligencia y permitir a Estados Unidos entrar en comunicación con el grupo con más posibilidades de arrebatar el poder al presidente Salvador Allende".

La prensa colaboracionista, encabezada por el diario derechista El Mercurio, fue vocera de la campaña de terror que, según el informe Church, "contribuyó a la polarización política y al pánico financiero de la época, temas desarrollados durante la campaña y que fueron explotados con mayor intensidad en las semanas posteriores a la elección de Allende".

Igualmente, se financiaron huelgas y atentados terroristas y se fomentó el desabastecimiento. La inflación era galopante.

Philip Agee, ex agente de la CIA, confesó años después: "La agencia, al financiar a los camioneros, comerciantes y otros gremios que se organizaron contra Allende (acaparando mercancías y paralizando al país), pudo crear la apariencia de caos y desorganización que siempre resulta atractiva a los líderes militares de derecha que abogan por el orden y la disciplina. Esto haría que intervinieran para restaurar el orden, la paz y la dignidad de la nación".

En materia financiera y económica, el sabotaje a Allende fue gigantesco: la ayuda estadunidense que en 1965 -gobierno de Eduardo Frei Montalba- fue de 35 millones de dólares, bajó a 1.5 millones en 1971. La cifra récord de 234.6 millones de dólares en créditos del Eximbank a Chile en 1967 fue de cero en 1971, a la vez que se ponía a Chile en la peor calificación crediticia.

El Banco Interamericano de Desarrollo, que en 1970 prestó a Chile -cuando aún gobernaba Frei- 45.6 millones de dólares, en 1972 -con Allende- prestó apenas 2.1 millones, en tanto que el Banco Mundial no prestó al Chile de la UP un solo dólar.

El Club de París, presionado por Washington, no renegoció con Allende la deuda ex-terna gigantesca heredada de sus antecesores.

Al asumir la presidencia, Allende reiteró al país: "Chile inicia su marcha hacia el socialismo sin haber sufrido la trágica experiencia de una guerra fraticida. Y este hecho, con toda su grandeza, condiciona la vía que seguirá este gobierno en su obra transformadora. La voluntad popular nos legitima en nuestra tarea. Mi gobierno responderá a esta confianza haciendo real y concreta la tradición democrática de nuestro pueblo".

Los informes de inteligencia ratificaban lo dicho por Allende y no incluían indicio alguno de que la UP pretendiera utilizar la fuerza para neutralizar a la oposición y perpetuarse en el poder político.

El plan era mucho más preocupante para los intereses de Washington: se trataba de cumplir con el programa de gobierno, mejorar la condición de vida de los chilenos mediante una redistribución justa del ingreso y, con votos, ir avanzando hacia etapas posteriores: el socialismo democrático.

Los mismos informes señalaban que ese plan tendría una primera etapa de tres años.

Para marzo de 1973 estaba prevista una elección parlamentaria. La meta de la oposición, mayoritaria en el Congreso -que actuaba como dique de contención a los planes de reforma del Estado del presidente-, era aumentar su representación hasta los tres tercios necesarios para acusar a Allende de violar la Constitución, y destituirlo de su cargo.

Los informes de inteligencia estadunidenses advertían que si Allende cumplía el programa que lo elevó a la presidencia, podría no sólo impedir que la oposición tuviera los tres tercios, sino alcanzar la mayoría.

Todas las luces de alarma se encendieron en la Casa Blanca, el Pentágono y la CIA.

"Hay que hacer aullar de dolor a la economía chilena", ordenó Nixon. Más aún, anunció que haría "todo lo posible para dañar a Allende y hacerlo caer." Así está asentado en los documentos desclasificados de la CIA.

Un memorando de Henry Kissinger, enviado apenas cinco días después de la asunción de Allende, entregaba un completo plan de acción, dentro y fuera de Chile, para aislarlo, hacerlo fracasar y eliminarlo.

Allende, consciente de la conspiración en marcha, adelantó: "Que lo sepan, que lo oi-gan, que se les grabe profundamente: defenderé esta revolución chilena y al gobierno popular porque es el mandato que el pueblo me ha entregado. No tengo alternativa. Sólo acribillándome a balazos podrán impedir la voluntad de cumplir el programa del pueblo."

En marzo de 1973 la UP obtuvo más votos que en la elección presidencial.

Los 8 millones de dólares destinados a sabotear a Allende, que a precio de mercado negro serían mil 600 millones de dólares, no habían bastado para frenar el avance popular.

En Washington afinaban la puntería para el "Día D"; así llamaron al día del golpe. Faltaba definir la fecha y quién lo encabezaría. Fue el 11 de septiembre de 1973. Lo encabezó el general Augusto Pinochet Ugarte.


http://www.aporrea.org/actualidad/a4639.html

La Historia Oculta del Régimen Militar

Donde Están?

Entradas populares

¡TERMAS DE POLLOQUERE Y SURIRE EN PELIGRO!