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miércoles, 1 de diciembre de 2010

Fiscalía "no perseverará" en caso de paquistaní detenido por explosivos


Mohamed Saif Ur era acusado de portar "trazas" de material derivado del TNT.
No se hallaron "antecedentes suficientes para fundar una acusación"




El Ministerio Público formalizó ante el 4° Juzgado de Garantía de Santiago su decisión de "no perseverar" en el caso del ciudadano paquistaní Mohamed Saif Ur Rehman Khan, formalizado por porte de explosivos, luego que fuera detenido por la policía en la embajada de EE.UU. en la capital.
Según el oficio que envió el fiscal Alejandro Peña al tribunal, la determinación se tomó porque las diligencias realizadas terminaron "sin haberse reunido los antecedentes suficientes para fundar una acusación".
Posteriormente a la prensa, Peña comentó que "la fiscalía siempre investiga con igual celo no sólo las circunstancias que configuran o agravan la responsabilidad penal, sino también aquellas circunstancias que puedan atenuar o extinguir la responsabilidad penal de los imputados" y "en base a eso se realizaron todas las diligencias y no hay antecedentes que permitan fundar la acusación".
La audiencia respectiva fue fijada para el próximo 27 de diciembre.
Según el Laboratorio de Criminalística de la policía uniformada (Labocar), en los documentos y teléfono celular del extranjero había supuestas trazas del explosivo tetrill, relacionado con el TNT.










http://www.cooperativa.cl/fiscalia-no-perseverara-en-caso-de-paquistani-detenido-por-explosivos/prontus_nots/2010-12-01/155654.html





domingo, 21 de noviembre de 2010

Saif Khan, acusado de terrorista islámico: “Hinzpeter no está trabajando para los intereses chilenos”


Detenido el 10 de mayo pasado en la embajada de Estados Unidos, cuando se le encontraron trazas de explosivos en sus pertenencias, el pakistaní Muhammad Saif-Ur-Rehman Khan pasó a ser un enemigo público islámico en la “guerra chilena contra el terrorismo”.
En un departamento de la zona oriente de Santiago, la madre y el padre de Saif Khan, pasan sus días en Chile. “Mi hijo sufrió un montaje, así lo indican todas las irregularidades que hemos conocido”, asegura don Mahmood Ahmed Khan. Al verlos, cuesta creer que Saif sea un “peligro para la sociedad”, como lo considera el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter Kirberg, luego de que se le encontrara una proporción inferior al 0,01% de tetryl, una sustancia potencialmente explosiva en grandes cantidades.
Saif Khan y su familia aprovecharon el fin de semana largo del 11 de octubre para olvidarse por un par de días del caso. Él nunca imaginó que se vería envuelto en una pesadilla kafkiana donde se le ha acusado de tener lazos con musulmanes radicales, conexiones con el Mapu Lautaro y el asesinato del Cabo Moyano, de lazos con los anarquistas del “caso bombas”, los mapuche, en fin, todo lo que se ha tratado bajo el epíteto “terrorista”.
Estudiante de hotelería, Khan vino a Chile por consejo de María Catalina Allende -cónsul honoraria de Chile en Islamabad (capital de Pakistán) y vieja conocida de su familia- quien le señaló que acá podría aprender español y trabajar en su área. Llegó a mediados de enero pasado y entró a estudiar el idioma a la Escuela Fronteras.
Una de las primeras cosas que hizo al llegar fue buscar donde orar y, además, relacionarse con gente de su cultura. Así llegó a la mezquita As Salam, lugar donde conoció a un sirio y a un egipcio, sindicados como radicales musulmanes por la prensa y el Ministerio del Interior.
Según la información que reprodujeron los medios, Khan iba todos los días a la mezquita, lo que él desmiente, ya que “estaba todo el día estudiando y trabajando y sólo iba algunos viernes”, como lo hacía en su país. Con la ayuda de los conocidos, Khan encontró un lugar más barato donde vivir y arrendó una pieza en una casa de calle Erasmo Escala, donde una semana después llegó a vivir el egipcio y donde conoció a su actual novia y compañera, Lorena Cotroneo Reyes.
CONEXIÓN SIRIO-EGIPCIA
-La prensa y las autoridades hablaron de que el sirio y el egipcio eran “radicales islámicos”…
-Eso es falso. Salah Eddin es un sirio que llegó hace más de diez años y que trabajaba como vendedor ambulante. Era muy pobre, pero de muy buen corazón. Viajó en junio a Damasco a ver a su padre enfermo, pero le informó a la policía.
El egipcio se enamoró de una chilena y se vino a Chile. Trabaja en una joyería. Tuvo problemas con su polola y vivió un tiempo en mi pieza; luego se casó.
Ellos declararon, no están prófugos, porque nadie los está investigando por nada. La prensa ha dicho que desaparecieron, lo que es una tremenda mentira. Las autoridades han confundido a los medios y los medios han confundido a la gente.
Estas dos personas eran personas normales, con problemas como todos, trabajadores, no unos musulmanes terroristas.
-También se habló de un maletín con explosivos y de un teléfono celular -el que le quitaron y fue peritado- que le pertenecería al sirio…
-El celular que supuestamente dio positivo de trazas de explosivos lo compré en Inglaterra hace tres o cuatro años, cuando viví ahí, y para ocuparlo acá sólo le cambié el chip. La prensa dijo que había noventa y tantas llamadas al sirio, pero eran las veces que él me pinchaba y yo le devolvía, porque no tenía plata y yo me ofrecí a preguntar consejos médicos a mi padre para su mujer enferma.
“FUI A LA EMBAJADA PORQUE NO TENÍA NADA QUE ESCONDER”
-Usted ha señalado que antes de ir a la Embajada se le acercaron tres personas que parecían agentes de inteligencia…
-El viernes 7, al mediodía, recibí una llamada de un funcionario que se identificó sólo como “Bill” (ahora sé que era el cónsul William Whittaker), y me pidió que fuera el lunes a las 3 de la tarde a la Embajada para confirmar mi nombre. A mí me pareció muy raro que tuvieran mi número y supieran mi nombre, así como lo que me pedían, ya que tengo visa estadounidense vigente. Lo comenté con mis cercanos, a todos les pareció raro, pero me dijeron que fuera porque, seguramente, era algo de rutina. Yo dudé en ir, pero no tuve miedo porque no tengo nada que esconder.
-¿Pasó algo más que le pareciera raro ese día?
-Tras terminar mi oración, como a las 13.30 horas, en las afueras, me abordaron tres estadounidenses que dijeron ser turistas, pero no lo parecían. Yo fui amable con ellos, me hicieron varias preguntas, muy pauteadas, de varios temas y de religión. Hablamos como 15 minutos. Yo les pregunté hasta cuándo estarían, que podía llevarlos a la escuela, que habían norteamericanos, pero se pusieron a la defensiva y dijeron que se iban. Ahí yo relacioné a estas personas con la llamada que había recibido. A la misma gente de la mezquita les pareció extraño, porque habiendo muchas personas se acercaron sólo a mí. Sinceramente, yo sentí que eran del FBI.
-Y el lunes, ¿que ocurrió?
-No fui a trabajar y llegué a las 13:30 a la embajada, con todos mis documentos en mi mochila. Llamé al anexo que me dio “Bill” (3301), y tuve que esperar un rato hasta que vino una persona de nombre “David” (el delegado del Departamento de Seguridad, David Kuhlow). Pasé el detector de metales, entregué mi celular, me quedé con la mochila y me dejaron esperando en una pequeña oficina hasta que llegó “Bill”, quien me conversó como tratando de hacerme sentir cómodo. Llegó otra persona de nombre “José” que me pidió mis documentos para fotocopiarlos. En total, me tuvieron como dos horas esperando ahí. Después me di cuenta que estaba encerrado. Entonces tomé un teléfono fijo que había y llamé al anexo 3302, por si alguien me contestaba (la prensa señaló que había llamado a la aduana peruana). A esa altura estaba estresado, no sabía qué pasaba con mis papeles, y debía irme porque tenía una reunión con mi jefe a las 5 p.m..
Después de una hora encerrado, llamaron al teléfono y me dijeron que era la policía, que me sacara los zapatos y los pusiera en la mesa, que me sacara la ropa. Yo les dije que me estaban humillando, pero la persona que traducía les dijo otra cosa: “Me están poniendo nervioso”.
Me sentí muy mal porque me hicieron ir ahí, no chequearon las cosas delante mío, me dejaron encerrado, me hicieron desnudarme mostrándome a una cámara.
Ahí me dijeron que me vistiera y quedara quieto y entró un hombre con ropa grande (antibomba de la policía chilena) con un perro que ni siquiera se me acercó. Me pidieron que saliera de la pieza y un policía chequeó mis manos con una máquina, porque “olía a químicos”.
Afuera le dije a Kuhlow que todo esto era porque yo era pakistaní y musulmán, que estaban jugando conmigo y que esto era una puñalada en la espalda. Él dijo que sólo hacía su trabajo.
-¿Y entonces lo entregaron a la policía chilena?
-El policía no sabía qué hacer conmigo. Luego de un rato me llevaron a la comisaría. No me dijeron que estaba detenido, sólo que los acompañara y en la Comisaría nadie sabía nada. A las 19.30 horas recién me dijeron que estaba detenido. No me leyeron mis derechos, nadie hablaba en inglés.
Luego, detectives me mostraban fotos de gente, que si los conocía, pero yo no los había visto nunca. Me interrogaron cada media hora hasta la 3 ó 4 de la mañana, con un intérprete que hablaba un mal inglés. Después supe que me interrogaba Francisco Jacir (Fiscal metropolitano oriente). Yo le dije que tenía mucha hambre, no había comido nada desde el mediodía, pero él no me ofreció ni un vaso de agua, sólo estaba interesado en “el egipcio”. Cuando yo le explicaba lo que había pasado en la Embajada decía que era mentira, cuando yo nunca he mentido en mi vida.
-¿Firmó algo?
-En ese estado, el Fiscal me forzó a firmar un documento, que leí y noté que el intérprete había cambiado el significado de lo que dije y era bastante más corto que su declaración en español. Al final de la hoja decía que me habían leído mis derechos y yo le pregunté cuáles eran mis derechos: Jacir me dijo que mi derecho era firmar el documento.
-¿Y luego lo trasladan a la Cárcel de Alta Seguridad (CAS)?
-Luego me llevan a constatar lesiones y en la madrugada a la CAS, donde quedé aislado en una habitación que tenía un puro colchón. Luego me cambiaron a otra celda en el tercer piso y en el día podía compartir con los otros presos, que me ayudaron.
Conocí a mi abogado el martes en la noche y el viernes recién se controló la detención (lo que no ocurre ni siquiera con ley antiterrorista).
“NO ME DECLARARÉ CULPABLE DE ALGO QUE NO HICE”
-¿Qué siente frente a toda esta situación?
-Yo todavía no entiendo el objetivo de esto, pero estoy seguro que es discriminación y una vulneración de todos los derechos humanos. Por otro lado, hay elementos que confunden a la gente. Primero, con el tema del egipcio, salió en la prensa que habían allanado su casa dos días después y habían encontrado trazas de explosivos. Sin embargo, él no está ni estuvo detenido ni el Ministerio del Interior se querelló. Después, el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, dijo que tiene pruebas de yo que tendría que ver con el grupo (sic) Lautaro y con células terroristas que estarían operando acá. Luego, me trataron de vincular con los mapuche, con el sirio, con el “caso bombas”.
Pero yo tengo una pregunta ¿Cuál es el crimen que yo cometí en Chile? Ninguno (las supuestas trazas fueron encontradas en territorio estadounidense), y se ha me tratado como a un terrorista.
Además ¿Por qué me llamaron a la Embajada? Ni siquiera la empresa interna de seguridad sabía lo que pasaba. Los funcionarios invocaron la inmunidad diplomática y no declararon, por tanto, eso nunca se sabrá.
-¿Hay un montaje, a su juicio?
-Sí. Primero, en la Embajada se probó que no tenía nada en mis manos ni en mi cuerpo. Luego, el Fiscal Jacir ocultó la información sobre la presencia de los tres detectives que fueron a mi pieza, sin orden alguna (y que me investigaban hace un mes), descubiertos por Carabineros que esperaban afuera una orden judicial….
-A usted le allanan la casa cuando todavía está en la Embajada, como si hubiese habido una orden de las autoridades estadounidenses en Chile para ello. ¿Es así?
-Sí, ni siquiera estaba detenido y ya había policías afuera de mi casa, eso está en los reportes (y por eso el Tribunal considera que puede haber una prueba adulterada). Cuando me estaba sacando la ropa en la Embajada ellos ya estaban ahí. ¿Y por qué el dueño de la casa abre mi pieza, si estaba cerrada con llave (contrario a lo que dicen los policías)?…
En esto han caído varios, no sólo el Ministerio Público, que decidió no apelar en contra de mi libertad, también el ex embajador Paul Simons ya no está en Chile; Stanley Stoyl (FBI en Chile que llamó a uno de los detectives que fueron a mi casa, don Sergio Leal) ya no está en Chile (…)
Otra cosa es que el Fiscal anterior negoció con mi defensor un acuerdo para que yo me declarara culpable y estuviera sólo 20 días en la cárcel, pero yo jamás me declararé culpable de algo que no hice. Porque no resultó este acuerdo, el Fiscal fue removido y se puso a Alejandro Peña (a cargo, además, del “caso bombas”).
Y yo me pregunto: ¿Cómo es posible que en la Embajada yo haya pasado todas mis cosas con mis propias manos y después mis manos no tenían nada, cuando el tetryl es sumamente pegajoso?
En las noticias dicen que yo pasé por una máquina cuando entré y ésta sonó de inmediato, lo que es completamente falso.
-Según su opinión, ¿Qué rol cumple el Ministerio del Interior en este caso?
-No me gusta involucrarme en los temas de la política sucia, pero él debe tener algún problema sicológico para manejar la rabia, no entiendo por qué quiere probar que yo soy un terrorista, sin pruebas, contrariando al propio Tribunal, que dice que no hay elementos para aplicarme la Ley Antiterrorista, sólo el “control de armas”, por las trazas.
Ahora, dicen que están esperando los resultados de unos peritajes (a petición del querellante Ministerio, se extendió el plazo de investigación por 60 días), que no sabemos dónde se están realizando, quizás en Estados Unidos. El Ministerio del Interior dice en un principio que tiene pruebas y hasta ahora no tiene nada.
-¿A esta altura del caso, este Ministerio, representado por Rodrigo Hinzpeter Kirgberg es el único querellante?
-Es que Estados Unidos ya logró lo que quería: Que yo apareciera en la prensa como terrorista (agradezco que no me hayan llevado a Guantánamo, porque tenían la atribución de hacerlo). Yo creo que él tiene algún interés personal en este tema. Él quiere decir que acá hay terrorismo y que yo lo soy, o quizás quiera ser parte de esa estúpida guerra contra el terrorismo. En mi opinión personal, quiere estigmatizar a los musulmanes y pakistaníes.
-El corresponsal en Chile de Telesur, Alejandro Kirk, afirma que Hinzpeter estuvo en Israel tras terminar sus estudios secundarios en Chile, a la misma edad que los jóvenes israelíes hacen su servicio militar, y que Israel tiene un ejército de reserva -las comunidades judías repartidas por el planeta- a quienes considera sus ciudadanos. ¿Tiene opinión sobre esto?
-No estoy seguro, y quizás nunca lo vamos a saber, pero la gente tiene que ponerse a pensar en eso. Después de escuchar la otra vez en la Corte otra mentira más del fiscal Pablo Sabaj, respecto a que, supuestamente, yo tendría en mi computador (requisado) cuatro pasaportes adulterados de gente palestina (¡Me encantaría verlos, porque no los mostraron!…. ¡Sólo lo dijeron!). Ahora creo que esto tiene alguna relación con Israel.
Yo creo que si Hinzpeter está forzando la entrada de la “guerra contra el terrorismo” en Chile, no está siendo responsable con su papel de autoridad chilena, no está trabajando para los intereses chilenos, y eso es muy grave. Él sólo habla de terrorismo, terrorismo, terrorismo, pero no hay terrorismo en Chile. La gente en Chile debe reflexionar sobre esto.
-¿Crée que tendrá justicia?
-Yo respeto a la Corte chilena, espero que esto se acabe pronto, pero el daño que nos han hecho no lo van a reparar. Los países que tienen justicia tienen bendiciones, los que no, se convierten en esclavos de otras naciones.
Ellos podrían haber pedido disculpas, asumido su equivocación, pero en la última audiencia me di cuenta que no han cambiado nada, siguen inventando cosas. Pero todo tiene un límite.
Por Cristóbal Cornejo y Ariel Zuñiga
El Ciudadano N°89, octubre 2010

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Entregan documentos desclasificados en EEUU sobre dictadura Pinochet


17 DE NOVIEMBRE DE 2010
Los documentos recogen "de forma muy clara" la intervención de Estados Unidos en el golpe militar del 11 de septiembre de 1973 y su apoyo al régimen militar.




Más de 20.000 documentos desclasificados en Estados Unidos, que confirman que este país instó y apoyó el golpe de Estado de Augusto Pinochet en 1973 en Chile, llegaron hoy a Santiago, donde se incorporarán a la base de datos del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.
Los documentos, que fueron entregados al museo por el director del Chile Documentation Project del National Archive de la Universidad George Washington, Peter Kornbluh, recogen “de forma muy clara” la intervención de Estados Unidos en el golpe militar del 11 de septiembre de 1973 y su apoyo al régimen militar.
Entre otros archivos, la documentación recoge una conversación que mantuvieron en junio de 1976 en Santiago el general Pinochet y el consejero de Seguridad Nacional y posterior Secretario de Estado durante la presidencia de Richard Nixon (1964-1974), Henry Kissinger, en la que éste le traslada su apoyo.
“Deseamos que el suyo sea un gobierno próspero. Queremos ayudarle y no obstruir su labor”, dijo Kissinger a Pinochet, minutos antes de pronunciar un discurso sobre derechos humanos ante la Organización de Estados Americanos (OEA).
“Está siendo víctima de todos los grupos de izquierda del mundo y su mayor pecado no ha sido otro que el de derrocar un gobierno que se convierte al comunismo”, añadió.
Según Kornbluh, Kissinger “era el arquitecto del programa que intentó derrocar a Allende entre 1970 y 1973″.
“Él era la persona más responsable de ayudar económica y militarmente a Pinochet a consolidar su régimen”, aseguró.
Kornbluh, que es autor de varios libros sobre la dictadura chilena, el más reciente “The Pinochet File: A Declassified Dossier on Atrocity and Accountability”, ha ejercido un papel importante en la campaña que ha permitido desclasificar los archivos secretos del Gobierno de Estados Unidos.
De los casi 24.000 documentos entregados a Chile, 2.000 son de la Central de Inteligencia Americana (CIA) que, según rezan los escritos, ya desde el año 1971, dos años antes del golpe, presionó a favor de un golpe de Estado contra el Gobierno de Salvador Allende.
El material entregado, ordenado en cuatro colecciones, incluye transcripciones de algunas de las conversaciones telefónicas que mantuvo Kissinger, y que posteriormente robó, así como información de cómo Pinochet y el ex jefe de la policía secreta (DINA), Manuel Contreras, intentaron encubrir el atentado al ex canciller Orlando Letelier, cometido en Washington en septiembre de 1976.
Según Kornbluh, estos documentos podrían ayudar en los procesos judiciales abiertos actualmente sobre crímenes contra los derechos humanos cometidos durante la dictadura, además de contribuir al “veredicto de la Historia” y a educar a la próxima generación.
Tras una detallada presentación de los documentos, que fueron mostrados a los periodistas, Kornbluh instó a los gobiernos a promover leyes de transparencia y a presionar por la desclasificación de este tipo de archivos donde “podemos encontrar muchas respuestas a las preguntas que la Historia nos deja”.
“Estos documentos deben contribuir a darnos poder y a ayudar a hacer avanzar la justicia y la dignidad en Chile”, indicó.
En tanto, la directora del Museo, la ex ministra de Bienes Nacionales, Romy Schmidt, se mostró “honrada” con una donación que “enriquece nuestra historia y la del mundo y contribuye a que algo así no vuelva a ocurrir”.



http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2010/11/17/entregan-documentos-desclasificados-en-eeuu-sobre-dictadura-pinochet/

jueves, 11 de noviembre de 2010

A Jovino el diablo le pasa la factura

JOVINO Novoa, senador y presidente de la UDI.
Una ofensiva mediática, como pocas en los últimos años, se puso en práctica para desacreditar algunas de las declaraciones de Gema Bueno, la joven que figura como una de las principales testigos en la investigación que realiza el magistrado Sergio Muñoz en relación con una red dedicada al abuso y explotación de menores, entre otros delitos.
La operación parece tener como objetivo principal recomponer la imagen pública del senador Jovino Novoa, muy deteriorada tras haber sido señalado por Gema Bueno como uno de los hombres que intimó con ella en una casa de El Arrayán, propiedad del empresario Claudio Spiniak, donde se realizaban desenfrenadas y aberrantes orgías con la participación protagónica de adolescentes de ambos sexos.
Gema Bueno ha descrito con detalles sorprendentes varias características anatómicas del dirigente de la UDI, que sólo pudo haber conocido tras haber observado prolijamente, y en más de una ocasión, el cuerpo desnudo del político.
La mujer recuerda una marca en el hombro, la distribución pilosa, ciertas manchas en sus genitales, la forma de sus piernas y de su vientre, describe minuciosamente sus manos, su pene, el grosor de su barba, el aroma de su perfume, el modo de andar, su forma de hablar, entre otras características que sólo ha escuchado el juez Muñoz.
Si la muchacha miente, es posible inferir dos alternativas: una, que conoció a un socías del senador gremialista; la otra, que alguien le describió centímetro a centímetro la geografía del cuerpo de Novoa.
¿Es posible suponer que detrás de descripciones tan precisas también exista una conspiración o complot para comprometer al ex subsecretario del Interior de la dictadura?

El hermano
del senador

Nada es descartable hasta que el ministro Muñoz no revele los resultados de su investigación. Ese instante marcará el inicio de una nueva serie de análisis y especulaciones sobre un proceso que al parecer ocupará la atención del país durante todo el año.
En cualquier caso, el papel de Gema Bueno ha sido sólo uno de los aspectos que ha tenido que examinar el juez Muñoz para desentrañar la oscura red tejida por Spiniak y varios de sus más cercanos colaboradores, vinculados al comercio carnal con adolescentes, la prostitución y las drogas.
Otro aspecto poco conocido, que también roza al senador Novoa, es la relación que tendría su hermano, el abogado Héctor Novoa Vásquez, con la denominada “red Spiniak”.
Héctor Novoa adquirió cierta connotación pública a mediados de los 90, cuando apareció vinculado en negocios con el llamado “rey de la chatarra”, Edgardo Bathich, y algunos colombianos presuntamente relacionados con el narcotráfico.
El juez Muñoz, según informó El Mercurio, ha inquirido personalmente a Spiniak sobre sus relaciones con el hermano del senador de la UDI.

Complot en las sombras
La publicitada detención de Spiniak, amplificada interesadamente por Carabineros a través del canal 13 de TV a fines del año pasado, fue seguida por la difusión pública de los rumores que implicaban a los senadores Novoa y Carlos Bombal, de la UDI, y al demócrata cristiano Andrés Zaldívar, como participantes en las inusuales “fiestas” organizadas por el dueño del exclusivo gimnasio Go Fitness & Spa.
En la puesta on the record de los rumores participaron periodistas de diferentes medios, entre ellos TVN, Chilevisión, Plan B y radio Biobío, además de la diputada de RN, Pía Guzmán, de reconocida labor en la lucha contra pedófilos y pederastas.
Los dichos de la diputada, quien no mencionó nombres, produjeron el efecto de un mazazo demoledor en el corazón del gremialismo, que reaccionó aseverando ser víctima de un complot urdido para dañar al partido, a la Alianza por Chile y, principalmente, a la candidatura presidencial de Joaquín Lavín.
En esa operación, según la UDI, habrían participado integrantes de algunas ONGs, menores presuntamente abusados, ciertos parlamentarios del PPD -Guido Girardi, María Antonieta Saa y Antonio Leal-, además de periodistas y otros profesionales cercanos al tema de la explotación sexual de niños.
La UDI ha sospechado también de Sebastián Piñera, a quien creen informado previamente de los rumores y culpan de no haber hecho nada para impedir que la diputada Pía Guzmán formulara sus polémicas declaraciones.

La primera fuente
La primera mención de los nombres de los senadores es uno de los aspectos que ha concentrado el interés del ministro Sergio Muñoz en las últimas semanas. Para intentar precisar cuál fue la fuente inicial, tomó declaraciones a casi una docena de periodistas de los más diversos medios, quienes escucharon y/o hicieron públicas las identidades de los parlamentarios.
Y es aquí donde la UDI concentra sus sospechas de complot. Varios de sus dirigentes conocen en profundidad los mil modos de generar un rumor, transformarlo en “trascendidos de prensa”, y no dejar huellas visibles en la operación.
Saben también que casi todos los medios tienen (o tenían) un especial cuidado en no divulgar nombres vinculados a un rumor no confirmado, particularmente si es una destacada figura pública.
Es de suponer que los periodistas citados por el juez Muñoz se ampararon en el secreto profesional, para no identificar sus fuentes, por lo que el magistrado posiblemente debió tratar de reconstituir las reuniones, entrevistas y llamados telefónicos realizados por los profesionales de la prensa en aquellos días.
Si logra identificar a la “primera fuente”, el ministro -conocido por lo acucioso de su trabajo- estará en condiciones de esclarecer la eventual manipulación de los medios de prensa para enlodar a los senadores mencionados. Y ello podría resultar en una inducción calculada y planificada, o en una simple conducta irresponsable que contó con la complicidad de periodistas y editores, los que a su vez transgredieron normas de ética profesional.

demonios
de la tentacion

A fines de los años 80, tanto las policías como los funcionarios de algunas ONGs, advirtieron el aumento del comercio sexual infantil. En la Plaza de Armas, en los alrededores del cerro Santa Lucía, en Plaza Italia, en Providencia, en algunas rotondas aledañas al centro, niños y niñas ofrecían servicios sexuales de todo tipo a las más variadas tarifas.
Los teléfonos públicos ubicados a metros de la Catedral de Santiago servían como improvisados buzones de mensajes a la creciente demanda de “carne fresca”. Al mediodía y tras el término de la jornada laboral vespertina, los adolescentes eran llamados a oficinas o departamentos de cita, subidos discretamente a lujosos vehículos o conducidos a residencias más alejadas.
Pero en esos años, salvo algunos balbuceos de denuncia en cierta prensa, todo ocurría con disimulo y nadie se inquietaba mayormente.
A comienzos de los 90, la renaciente clase política debutaba en el Congreso y algunos jóvenes diputados empezaban a disfrutar de fama y prestigio social. En las filas de la derecha, el senador Jaime Guzmán se esforzaba por llamar al orden a varios de sus discípulos con sobredosis de vanidad o aires de seductores que presagiaban una posible infidelidad conyugal. En RN, en el PPD, en el PS y en la DC también se experimentaba el reencuentro con el poder y el halagador e inesperado éxito de los políticos con el sexo femenino. No obstante, en la mayoría de los casos, nunca pasó más allá de algún ocasional desliz o de un amorío furtivo. Todo ello, además, con la comprensión, tolerancia o indiferencia de la opinión pública, mucho más preocupada de sus roles como políticos que de sus devaneos amorosos.

Todo es publicable
Desde el año 2002, en cambio, los chilenos empezaron a conmoverse con los abusos sexuales a menores. Algunas redes dedicadas a la pornografía infantil, denuncias de relaciones incestuosas y abusos contra menores perpetrados por sacerdotes, en Chile y en el extranjero, abrieron ventanas a los patios de la perversión, instalada en la vecindad de los barrios pobres o acomodados, en medio de una sociedad moderna y liberal ansiosa de nuevos placeres y experiencias intensas.
Los medios de comunicación, a su vez, decidieron introducirse en los dormitorios, en los guardarropas y en las camas de las figuras públicas. “Es lo que la gente quiere”, argumentaron ciertos editores, pidiendo más y más escándalos a sus periodistas. Las cámaras y micrófonos ocultos reemplazaron al trabajo metódico y riguroso de los reporteros; las declaraciones explosivas y las acusaciones personales, suplantaron a la entrevista profunda y meditada.
En este escenario, mediático y populista, bajo la consigna de “nos preocupamos de los problemas reales de la gente”, es que a la UDI le estalló en la cara el más vulgar, escabroso y deleznable de los temas: el abuso de menores en situación irregular.

El gremialista duro
Lo sorprendente es que los otros senadores mencionados por la prensa en estos meses (Bombal, Zaldívar, Nelson Avila y Carlos Cantero) hayan optado por mantener un perfil bajo, reafirmando su integridad moral y diluyendo paulatinamente las acusaciones en su contra. En palabras simples, la gente les cree. ¿Por qué no ocurre lo mismo con Jovino Novoa?
En primer lugar, porque las declaraciones de Gema Bueno apuntan en su contra. Y en segundo lugar, pareciera ser que su imagen de pinochetista intransigente, de gremialista duro, de ex funcionario mercurial, de enemigo de sus aliados, de poco simpático y lejano a la gente, le está pasando la peor de las facturas.
Novoa no tiene nada de lo que poseen Andrés Chadwick, Juan Antonio Coloma, Hernán Larraín, Jaime Orpis o incluso Patricio Melero, que parece esforzarse para hablar duro y golpeado. Novoa se quedó en el gremialismo que se oponía a la Unidad Popular, que se mudó a Mendoza para ayudar a la “resistencia democrática” y que después pasó por ciego, sordo y mudo en la investigación para aclarar el asesinato de Tucapel Jiménez.
No pocos son los analistas y observadores políticos que han considerado que es un retroceso para la UDI haber puesto a Jovino Novoa en la presidencia, cuando el partido aún no sale de la UTI. Creen que ha sido un gesto de lealtad y respaldo exagerado y riesgoso, pues ocurra lo que ocurra con la investigación del juez Muñoz, y aunque se realicen las más rebuscadas intervenciones cosméticas para lavar su imagen, en el inconsciente colectivo Jovino Novoa desde hace rato que es culpable.

Las nuevas explicaciones
Al cumplirse casi seis meses con el caso Spiniak cotidianamente en las portadas de los diarios y en los titulares de los noticieros de televisión, los costos para la UDI, para muchos de sus dirigentes, para la Alianza por Chile y para la candidatura de Joaquín Lavín han sido considerables. La afiebrada reacción de su presidente, Pablo Longueira, le costó el cargo, tras una operación política feroz que reveló el verdadero carácter autoritario y arbitrario del modo de hacer política del candidato presidencial derechista y de sus más cercanos asesores.
Hasta ahora se conoce el estancamiento de Lavín en las encuestas, y el desplome de la candidatura de Raúl Alcaíno a la alcaldía de Santiago. Pero pronto empezarán a publicarse las evaluaciones en las comunas, en los distritos y en las circunscripciones senatoriales.
Es en los sectores populares de las zonas urbanas y rurales donde conviven las mujeres pobladoras con el abuso de menores, el alcoholismo, la violencia intrafamiliar y la drogadicción. Muchas de ellas fueron el plus electoral que llevó a la UDI a transformarse en el primer partido del país, mujeres modestas que se alejaron del PDC y de la nueva Izquierda más liberal y vanguardista.
Allí la UDI clavó sus banderas, para mostrar cómo no eran ciertas las ofertas de quienes llegaban de los barrios más acomodados, se bajaban de modernos vehículos, bien vestidos, para hablar de progresismo, y crecer con equidad.
Las convencieron de que los únicos capaces de darles más progreso, trabajo, vivienda, salud y educación eran los candidatos de la derecha, verdaderos representantes de la moral y de las buenas costumbres, que sabían cómo se multiplica el dinero y se invierte en el bien común. Ahora los candidatos de la UDI tendrán que salir nuevamente a buscar electores, pero esta vez lo más probable es que tengan que dar otras explicaciones, bastante más complicadas



http://www.puntofinal.cl/565/jovino.htm

La Historia Oculta del Régimen Militar

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