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domingo, 10 de junio de 2012

Avanzada Nacional juntó 200 firmas para legalizarse como partido


10 Junio, 2012




La encargada de Avanzada Nacional, Elena Fornes Llona, informó que durante el acto de homenaje a Augusto Pinochet recolectaron alrededor de 200 firmas para convertir su colectividad en un partido legal y se manifestó “totalmente desilusionada” con el Presidente Sebastián Piñera porque no ha cumplido su promesa electoral de otorgar “un juicio justo” para los militares condenados por violaciones a los derechos humanos.
“El señor Piñera se reunió con la familia militar dos meses antes de la elección. Les prometió juicio justo a los detenidos que tenemos en Punta Peuco y Cordillera. Fueron 400 y tantos mil votos los de la familia militar que le dio el triunfo. Hasta el día de hoy no nos ha dicho nada. Estamos totalmente desilusionadas”, afirmó a Agencia UPI.
Fornes extendió también su decepción hacia los partidos de la Coalición por el Cambio.
“Muy desilusionados de Renovación Nacional, muy desilusionados de la UDI. Son partidos que abandonaron completamente al general Pinochet. Si ellos hubiesen seguido siendo leales al gobierno militar habrían hecho algo pos sus militares detenidos y no han hecho nada. Son políticos, por eso”, enfatizó.
El grupo político de ultra derecha recolectó alrededor de 200 firmas en el hall del recinto de calle San Diego, proceso que desarrollan por todo el país desde el 21 de mayo pasado, dijo Fornes.
“Aprovechamos el acto para anotar a gente que quería inscribirse. Nos fue bastante bien. Desde el 21 de mayo que empezamos a recolectar firma en todo el país para convertirnos en un partido político legal”, recalcó.



http://www.theclinic.cl/2012/06/10/avanzada-nacional-junto-200-firmas-para-legalizarse-como-partido/

sábado, 9 de junio de 2012

La muerte inoportuna





Cuándo nos íbamos a imaginar los chilenos que padecimos la dictadura en nuestro país, que nos encontraríamos un día uniendo nuestros ruegos para que el ex dictador gozara de la salud suficiente hasta el momento en que la valentía de algún juez - que por supuesto nunca llegó - le dictara la necesaria condena por las atrocidades de las que fué responsable directo o indirecto durante el tiempo en que ejerció, sin pudores ni contrapesos, el poder sobre la vida y la muerte de toda una nación. Porque es desde los días de la gran traición al Presidente Allende que Pinochet tenía asuntos pendientes con la justicia, con el honor que había jurado defender "hasta rendir la vida si fuese necesario"; con la ética y con la moral, conceptos que sin duda le quedaron grandes y distantes o que directamente jamás conoció.
 
Y se murió así, casi a traición. Como lo hizo todo. Como honrando una vez más lo que fué su conducta de vida, la misma con la que negó hasta el día de su muerte cualquier responsabilidad en la tragedia en que él sumergió a Chile, obedeciendo a oscuros y ocultos intereses provenientes desde fuera y dentro del país. Aquella que le hizo traicionar a sus propios subalternos camaradas de armas que, convencidos y cómplices, obedecieron ciegamente sus designios en una sinfonía de atrocidades que hasta el día de hoy permanecen impunes en su gran mayoría. También a ellos traicionó al negar cualquier vinculación con las órdenes de asesinar impartidas de su puño y letra.
 
Y así pasó todo durante tantos años. Y la bestialidad del dictador alcanzó al propio Presidente Allende, Orlando Letelier, Bernardo Leighton y su esposa Anita Fresno, el General Carlos Prats y su esposa por nombrar a los más emblemáticos, todos estos últimos fuera del país al momento de los criminales atentados. El dictador pensaba que su largo brazo asesino no tenía fronteras ni límites. El exilio forzoso, los pasaportes con esa maldita letra L que significaba el estigma de los "indeseables", la represión salvaje al interior del país, José Carrasco Tapia, Manuel Parada, Santiago Nattino, Manuel Guerrero, Gécar Negme, la Caravana de la Muerte, Víctor Jara, Miguel Enríquez. Se aborbotonan los nombres y las situaciones de padecimiento infinito de tantos compatriotas. También los cesantes de su régimen macabro, ese 50% de desocupados a principios de los 80, cuando él entregaba graciosamente y a precio vil las empresas del estado chileno a esos mismos que se rasgan hoy las vestiduras en nombre de la democracia que ellos conculcaron y que se enriquecieron a costa del hambre y la expoliación de otros chilenos, silenciosos y trashumantes, anónimos y estoicos.
Fue demasiado tiempo de impunidad, fué excesiva la comtemplación jurídica para con quien encarna lo peor que ha dado la historia de nuestro país en los años recientes. La maldita política de los consensos -a veces útil y otras no tanto- también contribuyó a que esa "intocabilidad" jamás fuera cuestionada, hasta que el Juez Baltazar Garzón demostró en los hecho que sí se podía. Que el alto muro de seguridad institucional del que se había proveído al dictador se derrumbara estrepitosamente, a pesar de los elocuentes esfuerzos del propio gobierno chileno de la época por sacarlo indemne del ridículo al que un juez español estaba sometiendo al vitalicio senador de entonces. Porque no olvidemos que para conservar sus inmunidades hizo ratificar una constitución hecha a la medida de sus necesidades de seguridad. Y no sólo conservó el cargo de Comandante en jefe del Ejército una vez restituída la democracia, sino que además, ocupó desfachatadamente una banca en el Senado de la República, ese mismo senado al que acceden prominentes ciudadanos munidos del respaldo de muchos votos y muchas voluntades.
 
Por eso nos queda esta sensación amarga de lo que no fué realizado, de pensar que pudimos ser mejores en el arte de administrar justicia. Justicia para tantos, vivos y muertos. Justicia para aquellos niños que padecieron la orfandad producto del crimen contra sus padres. Justicia para los anónimos y olvidados que no encajaron nunca en las bondades del modelo que tan eficientemente se sigue aplicando en nuestro país hasta nuestros días, sin atisbos de que se modifique un ápice sus perversos contenidos, excluyentes y marginadores. Justicia para los desaparecidos, para aquellos que un día por orden del dictador se llevaron y jamás regresaron al seno de sus hogares.
 
Pero será la memoria del pueblo de Chile la que castigará de forma perenne lo que nuestra justicia no fué capaz de sancionar. Y ahí no servirán las presiones de los gobiernos a los jueces para morigerar los efectos de una sanción. Ya no habrá ministros ni subsecretarios diligentes intentando explicarle a la justicia la inconveniencia de una sentencia condenatoria al dictador infame. Ya no veremos corriendo a los abogados del tirano para declararlo "loco de urgencia" a fin de evitarle un mal rato o que quede esa condena como un baldón en su historial de vida. Es la muerte conveniente para familiares y adictos a él. Una muerte que impide que se le retire y despoje de cualquier honor recibido en vida.
 
Tal vez ha llegado el momento de mirar de cara al pueblo para preguntarle dónde han estado las equivocaciones. Y de que todos nos preguntemos en dónde quedaron los frutos de una política de "no pisar callos", de una poítica de estar rindiendo examen permanente ante una derecha impiadosa que jamás ha tenido contemplaciones a la hora de negar derechos que signifiquen defender a los más desvalidos.
 
Sin duda asistiremos a una nueva etapa en la vida de Chile. La era sin Pinochet. Es de esperar que la lucidez acompañe a nuestros dirigentes y gobernantes para que la memoria de Chile no le guarde un lugar de privilegio al peor tirano de nuestra historia. En nombre de nuestros muertos, en nombre de los desaparecidos, en nombre de los exiliados, en nombre de los cesantes que regulan el mercado laboral, en nombre de los que sufren hambre y exclusión. En nombre de los desposeídos y los desheredados de nuestra patria. Que así sea.
    

 

martes, 29 de mayo de 2012

Le toman fotos a ex policía secreta de Pinochet fuera de la cárcel

mayo 25, 2012 9:25 pm
El exdirector de la Central Nacional de Informaciones (CNI), Odlanier Mena, de la policía secreta del dictador Augusto Pinochet (1973-1990), acusado de asesinar a tres militantes socialistas, fue sorprendido de compras en la capital chilena en un día en que debía estar en prisión.
Mena, tiene derecho a una salida dominical, pero fue fotografiado en un centro comercial, en la parte oriente de Santiago, por el periodista Ignacio Vidaurrazaga, según informa hoy el semanario Cambio21 en su página digital.
Vidaurruzaga lo reconoció comprando el pasado sábado 19 de mayo, cerca de las 13.30 horas (14.30 GMT), donde le siguió y le fotografió y cuando Mena se dio cuenta trató de esconderse tras unos estantes.
El exoficial del Ejército cumple condena en el penal Punta Peuco, donde se encuentran todos los acusados por violaciones a los derechos humanos, por el homicidio en 1973 de tres dirigentes socialistas en la ciudad de Arica, en el extremo norte de Chile.
Mena era entonces el comandante del regimiento en el que fueron detenidos Oscar Ripoll Codoceo, ingeniero de 38 años de edad, Manuel Donoso Dañobeitía, sociólogo de 26, y Julio Valenzuela Bastías, radio operador de 28 años.
Los tres eran dirigentes del Partido Socialista y, según el Informe Rettig, en la madrugada del 20 de octubre de 1973 fueron sacados del regimiento en un vehículo todoterreno que en el trayecto fue arrojado a un precipicio por los militares, lo que ocasionó su muerte.
El Informe Rettig documentó las violaciones de los derechos humanos cometidas durante el régimen militar que encabezó el general Augusto Pinochet entre 1973 y 1990.
Según consta en el expediente del proceso que llevó el exjuez Juan Guzmán, en esa época un bando militar informó que los tres detenidos murieron en un accidente junto a un recluta.
Este hecho levantó polémica respecto a los permisos, beneficios y comodidades que gozarían los militares condenados por la justicia por crímenes relacionados con derechos humanos durante la dictadura.
Al respecto, los diputados socialistas Marcelo Díaz y Alfonso de Urresti señalaron que pedirán explicaciones al ministro de Justicia, Teodoro Ribera, y al director de Gendarmería, Luis Masferrer.
“Queremos saber qué ocurre en Punta Peuco. Desde ahí se organizan actos, asesoran al presidente de la República, se sale de compra al Parque Arauco (centro comercial), o sea francamente estamos frente a un régimen carcelario bien poco usual”, señaló Díaz.
EFE

lunes, 28 de mayo de 2012

CHILE: EL ESFUERZO DE LA ULTRADERECHA POR RESTAURAR LA PERVERSA AVANZADA NACIONAL

Lunes, 28 de Mayo de 2012 16:38

Por Jorge Molina Sanhueza

El pinochetismo aún vive y está más loco que nunca. La última noticia es que relanzaron el partido creado por el ex jefe operativo de la Inteligencia de la tiranía (CNI)I, Álvaro Corbalán, el tristemente célebre Avanzada Nacional (AN).

“Creemos que ha transcurrido un tiempo prudente para poder madurar como sociedad, y aceptar que la libertad por la libertad, no es el gran pilar por sobre el cual debe descansar el ideario nacional. Debemos velar por un Estado de Derecho que haga cumplir las leyes, que cada chileno asuma sus derechos y deberes y que no se siga postergando a nuestra necesitada clase media”, señala el documento. En él, también, llaman a juntar firmas a nivel nacional.



Parece increíble, pero es cierto: el pinochetismo aún vive y está más loco que nunca. La última noticia es que relanzaron el partido creado por el ex jefe operativo de la CNI, Álvaro Corbalán, el tristemente célebre Avanzada Nacional (AN).
Así queda de manifiesto en el portal Despierta Chile, el órgano de los fachos amantes del dictador, donde adjuntan su proclama, recordando las frases del ‘tata’ para este partido.
“Los chilenos debemos ser capaces de aprender de lo bueno, lo regular y lo malo, y haciendo un justo balance, defenderemos y haremos trascender los insuperables aciertos del pasado reciente y que son mérito del Gobierno de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile. Reivindicaremos la institucionalidad, la integración nacional entregada por el gobierno del Presidente Pinochet y los hitos de su gigantesca obra, que han intentado ocultar demagógicamente a las actuales generaciones”, se lee en el documento que publica The Clinic Online.
Pero, no es todo: “Creemos que ha transcurrido un tiempo prudente para poder madurar como sociedad, y aceptar que la libertad por la libertad, no es el gran pilar por sobre el cual debe descansar el ideario nacional. Debemos velar por un Estado de Derecho que haga cumplir las leyes, que cada chileno asuma sus derechos y deberes y que no se siga postergando a nuestra necesitada clase media”.
En el mismo documento, se llama a iniciar la recolección de firmas a nivel nacional y entregan los nombres de los partidarios encargados de ello. Uno de los que llama la atención es el Encargado Nacional de Cultura. Sí, lea bien, es Pedro Messone, mientras que en el Tribunal Supremo está el abogado Patricio Hidalgo Marín, condenado por microtráfico, en el sur.
Fuente: The Clinic

La Historia Oculta del Régimen Militar

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