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domingo, 15 de septiembre de 2013

Gladys de las Mercedes Calderón Carreño

Teniente de Ejercito/Enfermera
Agente DINA, Brigada Lautaro
Alias: El Ángel del Cianuro
C.I.: 5.445.010-9
Domicilio: Arturo Prat 863, Melipilla
La oficial de ejercito Calderón Carreño, quien hizo un curso de enfermería en 1972, fue destinada en septiembre de 1973 al campo de prisioneros de Tejas Verdes, que funcionaba al interior del Regimiento N°2 de Ingenieros, comandado por el entonces coronel de Ejército Manuel Contreras Sepúlveda. En ese lugar trabajaba bajo las ordenes del médico Vitorio Orvieto Tiplizki, supuestamente para la "atención de los prisioneros". Durante investigaciones posteriores, además de relatos de ex prisioneros, se ha sabido que ella junto a su médico jefe, participaban en la aplicación de tormentos a los prisioneros, incluso hasta causarles la muerte, como es el caso de los ciudadanos uruguayos, Julio Cesar Fernández y Nelsa Gadea Galán, desaparecidos hasta hoy y por los cuales Gladys Calderón ha sido procesada.
Una vez formada la DINA, Gladys Calderón Carreño formo parte de esta desde sus inicio, siendo integrada al departamento de Sanidad de este organismo y cumpliendo funciones inicialmente en la clínica Santa Lucia, que era ser un centro de tortura bajo control médico y estaba ubicado en Santa Lucia 162.
Posteriormente cumplió funciones en la clínica London, y se presume que está involucrada directamente en la muerte del ex agente de la DINA Manuel Jesús Leyton, quien murió en marzo de 1977 por aplicación de torturas y gas sarín, Hecho por el cual también Gladys Calderón Carreño ha sido procesada.
Esta mujer, "ángel del cianuro, también cumplió roles como agente operativa y se ha acreditado su participación junto a Elisa del Carmen Magna Astudillo en el operativo de "Calle Conferencia" (la Ratonera) y en la detención del dirigente máximo del P.C. Víctor Manuel Díaz López, quien fue detenido la madrugada del 12 de mayo de 1976 en la casa ubicada en calle Bello Horizonte Nº 979, de la Comuna de Las Condes.
A principios de 1977 Manuel Contreras le da la orden a Juan Morales Salgado, de eliminar a Víctor Díaz, y en cumplimiento de esa orden, los agentes Sergio Escalona Acuña  y Bernardo Daza Navarro sacan a Díaz de un celda y le amarraron una bolsa plástica en la cabeza asfixiándolo, mientras la teniente/enfermera de ejército Gladys de las Mercedes Calderón Carreño, siendo ahora parte de la Brigada Lautaro, le inyectó cianuro para apurar la muerte. Posteriormente procedieron a introducir el cuerpo en bolsas plásticas, atarlo y adosarle un trozo de riel e introducirlo en sacos papero para luego atarlo con alambre y asegurarse que no se abran las amarras.
Fuentes: La Nación, El Mostrador, Punto Final, Archivo Memoria Viva
============================================================================================================================================================================La brigada Lautaro de la DINA era la unidad de exterminio montada por Manuel Contreras y dirigida por el Mayor de ejercito Juan Morales Salgado.
Esta brigada operaba desde el desconocido cuartel de Calle Simón Bolívar 8630.
Las acciones hasta ahora conocidas de este grupo de agentes DINA seria la captura de la dirección del partido comunista en 1976.
La brigada funcionaba con un contingente de mas de 70 miembros, de los cuales sus miembros operativos ejecutaban la recopilación de información, detenciones, interrogatorios/tortura, ejecución y desaparecimiento de cuerpos de los detenidos.
Para estos efectos constaban con acceso a una gran infraestructura, que aparte del cuartel en si, tenían un variado numero de vehículos a su disposición, además del acceso a los helicópteros Puma, del Comando de Aviación del Ejército (CAE) que operaba desde Peldehue.
Los miembros de la Brigada lautaro provenían de las cuatro ramas de las FFAA, además de contar con algunos agentes civiles adscritos a las diversas ramas, su conformación era mayoritariamente de sub oficiales, El hecho de que en esta brigada existían a lo menos siete agentes provenientes de la Armada, deja de claro que la institución miente cuando declaro que la Armada retiró a todo su personal de la DINA en 1975.
Otra de las características de la brigada Lautaro, es que contaba con un gran numero de mujeres, las que como se ha ido descubriendo, se caracterizaban por su frialdad y crueldad ante los crímenes. Varias de ellas, por sus conocimientos de medicina y enfermería, cooperaban en los experimentos que se ejecutaban en el laboratorio químico de la casa de Michael Townley, en Lo Curro. Townley asistía constantemente al cuartel de Calle Simón Bolívar para experimentar en los detenidos con el gas que fabricaba el químico Eugenio Berrios.
 La información que se ha logrado rescatar hasta agosto 2007, aparece después de la investigación del caso “calle conferencia” llevada a cabo por el Juez Víctor Montiglio quien ha logrado establecer la suerte corrida por un numero de detenidos de la dirección del partido comunista, entre ellos el secretario general del PC en la clandestinidad, Víctor Manuel Díaz López, además de Bernardo Araya Zuleta, María Olga Flores Barraza, Mario Zamorano Donoso, Onofre Jorge Muñoz Poutays, Uldarico Donaire Cortés, Jaime Patricio Donato Avendaño, Elisa Escobar Cepeda, Lenín Adán Díaz Silva, Eliana Espinoza Fernández y Marta Lidia Ugarte Román.
Hasta hoy se ha establecido que Víctor Manuel Díaz López fue detenido la madrugada del 12 de mayo de 1976 en la casa ubicada en calle Bello Horizonte Nº 979, de la Comuna de Las Condes, días después de la detención de varios dirigentes del PC detenidos en el operativo conocido como la “Ratonera” en Calle Conferencia No1587.
Víctor Díaz fue llevado al centro de torturas de Villa Grimaldi, y posteriormente trasladado a “Casa de Piedra”, otro centro de torturas de la DINA ubicado en el Cajón del Maipo, lugar donde es sabido que Augusto Pinochet habría visitado a Víctor Díaz y a otros dirigentes PC ahí detenidos.
A principios de 1977 Manuel Contreras le da la orden a Juan Morales Salgado, de eliminar a Víctor Díaz, y en cumplimiento de esa orden, los agentes Sergio Escalona Acuña  y Bernardo Daza Navarro sacan a Díaz de un celda y le amarraron una bolsa plástica en la cabeza asfixiándolo, mientras la teniente (enfermera) de ejército Gladys de las Mercedes Calderón Carreño le inyectó cianuro. Posteriormente procedieron a introducir el cuerpo en bolsas plásticas, atarlo y adosarle un trozo de riel e introducirlo en sacos papero para luego atarlo con alambre y asegurarse que no se abran las amarras.
El cuerpo fue trasladado en vehículos hasta el regimiento del Ejercito en Peldehue, donde tenían otros ejecutados traídos desde Villa Grimaldi y atados de la misma forma que Víctor Díaz. Cargaron los cuerpos en el helicóptero Puma del Comando de Aviación del Ejercito y partieron con rumbo a la costa de la Quinta Región para lanzar los cuerpos al mar.
Este modo de operar de los agentes de la brigada Lautaro demuestra la brutalidad y deshumanización de todos sus miembros.
A continuación la lista de algunos de los agentes de la Brigada Lautaro.
1   Acevedo Acevedo, Heriberto del Carmen               Carabineros    Suboficial (R)
2   Ahumada Despouy, Joyce Ana                                Ejército           Suboficial (R)
3   Altamirano Sanhueza, Orlando del Tránsito            Armada          Suboficial (R)
4   Alvarez Droguett, Victor Manuel                             Ejército          Suboficial (R)
5   Alvarez Vega, Hiro                                                   Ejército          Suboficial (R)
6   Arriagada Mora, Jorge Hugo                                    FACH             Empleado civil (R)
7   Aspe Rojas, Celinda Angélica                                  Armada          Suboficial (R)
8   Benavides Escobar, César Raúl                                 Ejército          General (R)
9   Bermúdez Méndez, Carlos Justo                               Ejército          Suboficial (R)
10 Bitterlich Jaramillo, Pedro Segundo                         Ejército          Suboficial (R)
11 Cabezas Mardones, Eduardo Patricio                       FACH            Suboficial (R)
12 Calderón Carreño, Gladys de las Mercedes             Ejército          Oficial (R) y enfermera
13 Castro  Andrade, Sergio Hernán                              Carabineros     Suboficial (R)
14 Chaigneau Sepúlveda, Federico Humberto              Ejército          Teniente Coronel (R)
15 Daza Navarro, Bernardo del Rosario                       Armada          Suboficial (R)
16 Díaz Radulovich, Jorge Iván                                    FACH             Suboficial (R)
17 Díaz Ramírez, Guillermo Eduardo                           FACH             Suboficial (R)
18 Escalona Acuña, Sergio Orlando                             Armada           Suboficial (R)
19 Escobar Fuentes, Jorge Marcelo                              Ejército           Brigadier (R)
20 Ferrán Martínez, Guillermo Jesús                            Ejército           Suboficial (R)
21 Garea Guzmán, Eduardo                                          Ejército           Empleado civil (R)
22 Guerrero Aguilera, Gustavo Enrique                       Carabineros     Suboficial (R)
23 Guerrero Soto, María Angélica                                Ejército            Suboficial (R)
24 Gutiérrez Valdés, Pedro Antonio                             Ejército            Suboficial (R)
25 Jaime Astorga, Rufino Eduardo                               Carabineros     Suboficial (R)
26 Jímenez Escobar, Berta Yolanda                              Armada           Suboficial (R)
27 Krassnoff Martchenko, Miguel                                Ejército            Brigadier (R)
28 Lagos Yañez, Luis Alberto                                       FACH             Empleado civil (R)
29 Lawrence Mires, Ricardo Víctor                              Carabineros     Teniente Coronel (R)
30 López Tapia, Carlos José                                         Ejército            Coronel (R) y Prof. Ejér.
31 Magna Astudillo,  Elisa del Carmen                        Ejército             Oficial (R)
32 Manríquez Manterola, Jorge Lientur                       Armada             Suboficial (R)
33 Marcos Muñoz, Carlos Segundo                              Civil                  adscrito al Ejército
34 Meza Serrano, José Miguel                                      Armada             Suboficial (R)
35 Montre Méndez, Manuel Antonio                            Carabineros       Suboficial (R)
36 Morales Salgado, Juan Hernán                                 Ejército             Coronel (R) y Prof. Ejér.
37 Navarro Navarro, Teresa del Carmen                       Armada             Suboficial (R)
38 Obreque Henríquez, Manuel Jesús                           Ejército              Suboficial (R)
39 Ojeda Obando, José Alfonso                                    Carabineros        Suboficial (R)
40 Orellana de la Pinta, Claudio Orlando                      Carabineros        Suboficial (R)
41 Oyarce Riquelme, Eduardo Alejandro                      Ejército              Suboficial (R)
42 Pacheco Fernández, Claudio Enrique                       Carabineros        Suboficial (R)
43 Pichunmán Curiqueo, Jorge Segundo                       Carabineros        Suboficial (R)
44 Piña Garrido, Juvenal Alfonso                                  Ejército               Suboficial (R)
45 Reyes Lagos, Eduardo Antonio                                 Ejército               Suboficial (R)
46 Rinaldi Suárez, Carlos Ramón                                  Ejército               Suboficial (R)
47 Rivas González, Adriana Elcira                                FACH                 Suboficial (R)
48 Riveros Valderrama, René Miguel                           Ejército               Oficial (R)
49 Saavedra Vásquez, Orfa Yolanda                             Ejército                Suboficial (R)
50 Sagardía Monje, Jorge Laureano                              Carabineros         Suboficial (R)
51 Sarmiento Sotelo, José Manuel                                 Carabineros        Suboficial (R)
52 Silva Vergara, Marilin Melahani                              Carabineros         Suboficial (R)
53 Sovino Maturana, Hernán Luis                                 Ejército                Capitán (R)
54 Torrejón Gatica, Orlando Jesús                                 Ejército                Suboficial (R)
55 Troncoso Vivallos, Emilio Hernán                           Carabineros          Suboficial (R)
56 Urrutia Acuña, Luis Arturo                                       Carabineros         Suboficial (R)
57 Vacarella Gilio, Italia Donata                                    Carabineros        Suboficial (R)
58 Valdebenito Araya, Héctor Manuel                           Carabineros        Suboficial (R)
59 Vilches Muñoz, Ana del Carmen                               FACH                 Empleada civil (R)
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26 de Enero 2007 El Mostrador
Calle Conferencia: Militares confiesan crimen de dirigente PC Víctor Díaz
Ministro en visita Víctor Montiglio procesó a siete ex uniformados por secuestro y homicidio del padre de la dirigenta de la AFDD Viviana Díaz.
Siete ex uniformados fueron procesados este viernes por su responsabilidad en el secuestro del ex dirigente comunista Víctor Díaz Osorio, padre de la dirigenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) Viviana Díaz.
La decisión fue adoptada por el ministro en visita del caso Calle Conferencia, Víctor Montligio, luego de que los imputados confesaran su participación en el secuestro y posterior homicidio del miembro de la cúpula del Partido Comunista (PC).
La resolución afecta al coronel Juan Morales Salgado, al oficial Guillermo Ferrán Martínez, la teniente Gladys Calderón y la suboficial Eliana Magna Astudillo, todos en calidad de retiro del Ejército.
También fueron encausados por el magistrado el ex teniente de Carabineros Ricardo Lawrence, y los marinos en retiro Sergio Escobar y Bernardo Daza Navarro.
Todos los encausados continuarán en prisión en distintas unidades militares, a las que habían ingresado a mediados de esta semana por disposición del juez Montiglio.
En el marco de esta investigación, Lawrence había reconocido que Díaz fue visitado por el fallecido ex dictador Augusto Pinochet Ugarte, mientras el primero permanecía recluido en un centro de detención conocido como "la casa de piedra" en el Cajón del Maipo.
El caso Calle Conferencia se refiere al operativo en el cual los órganos represores de la régimen militar desmantelaron la cúpula del PC, que se desempeñaba en la clandestinidad.
En la acción efectuada los primeros días de mayo de 1976, se detuvo al ingeniero Jorge Muñoz –entonces marido de la fallecida líder comunista Gladys Marín-, Mario Zamorano, Uldarico Donaire, Jaime Donato y Díaz, quienes desde entonces permanecen desaparecidos.
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29 de Enero 2007 La Nación
Por primera vez aparecen infantes de Marina en el crimen del dirigente comunista Víctor Díaz
La indagatoria del juez Víctor Montiglio y la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos de Investigaciones determinó que la casa de calle Simón Bolívar fue el destino final de varios prisioneros comunistas cuyos cuerpos fueron después lanzados al mar.
Infantes de Marina (IM) que operaban con la DINA en la identificada como la “brigada de exterminio Lautaro” que funcionó en una casa de calle Simón Bolívar con Ossandón en la comuna de La Reina, comandada por el entonces mayor de Ejército Juan Morales Salgado, participaron en el asesinato del dirigente comunista Víctor Díaz López, padre de la vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Viviana Díaz.
La participación de los “cosacos” (IM) Bernardo Daza y Sergio Escalona, agentes de la Marina en la DINA todavía en los meses posteriores a mayo de 1976 cuando fue secuestrado Víctor Díaz como parte de la “ratonera” instalada en Calle Conferencia 1587 en Santiago, es otro de los antecedentes nuevos que surgieron del procesamiento dictado el viernes por el juez Víctor Montiglio, en contra de siete integrantes de la hasta ahora poco conocida brigada Lautaro.
Sí o no
Ello contradice que la Marina retiró a todo su personal de la DINA en el año 1975, como ha sido permanentemente informado por la institución. Daza y Escalona, que serían suboficial uno y oficial el otro, ambos en retiro, son nombres nuevos respecto de los agentes de la Armada más conocidos que colaboraron con la DINA y luego con el Comando Conjunto.
Otro elemento nuevo surgido del dictamen del juez Montiglio, es que la casa que la “brigada de exterminio Lautaro” -como se le conoce en algunas causas judiciales- ocupó en calle Simón Bolívar y que hoy colinda con un colegio, sirvió como lugar de destino final de varios prisioneros que hoy se encuentran desaparecidos, entre ellos algunos dirigentes comunistas. Hasta ahora, por ejemplo, se desconocía que Víctor Díaz fue asesinado en ese lugar, utilizando métodos crueles.
Del dictamen de Montiglio se desprende que la orden para matar a Víctor Díaz la dio el jefe de la brigada Morales Salgado.
Si bien la Brigada Lautaro estaba bajo el mando del mayor Morales, ésta obedecía directamente las órdenes del jefe operativo de la DINA Manuel Contreras. Se trataba de un grupo dedicado a “misiones especiales” y que también operaba como responsable de la seguridad de Contreras.
En las indagaciones del ministro Montiglio, calificado por organismos y abogados de derechos humanos como “uno de los pocos jueces que realmente sigue investigando”, éste logró identificar a un nuevo grupo de ex agentes vinculados a las tareas de exterminio de prisioneros, gracias a la colaboración de la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones,
De esta manera, el juez y los funcionarios de Investigaciones permitieron dilucidar una serie de aspectos de la represión al Partido Comunista en 1976, que hasta ahora permanecían desconocidos.
Féminas negras
Una de ellas es la participación de dos mujeres Dirección de Inteligencia Nacional de las filas del Ejército no ubicadas hasta ahora, Gladys Calderón, quien sería teniente a 1976, y la entonces con grado de suboficial Elisa del Carmen Magna Astudillo. Una de ellas, presumiblemente Calderón, participó en el secuestro de Víctor Díaz, identificada por un testigo como “una mujer que daba órdenes” con un comportamiento “muy violento”.
Con los nuevos antecedentes descubiertos, las detenciones podrían continuar este semana y aumentaría el número de procesados, algunos también ex agentes cuya identidad no se conocía hasta la fecha.
Los otros procesados por Montiglio, todos como autores del secuestro y homicidio de Víctor Díaz, son el teniente coronel (R) de Carabineros Guillermo Lawrence Mires, y el suboficial (R) de Ejército Guillermo Ferrán Martínez.
El juez encausó también por el delito de homicidio, además de secuestro, a pesar de que el cuerpo de Víctor Díaz nunca apareció pues habría sido arrojado al mar, inmediatamente después de su ejecución.
En la operación de calle Conferencia que dio cuenta de la primera dirección clandestina del PC, fueron secuestrados también Jorge Muñoz Poutays, esposo de la fallecida dirigenta comunista Gladys Marín, entre otros._____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
24 de Julio 2007 El Mostrador
Por asociación ilícita, homicidio y secuestro Procesan a médicos y ex militares por crimen de agente DINA Manuel Leyton
Juez Madrid encausó a trece personas, entre ellas los facultativos Horacio Taricco, Pedro Valdivia, Osvaldo Leyton, Vittorio Orvietto y la enfermera Eliana Bolumburu, develando las oscuras actividades de profesionales de la salud al servicio de la dictadura. Fallo, al que accedió en exclusiva El Mostrador.cl, acreditó que deceso de Leyton estuvo asociado al gas sarín.
La no despreciable cantidad de 35 procesamientos contra 13 personas –entre los que destacan cuatro doctores y una enfermera- dictó el ministro Alejandro Madrid Crohare, en el proceso que sustancia por el homicidio y secuestro del ex agente de la DINA Manuel Jesús Leyton, quien murió en marzo de 1977 por aplicación de torturas y gas sarín en la clínica London del organismo represivo.
Esta es la primera vez que un magistrado logra identificar la orgánica del recinto que la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) usó para aplicar tormentos y venenos a opositores de la dictadura, como también quiénes formaban parte del personal médico y auxiliar que ayudaron a llevar a cabo estas prácticas.
El Mostrador.cl accedió a una copia íntegra del procesamiento dictado por Madrid, a través de una alta fuente judicial.
Los encausamientos dictados por Madrid se dividen en los delitos de asociación ilícita, homicidio calificado y asociación ilícita y afectan a 13 personas que tuvieron distintas participaciones en los hechos investigados.
Por asociación ilícita, en calidad de co-autores, fueron procesados los médicos Hernán Horacio Taricco Lavín, Pedro Samuel Valdivia Soto, Osvaldo Eugenio Leyton Bahamondes, Vittorio Orvietto Tiplitzky y la enfermera jefe de la clínica London Eliana Carlota Bolumburu Tabeada.
Esta última es prima de Ana María Borumburu, quien laboraba en la Universidad Católica, cerca de los doctores Hermal Rosemberg y Sergio González Bombardiere, quienes realizaron la autopsia no autorizada al ex Presidente Eduardo Frei.
Bajo los mismos cargos, el ministro procesó a los ex militares Ricardo Víctor Lawrence Mires, Vianel Valdivieso Cervantes, Hernán Luís Sovino Maturana (jefe de seguridad de la clínica), al suboficial mayor (R) Santiago Alfredo Matteo Galleguillos; al coronel (R) Juan Morales Salgado (recién procesado en el caso Prats); al comandante (R) del Ejército y miembro de la brigada Lautaro de la DINA Federico Humberto Chaigneau Sepúlveda (procesado en el caso Conferencia); la teniente del Ejército Gladys de las Mercedes Calderón Carreño (también encausada en Conferencia), conocida en la DINA por su crueldad, ya que fue quien inyectaba cianuro a los detenidos; y al empleado civil Lorenzo Omar Toro Olivares.
De acuerdo a la resolución del magistrado, los coautores del homicidio calificado, es decir, quienes participaron directamente en la muerte de Leyton, fueron el médico Taricco Lavín, y los ex uniformados Lawrence Mires, Vianel Valdivieso Cervantes y Morales Salgado. Sus cómplices, en tanto, fueron Sovino Maturana y Toro Olivares
Los encubridores del homicidio, según el procesamiento, son los doctores Leyton Bahamondes, Valdivia Soto, la enfermera Bolumburu Taboada y los ex uniformados Matteo Galleguillos, Chaigneau Sepúlveda y la teniente Calderón Carreño.
Finalmente, como coautores de secuestro fueron procesados los doctores Taricco Lavín, Leyton Bahamondes, la enfermera Bolumburu Taboada, y los ex militares Lawrence Mires, Vianel Valdivieso, Sovino Maturana, Morales Salgado y Toro Olivares.
Papeles mentirosos
Madrid no escatimó detalles en su investigación y también encausó en calidad de co-autores de falsificación de instrumento público al médico Leyton Bahamondes y la enfermera Bolumburu Taboada.
Estos últimos fueron quienes elaboraron la documentación para que la muerte de Leyton apareciera asociada a un ataque cardíaco provocado por una enfermedad, y no por los efectos de la aplicación del gas sarín.
De hecho, en la resolución dictada por Madrid queda acreditada que los directivos del Servicio Médico Legal (SML) de la época fueron presionados para cambiar la historia clínica y las causas de muerte.
Estos procesamientos se suman a los dictados el lunes por el mismo juez contra el ex auditor general del Ejército Fernando Torres Silva y quien fuera su mano derecha, el coronel (R) de justicia Enrique Ibarra Chamorro, en el marco de la investigación por el secuestro y homicidio del ex agente de la DINA Eugenio Berríos.
La historia que acreditó Madrid
La muerte del cabo Leyton Robles es lo que podría llamarse una vendetta mafiosa para quien traiciona el código del silencio. Y para el ex director de la DINA Manuel Contreras la palabra traición era sencillamente un vocablo impronunciable.
La historia acreditada por el juez es que Leyton Robles, junto a otros agentes, buscaban repuestos para reparar una renoleta con la que trabajaba la DINA. Sin embargo, los fondos con los que contaba el organismo represivo ya eran exiguos y, por lo tanto, no se podía arreglar el vehículo.
El cabo decidió resolver el tema por sí mismo robó un automóvil similar al francés Marcel Duhalde. El ciudadano europeo denunció el hecho ante Carabineros, cuyos efectivos detuvieron a Leyton Robles y al agente Heriberto Acevedo y los llevaron a una comisaría.
Entre tiras y aflojas entre la DINA y la policía uniformada, se llegó al punto máximo de que la unidad fue rodeada por efectivos del organismo encabezado por Manuel Contreras.
Sin embargo, Leyton ya había revelado en el interrogatorio que el vehículo en cuestión pertenecía a un detenido desaparecido y que éstos eran lanzados al mar, como una forma de hacerles ver a los policías que su detención era casi un asunto de seguridad nacional.
El cabo fue finalmente liberado. Pero la DINA lo detuvo nuevamente en el recinto de Simón Bolívar. Días más tarde falleció de un misterioso ataque cardíaco, cuando sólo tenía 24 años.
Tras la muerte de Leyton, el círculo de hierro de la DINA se hizo presente en el lugar: Vianel Valdivieso y el entonces mayor Morales Salgado. Ellos se llevaron el cadáver. De eso han pasado poco más de 20 años.
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14 de Enero de 2008 La Nación
Las últimas fotos de los asesinos del PC
Dos de los últimos ex agentes de la Brigada Lautaro procesados en la causa calle Conferencia puestos en libertad provisional por la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones, corresponden a quienes aparecen en estas fotografías más recientes.
La teniente (R) de Ejército y enfermera Gladys Calderón Carreño, conocida como "El ángel del cianuro" y el suboficial (R) de Carabineros, Jorge Pichunmán Curiqueo, nombrado "El verdugo del soplete", fueron dos de los más crueles agentes que participaron en el exterminio de la dirigencia comunista en la clandestinidad, en el cuartel donde operó esta brigada en la Avenida Simón Bolívar, comuna de La Reina.
Gladys Calderón, que obtuvo la libertad provisional (sigue procesada) el pasado 14 de diciembre después de permanecer casi un año detenida en el Batallón de Policía Militar en Peñalolén, era quien inyectaba cianuro a los prisioneros para causarles o acelerar su muerte cuando éstos quedaban moribundos luego de las torturas. Fue quien inyectó también al líder PC encubierto en 1976, Víctor Díaz López.
Luego de muertos, Pichunmán fue el encargado de quemar a los detenidos sus huellas dactilares y desfigurarles el rostro y borrar cicatrices, con el fin de que quedaran irreconocibles. Lo hizo con Víctor Díaz y los otros comunistas asesinados en ese lugar. Aún permanecen detenidos preventivamente (también procesados) los ex agentes infantes de marina, Bernardo Daza Navarro y Sergio Escalona Acuña, quienes también se destacaron por actuar con ensañamiento en los crímenes cometidos en aquel cuartel.
Fernández Larios
Tanto en el proceso por Calle Conferencia (lugar de Santiago donde en 1976 fue secuestrada la primera dirigencia comunista clandestina), como en la causa por el crimen del ex químico de la DINA, Eugenio Berríos, los ministros Víctor Montiglio y Alejandro Madrid indagan acerca de la participación del mayor (R) Armando Fernández Larios en los crímenes cometidos por esta organización.
Hasta ahora sólo se ubicaba a Fernández formando parte del pelotón de la Caravana de la Muerte, donde actuó con extrema violencia. Pero al menos los ex agentes Luis Lagos Yáñez y Guillermo Ferrán Martínez, declaran en estas causas ser testigos de la presencia de él en el cuartel Simón Bolívar, interrogando y torturando prisioneros.
Según Ferrán, Fernández, radicado en Estados Unidos adonde huyó en 1987, actuó algunas veces en estos hechos junto a Gladys Calderón y el jefe de la Lautaro, Juan Morales Salgado.
Desde Estados Unidos, hasta ahora Fernández Larios se ha negado a responder interrogatorios respecto de delitos que cometió en Chile, amparándose en la protección que ese país le brindó por su colaboración en el juicio por el crimen de Orlando Letelier en Washington.
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Viernes 4 de septiembre de 2009     La Nación
Crueles represores figuran entre los más de 150 ex agentes procesados
Crueles represores figuran entre los más de 150 ex agentes de la DINA, todos en situación de retiro, que fueron procesados el martes pasado por el ministro Víctor Montiglio en los casos Operación Colombo, Cóndor y Calle Conferencia 1587.
Entre ellos figura la oficial de Ejército Gladys Calderón Carreño, quien inyectaba cianuro para matar a los detenidos en el cuartel de avenida Simón Bolívar, en la comuna de La Reina, donde operó la Brigada Lautaro.
También aparece el suboficial de Infantería de Marina Sergio Escalona Acuña, quien con un alicate extraía a los cuerpos de los prisioneros ya muertos, las piezas dentales que contenían oro.
Esta operación la realizaba antes de que los cadáveres fueran ensacados para ser arrojados al mar.
De la misma manera, otros de los procesados son los suboficiales de Carabineros Jorge Pichunmán Curiqueo y Claudio Pacheco Fernández, quienes se encargaban en ese cuartel clandestino de desfigurar los rostros de los detenidos y quemar sus huellas dactilares, utilizando un soplete.
Entre los 150 ex agentes encausados por los casos Colombo y Conferencia, existe un total de 21 oficiales. (Ver lista).
A ello hay que sumar los cerca de 50 procesados por víctimas de la Operación Cóndor, lo que podría hacer crecer la cifra total de encausados por sobre los 165, dado que la mayoría de estos cerca de 50 nombres se repiten en las resoluciones dictadas por Colombo y Conferencia.
La mayoría de los procesados pertenecen al Ejército, pero también hay integrantes de la Fuerza Aérea, Armada, Carabineros, Investigaciones y Gendarmería.
Hoy viernes debe terminar la maratónica operación para que todos los procesados queden arrestados e ingresados a los distintos lugares de reclusión preventiva, según la institución a la que pertenecen.
En el caso del Ejército, todos deberán quedar detenidos en el Batallón de Policía Militar en la Avenida José Arrieta, en la comuna de Peñalolén
Lista de oficiales (R)
1.- César Manríquez Bravo (coronel Ejército)                                                  2.- Ciro Torré Sáez (crl. Carabineros)
3.- Fernando Lauriani Maturana (brigadier Ej.)                                                 4.- Gerardo Godoy García (tte.crl. Carab.)
5.- Gerardo Urrich González (crl. Ej.)                                                             6.- Jaime Paris Ramos (crl. Ej.)
7.- José Fuentes Torres (crl. Ej.)                                                                    8.- Manuel Contreras Sepúlveda (gral. Ej.)
9.- Manuel Carevic Cubillos (crl. Ej.)                                                              10.- Marcelo Moren Brito (crl. Ej.)
11.- Miguel Krassnoff (brig. Ej.)                                                                      12.- Orlando Manzo Durán (crl. Gendarmería)
13.- Pedro Espinoza Bravo (brig. Ej.)                                                              14.- Raúl Iturriaga Neumann (gral. Ej.)
15.- Ricardo Lawrence Mires (crl. Carab.)                                                       16.- Sergio Castillo González (crl. Ej.)
17.- Víctor Molina Astete (crl. Ej.)                                                                  18.- Víctor San Martín Jiménez (crl. Ej.)
19.- Gladys Calderón Carreño (cap. Ej.)                                                          20.- Federico Chaigneau Sepúlveda (tte. crl. Ej.)
21.- Juan Morales Salgado (crl. Ej.)
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El Mercurio, 27 de Enero de 2007
Ex agentes Dina: 7 procesados por homicidio de dirigentes comunistas
Ministro Víctor Montiglio investiga los operativos de la DINA en 1976.


Siete ex uniformados ex agentes de la Dina fueron procesados anoche por secuestro y homicidio del los dirigentes clandestinos del Partido Comunista asesinados durante 1976 en una serie de operativos perpetrados entre abril y diciembre de ese año.

Los procesados por el ministro Víctor Montiglio son el teniente coronel (r) de Carabineros Ricardo Lawrence, el coronel (r) de Ejército Juan Morales Salgado, los ex suboficiales Juan Ferrán Martínez y Elisa Magna, la ex teniente de reserva Gladys Calderón y los ex oficiales de la Armada Sergio Escalona y Bernardo Daza. Todos ellos están con prisión preventiva en unidades militares y policiales.

Según se informó, los procesamientos serían sólo por el caso del dirigente Víctor Díaz, padre de la secretaria general de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Viviana Díaz.

Durante esta semana, el magistrado sometió a intensos interrogatorios a los encausados y ayer se vencía el plazo para dictar el auto de procesamiento.

El seguimiento a las directivas clandestinas del PC partió en abril de 1976 con la detención en Quintero del ex parlamentario Bernardo Araya y su cónyuge María Olga Flores.

Un mes después se registró operativo de Calle Conferencia, en el que fueron detenidos cinco dirigentes comunistas, entre ellos Jorge Muñoz, marido de la fallecida ex secretaria general del PC Gladys Marín.

Luego se detuvo al dirigente regional del PC Fernado Lara, y después al subsecretario general de la colectividad Víctor Díaz López. Otros dos dirigentes fueron detenidos días más tarde.
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El Mercurio, 16 de Julio de 2009
Caso Villa Grimaldi:Ministro Solís procesa a 21 ex uniformados por secuestros


La cúpula de la DINA y otros ex agentes del organismo fueron procesados ayer por el ministro en visita Alejandro Solís por el secuestro calificado de 13 militantes comunistas, entre ellos los médicos Iván Insunza Bascuñán y Carlos Godoy Lagarrigue.
Encabeza la nómina de 21 encausados el ex jefe de la DINA, general (r) Manuel Contreras Sepúlveda, procesado como autor de los secuestros calificados junto a Carlos López Tapia, Pedro Espinoza Bravo, Juan Morales Salgado, Eugenio Fieldehouse Chávez, Marcelo Moren Brito, Ricardo Lawrence Mires, Orlando Manzo Durán, Ciro Torré Sáez y Claudio Andrade Gómez.
Como cómplices de seis de los secuestros fueron encausados Gladys Calderón Carreño, Rufino Jaime Astorga, José Friz Esparza, Hermon Alfaro Mundana, Orlando Inostroza Lagos, Pedro Bitterlich Jaramillo, Claudio Pacheco Fernández y Eduardo Reyes Lagos.
En tanto, el ministro en visita Joaquín Billard ordenó el ingreso a Punta Peuco de los ex oficiales del Ejército Fernando Polanco Gallardo y Luis Fernández Monjes, condenados a 5 años y un día de presidio por los homicidios calificados de Bernardo Lejderman y María del Rosario Ávalos, ocurridos el 8 de diciembre de 1973, en el Valle de Elqui.
El magistrado despachó una orden de detención contra el tercer condenado, el suboficial (r) del Ejército Héctor Vallejos Birtiola, quien no concurrió a la citación del máximo tribunal. 
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25 de Julio de 2007
Asesinato del cabo Leyton:
Procesan a personal médico por crimen con gas sarín


Se trata del personal de la clínica London, vinculada a la Dina. Este caso se ha relacionado con la muerte del ex Presidente Eduardo Frei Montalva.

Cuatro médicos, una enfermera, seis ex militares y un ex empleado civil del Ejército fueron procesados y detenidos por sus distintos grados de participación en el homicidio del cabo Manuel Leyton, a quien se aplicó gas sarín en una clínica privada vinculada a la Dina.

Leyton, ex agente de ese organismo de inteligencia, fue asesinado en 1977 tras ser sorprendido por Carabineros sustrayendo dos renoletas, una de ellas de propiedad de un detenido desaparecido, según la resolución.

Sus superiores, añade, lo llevaron a la clínica London, donde estuvo secuestrado y luego "falleció presumiéndose con fundamento que su deceso se produjo a consecuencia de la aplicación del denominado 'gas sarín'".

Como coautores del homicidio calificado de Leyton, se encausó al doctor Hernán Héctor Taricco, al teniente coronel (r) de Carabineros Ricardo Lawrence y a los ex oficiales de Ejército Juan Morales Salgado y Vianel Valdivieso.

En calidad de cómplices, se procesó a Hernán Sovino, ex teniente de Ejército, y Lorenzo Toro, empleado civil de la institución, y como encubridores del homicidio, a la enfermera Eliana Bolumburu; los doctores Osvaldo Leyton y Pedro Valdivia Soto; los ex oficiales Federico Chaigneau y Gladys Calderón y al ex suboficial Santiago Matteo.

Por el secuestro del cabo Leyton, también quedaron encausados los doctores Taricco y Leyton, la enfermera Bolumburu, los ex uniformados Lawrence, Valdivieso, Morales Salgado y Hernán Sovino, además del empleado civil Lorenzo Toro.

Madrid también sometió a proceso a la enfermera Bolumburu y al doctor Leyton por falsificación de instrumento público, ya que se habría aportado al Servicio Médico Legal un protocolo de autopsia e informes químico-toxicológicos que no eran fidedignos, al igual que la historia de atención médica de la víctima y su hoja de enfermería.

Esos documentos aparecen como confeccionados en la clínica London y están suscritos por profesionales ligados a la Dina.

Todos los profesionales y ex uniformados antes aludidos y el doctor Vittorio Orvietto fueron procesados además por el delito de asociación ilícita.

El crimen del cabo Leyton se ha vinculado a la muerte del ex Presidente Eduardo Frei Montalva, al existir sospechas de su familia de que fue asesinado con un agente tóxico, en 1982.

El abogado de la familia Frei, Álvaro Varela, advirtió que los doctores Valdivia y Orvietto trabajaban en la Clínica Santa María cuando estuvo internado el ex Mandatario.

No obstante, Madrid declinó comentar si hay nexos entre ambos casos. Acerca del uso de gas sarín, acreditado por primera vez, precisó que se fabricaba en la casa de Michael Townley.

Caso Frei

El ministro Secretario General de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo, comentó que con este dictamen es posible pensar que las circunstancias de la muerte del ex Presidente Frei serán aclaradas. "Causa satisfacción que el juez Alejandro Madrid haya encausado a médicos y enfermeras que tuvieron acción directa en acciones de violación de los derechos humanos durante el período militar, y que se encuentran directamente vinculados con la muerte del ex Presidente Eduardo Frei Montalva. De esta manera -dijo- se podría aclarar uno de los crímenes más abominables de los ocurridos en la dictadura militar".
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La Nación, 25 de Julio de 2007
Caso Leyton: Colegio Médico abre sumario a doctores 
Tras los procesamientos dictados por el ministro Alejandro Madrid por el crimen del ex agente de la DINA, Manuel Jesús Leyton, el Colegio Médico condenó el actuar de los cuatro doctores encausados e indicó que en su mayoría están desafiliados o expulsados de la institución. 
Son los otrora miembros del Departamento de Sanidad de la DINA que operaba la clínica London Pedro Valdivia Soto, Osvaldo Leyton Bahamondes, Vittorio Orvietto Teplisky y Hernán Taricco Lavín. Los dos primeros quedaron presos en la Cárcel de Alta Seguridad (CAS), mientras que los otros en el Regimiento de Policía Militar de Peñalolén. 

“El Colegio Médico reitera su compromiso con la vida y el respeto por los derechos humanos. Sin embargo, a pesar de la reforma constitucional que devolvió la tuición ética a los colegios profesionales, no contamos con los mecanismos para realizar sumarios éticos en el caso de médicos desafiliados a esta institución”, indicaron. 

Orvietto fue sancionado con la expulsión del Colegio Médico de Chile en septiembre del 2005, como resultado de un sumario ético por su participación en violaciones de los derechos humanos en Tejas Verdes. 

En tanto, Pedro Valdivia Soto es uno de los médicos que son investigados en el sumario que actualmente realiza el Tribunal Nacional de ética, para determinar la participación de doctores colegiados en los confusos hechos que rodearon la muerte del ex Presidente de la República, Eduardo Frei Montalva. 

También fueron procesadas las ex enfermeras Eliana Bolomburú Taboada -recluida en la Escuela de Gendarmería- y la oficial en retiro Gladys Calderón Carreño, quien ya se encontraba detenida en Peñalolén. Además, fueron encausados los coroneles (R) Juan Morales Salgado, jefe de la brigada Lautaro, y Ricardo Lorens, quién pertenecía a Carabineros. 

Asimismo, fueron notificados cinco integrantes de las brigadas Mulchén y Lautaro: Vianel Valdivieso, Hernán Sovino, Santiago Mateo, Lorenzo Toro y Federico Chaigneau.
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La Nación, 01 de abril de 2007
Los "delfines" que exterminaron al PC
El mocito de 15 años recibió la subametralladora Mack-10 y el maletín de manos del coronel Manuel Contreras, y luego inclinó su cabeza ante el jefe operativo de la DINA. Le habían enseñado que así debía hacerlo cada vez que el Mamo llegaba a su casa en Pocuro con Antonio Varas, en Providencia. “Mira, huevón, tenís que estar más atento cuando llega el jefe y te entrega sus cosas. Y de aquí en adelante le vai a hacer una reverencia con la cabeza cuando llegue, porque aquí la huevá no anda al lote. Y lo vai a tratar de mi coronel, nada de señor Contreras. Esto no es un club social, esta huevá es la DINA”, le había gritado furioso el suboficial Olmedo, uno de los escoltas de Contreras, mientras lo agarraba del pelo y presionaba su frente con una pistola.
Después del episodio, el “Mamo” se retiró a descansar y esperó que el mocito sirviera la cena. El joven llegó a la casa un día de 1974, recomendado por la esposa del general Galvarino Mandujano, quien le habló de él a María Teresa Valdebenito, esposa de Contreras.
Luego, todo sucedió muy rápido. Tras una breve preparación militar, el mocito pasó a integrar la Brigada Lautaro de la DINA, primero en un departamento del piso 19 de la torre 5 del complejo San Borja, en el centro de Santiago, y después en el cuartel de Simón Bolívar 8630, en La Reina.
La brigada nació para brindar protección a Contreras y su familia, pero a partir de 1976 ese objetivo se desvió para ayudar a matar comunistas.
Presa del morbo, al mocito le atrajo todo. Presenció torturas, escuchó los gritos de dolor y vio correr la sangre de los dirigentes del PC. Una vez, incluso, tuvo que contener la respiración para no gritar cuando sus jefes utilizaron un soplete para borrarle las huellas dactilares y una cicatriz al cadáver de un militante comunista.
Treinta años después, perseguido por su conciencia, se decidió a contar lo que había vivido. En enero pasado enfrentó a los funcionarios de la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos (BAEDH) de la Policía de Investigaciones, y después habló con el juez Víctor Montiglio, que instruye el proceso acerca del secuestro y desaparición de la primera dirección clandestina del Partido Comunista en mayo de 1976, conocido como calle Conferencia.
Después de él, otros ex agentes también comenzaron a hablar. Así se han ido develando episodios desconocidos de la represión: el exterminio de los dirigentes clandestinos del PC en el cuartel de Simón Bolívar, la existencia de la Brigada Lautaro y, sobre todo, la formación del grupo de elite Delfín, comandado por una de las estrellas de la DINA, el capitán de Ejército Germán Barriga Muñoz.
Con un alicate
“En el cuartel de Simón Bolívar, después que los mataban, a todos los detenidos se les quemaban las huellas dactilares y las cicatrices del cuerpo con un soplete a parafina. Además, se les sacaban los relojes, los anillos y las tapaduras de oro de los dientes”, relató el mocito en el proceso.
A veces, las escenas no tenían nada que envidiar a los campos de concentración nazis. Un ex agente, a quien identificaremos como Vicente Medina, vio a su compañero Sergio Escalona Acuña tendido sobre un cadáver que tenía la boca abierta , con un alicate en la mano. El Negro Escalona, como le decían al infante de Marina, trabajaba afanosamente. “En los camarines, él sacaba a los muertos las tapaduras de oro. Nunca supe si se quedaba con el oro o lo entregaba”, contó. (Salvo el mocito y Medina, el resto de los nombres que aparecen en esta crónica son reales).
Escalona era un comando y fue –junto a otro infante de Marina, Bernardo Daza Navarro, alias “El Chancho”– uno de los primeros refuerzos que la Armada traspasó a la DINA en abril de 1974 para integrar la Brigada Lautaro. Su jefe fue el mayor de Ejército Juan Morales Salgado. Los antecedentes que ha establecido la investigación del juez Montiglio revelan a Daza y Escalona como dos peligrosos asesinos, preparados para todo.
Según declaran otros ex agentes, estos dos personajes se peleaban a los comunistas para torturarlos. Fueron ellos los que, junto a Juvenal Piña Garrido, alias “El Elefante”, mataron al secretario general del PC en la clandestinidad, Víctor Díaz.
Piña ya confesó: fue él quien lo asfixió con una bolsa plástica mientras Daza y Escalona lo sujetaban. Y la teniente de Ejército Gladys Calderón Carreño, que se decía enfermera, esperó a que terminaran y le inyectó cianuro en la vena, para asegurarse de que estaba muerto.
El mocito fue quien recibió el cuerpo, ya envuelto en un saco y con un trozo de riel amarrado al cuerpo. “Trasladé el cuerpo de Víctor Díaz hasta el estacionamiento del cuartel y lo metí en la maleta de un auto”, dijo. Desde ahí lo llevaron hasta Peldehue, al norte de Santiago, y lo subieron a un helicóptero para tirarlo al mar junto a los cadáveres de otros prisioneros.
Navidad de 1976
Las navidades en cautiverio eran tristes, pero aquel 24 de diciembre de 1976, el mocito tuvo un gesto humano. Esa noche, cuando el Chino Díaz llevaba algunos meses prisionero en Simón Bolívar, los guardias Emilio Troncoso y Guillermo Ferrán fueron llamados a prestar seguridad a la nueva casa del “Mamo” en calle Príncipe de Gales, donde se celebraba una regada fiesta. Así, el joven ex agente quedó solo con su prisionero.
“Esa noche en el cuartel nos dieron un pavo asado y algo para tomar. Como quedé solo, llevé la comida al casino del cuartel y fui al calabozo a buscar al Chino Díaz para que comiéramos juntos. Estaba sorprendido por mi corta edad y por las cosas que tenía que hacer y que ver. Después lo llevé de vuelta al calabozo”.
Pero aquel episodio fue sólo un paréntesis en medio del horror que rodeaba al mocito de Contreras. En otra ocasión, mientras torturaban a la dirigente comunista Reinalda Pereira, el capitán Barriga le pidió que le llevara café y bebidas para tomarse un descanso. “A esa mujer la torturaron brutalmente, y ella clamaba para que pararan porque decía que estaba embarazada. La teniente Calderón chequeó que eso era efectivo, pero igual el capitán Barriga siguió con las torturas y la corriente. Estaba en muy mal estado y empezó a pedir que la mataran. Murió unas tres horas después, en el gimnasio del cuartel. La teniente Calderón le inyectó cianuro en la vena para asegurar su muerte”.
Participando en el crimen de Pereira –desaparecida como todos los dirigentes comunistas que llegaron a Simón Bolívar–, el mocito vio también aquella tarde a la agente de la Armada Teresa Navarro Navarro y al oficial de Carabineros Ricardo Lawrence Mires, apodado “El Cachete Grande”, otra estrella de la DINA.
Vicente Medina, también testigo de la tragedia de la mujer comunista, dice que participaron en su muerte “El Elefante” (Piña Garrido) y Claudio Pacheco Fernández, agente de Carabineros. “Poco después de que murió, el agente Pacheco usó un soplete para quemar a Reinalda Pereira sus huellas dactilares”, dijo Medina, quien reconoció a la dirigente en un set de fotografías que le mostraron en el tribunal.
En “Casa de Piedra”
Junto a Fernando Ortiz Letelier, otro de los dirigentes comunistas asesinados en el cuartel de Simón Bolívar, Vicente Medina vio llegar a ese lugar a “cerca de ocho personas”, antecedente que coincide con el arresto masivo de la segunda dirección encubierta del PC, en diciembre de 1976. En este grupo estaban Reinalda Pereira, Waldo Pizarro –esposo de la fallecida presidenta de la AFDD, Sola Sierra– y Fernando Navarro Allendes, entre otros.
“En las fotos que se me muestran puedo reconocer al señor Navarro como uno de los que llegó detenido junto a Ortiz. A Navarro lo mataron con una inyección que le aplicó la teniente Calderón”, dijo Medina.
Hasta ahora se sabía que Augusto Pinochet concurrió un día de 1976 hasta la llamada Casa de Piedra, en el Cajón del Maipo, para ver a Víctor Díaz, que por esos días estaba detenido allí. Pero nuevos antecedentes de la investigación indican que Pinochet habló en ese lugar con al menos otros once comunistas presos.
“Llegué a la Casa de Piedra y vi que estaba el coronel Manuel Contreras, el mayor Juan Morales y el capitán Barriga, junto a once miembros de la cúpula del Partido Comunista. Estaban Víctor Díaz, Pizarro y otro llamado Zamorano [Mario]. Entonces llegó el general Pinochet y conversó con todos ellos, pero especialmente con Díaz, quien le dijo al general que atacar al PC era como sacar el agua del mar con un balde”, declaró Lawrence.
Nace delfín
La nueva fase de investigación de la BAEDH y el juez Víctor Montiglio en este juicio ya suma sobre 50 procesados, transformándose en la causa por violaciones de los derechos humanos con mayor cantidad de agentes encausados hasta ahora.
Entre los múltiples nuevos antecedentes descubiertos se logró determinar el origen del grupo de exterminio Delfín, a cargo del entonces capitán Barriga. Don Jaime, como se hacía llamar Barriga, se suicidó el 17 de enero de 2005 lanzándose desde un edificio en un barrio de Las Condes.
Según coinciden varios ex agentes, entre ellos el mocito, Vicente Medina e incluso Juan Morales, el ex jefe de la Lautaro, la formación de Delfín fue un parto difícil. Su constitución fue una decisión de Contreras y Pinochet, que la formaron para que se dedicara exclusivamente a exterminar a los dirigentes clandestinos del PC.
El grupo llegó a instalarse a Simón Bolívar a comienzos de 1976, y tuvo siempre línea directa con el jefe de la DINA, sin pasar por el jefe de la Lautaro. Eso, según Morales, produjo incluso algunas rencillas internas.
Además de Barriga, lo integraban Lawrence, como segundo jefe, y los agentes de Carabineros Emilio Troncoso Vivallos, Heriberto Acevedo Acevedo, Claudio Pacheco Fernández y Rufino Astorga. Aún falta por precisar los nombres del resto de sus miembros, que no son muchos más. Pero varios integrantes de la Brigada Lautaro, como Daza, Escalona, Piña y otros, colaboraron activamente en los crímenes de Delfín. Sí hay una cosa en que Morales y el mocito coinciden: “Simón Bolívar fue un cuartel de exterminio, desde donde nadie salió vivo”. LND
Los extranjeros envenenados con sarín
Uno de los enigmas más sombríos de la investigación que sustancia el juez Montiglio es la identidad de dos ciudadanos extranjeros presuntamente asesinados en el cuartel de Simón Bolívar en 1976. Una versión señala que ambos serían peruanos, pero otro agente de la Brigada Lautaro afirma que se trataría de un boliviano y un peruano.
Los ex agentes de la DINA sí coinciden en que ambos murieron por inhalación de gas sarín suministrado por Michael Townley, quien habría llevado el veneno mortal hasta el cuartel. “Townley procede a ponerse una mascarilla en su cara, junto a unas antiparras, y saca de un bolso un tubo spray, acercándose lentamente. Espera que estas personas inhalen para aplicarles un toque del tubo. El primer afectado por el gas cayó de forma instantánea y a los pocos segundos dejó de moverse. Consecutivamente le aplica este mismo mecanismo a la segunda persona detenida, a la cual le produce el mismo efecto”, declaró un ex agente en el proceso.
El testimonio agrega que los efectos del gas sarín se extendieron sobre los agentes Jorge Díaz Radulovich y Emilio Troncoso Vivallos, que mantenían a los extranjeros de pie e inmóviles mientras eran envenenados. Al poco rato, Townley también se vio afectado por el gas sarín. “Salió desesperado, gritando desesperado muy fuerte ‘¡me agarró, me agarró!’”, relató otro agente al juez Montiglio.
Tras el accidente, los tres agentes fueron atendidos por la teniente Gladys Calderón, que le inyectó un antídoto a Townley y después, cuando estaba fuera de peligro, aplicó otra inyección, pero esta vez de cianuro, a los dos extranjeros que yacían en el patio del cuartel. El agente Eduardo Alejandro Oyarce declaró que minutos más tarde vio al ciudadano peruano, “percatándome que tenía su rostro totalmente desfigurado y su boca en extremo abierta por el gas sarín”. Oyarce también dijo que antes del asesinato tuvo ocasión de conversar con el peruano, quien le habría dicho que su nombre era Juan Pablo y que el boliviano se llamaba Rafael. El peruano era el chofer del embajador de Perú en Chile de la época, José Carlos Mariátegui, actualmente fallecido.
Según la Comisión de Verdad, Justicia y Reconciliación, existe sólo una denuncia por un ciudadano peruano desaparecido en Chile, y ésta corresponde a la década de los ’80. Consultada por LND, la Embajada de Perú en Chile señaló que no tienen los registros correspondientes a esa fecha. La esposa del malogrado embajador también declinó referirse al hecho, y el Ministerio de Relaciones Exteriores no entregó una versión al respecto.
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Fasic.org, 01 de junio 2007
LIBERTAD PROVISIONAL PARA MUJERES DEL SECUESTRO Y HOMICIDIO DE VÍCTOR DÍAZ
Previo pago de 100 mil pesos cada uno, la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, en votación unánime concedió la libertad provisional a seis ex agentes de la DINA, que permanecían bajo arresto tras procesadas por el secuestro y homicidio del secretario general del PC en la clandestinidad, Víctor Díaz López.
Las beneficiadas son Italia Vacarella Gilio, suboficial (R) de Carabineros, Teresa Navarro Navarro, suboficial (R) de la Armada, Joyce Ahumada Despouy, suboficial (R) de Ejército, Marilyn Silva Vergara, Ana Vilches Muñoz, suboficial (R) de la Fach, y Adriana Rivas González, suboficial (R) de la Armada.
Una de las mujeres ex agentes que aún permanece bajo arresto y procesada, es la teniente (R) del Ejército Gladys Calderón Carreño, que era la encargada de inyectar cianuro a los prisioneros en el cuartel clandestino de la DINA en calle Simón Bolívar 8630, donde operó la Brigada Lautaro y el Grupo Delfín para exterminar a la dirigencia comunista en la clandestinidad.

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