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sábado, 21 de septiembre de 2013

El día que Eduardo Frei habló demasiado

21 de Septiembre de 2013
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Periodista


…….”Aprobar esta Constitución y sus artículos transitorios es una opción que contradice toda la Historia de Chile. Es la anti-Historia.. …”Este plebiscito carece de validez y lo rechazamos porque no reúne las condiciones mínimas que garanticen su legitimidad- No es válido, porque no se puede llamar a un plebiscito cuando el país vive bajo estado de emergencia. – No es válido, porque requeriría un sistema electoral que asegure la auténtica expresión del pueblo al que se confronta. – No es válido, porque no existen registros electorales, y han transcurrido prácticamente siete años desde su destrucción, lo que revela la voluntad deliberada de no rehacerlos. – No es válido, porque las mesas que recibirán los sufragios y harán su recuento están formadas por personas designadas por los alcaldes que, a su vez, son nombrados por el jefe de Estado. – No es válido, porque todo el proceso de cómputo de votos y sus resultados, en sus dos primeras fases, está en manos de las autoridades, primero del alcalde y su secretario y después del gobernador solo, nominados ambos por el Ejecutivo…..- No es válido, porque están proscritos los partidos políticos y, en consecuencia, no puede haber apoderados fidedignos que controlen la votación y la seriedad de los escrutinios. – No es válido, porque no existe libertad de reunión ni de manifestaciones públicas. El hecho de estar aquí hoy no significa sino una excepción muy limitada y condicionada, señaló Frei y agrega: – No es válido, porque no existe libertad de información ni de expresión. Los que disienten no tienen acceso a la televisión, que en nuestro mundo es el principal instrumento de comunicación de masas, y muy escaso a las radios y a la prensa. Basta decir que el Sr Ministro del Interior al escribirme me dice “que no se puede obligar a los otros canales”. Pero al menos existe una Televisión Nacional, que se creó precisamente en mi gobierno para servir a todos los chilenos!… No es válido, porque existe la permanente amenaza de detenciones, relegaciones o secuestros.”
(Eduardo Frei Montalva, 27 de agosto de 1980)
Este 27 de agosto se cumple un año más desde que el ex Presidente  DC Eduardo Frei Montalva ( 1964-1970) y líder de una oposición cobijada en la trastienda de la Dictadura, expresara en Teatro Caupolicán su oposición al plebiscito que la Junta Militar convocara para aprobar la Constitución de 1980. Ante un hemiciclo lleno, encontrándose el entonces joven y hoy Presidente Sebastián Piñera, con su voz ronca y fuerte, el ex senador desmenuzó punto a punto este proyecto.
Se podrá decir  que esta Constitución aprobada a ciegas, tiene valor por cuanto ha sido reformada. Incluso la que nos rige hoy cuenta con la firma del presidente Ricardo Lagos (2005) Este es un premio de consuelo para los incautos. Lo real es que este documento, en su forma y en su fondo, sigue siendo hijo de la dictadura, freno para las grandes reformas que el país requiere. Y seguirá siéndolo de no cambiarse totalmente. Para la gran mayoría de los chilenos, que votaron NO en 1988 (55.99%) la Constitución del 80 no tiene validez.
Sus palabras dichas hace  treinta y tres años tienen vital presencia en el acontecer político socio cultural del país. Más de 6 millones de chilenos votaron entonces; un 67% lo hizo por el Sí, un 30% por el No. Se podrá decir  que esta Constitución aprobada a ciegas, tiene valor por cuanto ha sido reformada. Incluso la que nos rige hoy cuenta con la firma del presidente Ricardo Lagos (2005) Este es un premio de consuelo para los incautos. Lo real es que este documento, en su forma y en su fondo, sigue siendo hijo de la dictadura, freno para las grandes reformas que el país requiere. Y seguirá siéndolo de no cambiarse totalmente. Para la gran mayoría de los chilenos, que votaron NO en 1988 (55.99%) la Constitución del 80 no tiene validez. Por lo que sacando cuentas,  estamos hasta hoy sin una Carta Constitucional que contara con el apoyo de una población verazmente informada y no, como lo fue, oprimida y obligada a atender información emitida desde la sede del gobierno dictatorial.
Podrá señalarse que los articulados dictatoriales quedaron atrás y que con las reformas, el país avanza seguro en democracia. Frases para el bronce, que no sirven a cada uno de los chilenos que se ganan el pan, que no tienen compadres ni plata para que los liberen de las consecuencias de un articulado impuesto  entre gallos y medianoche, inspirado por un abogado ideólogo y creador del partido UDI, cruzado entre Dios y la Ley, Jaime Guzmán Errázuriz  y en unos cuantos generales y coroneles. A ello se suman  los civiles que les ayudaron y a cambio se empoderaron en la vida  económico social y política del país. Y también en más de algún directorio de bancos y empresas.
Desde 1980 hasta hoy los chilenos nadamos en un lago que no tiene salida, naufragamos y a ciegas llegamos a alguna orilla. Se sobrevive, eso sí, pero a tientas.   Los chilenos tienen derecho a preguntarse  cómo hubo más de un 60% de chilenos que la aprobaron. La respuesta es simple. Los canales de televisión no cubrieron el discurso de Frei, las radios, salvo la Cooperativa, tampoco. Los diarios de la cadena de El Mercurio y La Tercera le dieron apenas unos titulares. Toda la prensa, salvo revista HOY, se alineó bajo el alero oficial. Entre los civiles que manejaron a la prensa, durante este periodo, siguiéndole sus pasos estaban el hoy senador Jovino Novoa, quien entonces era Subsecretario General de Gobierno. (1979-1982) Después, Novoa fue nombrado Editor de Servicios Informativos de El Mercurio. Hoy es senador.
…Votar este proyecto de Constitución ilegítimo en su origen, inconveniente en su texto, que va a entrar e regir dentro de diez años, que seguramente será modificado en el curso de esta década, y cuyo verdadero alcance y significado se conocerán sólo cuando se dicten las leyes orgánicas, es un caso de ciencia ficción o una burla. Por casi un cuarto de siglo el pueblo chileno será mantenido en interdicción cívica, privado de sus derechos ciudadanos. Quienes tenían 18 años en 1973 podrán elegir sus autoridades por primera vez cuando hayan cumplido 42 años. No hay antecedentes en la Historia de Chile de un caso semejante, ni en cuanto al período ni a los poderes acumulados. Ni O’Higgins, ni Prieto, ni Bulnes pretendieron ni remotamente algo parecido….No somos enemigos del plebiscito como forma de consulta popular. Al contrario. Pero queremos un plebiscito verdadero. Los regímenes dictatoriales y totalitarios los utilizan de acuerdo a estas técnicas y nadie duda cuáles son sus resultados. Creo que no hay ejemplo en el mundo en que aquéllos hayan perdido un plebiscito. …..
De modo que nadie puede engañarse: el resultado de este plebiscito está predeterminado. A través de estos métodos no se conseguirá legitimar el ejercicio del poder. Si el gobierno tuviera la seguridad de que en elecciones libres, abiertas e informadas, podría ganar, no recurriría a estos sistemas que la opinión pública nacional e internacional ya ha descalificado. Una minoría impone así a la inmensa mayoría del pueblo una fórmula política, económica y social…”
En breves días más se conmemoran los 40 años desde que la Democracia cayó bajo la bayoneta. Desde entonces, la opinión pública ha sido manipulada en forma constante definiendo  crímenes como ajustes de cuenta, muertos como ratas de un barco, crecimiento económico único del mundo, y una clase media emergente  con más autos y  más deudas. Los que vivieron en la burbuja despiertan horrorizados. Desean dar vuelta la hoja y mirar hacia atrás.  Es inútil.  Por todos los rincones de la pléyade informativa se habla de lo que no supieron o no quisieron saber.
El gran baile llega hoy a su fin. Por cuanto en este escenario obligadamente deberán enfrentarse quienes mintieron y quienes vivieron el dolor de mantener su verdad entre las sombras. Más, en medio de la oscuridad, hubo un hombre que rompió las reglas. Y lo hizo un 27 de agosto del 1980: Eduardo Frei Montalva. Pagó con su muerte el hablar demasiado.
http://www.elmostrador.cl/opinion/2013/09/21/el-dia-que-eduardo-frei-hablo-demasiado/

jueves, 19 de septiembre de 2013

La matanza de Puerto Montt


Documentos para la historia de la matanza de Pampa Irigoin. Recopilación de Wladimir Soto, Antropólogo

Puerto Montt en 1969, contaba con una población aproximada de 80.000 habitantes. La fuerte explosión demográfica tras el terremoto de mayo de 1960 y la ineficaz respuesta del Estado, hizo que los inmigrantes, provenientes del área rural de la Provincia de Llanquihue, recurrieran a las tomas de terrenos de predios privados y fiscales para solucionar su necesidad de vivienda.
En este contexto, un centenar de familias ocupó un terreno baldío de la denominada Pampa Irigoin, en el sector alto de la ciudad de Puerto Montt, junto a la carretera panamericana. El sitio pertenecía a Rociel Irigoin Oyarzún, estaba prácticamente abandonado y no era bueno su terreno para la producción agrícola. Por eso el propietario sólo dejo una constancia de los hechos en Carabineros, mientras tramitaban en el Ministerio de Vivienda la venta del predio, sin interés en el desalojo .

La toma se había organizado a partir de un comité de “los sin casa” liderado por Pedro Contreras Reyes, que era apoyado por dirigentes de campamentos vecinos y por el regidor socialista Luis Espinoza Villalobos 
(Nota: detenido y asesinado por la dictadura).
Se encontraron en la fría mañana del domingo 9 de marzo de 1969 a las 7 A.M. con la violenta acción de las fuerzas policiales dirigidas por el coronel Alberto Apablaza y el mayor Rolando Rodríguez, que iniciaron la operación de desalojo, autorizado por el ministerio de interior, lanzando bombas lacrimógenas, disparos al aire, e incendiando las carpas de los ocupantes que termino al final en un baño de sangre.

Los documentos que se acompañan...
 pretenden entregar luces de este acontecimiento. Entre esto se encuentra la intervención en el Senado de la República de Salvador Allende, que vino a la ciudad a investigar los hechos y participar en los funerales, donde se seleccionó los aspectos más relevantes de su intervención, complementado con otros antecedentes para que el lector se haga una idea de la brutalidad de la reacción de la autoridades de la época [ piense que es un domingo en la mañana en la que se encontraba toda la familia reunida ] y así profundizar en este acontecimiento que marca la historia de Puerto Montt.

http://pampairigoinpuertomontt.blogspot.com.ar/2009/03/documentos-para-la-historia-de-la.html

Declaración de Luis Espinoza Villalobos, Regidor de Puerto Montt y diputado electo del Partido Socialista

“La ocupación de los terrenos comenzó el lunes 3 de marzo. No rehuyo mi responsabilidad en las tomas de terreno. He participado en todas. El viernes en la noche, se concretó masivamente la ocupación. El mismo día, a las 12 horas, llegó a mi casa el comisario de carabineros, Orlando Rodríguez, y me invitó a visitar los terrenos. Allí, el comisario Rodríguez le dijo a todos los pobladores que no se preocuparan, que ellos sabían que esto [las tomas de sitios] tenia que ocurrir. Incluso les dijo que tenían que trazar las calles. Después me fui al pueblo de Llanquihue, de donde regresé a la una de la madrugada. Por lo que sé, el domingo 9 , el propio Rodríguez encabezó la tropa de carabineros que ametralló a los pobladores.

“En la madrugada del domingo y de regreso de Llanquihue fui detenido en la carretera panamericana por investigaciones, obedeciendo órdenes del gobierno”.


http://pampairigoinpuertomontt.blogspot.com.ar/2009/03/declaracion-de-luis-espinoza-villalobos.html

Versión oficial de la Intendencia Provincia de Llanquihue 10 de marzo de 1969

“En el día de ayer a la medianoche, aproximadamente, 91 familias invadieron ilegalmente 3 hectáreas de terrenos en el sector denominado Pampa Irigoin, junto a la carretera panamericana.
“Esta usurpación, es una de las más numerosas que se han estado produciendo en la ciudad de Puerto Montt en los últimos meses, con gran alarma de los habitantes de la comuna y de la provincia.
“Al respecto, esta intendencia, mantiene instrucciones permanentes para repeler en forma enérgica los atentados en contra del orden público y proteger la tranquilidad social.
“En los hechos que nos ocupan, Carabineros, en virtud de instrucciones superiores procedió previamente a requerir de los pobladores la desocupación del terreno, pero se encontraron con una resistencia agresiva, perfectamente organizada, ya que estos tenían acumuladas piedras, palos, hachas, armas de fuego y otros elementos contundentes, e incluso un sistema de alarma. Al proceder al desalojo, trajo como consecuencia una refriega a raíz de la cual resultaron tres personas muertas, una cuarta fue encontrada en las cercanías del lugar, presumiblemente ajena a los sucesos. Dieciséis heridos civiles y 12, entre oficiales y tropa de Carabineros, con lesiones de diversa consideración. Cabe observar, que con el sistema de alarma planificado por los ocupantes, consiguieron la ayuda de más de mil personas que rodearon y lucharon en contra de Carabineros, que debió hacer uso de elementos disuasivos, como bombas lacrimógenas y disparos al aire.

“Las autoridades de gobierno lamentan las trágicas consecuencias producidas para estas familias modestas, pero ello es el resultado de la agitación y de la incitación irresponsable para subvertir el orden público.
“El instigador irresponsable de estos hechos es el Sr. Regidor y diputado electo, Luis Espinoza, cuya participación ha quedado de manifiesto a través de múltiples declaraciones. El Sr. Espinoza, fue detenido en las inmediaciones del terreno usurpado y en los momentos que la invasión se producía. Ante lo flagrante de la participación del Sr. Espinoza, este fue puesto de inmediato a disposición de la Corte de Apelaciones de Valdivia, por infracción a la ley de seguridad interior del estado.
“La intendencia será inquebrantable para garantizar el orden público, la paz social, el respeto a la autoridad constituida y renueva su confianza en los guardadores del orden público”.


Versión del mayor de Carabineros, comisario de Puerto Montt, Rolando Rodríguez Morban

“Producida la usurpación de los terrenos de Pampa Irigoin, el día 8 de marzo, fue informada la prefectura de Puerto Montt de la comisión de este delito. Se me ordenó comprobar la efectividad del hecho y su magnitud, lo que traté de hacer en el terreno mismo, donde fui insultado, rodeado de una poblada y amenazado en mi integridad física, manifestándoseme por los pobladores, que estaban allí con autorización del Regidor de Puerto Montt, Sr. Luis Espinoza Villalobos, y que nadie los haría salir de los terrenos. Ante esta situación, me dirigí al aludido Regidor para que me aclarara la situación de que yo debía dar cuenta, y me acompañara hasta el predio, a fin de que los ocupantes pudieran escucharme para explicarles lo ilegal de su actitud.

“El regidor Espinoza me acompañó hasta el predio, en el cual uno de los dirigentes de la ocupación me entregó una lista en que figuraban 91 familias con 300 personas ocupantes del mismo, haciéndome saber que estaban decididos a resistir cualquier fuerza que pretendiera sacarlos de su actitud, por lo cual hube de retirarme, luego de conminarlos a que respetaran la ley y depusieran su determinación, haciéndoles presente que estaban inflingiendo leyes penales relativas al derecho de propiedad y del orden público.

“Entre tanto, el Sr. Rociel Irigoin, dueño del predio, había denunciado esta situación en la segunda comisaría de Puerto Montt.
“En vista de lo acontecido, la prefectura de Puerto Montt dio cuentas pertinentes a la Intendencia de la provincia, ordenando la autoridad, en cumplimiento del deber que la obliga a mantener el orden y la paz pública con toda clase de armas, dejando heridos a varios de ellos al llevar a cabo el cometido ordenado y del cual no podía excusarse también por imperativo de la ley , dentro de la cual se actuaba” .

http://pampairigoinpuertomontt.blogspot.com.ar/2009/03/version-oficial-de-la-intendencia.html

PREGUNTAS POR PUERTO MONTT


La ciudad de Puerto Montt, a orillas del golfo Reloncaví, vivió uno de los episodios más trágicos de la historia reciente chilena. El 4 de marzo de 1969 alrededor de noventa familias sin hogar deciden ocupar unos arrabales en la Pampa Irigoin pertenecientes a la acaudalada familia de los Irigoin, uno de los terratenientes más poderosos de la zona, construyendo una serie de casuchas hechas con tablas y chapas de madera y hojalata.

El diputado socialista Luis Espinoza asesoraba a las familias en la ocupación como respuesta ante la negativa de las autoridades de concederles parcelas para construir sus viviendas. Durante los cinco días siguientes se vivió una calma tensa con visitas de los carabineros comandadas por el comisario Rolando Rodríguez Marbán, que el mismo sábado 8 de marzo llegó a decir a los pobladores que estuviesen tranquilos y que trazaran bien las calles no preocupándose ya que nadie les molestaría. Pero al día siguiente las Ordenes del Ministerio del Interior hicieron cambiar radicalmente la situación.
En la madrugada del sábado al domingo el diputado socialista Luis Espinoza fue detenido y acusado de infracción a la Ley de Seguridad Interior del Estado por organizar seis ocupaciones anteriores, llevándole preso a la ciudad de Valdivia. Al amanecer, doscientos cincuenta carabineros asaltaron, por orden del ministro del Interior Edmundo Pérez Zujovic y de su intendente en la provincia de Llanquihue, Jorge Pérez, a los ocupantes de la Pampa Irigoin. Estos, en previsión del ataque, habían preparado un rudimentario sistema de alarmas a base de latas atadas con alambre a baja altura que provocaron un gran ruido que les despertó. Las versiones de lo que pasó después son contradictorias, pero los hechos no: las chabolas fueron incendiadas y once ocupantes murieron acribillados por las balas de las metralletas de los carabineros.
La noticia de un nuevo domingo sangriento corrió rápidamente por todo el país provocando una ola de repudio e indignación instantánea. Los funerales se celebraron dos días después con una gran tensión tras la versión oficial lanzada por el gobierno en la que acusaban a los ocupantes de atacar a los carabineros con piedras y de haber herido a uno de ellos y a los políticos opositores de realizar ofrecimientos demagógicos en materia de viviendas a los sin techo; sin embargo diversos hechos como la ausencia de carabineros heridos en el hospital de Puerto Montt, así como la declaración de la familia Irigoin de haber autorizado la ocupación mientras se arreglaba la situación con la Corporación de la Vivienda (Corvi), provocó numerosas protestas en todo el país culminadas en una masiva concentración en Santiago de Chile, convocada por el Partido Comunista, en la que se defendió el derecho legítimo del pueblo a exigir un lugar donde vivir. Incluso la Juventud Demócrata Cristiana llegó a acusar al gobierno del acto represivo y de su política cada vez más alejada y contraria a los intereses del pueblo.
El autoritarismo creciente del gobierno de Edmundo Frei y de su ministro de Interior, Pérez Zujovic, les llevó a ser marcados como los culpables de la masacre de Puerto Montt como expuso la senadora Julieta Campusano: "Las balas asesinas se llaman Frei, Pérez Zujovic. Ellos han dicho que no tolerarán ocupaciones ilegales. Pero, para ellos, el hambre, la miseria, la vivienda insalubre y la condición de allegados, eso es legal". El cantautor del pueblo chileno, Víctor Jara, compuso la canción "Preguntas por Puerto Montt" en la que acusaba directamente al ministro del Interior por haber ordenado la masacre y marcharse de vacaciones ante las consecuencias de la misma. La canción fue aumentando su popularidad a medida que la del gobierno de Frei se desprestigiaba por momentos y provocaba su derrota en las urnas en las elecciones presidenciales de 1970, que culminaban con la victoria de la Unidad Popular de Salvador Allende.
La masacre que judicialmente quedó impune, sin embargo significó la sentencia para el ministro del Interior Pérez Zujovic, ya que el 8 de junio de junio de 1971, cuando el gobierno ya era ejercido por Salvador Allende, un comando extremista, perteneciente al grupo Vanguardia Organizada del Pueblo (VOP) le ametrallaba cuando conducía su vehículo. La investigación terminó con la localización del comando terrorista y la muerte de tres de ellos, los hermanos Ronald y Arturo Rivera Calderón y Heriberto Salazar Bello. Los correligionarios de Pérez Zujovic, como el escritor Enrique Campos Menéndez, señalaron a los dirigentes del gobierno de la Unidad Popular como los autores intelectuales del crimen y les acusaron de querer transformar el Chile libre y democrático en un gran campo de concentración. La historia, sin embargo, les quitó la razón rápidamente, el 11 de septiembre de 1973 las fuerzas militares derrocaban, tras un golpe militar, al gobierno democrático de Allende, asesinándole al igual que a miles de chilenos que no comulgaban con sus ideales fascistas, como Víctor Jara y Luis Espinoza, torturados y asesinados por el régimen de Pinochet.



Pampa Irigoin, 1969: claves de una masacre

Puerto Montt en 1969 vivía un fuerte crecimiento demográfico. Producto del terremoto del 22 de mayo de 1960 llegaron de las zonas rurales gente que se habían visto afectado de alguna que otra manera por este fenómeno natural, si a nivel nacional el crecimiento poblacional era de 3,4% en el caso de esta ciudad llego al 9,2% lo que hizo aumentar su población en un 50 %. Todo esto, sumado ha la perdida de varias familias puertomontinas de sus hogares por el sismo y la imposibilidad de muchos para retornar al mismo lugar a edificar por razones de seguridad por ejemplo por encontrarse en ladera de cerro llevo al inicio de tomas de terrenos que eran una respuesta de la población a la incapacidad de las autoridades locales y estatales para brindar solución a sus necesidades habitacionales.

Fuera de control

La Pampa Irigoin era un terreno baldío ubicado en el sector alto de Puerto Montt. No era útil para la faena agrícola, eran pantanosos y húmedos de muy mala calidad solo algunos animales de la feria de Osorno pastaban por aquellos días. En 1968 se produjo una toma en el sector por un grupo de 70 pobladores que formaron un comité de los sin casa apoyados por el diputado socialista Luís Espinoza Villalobos. Esta gente de zonas rurales que habían vivido un proceso de proletarización acelerada dejando sus hábitos campesinos y entrando a todos los códigos de la vida urbana tenían una condición laboral precaria (obreros de la construcción, en vialidad, carpinteros, feriantes, vendedores de leña o simples cesantes), que con sus familias arrendaban o vivían allegados en poblaciones marginales de la ciudad.
A pesar de los conflictos con carabineros en diciembre de 1968 los ocupantes le fueron concedidos terrenos que comenzaron a pagar en una cuota de un 10% de su valor real. Sin embargo pronto llegaron 150 individuos más a ocupar terrenos y el 4 de marzo de 1969 esta situación se desbordo con el arribo de otros 400 lo que agudizo la tensión con las autoridades locales.

Un mal plan

Desde que se produjo la ocupación de la Pampa Irigoin carabineros de la quinta comisaría iban constantemente a la población demandando el abandono del lugar. En octubre de ese año se produjo un enfrentamiento que se saldo con tres pobladores heridos a bala y 25 carabineros lesionados.
Cuando en la mañana del domingo 9 de marzo de 1969 por orden del ministerio de interior ejecutada por el Intendente ( S) de la Provincia de Llanquihue Jorge Pérez Sanchez carabineros a partir de las 7 A.M con 200 efectivos inicio el desalojo ingenuamente pensando que ha estos pobladores se los encontraría dormido, pero con un sistema de alarma implementado por los lugareños pronto se detecto la presencia de los uniformados.
La mala decisión de las autoridades centrales para enviar a una fuerza de choque, que ya había tenido roces con los pobladores genera la tragedia. Mientras los carabineros destruyen las precarias construcciones prendiéndole incluso fuego, avanzando a pie y a caballo apuntando con sus carabinas y metralletas a los pobladores, estos con palos y piedras responden a su presencia. Los uniformados sintiéndose sobrepasados disparan balas y gases lacrimógenos lo que con lleva a una hora de enfrentamiento con el trágico saldo de 10 muertos y 50 heridos. Muchas de las victimas que recibieron el balazo por la espalda eran personas que estaban mirando los enfrentamientos o recién estaban levantándose, incluso un bebe murió por efecto de los gases.

La indiferencia de la autoridad

Toda esta situación pudo a verse resulto por una acción más decidida del gobierno de la época por encontrar solución al apremiante problema habitacional que azotada a Puerto Montt. La modernización acelerada de la ciudad encontró autoridades incapaces de hacer las reformas necesarias para asimilar a la nueva población a la urbe. Esta incapacidad es claro en el caso de Pampa Irigoin. El propietario Rociel Irigoin Oyarzún, agricultor, comerciante, masón y bombero, nunca presento una demanda judicial contra los ocupantes, lo único que hizo fue dejar una constancia de los hechos en carabineros. Es más por aquellos días estaban avanzadas las conversaciones con el Ministerio de vivienda para la venta del predio para la construcción de una población CORVI como también regularizar sus impagas contribuciones fiscales.
Esto demuestra que existían objetivamente los caminos para resolver el tema de los terrenos de la Pampa Irigoin, pero prepondero la violencia estatal, signo del fracaso de un gobierno y las autoridades locales que no supieron responder a los ajustes necesarios que requería el proceso de trasformación de esta urbe que entraba a la era de la modernización donde la cultura de masas reinaría.
Wladimir Soto Cárcamo (Antropólogo, Magíster en ciencias sociales)

http://pampairigoinpuertomontt.blogspot.com.ar/2009/03/pampa-irigoin-1969-claves-de-una.html

Autoridades de la época de la matanza de La Pampa Irigoin

-Presidente de la republica: Eduardo Frei Montalva.
-Ministro del Interior: Edmundo Pérez Zújovic.
-Intendente de Llanquihue: Bartolomé Palacios Kallman.
-Intendente Subrogante: Jorge Pérez Sánchez.
-Intendente Subrogante y jefe de plaza: Antonio Espinace. Coronel de aviación.
-Alcalde de Puerto Montt: Sebastián Pesce Ascuitti.
-Regidores: Alejandro Meersohn. 
Hélice de Pérez, Raúl Blanco, Luis Espinoza. Oscar Meza y Arturo Mayorga.

http://pampairigoinpuertomontt.blogspot.com.ar/2009/03/autoridades-de-la-epoca-de-la-matanza.html

Víctimas de la matanza de Pampa Irigoin

-José Santana Chacón [ 64 años].
-David Montiel Valderas [ 34 años].
-Wilibaldo Vargas Vargas [ 31 años ].
-Luis Alderete Oyarce [ 19 años ].
-Arnoldo González Flores [ 34 años].
-Jovino Cárdenas Gómez [ 29 años].
-Federico Cabrera Reyes [ 24 años ].
-José Flores Silva [ 19 años ].
-José Aros Vera [ 27 años].
-Róbinson Montiel Santana [ Bebe de 9 meses fallecido por efecto de las bombas lacrimógenas].

http://pampairigoinpuertomontt.blogspot.com.ar/2009/03/victimas-de-la-matanza-de-pampa-irigoin.html

Matanza en Pampa Irigoin, Puerto Montt

domingo, 15 de septiembre de 2013

La accidentada carrera de un operador a la antigua

Por : Sebastián Minay en Actualidad y EntrevistasPublicado: 05.03.2009



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Estrecho colaborador de Eduardo Frei Montalva, quien lo nombró ministro del Interior, el pediatra Patricio Rojas es hoy cuestionado por su rol en los misteriosos acontecimientos que rodearon la muerte del ex presidente. Ya declaró en la investigación judicial y también en el juicio por las comisiones ilícitas en la compra de los aviones Mirage, como ministro de Defensa de Patricio Aylwin. Su trayectoria ha estado marcada por contradicciones y polémicas. Fue muy amigo del almirante y ex edecán del dictador, Jorge Arancibia; declarado antilaguista, del aylwinismo se pasó a los “colorines”, que trataron de instalarlo en sucesivos puestos en los dos últimos gobiernos. Cuando lo logró, su gestión a la cabeza de las empresas del Estado terminó con cuestionamientos.
No sólo había perdido la confianza y amistad del clan Frei. En los últimos diez años, el médico Patricio Rojas Saavedra (1933) había perdido también gran parte de su influencia. Su rol político parecía revivir de cuando en cuando, más que nada gracias a la obstinada insistencia de los “colorines” -la última de varias corrientes internas de la Democracia Cristiana a la que adhirió- por colocarlo en cargos públicos, en una fase que terminó por opacar su larguísimo paso por el aparato público. El telón cayó en marzo del año pasado con su ruidosa destitución de la presidencia del Sistema de Empresas Públicas (SEP).
Tras desaparecer por algunos meses de la escena pública, Rojas pasó un verano agitado. Dos de los casos judiciales de mayor connotación pública e histórica volvieron a poner su nombre en los titulares de la prensa. En enero, declaró ante el ministro Omar Astudillo por la decisión de compra de los aviones Mirage en 1994, cuando era ministro de Defensa, en el que se investiga el pago de comisiones ilícitas. En febrero, el ministro Alejandro Madrid lo citó para interrogarlo sobre su rol en las horas posteriores a la muerte del ex presidente Eduardo Frei Montalva.
Fue el ex presidente DC quien lo nombró, con apenas 31 años, como subsecretario de Educación (1964-1967) y luego, consolidando su papel de hombre de confianza de Frei Montalva, asumió como ministro del Interior (1969-1970). Tras el regreso a la democracia, volvió al rol ministerial como jefe de la cartera de Defensa (1990-1994) en los años más duros de la transición. Se hizo conocido por su insufrible relación con Augusto Pinochet, quien le pidió infructuosamente al gobierno que lo sacara durante el recordado “boinazo”.
Sus enfrentamientos con el ex dictador son casi míticos a estas alturas. Hay quienes han recordado que Rojas se preparaba concienzudamente para cada encuentro, mientras otros aseguran que el entonces ministro lateaba al general con densas peroratas sobre cómo ganar la Guerra del Golfo (1990 -1991), las que terminaban exasperando al general.
Pese a ello, Rojas hizo buenas migas con otros altos uniformados cercanos a él. Uno de ellos fue el entonces jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional y posterior comandante en jefe de la Armada, Jorge Arancibia, quien había sido edecán de Pinochet. No sería la única contradicción en su carrera.
Mientras fue titular de Defensa, en 1993 Rojas se opuso a que TVN transmitiera la entonces impactante entrevista a Michael Townley en Informe Especial: se temía que el ex agente DINA culpara al ex escolta y entonces secretario privado de Pinochet, el brigadier Jaime Lepe, de haber participado -como integrante de la Brigada Mulchén de ese organismo represor-, del asesinato de Carmelo Soria. Se trataba de la misma unidad encargada de la seguridad de Pinochet y en la que Eugenio Berríos desarrolló y aplicó el gas sarín. La misma que más tarde bajo la denominación de Unidad Antiterrorista (UAT), estaría estrechamente vinculada a la muerte de Frei Montalva.
Patricio RojasRojas operó para que el entonces ministro Enrique Correa presionara al directorio del canal a fin de postergar del programa, a comienzos de agosto del ‘93. Dos días antes de la emisión de la entrevista –que ya había sido anunciada- la cúpula de TVN aprobó la petición de Correa. Jorge Navarrete, entonces director ejecutivo del canal, recordó hace dos años en El Mercurio que el gobierno argumentó que no quería que el reportaje de Informe Especial se leyera como una presión justo en los momentos en que se esperaba un fallo sobre el caso Letelier: “Fue muy complicado y nos afectó. Pero el programa luego salió al aire tal como estaba al inicio. Nos fue bien y lo repetimos”.

En busca del voto militar

Terminado el gobierno de Aylwin, Rojas se fue acercando a un viejo rival del ex Presidente: Adolfo Zaldívar. Sus nexos con él se reforzaron durante la fallida campaña presidencial del hermano del líder colorín, el senador DC Andrés Zaldívar, cuando Rojas hizo de puente entre este último y la directiva que por esos días encabezaba Enrique Krauss. Aunque primero se dijo que asumiría como secretario ejecutivo del comando, al final dicho cargo quedó en manos de Pedro Butazzoni. Rojas debió conformarse con un cupo en el comité político del abanderado.
La campaña le sirvió para reposicionarse, ya que después de 1994 su figuración política había decaído incluso en su partido, donde en 1997 no obtuvo los votos suficientes para integrar la directiva. El protagonismo de los “colorines” en el comando de Zaldívar –donde trabajó codo a codo con Rafael Moreno- le sirvió para aliarse con ellos e imponer controvertidas tesis estratégicas al resto de los consejeros del candidato, especialmente en la definición de cómo enfrentar a Ricardo Lagos.
Una de ellas fue concentrarse en buscar el voto de los independientes de derecha, pese a que en sus columnas y entrevistas insistía en que los independientes lo eran “a secas” y sin apellidos. A esas alturas, Andrés Zaldívar ya había enfrentado el perjudicial respaldo que le había dado el círculo íntimo de Pinochet, que intentó infructuosamente convertirlo en su abanderado -tras desestimar a Joaquín Lavín- y que finalmente se jugó por Arturo Frei Bolívar.
En ese contexto, Rojas lanzó la más polémica de sus apuestas en plena campaña Lagos-Zaldívar: llamó públicamente a las Fuerzas Armadas a votar en las primarias y apoyar al senador DC. La idea trajo de vuelta gruesas críticas de la derecha y de la propia Concertación, desatando choques con el resto del comando y hasta críticas públicas de Jaime Ravinet.
Aunque la derrota de Zaldívar era previsible, en los cálculos más optimistas de su entorno se mencionaba que un triunfo convertiría a Rojas en ministro del Interior, secretario general de la Presidencia o embajador en Estados Unidos; él las descartó, pero sólo pocos días antes de las primarias y cuando no había dudas sobre el resultado. Con este último dato en la mano, muchos en la DC vaticinaron su desaparición de la política activa, más que nada porque durante la campaña se había mostrado como un acérrimo antilaguista; en 1997 había declarado furiosamente que Lagos “no tenía ninguna posibilidad de ser Presidente”, dichos que al día siguiente debió desmentir.

Su agitado “ostracismo”

El ex Presidente Eduardo Frei Montalva junto a Patricio RojasFuera del nuevo gobierno, Rojas se reubicó en la Universidad de Chile, donde además de asesorar al que luego fuera su rector, Luis Riveros (1998-2006), se convirtió en el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Valle Lo Aguirre, que en 1997 había anunciado vistosamente que construiría un enorme Parque Científico Tecnológico en los terrenos de la Laguna Carén. El proyecto le trajo al doctor un nuevo conflicto el 2000, cuando pobladores denunciaron que los desalojarían y los ambientalistas denunciaron irregularidades urbanísticas por las que acudieron a la Contraloría.
La controversia escaló cuando se supo que las poco más de mil hectáreas del terreno habían sido cedidos a la casa de estudios por Bienes Nacionales, menos de dos semanas antes que terminara el gobierno de Aylwin. Además, el Congreso aprobó leyes que le permitieron a la universidad endeudarse por unos US$ 20 millones con el aval del Estado. Con el tiempo, el asunto desapareció de la agenda, aunque la polémica reflotó hace algunas semanas cuando los ambientalistas acusaron que se le quitaba el carácter de área verde la Laguna Carén, lo que interpretan como amenaza cierta de que allí se desarrollarán proyectos inmobiliarios.

Su regreso con Adolfo: en pedir no hay engaño

La llegada de Adolfo Zaldívar a la presidencia de la DC, el 2002, por fin trajo al pediatra de vuelta a la vida partidaria, al asumir la vicepresidencia. Aprovechando uno de los cambios de gabinete en La Moneda, el nuevo timonel insistió para que Lagos nombrara a Rojas como ministro Secretario General de la Presidencia. Pero el recuerdo de su papel en la campaña estaba aún muy fresca: el mandatario no accedió.
Al año siguiente comenzaron a aparecer los primeros cuestionamientos a Rojas por su rol en la misteriosa autopsia de Frei Montalva, a lo que él contestó insólitamente que “no se puede seguir exponiendo públicamente la situación médica del ex Presidente, que fue un gran hombre y del cual tuve el orgullo de ser su ministro. Se hace un gran daño a su imagen cuando se sigue con estas cosas”.
Ya recluido al alero de Zaldívar y con los puentes con los Frei derrumbándose, Rojas siguió tratando de “reingresar” al aparato público. Cuando el 2004 la directiva DC debió bajar al alcalde Hernán Pinto de la reelección en Valparaíso -a raíz de la investigación en su contra relacionada con el Caso Spiniak-, Rojas apareció entre los interesados para competir por ese cupo alcaldicio, nuevamente sin éxito. Al año siguiente, el líder colorín lo propuso como su representante en el comando de campaña de Michelle Bachelet. Al poco tiempo lo reemplazó por Jaime Mulet.
Con la nueva Presidenta ya instalada en La Moneda, Adolfo volvió a la carga y puso al médico en su lista de pedidos para el nuevo gabinete. Al igual como había ocurrido con Lagos, le rechazaron esa petición..

Caída en desgracia

Patricio RojasTanta insistencia finalmente tuvo éxito en el 2006, cuando al ex ministro lo nombraron a la cabeza del Sistema de Empresas Públicas (SEP), lo que lo convirtió en blanco de la ira del alvearismo y del resto de la disidencia a Zaldívar. La oposición a Rojas se trasladó al directorio del SEP, cuando sus integrantes se dieron cuenta de que el nuevo presidente venía a sacar y poner nombres por criterio político y no técnico, algo que nunca disimuló.
También fue duramente criticado por su defensa a brazo partido la gestión de Luis Ajenjo en el escándalo de EFE. Como además previamente había respaldado al ex subsecretario Guillermo Díaz cuando éste fue procesado por el caso MOP-Gate, ambos episodios hicieron que los colorines también cortaran sus relaciones con él y le retiraron su respaldo. El ya acorralado médico intentó un nuevo repliegue y se acercó al alvearismo.
Rojas terminó cavando su propia tumba a fines de marzo del 2008, cuando cuestionó el proyecto de gobiernos corporativos de Hacienda, diciendo: “Discrepo de que los cargos de empresas públicas no son políticos”. Eso indignó al titular de Hacienda, Andrés Velasco, quien luego de obtener el pase de Bachelet, le comunicó su destitución. Según El Mercurio, la noticia se la dio por teléfono con la siguiente frase: “Patricio. El 15 de abril llega otra persona a la presidencia del SEP”.
Fiel a su estilo, el destituido ejecutivo se fue disparando: “Cómo se va a explicar que en Chile se pueda ser médico y acceder a la Presidencia de la República, y que, teniendo esa profesión, no se pueda ser miembro de un directorio.” Su salida fue celebrada en varios sectores, y en el mismo SEP hubo quienes lo retrataron duramente y en off the record, según recogió el mismo diario: “Rojas tiene una forma antigua de hacer política, muy unida a la politiquería, a la Cosa Nostra (apodo con el que algunos conocen al sector DC al que pertenece) de mantenerse en el poder cueste lo que cueste. Velasco es la antítesis. Representa a la tecnocracia que siente que al poder sólo pueden acceder los que están preparados”.

http://ciperchile.cl/2009/03/05/la-accidentada-carrera-de-un-operador-a-la-antigua/

La autopsia de Frei paso a paso

Por : Mónica González en Reportajes de investigaciónPublicado: 06.03.2009


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“¿A quién protege Patricio Rojas?”, preguntó Carmen Frei en agosto de 2006, revelando el quiebre de su familia con el ex ministro de Frei Montalva. Sus palabras adquieren hoy otra envergadura luego de que Rojas fuera reinterrogado por el ministro Alejandro Madrid, quien investiga el asesinato del ex mandatario. El rol de su concuñado, el doctor Patricio Silva Garín en la segunda operación a Frei, la que marca su camino a la muerte; y el secreto en que se mantuvo por más de 20 años la autopsia al ex mandatario y de la que sólo él tuvo conocimiento en su círculo íntimo, son hitos que aún no logra explicar. CIPER reconstituyó paso a paso ese procedimiento, develando una secuencia estremecedora y llena de sugerentes interrogantes. La familia Frei cree que en lo que sucedió en esas horas posteriores al deceso podría estar la clave del caso y por eso pedirá una reconstitución de escena.
El reloj marca las 17:20. La hora exacta en que el corazón de Eduardo Frei Montalva se paraliza. A su lado, una enfermera y el doctor Alejandro Goic. El segundo piso de la Clínica Santa María se agita como un panal de abejas. Minutos después, la noticia estalla por las calles de Santiago y el hall central de la clínica se va convirtiendo en un hormiguero. La gente llega corriendo, se abraza, se escuchan sollozos. La conmoción crece a cada minuto.
Tras la extirpación de una hernia al hiato (el 18 de noviembre de 1981), una operación que parecía simple, las cosas se complicaron dramáticamente hasta precipitarse este 22 de enero de 1982. Ahora todos esperan ansiosos noticias del cuarto piso, donde la viuda, Maruja Ruiz Tagle, rodeada de sus hijos y algunos nietos, inicia el camino de la pérdida. Nadie mira hacia abajo, hacia el subterráneo, allí donde en esos mismos minutos se inicia una extraña operación.
Dos hombres esperan impacientes en el estacionamiento subterráneo. Antes de las 6 de la tarde, una ambulancia aparece. Tres hombres con delantales blancos descienden. Transportan una escalera de tijera y algunos bultos. No hay apretones de mano. Sin perder un minuto, los hombres de blanco son conducidos hasta el ascensor. Descienden en el segundo piso. La pequeña comitiva va directo hasta el único acceso de la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica y traspasan la puerta sin que nadie los detenga. Nadie presta atención a que, a diferencia del resto del personal médico, ellos no llevan distintivo alguno que indique a qué institución pertenecen y tampoco su nombre.
El civil que los guía se detiene frente a una habitación. Los tres hombres de blanco ingresan. La antesala se despliega ante los ojos de los recién llegados. Allí susurran no más de cinco personas. Un breve intercambio de palabras y con la misma rapidez, el trío traspasa la puerta de la habitación habilitada para un paciente especial. En la cama yace Eduardo Frei Montalva. Aún está cubierto por un pijama y sobre su abdomen conserva una venda elástica.
El que se comporta como jefe del trío visitante cierra la puerta. Ninguno de los tres hombres pide la ficha clínica del fallecido, ni a los médicos del establecimiento ni a sus facultativos particulares.
Antes de las 18 horas se inicia la intervención. Lo primero que sacan es la venda del abdomen que cubre la herida infectada de la operación. Sin mediar tregua, proceden a colgar el cuerpo del ex presidente con ayuda de la escalera de tijeras. Uno de ellos coloca agujas en las arterias del cuello, brazos y piernas y le inyecta un líquido que han traído preparado para la ocasión. Dos horas más tarde, los 8 litros de formalina inundan el cuerpo de Frei Montalva, expulsando los restos de sangre y el último calor de su cuerpo.
Es entonces que dos de los tres hombres, los doctores Helmar Rosenberg y Sergio González, ejecutan un corte preciso en el tórax y otro en el abdomen. Y comienza el despojo: el riñón, el hígado, el corazón, el páncreas, los pulmones, el bazo… En ese momento, el tercer hombre en la pieza se percata de que el bazo tiene adosado un apósito.
Dos pisos más arriba la señora Maruja Ruiz Tagle no sospecha lo que está ocurriendo en ese preciso momento en la habitación especial donde está el jefe de familia recién fallecido. En el hall de la Clínica, entre los dolientes que llegan en una procesión creciente, se desplazan inadvertidos dos agentes de la unidad especial de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), cuyos integrantes han seguido paso a paso los movimientos del que hasta ese día era el líder indiscutido de la oposición a Pinochet. Sólo unos minutos bastan para confirmar el impacto demoledor provocado por la noticia de su muerte.
En el segundo piso, el trío continúa su tarea. Cada uno de los órganos extraídos por los dos facultativos va siendo entregado al auxiliar Víctor Chávez, quien los deposita en una bolsa plástica, la que luego acomoda en un container o balde metálico. Cuando el despojo termina, el cuerpo -ahora vacío- es rellenado con gasa. Todo se hace en forma precisa y rápida. Cierran primero el abdomen y luego el tórax y, por último, proceden al maquillaje. Han trascurrido casi cuatro horas. Aproximadamente a las 22 horas los tres hombres salen tan silenciosamente como llegaron.
La llegada del doctor Max Muller Vega, quien le saca una máscara mortuoria al rostro del ex presidente, ha sido una de las pocas interrupciones experimentada por el trío. Casi no sintieron a la enfermera que ingresó y se retiró en puntillas. Tampoco detienen su labor cuando se asoma la hija del difunto, Carmen Frei. Pero nadie los interpela.
El doctor Goic, quien aún está bajo el shock de la muerte del hombre que respeta y quiere, no puede olvidar el instante mismo en que debió constatar su fallecimiento. Con mano trémula firmó el certificado respectivo. Y entre la familia y la multitud que acude para expresar sus sentimientos, el doctor ve a dos personas en la habitación donde acaba de morir Frei, preparándose para ejecutar“un embalsamamiento”. Eso fue lo que dijeron. No se inquieta. Alguien de la familia debe haberlo pedido…
El cuerpo del ex presidente es entregado cerca de las 23 horas a sus hijos. A esa misma hora, el doctor Rosenberg, ya de regreso en el Hospital Clínico de la Universidad Católica donde trabaja, tiene todo preparado para iniciar el examen microscópico electrónico de las muestras. Las introducen en bolsas transparentes, las que Rosenberg procede a sellar sin rotular. Otras muestras las guarda en pequeños cubos de parafina sólida. Y lo más importante: hasta hoy nadie sabe lo que hizo con las vísceras.

Secretos sin respuesta

Cuando la familia de Eduardo Frei recibe su cuerpo, su rostro no tiene huellas de ninguna intervención. Es la misma cara, ahora con los ojos cerrados, que los ha acompañado durante toda su intensa vida familiar. Y ello porque lo único que el equipo del doctor Rosenberg dejó intacto fue el cerebro. Todos ignoran que el corazón de Frei, así como su hígado y otros órganos, ya están en tubos con formalina.
El doctor Rosenberg guardará rigurosamente el secreto de lo que hizo aquella calurosa tarde del 22 de enero de 1982, y que lo tuvo ocupado hasta el amanecer del día siguiente. Lo mismo que el doctor González. Diez años transcurren y nadie pregunta nada. Es el tiempo que tarda Rosenberg en decidirse a transcribir los resultados del procedimiento. Y diez años más deberán pasar hasta que alguien decida revelar la existencia del documento.
Porque dos décadas después de la muerte de Frei Montalva se recibe el mensaje de que existe una autopsia hecha minutos después de su muerte al ex presidente en la misma habitación donde murió.Carmen Frei, la hija del ex mandatario y ex senadora, la mujer que iniciara en 2000 la investigación sobre su posible asesinato ante la mirada escéptica de todos, de inmediato recoge la hebra. Sabe que es una pieza clave del proceso. Tiene la plena convicción de que nadie de su familia autorizó una autopsia. Lo primero será rehacer cada minuto a partir de la muerte del padre. Y lo hace.
Finalmente, se llega al Hospital Clínico de la Universidad Católica, el establecimiento hospitalario al que pertenecerían los patólogos que realizaron la autopsia. Dos años transcurren entre el primer indicio del informe -hasta ese momento desconocido- y su confirmación. En el primer documento escrito que habla de una autopsia, aparece la firma del doctor que dirigió la intervención: Helmar Rosenberg. Además la familia recibe un dato que la dejará sin aliento, el del nombre del hombre que la pidió: el pediatra Patricio Rojas, el ex ministro del Interior de Frei Montalva hasta el día en que le entregó el bastón de mando a Salvador Allende en 1970. El fiel colaborador de Patricio Aylwin entre 1990 y 1994. El hombre que en esos días dramáticos ofició de nexo entre el equipo médico y la familia Frei.
La indignación en la familia Frei se acrecienta. ¿Cómo fue posible que se le hiciera al ex presidente una autopsia en la Clínica y nadie les pidiera la autorización, condición indispensable para su materialización? Pero más importante aún: ¿por qué realizar la intervención en la habitación donde murió Frei? ¿Por qué no llevarlo a un lugar habilitado con mesa de mármol o de metal y agua corriente para que la autopsia se hiciera con un mínimo de garantías de salubridad? ¿Por qué la rapidez, el secreto, la violación de varios reglamentos médicos y legales? No hay respuesta.
Una de las primeras tareas que surgen entonces es identificar al médico de la Clínica Santa María que entre las 17 y las 23 horas de ese 22 de de enero de 1982 está a cargo del pasillo donde estaba ubicada la habitación donde Frei muere. Porque ese facultativo tenía la responsabilidad de resguardar el cuerpo del ex presidente. Y es el único que debió haber impedido o al menos interpelado a cualquier extraño que quisiera acceder a su cadáver.

Ocho páginas que acusan

A partir de ese momento se inicia un carrusel de contradicciones. El doctor Rosenberg dice que realizó “el embalsamamiento” y no una autopsia, por orden del doctor Roberto Barahona, a quien individualiza como el entonces director del Departamento de Anatomía Patológica de la Escuela de Medicina de la Universidad Católica. Y agrega que casi tres meses más tarde, en abril, también por orden de Barahona, le informó de los resultados a los médicos que él identifica como los tratantes de Frei: Patricio Rojas, Patricio Silva y un tercero de cuyo nombre extrañamente todos se olvidaron.
Se equivoca, porque Rojas, como él mismo lo ha repetido, nunca ofició de médico de Frei. Pero en los inicios de la investigación esto no tiene importancia. Y ello, porque los doctores Rojas y Silva niegan toda relación con la autopsia. Tampoco recuerdan la reunión de abril.
El doctor Barahona nada puede decir. Al momento de la muerte de Frei, él estaba enfermo en su casa. Murió siete meses después que el ex presidente. ¿Quién dirigía entonces el Departamento de Anatomía Patológica de la Escuela de Medicina de la Universidad Católica al momento de la muerte de Frei? Otro misterio a resolver.
Los dichos de Rosenberg son nuevamente despedazados cuando finalmente una copia completa del “embalsamamiento” que le hizo a Frei, llega a manos de la familia. Porque en la primera página de ese documento se lee: AUTOPSIA Nª 9/82. NOMBRE: EDUARDO FREI MONTALVA. PATOLOGO: Dr. H. Rosenberg. RESIDENTE: Dr. S. González. FECHA Y HORA: 18 horas. (Ver facsimil de la autopsia en PDF)
Es la primera prueba de que sí hubo autopsia. Tanto así, que fue archivada en los mismos libros en los que se guardan cuidadosamente empastados -de cien en cien- todos los informes de autopsia que allí se practican.
081Ese documento marca también el comienzo de otros descubrimientos. Porque cuando se procede a periciarlo, y casi a simple vista, se percibe que tiene características totalmente distintas a los otros informes que ese empaste contiene.
Rosenberg explica. Dice que guardó sus apuntes y la grabación de los análisis por aproximadamente diez años. Y que fue entonces que decidió transcribir los resultados, tarea que le encomendó a Carmen, la secretaria del Departamento de Anatomía Patológica e hija del extinto doctor Barahona.
Esa es la explicación del cirujano y patólogo Helmar Rosenberg Gómez, 74 años, de por qué el “Informe de autopsia N° 9/82” a Eduardo Frei Montalva, que se despliega en 8 páginas, no tenga el mismo tipo de letras que las otras empastadas en el mismo tomo. Y que sea evidente que fue pegoteada a destiempo. Más curiosa es la anexión del examen histológico, que se hizo en época totalmente distinta.
Las fotografías de microscopía electrónica también desaparecieron. Un pequeño desorden por cambio de sede –afirma- está en el origen. Y no existe ficha médica adjunta. Para esa irregularidad no hay respuesta. Tampoco hay explicación para la inexistencia de un diagnostico clínico. ¿Dónde están entonces los resultados que afirma haber informado en abril de 1982 a los doctores Patricio Rojas y Patricio Silva?

LA SOCIEDAD ROSENBERG-GONZALEZ

Si la autopsia de Frei demoró 20 años en ser descubierta, los misterios que la rodean han sido menos resistentes. Porque la versión de Rosenberg tuvo una contraparte brutal. Y ello porque Carmen Barahona no reconoció el informe de autopsia archivado. Y hubo otro recuerdo importante: su padre efectivamente estaba enfermo al momento de la muerte de Frei, por lo que no era el director del departamento. El jefe era el doctor Benedicto Chuaqui. Un problema: Chuaqui nunca vio el informe de la autopsia practicada a Eduardo Frei. Así lo afirmó en una muy temprana indagatoria. Peor: el doctor no podrá decir lo que logró descubrir cuando quiso saber por qué le habían ocultado el informe de Frei. Murió en 2003.
Un misterio que sigue sin resolver es cómo se explica que el equipo médico encabezado por Rosenberg llegara a la Clínica Santa María sólo minutos después de la muerte de Frei (17:20). Porque lo que Rosenberg y su equipo confirman es que partieron desde el Hospital Clínico de la UC a la Clínica Santa María alrededor de las 17 horas de ese 22 de enero. Y el informe de autopsia consigna la hora de inicio: 18 horas.
Un apoyo importante le ha brindado a Rosenberg el doctor Sergio González Bombardiere. Los recuerdos de este patólogo de 55 años, jefe desde el 2000 del Departamento de Anatomía Patológica de la Escuela de Medicina de la Universidad Católica y quien lo secundó en la autopsia practicada a Frei, son casi idénticos a los de Rosenberg.
Lo que no calza es que Rosenberg, con 33 años en el Departamento de Anatomía Patológica de la Escuela de Medicina de la Universidad Católica, y González, con 27 años en el mismo, insistan en que no hay nada extraño en el embalsamamiento que se le hizo a Frei. Primero, fue una autopsia. Incompleta, pero autopsia. Segundo, los datos ciertos de ese centro médico indican que no hay registro de que alguna vez se haya hecho una intervención similar a la de Frei en otro establecimiento hospitalario y menos en la habitación del paciente. ¿Por qué la excepción y la urgencia? No hay respuesta.
La solidaridad entre ambos podría explicarse porque no sólo son compañeros de trabajo desde 1981, tres años después de que González se titulara, sino también socios desde 1993. La última empresa conjunta lleva por nombre “Profesionales e Inversiones Médicos Patólogos Asociados”.
En cuanto a Patricio Rojas, los recuerdos de Carmen Barahona han sido lapidarios. Porque sin titubear afirmó que, al momento de la muerte de Frei, su padre estaba en su casa enfermo, y que Patricio Rojas lo llamó para solicitarle la autopsia al cuerpo del ex mandatario.
En su declaración judicial del año 2003, publicada por La Tercera, Patricio Rojas reconoce el hecho que calló por dos décadas: “Efectivamente se hizo un protocolo de autopsia, realizado por un médico del Hospital Clínico de la Universidad Católica, tuvimos el cuidado de hacer el examen anatomopatológico y tuvimos los informes de este examen. Como yo no era el médico tratante, no fui yo el que recomendó a la familia que se practicara la autopsia, pero cuando me consultaron no me opuse, pudo ser el doctor Goic o el doctor Silva. También, comenté la necesidad de contar con exámenes tanatológicos para tener la certeza de la causa de su muerte, pero ignoro si se hicieron o no, y si así fue no tuve acceso a los resultados”.
La información oficial, que recibió también Rojas de parte de los médicos de la Universidad Católica, fue que la causa de muerte del ex presidente fuer una septicemia no controlada. Pero el documento que lo acredita no aparece, sino que sólo se conoce el informe anatomopatológico. Ante de la duda creciente de que pudo haber sido contaminado por agentes químicos en forma deliberada, su cuerpo fue exhumado en 2005 y las muestras enviadas a FBI, sin obtenerse resultados positivos. Pero después, otros importantes análisis se han practicado. Y de su resultado sólo sabe el ministro Alejandro Madrid, quien decretó desde entonces que ninguna de las partes tiene acceso al sumario.
Patricio Rojas se ha defendido de las dudas sobre su rol en los procedimientos que tuvieron lugar en las horas posteriores a la muerte del ex presidente. Y ha descartado las evidencias de una posible intervención de terceros, diciendo que sólo son “conjeturas”.
La réplica más dura que ha tenido Rojas ha sido de parte de Carmen Frei. El 31 de agosto de 2006, en entrevista con Radio Cooperativa, afirmó: “¿Conjeturas? ¡Por favor! Más que evidencia: yo vi la escalera en la pieza y me sacaron de ella porque a mi papá le estaban haciendo una autopsia”. Y concluyó reiterando una frase que aún hace eco: “¿A quien protege Patricio Rojas?”.
Dos años y medio más tarde, ninguna de las declaraciones de Patricio Rojas han convencido a los hijos Frei, los que no entienden cómo uno de los hombres de máxima confianza de la familia les ocultó por más de 20 años que se había hecho una autopsia cuyo procedimiento está lleno de irregularidades.
Por ello, el próximo paso que la familia Frei pedirá será la reconstitución judicial paso a paso de la autopsia. Una diligencia que seguramente podría despejar misterios y unir las pocas piezas que aún faltan para que el juicio sea caratulado como “asesinato”.
http://ciperchile.cl/2009/03/06/la-autopsia-de-frei-paso-a-paso/

Todas las muertes conducen a Berríos

Por : Mónica González en Reportajes de investigaciónPublicado: 08.12.2009



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El juicio por el asesinato del ex Presidente Eduardo Frei Montalva está directamente vinculado a otros cinco crímenes que tienen a Eugenio Berríos y la fabricación secreta de armas químicas durante la dictadura como eje central. Los seis procesos están concentrados en las manos del ministro Alejandro Madrid, en una investigación que ya acumula diez años.
El juicio por el asesinato del ex Presidente Eduardo Frei Montalva está directamente vinculado a otros cinco crímenes que tienen a Eugenio Berríos y la fabricación secreta de armas químicas durante la dictadura como eje central. Los seis procesos están concentrados en las manos del ministro Alejandro Madrid, en una investigación que ya acumula diez años.
El químico de la DINA, cuyo cadáver fue encontrado en abril de 1995 en una playa de Uruguay con impactos de bala en la cabeza, había sido sacado clandestinamente del país cuatro años antes. Su fuga fue ejecutada por un equipo del grupo más secreto de la Brigada de Inteligencia del Ejército (BIE), encabezados por los escoltas de Pinochet, que le dieron muerte junto a militares uruguayos que lo tenían bajo su custodia cuando intentó escapar.
Existe certeza sobre cómo se ejecutó la salida de Eugenio Berríos hacia Uruguay. Una operación que tuvo por objeto evitar que Bañados interrogara al hombre que “sabía mucho”. Su escape se concretó el 26 de octubre de 1991, poco después de que la abogada Fabiola Letelier le pidiera al ministro Adolfo Bañados que interrogara al químico de la DINA en la investigación por el asesinato del ex canciller Orlando Letelier. Se trataba de un testigo estelar.
Michael Townley había confesado que en un principio se pensó matar a Letelier (en Washington, septiembre de 1976) con gas sarín, un agente químico letal inventado por los nazis en la Segunda Guerra Mundial y perfeccionado por Berríos en un laboratorio de la DINA. Tan avanzado estaba el plan inicial que Townley recordó haberse embarcado en 1976 en un vuelo de Lan portando“un frasquito de perfume Chanel Nº 5 que me había dado mi esposa y que yo había llenado con sarín”.
Cuando el ministro Bañados dictó el 8 de noviembre de 1991 la orden de detención en contra del químico de la DINA, ya era tarde: Berríos estaba clandestino en Uruguay, país al que llegó vía Argentina el 29 de octubre. El ministro Bañados ignoraba que en su propio despacho la BIE tenía un topo que les informó de la orden antes incluso que fuera firmada.
Sólo ahora se entiende el por qué de los millones de dólares que se gastaron en la operación para sacar a Eugenio Berríos del país. No eran los autores del crimen de Orlando Letelier lo que Pinochet y sus custodios del BIE temían que revelara el químico. Bañados ya tenía ese cuadro claro. Eran otras muertes que en ese momento, recién iniciada la recuperación de la democracia, permanecían ocultas y podían detonar problemas mayores. Incluso de defensa nacional por el destino y uso potencial que se les daría a las armas químicas fabricadas en laboratorios del Ejército.
Desde 1999, fecha del inicio del juicio por el secuestro y homicidio de Berríos, primero la jueza Olga Pérez y luego el ministro Alejandro Madrid -junto al mismo equipo policial integrado por el prefecto Nelson Jofré y la inspectora Palmira Mella- han ido armando pieza por pieza un puzzle macabro.
Primero se esclareció el crimen de Renato León Zenteno, conservador de Bienes Raíces de Santiago, asesinado por un equipo de la DINA. El crimen se perpetró el 30 de noviembre de 1976, dos meses después de ser asesinado Letelier, en el propio departamento de León Zenteno. El protocolo de autopsia dice que murió víctima de una “toxemia aguda inespecífica”.
Uno de los agentes que participó en el asesinato confesó que al dejar la escena del crimen, Berríos reparó en que el frasco de perfume con gas sarín había quedado olvidado en la mesa de noche de León Zenteno. Ya era tarde. No podían regresar. Muchos años después, cuando se revisó el viejo expediente archivado, la sorpresa de los investigadores de Madrid fue mayúscula: en las fotos tomadas por los peritos se ve nítidamente el mismo frasco descrito por el agente de la DINA en su confesión.
¿Por qué matar a León Zenteno? Por una simple razón. Éste se oponía a traspasar ilegalmente a sociedades de la DINA terrenos en la Reina Alta de los que fueron despojados opositores al régimen. De cualquier forma, el ex conservador de Bienes Raíces de Santiago no fue obstáculo para los propósitos de la DINA. En esos mismos terrenos hoy se levantan sólidos y hermosos conjuntos residenciales para militares.
Ha quedado establecido judicialmente que Berríos formó parte de la Brigada Quetropillán de la DINA, un laboratorio que funcionó en la casa que Michael Townley y su esposa Mariana Callejas compartían en Lo Curro. En ese laboratorio se desarrolló el proyecto “Andrea”, destinado a producir armas químicas para la eliminación de opositores y, eventualmente, para ser usados en algún conflicto con países vecinos. Sarín, Soman y Tabun fueron algunas de las toxinas químicas desarrollados por Berríos y el científico Francisco Oyarzún Sjoberg, quienes trabajaban bajo las órdenes directas de Manuel Contreras.
El gas sarín obtenido en la casa de Lo Curro fue probado por primera vez en abril de 1976, utilizando perros y hasta un burro. También se experimentó con ratones y conejos.
Una de las primeras víctimas humanas fue el poeta Luis Waldo Silva Caunic. Después fue el turno del diplomático español Carmelo Soria, quien fue secuestrado en julio de 1976 y conducido a la casa de Lo Curro. Cuatro meses después ocurrió el asesinato del conservador de Bienes Raíces de Santiago. Y en marzo de 1977 la víctima provino de las propias filas del organismo dirigido por Manuel Contreras.
Manuel Jesús Leyton Robles, un cabo de Ejército adscrito a la DINA, había sido detenido en 1977 por robo de autos y uno de ellos pertenecía a un detenido desaparecido. En su declaración a Carabineros dijo que lo hacía por encargo de la DINA. Poco antes de ratificar sus dichos ante un tribunal fue eliminado con gas sarín, aunque oficialmente el Ejército adjudicó la muerte a “causas naturales”.
Treinta años después Alejandro Madrid estableció la verdad y, de paso, demostró por primera vez que la DINA utilizó gas sarín para la eliminación de personas. Por este juicio hay 13 ex agentes procesados, entre los que se cuentan los médicos Hernán Taricco Lavín, Pedro Valdivia Soto y Osvaldo Leyton. La enfermera Eliana Carlotta Bolumburu Taboada, quien cumplía un rol clave en la Clínica London de la DINA y luego de la CNI, también fue vinculada.
A partir del asesinato de Letelier, en septiembre de 1976, se desató una fuerte pugna entre el jefe de la DINA, coronel Manuel Contreras, y el jefe de la entonces Dirección de Inteligencia Nacional del Ejército, general Odlanier Mena. Este último objetaba los brutales y desprolijos procedimientos de Contreras.
Entonces, de acuerdo con el testimonio de Michael Townley, Contreras decidió matar al general Mena “mediante la incorporación de una bacteria mortal en su café” que había sido proporcionada por Berríos. El plan se frustró porque en esa oportunidad Mena prefirió un agua de yerbas.
En 1978, una vez que la participación de Townley en el crimen de Letelier quedó al descubierto y fue reclamado por Estados Unidos y expulsado a ese país ante la presión de su gobierno, Berríos y su laboratorio de Lo Curro se trasladaron al Complejo Químico e Industrial del Ejército en Talagante. El hombre al mando: el coronel Gerardo Huber, uno de los mandos operativos de la DINA, asesinado tras el escándalo que provocó el descubrimiento de un cargamento de armas rotulado como material sanitario cuyo destino final era Croacia.
Las armas químicas fabricadas por Berríos cobrarían nuevas víctimas el 8 de diciembre de 1981, el mismo día que Frei Montalva se agravó para ya no recuperarse y era operado por tercera vez por el doctor Patricio Silva Garín.
Mientras en la Clínica Santa María el ex mandatario comenzaba a evidenciar signos de muerte, en la Cárcel Pública un grupo de cuatro presos políticos del MIR y otros dos reos comunes experimentaban los mismos signos, a raíz de un envenenamiento. Adalberto Muñoz Jara, Guillermo Rodríguez Morales y Ricardo y Elizardo Aguilera lograron sobrevivir al ataque, aunque con serias secuelas. Sin embargo, dos presos comunes -Víctor Corvalán Castillo y Héctor PachecoDíaz- que compartieron almuerzo con los miristas, murieron a causa de una “intoxicación aguda inespecífica”. Nunca se investigó sus muertes.
Sí lo hizo el juez Madrid y su equipo, logrando establecer la identidad de los funcionarios de Gendarmería que tenían vínculos con los organismos represivos, además de acreditar que la intoxicación fue provocada con toxinas botulínicas fabricadas en el Instituto Bacteriológico del Ejército. El episodio lleva la marca de fábrica de Berríos.
Cuando las verdaderas circunstancias de la muerte de Frei Montalva comienzan a despejarse, es el turno del envenenamiento de la Cárcel Pública. Pero antes, se espera la sentencia en primera instancia por el secuestro y homicidio de Eugenio Berríos. Veintiuna personas serán condenadas, entre ellas cuatro generales de Ejército y tres altos oficiales del Ejército de Uruguay.
Sobre el destino de las armas químicas el secreto se mantiene. Y Berríos se llevó a la tumba los nombres de los otros personajes molestos a los que se eliminó con su fabricación letal.

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