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sábado, 5 de noviembre de 2011

Enrique Leddy Araneda

Ejercito - Brigadier

29 de Mayo 2003 La Nacion
Condenas en último crimen de CNI

Tres oficiales de Ejército (R), ex integrantes de la CNI, fueron procesados como autores del homicidio del dirigente del MIR Jécar Neghme Cristi, ocurrido mediante disparos la noche del lunes 4 de septiembre de 1989 en la calle Bulnes en la zona oeste de Santiago. Con esta resolución del ministro en visita Hugo Dolmetsch fueron encausados los autores del último crimen de los servicios de seguridad de la dictadura.
La resolución afectó al brigadier (R) Enrique Leddy Araneda, que fue el reemplazante de Alvaro Corbalán como jefe de la Brigada Metropolitana de la CNI después de los homicidios de la Operación Albania, en junio de 1987. Apodado “El Burro” por su tozudez, Leddy no había sido hasta ahora acusado por ningún hecho de sangre durante el régimen de Augusto Pinochet.

BRIGADA AZUL

Dolmetsch procesó, además, al coronel (R) Pedro Guzmán Olivares, que también se encuentra declarado reo por el mismo magistrado en el homicidio del periodista José Carrasco. El tercer encausado es Luis Sanhueza Ros, uno de los oficiales más sanguinarios que operaron en la CNI y luego en la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE). Sanhueza, alias “El Huiro”, de chapa Ramiro Droguett Aránguiz, está procesado por los crímenes de Carrasco, Operación Albania y los cinco frentistas hechos desaparecer en 1987 por la CNI.
El dictamen del juez estableció que los autores integraban la llamada Brigada Azul de la CNI, encargada de investigar las actividades del MIR. Sanhueza Ros la dirigía.
Disuelta la CNI, a fines de 1989, “El Huiro” pasó a formar parte de una de las estructuras de la DINE, para continuar realizando operaciones clandestinas aún después de finalizada la dictadura. Su vinculación también al crimen del “gerente” de la financiera ilegal del Ejército, La Cutufa, el empresario gastronómico Aurelio Sichel, además de las espadas de la justicia que ya sobre él pendían por los otros homicidios, habrían sido las causas por las que en 1991 la DINE resolvió sacarlo clandestinamente del país para radicarlo un tiempo en Argentina.
.Por ese mismo tiempo la DINE sacó igualmente en forma clandestina del país, por las misma razones de temor a la justicia, al mayor (R) Carlos Herrera Jiménez, autor material del asesinato del sindicalista Tucapel Jiménez. Herrera y Sanhueza formaron parte de la elite de oficiales operativos más obedientes de los servicios represivos. Ese mismo año, la DINE había sacado a Uruguay -también con nombre falso-para obstruir la investigación en Chile del crimen de Orlando Letelier al ex agente de la DINA, el químico Eugenio Berríos. Este sería luego asesinado por militares chilenos y uruguayos cerca de Montevideo.
Luego de la ruptura del MIR en 1987, Jécar Neghme abandonó la opción de la lucha armada y pasó a liderar el sector llamado MIR-Político, que estaba por integrarse a la lucha política contra el régimen militar, junto a los partidos y movimientos que ya estaban en ello. En esa condición lo sorprendió la muerte.

INVESTIGACIÓN

La investigación judicial abierta luego de cometido el homicidio pasó por las manos de varios ministros en visita, antes de llegar a la jurisdicción del magistrado Hugo Dolmetsch. El primer designado por la Corte Suprema, a los pocos días del crimen, fue el juez Carlos Meneses. Luego fue nombrado el magistrado Guillermo Navas, después de que Meneses asumiera como secretario de la Corte Suprema. Finalmente instruyó la causa el actual presidente de la Corte de Apelaciones de Santiago, Alfredo Pfeiffer.
EL DIRIGENTE PÚBLICO DEL MIR
Si hay algo que sorprendió del asesinato de Jécar Neghme Cristi fue que se cometió en una coyuntura en la cual el gobierno militar se extinguía, con una CNI en proceso de disolución y atentando contra una persona que había evolucionado desde la vocería social de un MIR aún comprometido con acciones armadas a encabezar el ala política. Esta era partidaria de sumarse a la vía política, al calor de la incorporación de sectores de izquierda a la solución pacífica después del plebiscito de octubre de 1988.
Neghme, que en el Pedagógico encabezó a comienzos de los ’80, la Unión Nacional de Estudiantes Democráticos (UNED), rama del frente estudiantil del MIR, fue dirigente del MDP y en 1987 optó por conducir al MIR a un proyecto menos militar y más social luego de la ruptura de la organización. Aquella vez Andrés Pascal Allende se quedó en la tesis más insurreccionalista. Al ser asesinado, Neghme ya era un rostro visible del giro del MIR.

6 de Febrero 2006 El Mostrador.cl

Dolmestch formula cargos contra seis ex CNI por crimen de Jécar Neghme 

El asesinato del líder mirista se produjo el mismo día que Patricio Aylwin era proclamado como candidato presidencial de la Concertación.
Hugo Dolmestch, ministro en visita que investiga el asesinato del vocero del Movimiento del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), dictó cargos por homicidio calificado contra seis ex agentes de la Central Nacional de Informaciones (CNI).
Los acusados son el brigadier (r) Enrique Leddy Araneda; los coroneles en retiro Eduardo Norambuena Aguilar y Pedro Guzmán Olivares; los capitanes Silvio Corsini Encárate y Luis Arturo Sanhueza Ross; y el mayor (r) Manuel Navarrete Tello, todos por el delito de homicidio calificado ocurrido el 4 de septiembre de 1989.
Según diario Siete todos los miembros de la Brigada Azul, se encuentran desde mayo pasado confesos del crimen, salvo el brigadier (r) Leddy Araneda. 

Acribillado 

Jecar Neghme fue acribillado cuando salía de la sede del MIR (ubicada en calle
Bulnes) justo el día en que Patricio Aylwin fue proclamado como candidato a la Presidencia de la República, elección que el vocero más importante del partido había intentado legitimar entre sus compañeros desatando una pugna política al interior del conglomerado.
Esta circunstancia fue utilizada por años por los agentes represivos para desligarse de la responsabilidad que les cabía en el crimen, atribuyendo a los propios compañeros de Neghme el homicidio. 

16 de Agosto 2006 El Mostrador

Ex jefe metropolitano de la CNI:  Principal inculpado en muerte de Jecar Neghme pone fin a 'pacto de silencio' 

Brigadier (R) Enrique Leddy, alias ''El Burro'', decidió quebrantar la lealtad que mantenía con sus superiores, luego de que fuera condenado a cinco años y un día de presidio, junto a otros cinco subalternos. Según el abogado de DDHH Nelson Caucoto, en la apelación a la sentencia, dictada en julio por el ministro Dolmestch, el ex agente reconoce haber ocultado información.
El ex jefe metropolitano de la CNI, brigadier (R) Enrique Leddy Araneda, decidió romper con su lealtad al mando y admitir que recibió ordenes superiores para ejecutar al militante del MIR Jecar Neghme Cristi, el 4 de septiembre de 1989, crimen que materializó junto a otros cinco subalternos de la agencia represiva creada durante la dictadura militar.
Neghme murió acribillado en la calle Bulnes de Santiago, a manos de la denominada "Brigada Azul" de la CNI, durante la campaña electoral que culminó con la victoria de Patricio Aylwin y que marcó el retorno de Chile a la democracia.
La confesión de Leddy se produjo la semana pasada, en el marco del proceso de apelación a la sentencia de cinco años y un día de presidio, dictada por el ministro de la causa, Hugo Dolmestch, a fines del mes de julio, según confirmó a El Mostrador.cl el abogado querellante Nelson Caucoto, quien valoró el hecho porque en el Ejército, a su juicio, hay lealtades “malentendidas”. 

"El Burro" se desentiende 

En su apelación, “El Burro” Leddy deslinda responsabilidades en el entonces jefe de la CNI en la época, general (R) Gustavo Abarzúa, quien no aparece procesado en la causa, pero, según los antecedentes que aparecen en la causa, debería aclarar si entregó una fuerte suma de dinero a Leddy para concretar el asesinato.
Hay que recordar que tanto él como Leddy debieron salir del Ejército por el llamado caso La Cutufa, vinculado a su vez a la muerte del empresario gastronómico Aurelio Sichel.
El alto oficial en retiro, que reconoció haber “ocultado información al tribunal” sobre el crimen, fue condenado junto al coronel (R) Pedro Guzmán Olivares; el coronel (R) Jaime Norambuena; el capitán (R) Luis Sanhueza Ross; el capitán (R) Silvio Corsini y el mayor Manuel Allende Tello. Guzmán y Olivares recibieron tres años de pena remitida, en tanto a Norambuena y Corsini el juez les dictó una condena de dos años de presidio y al último inculpado, Allende Tello, sólo lo condenó a 541 días.
Las condenas son las últimas dictadas por Dolmestch en su cargo de juez de la Corte de Apelaciones de Santiago, ya que, como se sabe, dejó el caso para asumir como ministro de la Corte Suprema. 

Largo proceso 

Como se recordará, Leddy Araneda, apodado “El Burro” por su tozudez, fue el reemplazante de Alvaro Corbalán en la Brigada Metropolitana de la CNI después de los homicidios de la Operación Albania, en junio de 1987, y hasta el momento no aparece vinculado a ningún otro hecho de sangre ocurrido durante la dictadura militar.
Dolmestch dictó los primeros procesamientos en la causa, en 2003, luego de 14 años de investigación, la cual estuvo en gran parte en manos del ex presidente de la Corte de Apelaciones de Santiago, Alfredo Pfeiffer, quien dictó sobreseimientos temporales reiterados en febrero de 1990, diciembre de 1991, octubre de 1994 y agosto de 1995. 

Miércoles 28 de enero de 2009
       Cooperativa.cl     
Corte Suprema otorgó pena remitida a culpables de crimen de Jecar Nehgme

La Sala Penal de la Corte Suprema confirmó las condenas, pero con pena remitida, de todos los responsables del crimen del militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) Jecar Nehgme Cristi, asesinado por agentes de la Central Nacional de Informaciones (CNI) el 4 de septiembre de 1989.
Según la investigación desarrollada por el ministro Hugo Dolmestch, Nehgme fue asesinado para provocar que la gente desistiera de apoyar la opción "No" del plebiscito de 1988, puesto que el militante era un activo participante de la campaña para el retorno a la democracia.
Acogiendo la medida de prescripción, además de las atenuantes que señaló en su momento la Corte de Apelaciones de Santiago, el máximo tribunal condenó a cinco años de pena remitida al ex jefe metropolitano de la CNI, brigadier (r) Enrique Levy Araneda y a tres años al coronel (r) Pedro Guzmán Olivares y al capital (r) Luis Sanhueza Ross.
El abogado querellante en la causa, Nelson Caucoto, criticó duramente el fallo señalando que no comprende como los autores confesos e intelectuales de este crimen "sean simplemente mandados a sus casas".
La hermana y otros familiares de Jecar Nehgme hicieron una presentación a la Corte Suprema, solicitando que no se entregaran penas remitidas en este caso, el último conocido de represión en dictadura.


Gustavo Abarzua

 
(General de Ejercito CNI – DINE)
 
Este General hoy en retiro fue Director de la CNI y posteriormente fue el jefe del DINE, Puesto que ocupo hasta su retiro. El es uno de los hombres de confianza de Pinochet y ocupo dos de los mas altos puestos en aparatos represivos.
El 28 de Diciembre fue detenido por su participación en la financiera clandestina “La Cutufa” 

16 de Agosto 2006 El Mostrador

Ex jefe metropolitano de la CNI:  Principal inculpado en muerte de Jecar Neghme pone fin a 'pacto de silencio' 

Brigadier (R) Enrique Leddy, alias ''El Burro'', decidió quebrantar la lealtad que mantenía con sus superiores, luego de que fuera condenado a cinco años y un día de presidio, junto a otros cinco subalternos. Según el abogado de DDHH Nelson Caucoto, en la apelación a la sentencia, dictada en julio por el ministro Dolmestch, el ex agente reconoce haber ocultado información.
El ex jefe metropolitano de la CNI, brigadier (R) Enrique Leddy Araneda, decidió romper con su lealtad al mando y admitir que recibió ordenes superiores para ejecutar al militante del MIR Jecar Neghme Cristi, el 4 de septiembre de 1989, crimen que materializó junto a otros cinco subalternos de la agencia represiva creada durante la dictadura militar.
Neghme murió acribillado en la calle Bulnes de Santiago, a manos de la denominada "Brigada Azul" de la CNI, durante la campaña electoral que culminó con la victoria de Patricio Aylwin y que marcó el retorno de Chile a la democracia.
La confesión de Leddy se produjo la semana pasada, en el marco del proceso de apelación a la sentencia de cinco años y un día de presidio, dictada por el ministro de la causa, Hugo Dolmestch, a fines del mes de julio, según confirmó a El Mostrador.cl el abogado querellante Nelson Caucoto, quien valoró el hecho porque en el Ejército, a su juicio, hay lealtades “malentendidas”. 

"El Burro" se desentiende 

En su apelación, “El Burro” Leddy deslinda responsabilidades en el entonces jefe de la CNI en la época, general (R) Gustavo Abarzúa, quien no aparece procesado en la causa, pero, según los antecedentes que aparecen en la causa, debería aclarar si entregó una fuerte suma de dinero a Leddy para concretar el asesinato.
Hay que recordar que tanto él como Leddy debieron salir del Ejército por el llamado caso La Cutufa, vinculado a su vez a la muerte del empresario gastronómico Aurelio Sichel.
El alto oficial en retiro, que reconoció haber “ocultado información al tribunal” sobre el crimen, fue condenado junto al coronel (R) Pedro Guzmán Olivares; el coronel (R) Jaime Norambuena; el capitán (R) Luis Sanhueza Ross; el capitán (R) Silvio Corsini y el mayor Manuel Allende Tello. Guzmán y Olivares recibieron tres años de pena remitida, en tanto a Norambuena y Corsini el juez les dictó una condena de dos años de presidio y al último inculpado, Allende Tello, sólo lo condenó a 541 días.
Las condenas son las últimas dictadas por Dolmestch en su cargo de juez de la Corte de Apelaciones de Santiago, ya que, como se sabe, dejó el caso para asumir como ministro de la Corte Suprema. 

Largo proceso 

Como se recordará, Leddy Araneda, apodado “El Burro” por su tozudez, fue el reemplazante de Alvaro Corbalán en la Brigada Metropolitana de la CNI después de los homicidios de la Operación Albania, en junio de 1987, y hasta el momento no aparece vinculado a ningún otro hecho de sangre ocurrido durante la dictadura militar.
Dolmestch dictó los primeros procesamientos en la causa, en 2003, luego de 14 años de investigación, la cual estuvo en gran parte en manos del ex presidente de la Corte de Apelaciones de Santiago, Alfredo Pfeiffer, quien dictó sobreseimientos temporales reiterados en febrero de 1990, diciembre de 1991, octubre de 1994 y agosto de 1995.

http://www.memoriaviva.com/culpables/criminales_a/abarzua_gustavo.htm

La Cutufa. Su historia secreta. El escándalo que estremeció al ejército


De María Eugenia Camus

Editorial:
Planeta
Cantidad de páginas:
320
Lugar de publicación:
Santiago de Chile
Fecha de publicación:
Julio de 2001
Con estilo preciso y de fácil lectura, la autora desvela el funcionamiento de la financiera ilegal conocida como “La Cutufa”, que funcionó durante los últimos años de la dictadura chilena, desde las entrañas mismas del ejército, estafando a cientos de uniformados y civiles.
Camus relata paso a paso el nacimiento, en 1985, de esa maquinaria cuyas cabezas visibles fueron los oficiales Gastón Ramos y Patricio Castro, sin lograr establecer con seguridad si ellos fueron los verdaderos fundadores o sólo ejecutores, mientras los cerebros de la operación permanecieron impunes en la oscuridad de los cuarteles.
La obra muestra cómo se ligan los hombres de La Cutufa con el mundo empresarial, las drogas, la diversión nocturna y los crímenes de la Central Nacional de Inteligencia (CNI), en un período en que los que detentaban el poder creían que todo les estaba permitido.
También se cuenta la historia del empresario gastronómico Aurelio Sichel, que se asoció con Patricio Castro en su restaurante El Rodizzio, de hecho la sede de La Cutufa. Sichel también se relacionó estrechamente con miembros de la CNI, antes de ser asesinado. Se sospecha que el crimen lleva la marca de la policía secreta del régimen militar, pero como tantos otros homicidios, sigue sin resolverse. Un libro de lectura necesaria para conocer parte de un oscuro período de la historia de Chile, se inscribe en el urgente periodismo de investigación que hoy, por falta de pluralidad en la prensa escrita de Chile, se puede ejercer casi exclusivamente a través de los libros.

Descubren vínculo de implicados en Cutufa con muerte de jueza en 1990

Antecedentes aportados por testigos indican que se trataría de un homicidio y no un suicidio, como se determinó en la época. Nuevamente se repiten los nombres de Patricio Castro y Álvaro Corbalán.

Luis Narváez AlmendrasHan pasado más de 15 años y nada más se supo de la extraña muerte de la jueza del Undécimo Juzgado del Crimen de Santiago, Mónica Tagle Madrid, la primera magistrada en investigar los oscuros pasos de La Cutufa, financiera ilegal que funcionó al interior del Ejército a fines de los 80.El 18 de octubre de 1990, muy lejos de su hogar en Providencia, la mujer pereció calcinada al interior de su vehículo, en un despoblado cercano a Pirque bajo un aparente suicidio.

El lugar del suceso, curiosamente, estaba a pocos metros de la casa donde Aurelio Sichel, empresario gastronómico ligado a la CNI, asesinado pocos meses antes. Este hecho de sangre dejó al descubierto el funcionamiento de dicha financiera.
Aparecen las pistas

El empresario gastronómico Aurelio Sichel.

Hace pocas semanas, la titular del 33er Juzgado del Crimen de Santiago, Eleonora Domínguez, se encontró, inesperadamente, con antecedentes sobre la muerte de la jueza Tagle. Desde diciembre el año pasado que la magistrada investiga una operación encubierta de ex agentes de la Central Nacional de Informaciones (CNI) para rescatar desde el extranjero millonarias sumas de dinero que fueron acumuladas ilegalmente durante el período en que funcionó la CNI.
Un centenar de personas ya han declarado y en enero se recibieron nuevos antecedentes, esta vez, sobre acciones realizadas entre 1989 y 1990. Aquello fue entregado por Pedro Peña Marquicio, cineasta uruguayo que actualmente se encuentra sometido a proceso por estafa -pero en libertad provisional- en una de las aristas de esta misma causa.
A principios de año interpuso una denuncia directa contra la ex CNI y la DINA, que acompañó con voluminosa información que ha sido chequeada por el tribunal y por agentes de inteligencia de Carabineros.
Fuentes allegadas a la investigación aseguraron a este diario que existen “serias sospechas” de que algunos de los implicados en La Cutufa, ex agentes de la CNI, participaron en la muerte de la jueza Tagle y que se trataría de un homicidio “destinado a obstruir la investigación de la financiera ilegal”.
A juicio de las mismas fuentes, dentro de la investigación de la época, a cargo de la ministra de la Corte de Apelaciones de San Miguel, Gabriela Hernández, no se tomaron en consideración algunos elementos presentes en el lugar donde se incendió el auto marca Renault, en cuyo interior la magistrada murió calcinada por la acción de un solvente de alta combustión.
Retirados activos
Aunque varios de los miembros de la CNI que participaron en La Cutufa aparecían como oficiales o suboficiales retirados del Ejército, los antecedentes apuntan a que algunos continuaban vinculados a la institución castrense, mediante la designación de siglas que los identificaban como tal, y el uso de vehículos fiscales. Entre estos antecedentes aparece el nombre del mayor (R) Patricio Castro Muñoz, Álvaro Corbalán Castilla (ex jefe operativo) y Francisco Zúñiga (“El Gurka”), entre otros.
La ex pareja de la actriz de Canal 13 Carolina Arregui era el principal captador de dinero de La Cutufa y brazo derecho de Gastón Ramos Cid (sindicado como gerente).
Ambos fueron los primeros en ser detectados por la jueza Mónica Tagle como los responsables de la emisión de cheques por millonarias sumas, que algunos clientes tenían como garantía de los dineros que les entregaban para ganar el 15 por ciento de interés que ofrecía La Cutufa.
Según trascendió, la jueza Domínguez ya tiene en sus manos el expediente de la investigación sobre la extraña muerte de la magistrada Mónica Tagle y estaría contrastando los nuevos antecedentes con los datos que existen en la antigua causa, guardada hasta hace poco meses, entre miles de expedientes del archivo judicial de San Miguel.
Lo que comenzó como una gran estafa -mal denominada Cutufa II-, perpetrada entre el 2004 y 2005, se ha transformado en un nuevo impulso para revisar y reactivar otros tres procesos que estaban detenidos: La Cutufa, el homicidio de Aurelio Sichel y el ya casi inexistente suicidio de Mónica Tagle. LN

http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/artic/20060411/pags/20060411214919.html




http://rie.cl/lanacioncl/?a=50783

La Historia Oculta del Régimen Militar

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