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martes, 20 de agosto de 2013

Las denuncias que acusan al coronel Labbé de tortura en Tejas Verdes

20 DE AGOSTO DE 2013
Adelanto de la investigación periodística contenida en el libro “El Despertar de los Cuervos”

“Patricio Salvo está completamente seguro de que vio a Cristián Labbé ese día en la sala de torturas. No tiene dudas”, es una de las citas del nuevo libro del periodista Javier Rebolledo. El texto aborda la historia de cuatro prisioneros, detenidos en los albores de la dictadura, al interior del primer campo de concentración que hubo en Chile. De sus páginas, adelantamos parte del capítulo 17. Se trata de, hasta ahora, desconocidos testimonios contra el ex alcalde de Providencia.

por 


Quien cuenta el episodio que se detalla a continuación, es Héctor Patricio Salvo Pereira, aspirante a oficial de reserva antes del golpe de Estado en el regimiento de ingenieros militares Tejas Verdes. Con la organización del aparato represivo en dicho lugar, Salvo pasó a conformar parte de la Agrupación de Patrullaje Nocturno, comanda por el mayor Mario Alejandro Jara Seguel, conocido entre los soldados como “El Papi” y brazo derecho del director del regimiento, el entonces teniente coronel Manuel Contreras Sepúlveda. La función de la agrupación era detener personas, allanar lugares, prestar guardia personal a las familias de los altos oficiales de Tejas Verdes, y también torturar.
Salvo, quien prestó testimonio para El Despertar de los Cuervos, declaró judicialmente este episodio hace poco más de un mes en la Corte de Apelaciones de San Miguel, donde se sigue una causa por los crímenes cometidos en Tejas Verdes. Es el primer militar que reconoce a Cristián Labbé en el centro de torturas, lo que se suma al testimonio (que recoge el mismo libro en un capítulo anterior) de Anatolio Zárate, quien declaró judicialmente que fue torturado por el ex alcalde de Providencia.
El acontecimiento narrado se desarrolla en el subterráneo del casino de oficiales del regimiento. El lugar fue acondicionado exclusivamente para la tortura de detenidos, quienes permanecían presos a poco más de un kilómetro de distancia, en el campo de prisioneros número dos. Eran llevados periódicamente hasta este lugar para recibir tormentos de parte de un grupo torturador dependiente de Manuel Contreras e integrado por el mayor Jorge Núñez Magallanes y el capitán Klaus Kosiel Hornig, entre otros.
Labbé junto a otros oficiales de la naciente DINA, instruía a los aspirantes a agentes, en un conjunto de cabañas —expropiadas por Manuel Contreras a la CUT— ubicadas en el balneario Rocas de Santo Domingo, también a poca distancia de Tejas Verdes y el campo de detenidos. Los nuevos agentes, alojaban y entrenaban en las cabañas, y asistían al subterráneo del casino de oficiales donde se aplicaban los tormentos, con el fin de observar las torturas y aprender como aplicarlas. En total, los tres lugares —el subterráneo del casino de oficiales, el campo de detenidos y las cabañas de la CUT, como centro de formación— conformaban un triunvirato destinado a foguear a los prospectos de la DINA.
A continuación, parte del texto:
–Vamos, necesito que me acompañes al subterráneo. Tengo que mostrarte algo.
Entraron por el ingreso interior del casino. Al bajar las escaleras vio el perchero al frente. Normalmente, los especialistas de la tortura dejaban ahí su chaqueta de trabajo y la cambiaban por un delantal blanco, ad hoc para la situación. Jara se quitó su chaqueta y dejó ahí su boina granate. Le llamó la atención que en uno de los percheros, otro delantal había sido sacado y en su lugar se encontraba una boina de color negro.
Bajó detrás de Jara por el pasillo hasta una de las habitaciones del subterráneo. Ahí estaba Kosiel y, a su lado, el mismo hombre que casi había llegado a los balazos con el Papi. Ambos con sus delantales blancos. A su alrededor, unos cinco detenidos, entre hincados y acostados, con el estómago hacia el piso, amarrados los brazos tras la espalda, en malas condiciones. Parecían torturados. Si hubiera andado con casco, se le hubiera caído de la impresión.
—Te presento a Patricio Salvo, jefe de patrullaje nocturno —dijo Jara con su buen tono habitual, como si nada. Salvo, él es el teniente Cristián Labbé. Viene a Rocas de Santo Domingo. Está haciendo un curso para los futuros agentes.
Es justamente esta unidad desde la cual Cristián Labbé cumplió su labor. Se trataba de un grupo de elite compuesto prácticamente en su totalidad por comandos salidos de la Escuela de Paracaidistas y Fuerzas Especiales de Peldehue y cuyo rol fue dar seguridad a Pinochet, su familia y, en un comienzo, al resto de los integrantes de la Junta de Gobierno. Pero según reconoció el propio subdirector de la DINA, Pedro Espinoza Bravo, el trabajo de Mulchén incluía también «operaciones clandestinas», tal como lo hacía la Brigada Lautaro, que fue guardia de Contreras y, al mismo tiempo, grupo exterminador en el cuartel Simón Bolívar de La Reina.
Se saludaron cordialmente. Labbé reaccionó del mismo modo que Jara, como si el enfrentamiento ni siquiera fuera un mal recuerdo (unos días atrás, Salvo había presenciado una disputa entre Jara y Labbé que casi había terminado a balazos). En ese mismo instante, uno de los detenidos levantó la cabeza y miró hacia donde estaban ellos. «Creí que el hombre había reconocido mi voz de alguna parte. Algún allanamiento o, simplemente, me buscó por instinto. Labbé también se dio cuenta. Caminó hacia el detenido, levantó la pierna y le dio un tacazo fuerte, seco, en la espalda».
–¿Qué estái escuchando, sapo?
Tras un profundo quejido, el hombre cayó de nuevo a su posición original.
Luego, Jara conversó un par de palabras más con Kosiel y Labbé, de forma animada. Con camaradería. Parecía una locura, pero bueno, se debieron haber arreglado en algún momento sin que él se enterara. Por lo menos vio a Labbé ahí durante un par de semanas. Yendo y viniendo, desde Rocas hacia Tejas Verdes. Se veía como parte de ese núcleo cercano a Jara.
Luego de su paso por Tejas Verdes y Santo Domingo, Cristián Labbé partió a la capital para realizar su trabajo de seguridad presidencial por encargo de la DINA.
Para ordenar su estructura, las unidades bajo el mando de la Brigada de Inteligencia Metropolitana (BIM) —creada en Rocas de Santo Domingo— se habían dividido en dos grandes agrupaciones: Caupolicán y Purén, para dar caza al MIR y al Partido Socialista, respectivamente. Algunas agrupaciones, sin embargo, quedaron fuera del mando de la BIM, dependiendo directamente de Manuel Contreras. Una de ellas era la Brigada Mulchén.
Es justamente esta unidad desde la cual Cristián Labbé cumplió su labor. Se trataba de un grupo de elite compuesto prácticamente en su totalidad por comandos salidos de la Escuela de Paracaidistas y Fuerzas Especiales de Peldehue y cuyo rol fue dar seguridad a Pinochet, su familia y, en un comienzo, al resto de los integrantes de la Junta de Gobierno. Pero según reconoció el propio subdirector de la DINA, Pedro Espinoza Bravo, el trabajo de Mulchén incluía también «operaciones clandestinas», tal como lo hacía la Brigada Lautaro, que fue guardia de Contreras y, al mismo tiempo, grupo exterminador en el cuartel Simón Bolívar de La Reina.
Del análisis de las declaraciones de agentes de la DINA e información anexa se obtuvo que en una primera etapa Labbé integró la Agrupación Pisagua, apéndice de Mulchén y destinada a la seguridad presidencial.
Mulchén ha sido un fantasma para la justicia chilena. Su única acción «encubierta» y luego «descubierta» fue el crimen del diplomático español y militante comunista Carmelo Soria, asesinado por agentes de Mulchén el 16 de julio de 1976. Lo torturaron, luego le fracturaron el cuello y, finalmente, lo lanzaron cuesta abajo en el sector de La Pirámide por un barranco, con botellas de alcohol en el interior del vehículo, simulando que había muerto en un accidente. En la tarea habrían recibido la cooperación de la Brigada Lautaro, su hermana en «operaciones clandestinas».
Cristián Labbé declaró judicialmente: «Fui destinado a la seguridad domiciliaria del Presidente Pinochet», rol que comenzó a cumplir «luego del 11 de septiembre de 1973» y se mantuvo ahí «hasta el año 1978», lo que significa que cuando ocurrió el crimen de Soria habría estado cumpliendo labores en dicha unidad.
Al cruzar los datos biográficos entre el jefe de Mulchén, Guillermo Salinas Torres, procesado por el crimen de Soria, y Cristián Labbé se obtiene que tuvieron el mismo camino en la DINA. Para el 73, ambos estaban destinados a la Escuela de Paracaidistas y Fuerzas Especiales de Peldehue. Salinas era capitán y Labbé teniente. Luego, los dos fueron llamados desde ahí a integrar el equipo de seguridad de Augusto Pinochet y ambos viajaron a Santiago para efectuar la seguridad directa en su casa. En otras palabras, trabajaron juntos.
Para el crimen de Soria, como jefe de Mulchén, Salinas fue quien dio la orden de eliminarlo.
Otra de las pocas huellas que ha dejado Mulchén respecto de sus «operaciones clandestinas» se encuentra en la declaración judicial del jefe de la Brigada Lautaro, Juan Morales Salgado, quien situó a los agentes de Mulchén en el centro de exterminio Simón Bolívar el mismo día que ahí envenenaron a dos ciudadanos peruanos con gas sarín. Fue un ensayo, ya que era una de las posibilidades para eliminar al ex canciller Orlando Letelier. Finalmente se optó por una bomba bajo su auto y en la acción participaron agentes de Lautaro y Mulchén en conjunto.
Si Labbé integró la seguridad presidencial entre 1973 y 1978, como él mismo lo declara, significa que también habría estado dentro de la Brigada Mulchén cuando se eliminó a los peruanos y en la caza a los militantes del Partido Comunista y sus dineros, con el fin de seguir financiando su estructura.
Patricio Salvo está completamente seguro de que vio a Cristián Labbé, ex alcalde de Providencia, ese día en la sala de torturas. No tiene dudas. Como a esas alturas tenía el ojo aguzado y estaba entre sus funciones controlar el tránsito de todos los vehículos en el regimiento, incluso se dio cuenta que el Volkswagen rojo de Klaus Kosiel, el segundo de la Secretaría de Estudios, por esos días era manejado por Cristián Labbé. Kosiel se lo había prestado. Quizás eran amigos. Durante esos días vio el Volkswagen estacionado en el cuartel Rocas de Santo Domingo y afuera del casino de oficiales.


http://www.elmostrador.cl/pais/2013/08/20/las-denuncias-que-acusan-al-coronel-labbe-de-tortura-en-tejas-verdes/

sábado, 17 de agosto de 2013

Las privatizaciones de la dictadura


La privatización de empresas durante la dictadura de Augusto Pinochet provocó al Estado chileno una pérdida de 6.000 millones de dólares según el informe final de una Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados, a partir de datos aportados por la Contraloría General de la República
La comisión no investigó las privatizaciones realizadas por los gobiernos de la Concertación que incluyen las empresas de agua potable y un sinnúmero de otras actividades económicas y sobre todo la privatización o extranjerización de la empresa estatal ENDESA por la que el grupo estatal ENDESA español pagó 500 millones de dólares por el control de un patrimonio equivalente a unos 10 mil millones durante el gobierno de Ricardo Lagos. Ni la entrega del control y propiedad con contratos leoninos de Emos; ESSBIO y otras empresas de suministro de agua potable; ni la semi privatización de los ferrocarriles; las carreteras; las cárceles y otras realizadas en los distintos gobiernos de la Concertación.
También el informe no señala que dichas „privatizaciones“ son simples órdenes del FMI que en Chile ha podido actuar con amplia libertad, mientras sus políticas „privatizadoras“ fracasaban escandalosamente en Argentina y en Europa.
Es decir, el informe no pone en duda la eficacia y el valor económico social de dichas „privatizaciones“ sino que acentúa el „robo“ realizado por la dictadura al dañar el patrimonio estatal directo en 6.000 millones de dólares.
El daño causado por las „privatizaciones“ concertacionistas en costo social, en traslado de los costos a la población por las „privatizaciones“ de las comunicaciones, el agua; y la electricidad no es mencionado por la Comisión ad hoc del parlamento chileno.
Tampoco se habla del daño que alcanza a unos 20 mil millones de dólares anuales causado por la “privatización” de la gran y la mediana minería nacional.
La Comisión tiene por objeto evidente „posicionar a la Concertación como un referente aceptable para la izquierda“, como señaló un diputado en Valparaíso.
El documento concluyó que el fisco entregó 15.888 inmuebles pertenecientes a Bienes Nacionales, de los cuales 11.000 fueron traspasados directamente a manos privadas durante el régimen militar.
Apenas el 20 por ciento de las tierras expropiadas durante la Reforma Agraria se mantuvo en poder de campesinos. La superficie perdida por el Estado a manos de funcionarios y terratenientes pinochetistas equivale a la suma de las regiones de Valparaíso, O’Higgins, Maule y Metropolitana.
La investigación parlamentaria estableció que 725 empresas, que estaban en manos del Estado en septiembre de 1973, fueron vendidas a un precio irrisorio, para ser controladas por grupos económicos que surgieron y se consolidaron durante la dictadura. El informe determinó que por la venta de sólo 30 empresas públicas entre 1978 y 1990, el Estado perdió más de 2.200 millones de dólares.
La Compañía de Acero del Pacifico (CAP) fue vendida en 105,5 millones de dólares, cuando su valor real ascendía a 811,5 millones de dólares, y la pérdida patrimonial en el caso de la Sociedad Química y Minera de Chile (Soquimich), alcanzó a 261,9 millones de dólares.
Julio Ponce Lerou, yerno de Augusto Pinochet, asumió la presidencia de Soquimich en 1980, con la misión de sanearla. Veinticinco años después, la empresa, que ahora se llama SQM, y que aún preside Ponce, aparece como líder mundial en los negocios de fertilizantes de especialidad, yodo y litio, con 20 filiales en diferentes países y utilidades por 184,9 millones de dólares en 2004. El negocio ha sido muy ’sano’ para él.
El Estado dejó de percibir también 184 millones de dólares por la venta de la azucarera estatal Iansa, a la que está vinculado el senador independiente relacionado al partido derechista Unión Demócrata Independiente (UDI), Marco Cariola. La UDI, el partido del candidato presidencial Joaquín Lavín, está conformado por cuadros civiles del régimen militar, que hoy pretenden distanciarse del anciano dictador.
En octubre de 1982, José Yuraszeck, hoy connotado dirigente de la UDI, ocupó la gerencia general de Chilectra. La empresa ya había sido dividida en las filiales Chilmetro, Chilgener y Chilquinta. Luego de privatizarla y con sólo 2% de la propiedad de Chilectra, Yuraszeck consiguió un crédito de 65 millones de dólares en el Banco del Estado, con el que compró a Corfo un 20% de la empresa que el dirigía en nombre de todos los chilenos. El Estado le dio empleo y poder, le prestó dinero y le vendió las acciones. Negocio redondo.
La enajenación de Endesa representó una pérdida de 895,6 millones de dólares, la de Chilgener 171,1 millones de dólares, la de Chilectra de 96,4 millones de dólares y la del Banco de Chile 66,9 millones de dólares.
En los años 80, la propiedad del diario ‘La Tercera’ era del Banco del Estado, por una deuda de la familia Picó Cañas. Días antes de la salida de Pinochet, el gerente general del Banco, Álvaro Bardón, entregó la propiedad de la empresa periodística a Álvaro Saieh y los hermanos Abumohor a cambio de un crédito blando del Banco Osorno. El grupo Copesa hoy controla los diarios ‘La Tercera’, ‘La Cuarta’ y ‘Diario Siete’, la revista ‘Qué Pasa’ y las radios ‘Duna’ y Zero. El actual presidente del Banco del Estado, Javier Etcheverry afirma que la operación significó un perjuicio de 273 mil UF para el patrimonio del Banco.
El informe de los diputados dice que: ‘Fue legal vender sin licitación. Fue legal que los mismos que diseñaban las privatizaciones y fijaban los precios de las acciones pudieran posteriormente comprarlas. Fue legal que no se pagaran los préstamos al Estado o que se renegociarán cuando se necesitaba. Por lo tanto, se debe concluir que todo el proceso privatizador se desarrolló en Chile con normas legales decretadas ad-hoc por una dictadura’.
Lo que no dicen los diputados en su informe es que si bien esos manejos fueron „legales“, no fueron legítimos y por lo tanto carecen de validez realmente legal.
¿Cómo p8ede ser „legal“ un traspaso de propiedad sancionado por un gobierno que en si es ilegítimo e ilegal?.
La Comisión concluyó que: los nombres de los controladores de los grupos económicos que surgieron durante las privatizaciones corresponden en gran medida a los tecnócratas que las planearon desde la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) o fueron interventores de empresas estatales; como Julio Ponce Lerou, con el grupo Soquimich; Roberto de Andraca, con el holding CAP; José Yuraszeck, que dio origen al grupo Endesa, Chilectra, Enersis y Pehuenche; los grupos de Hurtado Vicuña y Fernández León, o el grupo Penta de Carlos Alberto Délano, que hizo su fortuna luego que se crearan las AFP.
Las conclusiones de la Comisión se enviaron al Consejo de Defensa del Estado para que determine responsabilidades penales y se oficie a Corfo para que solicite a la Corte Suprema el nombramiento de un ministro en visita. La Comisión sugiere al Contralor de la República el inicio de sumarios y pedir al ministro Vicepresidente de la Corfo que exija indemnizaciones.
Este proceso privatizador fue posible sólo por la existencia de una dictadura que tuvo su propia legalidad y que ‘no consideró éticamente reprochable que funcionarios de Corfo, pasaran a ser dueños o directores de las empresas privatizadas’. Las consecuencias de este saqueo de la propiedad pública acarrea hasta hoy graves consecuencias para todos los chilenos. La aparición de ciertos grupos empresariales originados en el proceso de privatizaciones se ha convertido en factor principal de la actual concentración del poder económico y político y de la mala distribución de ingresos existente en el país, que tiene a millones en trabajadores percibiendo salarios miserables, jubilaciones indignas o simplemente sufriendo una humillante cesantía.
El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, resumió muy acertadamente el carácter de estos cambios de propiedad.
“La privatización -escribió- es una realidad sencilla: todo lo que hay que hacer es regalar los activos a los amigos, y esperar favores a cambio"

http://elchileno.cl/world/nacional/841-las-privatizaciones-de-la-dictadura.html

Los Matte se ahorraron $7.080 millones en contribuciones por terreno en La Dehesa

SII LES PERMITIÓ PAGAR CONTRIBUCIONES COMO TERRENO AGRÍCOLA DURANTE 10 AÑOS



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Hace un año, los hermanos Matte Capdevila vendieron el terreno llano más grande del sector oriente de Santiago. Esas 42 hectáreas del exclusivo barrio de La Dehesa fueron incluidas en 2002 en el Plan Regulador de Lo Barnechea dentro de la zona urbana, pero sus dueños lograron que el SII las siguiera catalogando como agrícolas durante 10 años más, lo que les permitió pagar sólo $2,3 millones anuales por impuestos territoriales. Tras la venta del predio se sinceró su valor: US$ 96 millones. Ahora se sabe que, bajo su verdadera tasación, las contribuciones anuales que debe pagar son de $885 millones.
Vea además:
“El sistema tributario chileno está diseñado para favorecer a unos pocos” (Columna del experto tributario Francisco Saffie)
Hace exactamente un año, los hermanos Eliodoro, Jorge y María del Pilar Matte Capdevila cerraron un negocio redondo. Luego de que su padre Eliodoro Matte Larraín se los donara en julio de 2010, los tres hermanos vendieron el mayor terreno sin construir en el sector oriente de Santiago: 42 hectáreas planas en el corazón del exclusivo barrio La Dehesa, en la comuna de Lo Barnechea. A pesar de que en su entorno las transacciones inmobiliarias bullían y las construcciones surgían a borbotones, el predio de los Matte se mantenía como una suerte de islote bucólico donde pastaban libremente un par de vacas y tres caballos. La presencia de los animales justificaba que el terreno fuese considerado como “agrícola” para efectos tributarios, con una tasación de apenas $237 millones. Amparados en esa condición, los Matte pagaban sólo 2,3 millones en contribuciones. Pero cuando lo vendieron, el precio fue bastante superior: US$ 96 millones.
A pesar de que desde 1994, de acuerdo con las normas del Plano Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS), el terreno ya tenía aptitud habitacional y que desde 2002 formó parte de la zona urbana en el Plan Regulador Comunal (PRC) de Lo Barnechea, el Servicio de Impuestos Internos (SII) aceptó una solicitud de los Matte para que se le siguiera considerando “agrícola”. Por esa razón, y aunque para comienzos de 2012 ya tenía todas las redes viales, eléctricas y sanitarias operativas, costeadas con fondos públicos de la Municipalidad de Lo Barnechea (vea el artículo publicado por CIPER el 20 de enero de 2012), los Matte pagaron un impuesto territorial irrisorio, como si ese enorme terreno fuera equivalente a una pequeña vivienda DFL2 de 50 metros cuadrados.
Gracias a la excepción con que fue favorecido por el SII, el predio estuvo en “engorda” hasta el 4 de enero de 2012, cuando fue vendido en los US$96 millones –muy por encima del valor de un predio agrícola– al consorcio inmobiliario conformado por Enaco y Moller-Pérez-Cotapos. Con esa transacción, por la cual los hermanos Matte no pagaron ningún tipo de impuesto (vea reportaje publicado en El Mostrador), se sinceró el uso urbano del paño de 42 hectáreas. De acuerdo a las normas de edificación que afectan al predio, ahí podrán construirse unas 390 viviendas unifamiliares, además de 88 edificios de hasta cuatro pisos de altura. Lo que no se sabía entonces era cuánto pagaban los antiguos dueños en contribuciones ni la inmensa diferencia con lo que pagan los actuales propietarios, ahora que el terreno es considerado urbano.
CIPER revisó documentos públicos del Servicio de Impuestos Internos (SII) que dan cuenta no sólo de la abismal diferencia entre las contribuciones que los antiguos y actuales dueños han pagado por el predio, sino que también permiten dimensionar lo que el Fisco dejó de ganar entre 2002 y 2012 debido a la decisión del SII de acoger la solicitud de los Matte para mantener el destino “agrícola” de su terreno.

MILLONARIA PÉRDIDA FISCAL

Aunque el PRC de Lo Barnechea declaró en 2002 que las 42 hectáreas de los Matte en La Dehesa tenían aptitud urbana plena, el entonces dueño del predio, Eliodoro Matte Larraín, logró a través de sus abogados que el SII lo mantuviera catalogado como terreno de uso agrícola. Así lo resolvió el juez del tribunal tributario de la Dirección Regional Metropolitana Santiago Oriente el 25 de febrero de ese mismo año.
Aunque en rigor era un sitio eriazo por estar en medio de una zona urbana, las pocas cabezas de ganado que los Matte Capdevila mantenían allí hicieron la diferencia. Según la ley vigente, los sitios eriazos pagan dos veces más contribuciones que los terrenos construidos. Una medida que las autoridades aplicaron a contar desde 2006 para desincentivar su abandono. Aún así, al de los Matte nunca se le aplicó el alza, porque las vacas y los caballos sirvieron para justificar su uso agrícola ante el SII y así obtener los beneficios tributarios correspondientes.
A diferencia de un terreno urbano, uno de uso agrícola resulta mucho más barato en términos de impuestos. No tanto por cómo se calculan las contribuciones a pagar, sino por la gran diferencia entre el valor de la tasación fiscal entre cada tipo de predio. Por ejemplo, de acuerdo a la información disponible en el SII, para el segundo semestre de 2011, el avalúo fiscal vigente para las 42 hectáreas agrícolas de los hermanos Matte era de casi $237,5 millones. Si se considera que las contribuciones de los bienes raíces agrícolas se calculan aplicando la tasa del 1% anual sobre el avalúo fiscal afecto, el impuesto anual que debían pagar los entonces dueños hasta el momento de la venta bordeaba los $2,375 millones. En cuatro cuotas, alrededor de $600 mil cada una. Uno de los documentos que revisó CIPER da cuenta de ello. Hasta el momento de la venta, a comienzos de 2012, los Matte Capdevila cancelaron por concepto de impuesto territorial un monto de $603.536. Pero con la venta en US$ 96 millones, se transparentó la verdadera naturaleza del uso de ese suelo.
Actualmente, ese mismo terreno está tasado por el SII en $33.198.152.234. Eso significa que sólo por pasar a considerarse como un paño urbano –como debería sido desde 2002–, aumentó casi 140 veces el valor de su avalúo fiscal. Con ese dato, resulta evidente la abismal diferencia entre lo que los hermanos Matte Capdevila imponían y lo que los nuevos dueños pagan por el mismo terreno.
A fines del año pasado, el SII le aplicó al predio dos cuotas suplementarias que superan los $440 millones de pesos semestrales. Ese cobro extra se le hizo a los nuevos dueños para regularizar las contribuciones no cobradas durante 2012 por el reavalúo fiscal del terreno. Ese cambio implica que desde 2013, cada una de las cuotas trimestrales que los nuevos dueños deberán cancelar al Fisco será de aproximadamente unos $221 millones. Lo anterior se traduce en un impuesto anual total de poco más de $885 millones, casi 370 veces más que lo que cancelaban los antiguos propietarios. Bajo esas cuentas, y considerando que la sobretasa del 100% en las contribuciones comenzó a aplicarse desde 2006, lo que los Matte Capdevila dejaron de pagar al Estado entre 2002 y 2012, alcanzaría al menos unos $7.080 millones.
Este artículo fue publicado inicialmente con un error en el cálculo de las contribuciones. La versión corregida se publicó a las 15:20 del lunes 14 de enero. Pedimos disculpas por el error.
http://ciperchile.cl/2013/01/14/los-matte-se-ahorraron-7080-millones-en-contribuciones-por-terreno-en-la-dehesa/

DELINCUENTES: Familia Matte evadió más de 7 mil millones de pesos en contribuciones


Un nueva investigación de Ciper Chile reveló que la multimillonaria familia Matte, dejó de pagar más de siete mil millones de pesos en contribuciones de un extenso terreno en La Dehesa, gracias a que consiguió que el Servicio de Impuestos Internos lo mantuviera como agrícola, pese a que estaba en el Plan Regulador de Lo Barnechea como urbano.

El terreno de 42 hectáreas, fue vendido hace un año en 45.283 millones de pesos (96 millones de dólares) pese a que gracias a la calificación de espacio agrícola por parte del SII estaba tasado solo en 237 millones de pesos. Parte del artículo señala:

“Esas 42 hectáreas del exclusivo barrio de La Dehesa fueron incluidas en 2002 en el Plan Regulador de Lo Barnechea dentro de la zona urbana, pero sus dueños lograron que el SII las siguiera catalogando como agrícolas durante 10 años más, lo que les permitió pagar sólo 2,3 millones de pesos anuales por impuestos territoriales. Ahora se sabe que, bajo su verdadera tasación, las contribuciones anuales que debe pagar son de 885 millones de pesos”.

“Aunque para comienzos de 2012 ya tenía todas las redes viales, eléctricas y sanitarias operativas, costeadas con fondos públicos de la Municipalidad de Lo Barnechea, los Matte pagaron un impuesto territorial irrisorio, como si ese enorme terreno fuera equivalente a una pequeña vivienda DFL2 de 50 metros cuadrados”.




¿Siguen creyendo el cuento de “Los millonarios tienen dinero porque trabajaron”? Para que existan millonarios, tiene que existir pobres a quienes explotar. Esta es la desigualdad que genera el Capitalismo. Este esta es la desigualdad que increíblemente, defiende la UDI.



http://www.gamba.cl/delincuentes-familia-matte-evadio-mas-de-7-mil-millones-de-pesos-en-contribuciones/


La Historia Oculta del Régimen Militar

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